Hacía tiempo que no veía lucha libre mexicana. Pero, el otro día, leí a alguien decir que existía una lucha de apuestas entre Brazo de Plata y Rey Escorpión que es de cinco estrellas, y no pude retener mis ganas de verla. Vamos a ver si, efectivamente, merece esa medalla.
En 2013, el ahora fallecido Brazo de Plata estaba mayor y muy gordito, pero seguía siendo un tipo muy entretenido arriba del ring. Rey Escorpión, por su lado, era un rudo que no mostraba ningún respeto por las canas. Para promover su carrera, quería convertirse en una especie de asesino de leyendas, como lo fuera en su momento Randy Ortón, y así, derrotando a luchadores reconocidos en combates de apuestas, subir hasta los puestos principales de las carteleras. "Agarró de su puerquito", muy consecuentemente, a Super Porky, hasta hacerle rabiar de verdad. Tal fue así que hubieron de retarse para una lucha de apuestas, pero no una cualquiera: un match "super libre plus" en el que todo valdría y en el que la victoria no habría de conseguirse a través de cuenta de tres, sino por rendición o KO. Es, esta, pues, una posibilidad de ver a Brazo de Plata, un legendario brawler curtido en mil peleas, enfrentarse a un hombre más joven que él y que no le va a la saga en cuanto a violencia. Había prometido, de hecho, romperle la boca a su oponente, lo que es indicativo del tipo de combate que van a ofrecer estos dos tipos.
Al respecto de esta lucha hay que decir que el hermano de Brazo de Plata, El Brazo, acababa de fallecer. Lo hizo el 15 de octubre, sólo tres días antes del combate. Lo sabemos porque el anunciador informa, en la entrada de Porky, que este dedica la lucha a El Brazo, aunque, en verdad, está bailando y tonteando con las edecanes. Nada más comenzar la lucha salta a la vista que esto va a ser muy shoot: ambos traen protectores en las manos y en la boca, como luchadores de MMA, y empiezan a darse puñetazos. Se tiran al suelo y buscan, como en ese otro deporte, el golpe sobre el rival. Brazo de Plata se defiende de los golpes pero, en cuanto baja la guardia, y sangrando en su frente, es atrapado por una dormilona, y se ve obligado a rendirse. Primera caída para el rudo.
En el segundo asalto, Rey sigue golpeando, hasta que Brazo lo atrapa en la esquina y empieza a darle cabezazos muy reales. Escorpión se revuelve pero recibe una Spinebuster. Tendido en el suelo, el rudo recibe muchos golpes directos, y se rinde tras una palanca al brazo. Vamos a la caída definitiva.
En ella, Brazo vuelve a golpear y a aplicar palanca, pero Rey alcanza la cuerda. El público se entrega al ídolo, que vuela con todo su peso sobre el rival. También Escorpión vuelve a probar con su estrangulación, pero Brazo se defiende. Rey le golpea con mucha maldad, aunque el referee se mete para intentar evitarlo, lo que no tiene mucho sentido, porque las reglas de la lucha lo permiten. Los dos golpean en la cara de manera totalmente verosimil. Rey Escorpión atrapa en el centro del ring al anciano y le pega de forma brutal, dejándole sin mucha escapatoria. Máximo, hijo de Brazo de Plata y su second en este combate, no puede soportar lo que ve y entra para ayudar a su padre, lo que provoca la descalificación de este, y su derrota. ¿Pero la norma no era que sólo se podía ganar por rendición o KO?
Entiendo por qué alguien le daría cinco estrellas a este match. Durante mucho rato, parece una pelea de MMA de verdad, tal es la forma en que los oponentes se pegan. Ambos acaban con la cara inflada. En lo que a mí respecta, me parece que ese final y los errores del referee, así como la corta duración de las caídas, no permite que la cosa se acerque a esos guarismos. Pero la verosimilitud lo convierte en un match que hay que ver.
Después de la descalificación, El Veneno Negro y Máximo se retan para el futuro; reto que no llevaría a nada. Rey Escorpión pela a Brazo, y, tras eso, sale toda la familia Alvarado Nieves, así como el resto del elenco, para rendir homenaje a El Brazo.
Puntuación: ****
jueves, 25 de diciembre de 2025
Brazo de Plata vs Rey Escorpión, Cabellera vs Cabellera, CMLL 18/10/13
lunes, 26 de octubre de 2020
Chris Jericho vs Fandango, WWE WrestleMania 29
Especial 30 Aniversario de Chris Jericho
En octubre del fatídico 2020, se han cumplido 30 años desde la primera vez que Chris Jericho se subió a un ring de wrestling de manera profesional. Tal y como hizo su actual empresa, AEW, estamos aprovechando la eventualidad para celebrar, y para comentar algunas cosas sobre él.
Después de hablar de la primera pelea de su carrera, aquella que mantuvo con Lance Storm en Canadá, hoy charlamos de un momento que no resulta muy digno, pero del que se habla comúnmente. Se trata de su derrota en WrestleMania 29 frente a Fandango.
Fandango es un personaje de luchador bailarín, que llevaba unos meses apareciendo en los programas de WWE, y que se había lanzado a atacar a Chris Jericho, por entonces, face, de manera violenta, animado por una musiquilla muy pegadiza. Eso los llevó a pelear a WrestleMania, siendo esa pelea la primera en WWE del personaje.
Pero no la primera del luchador. El tipo que hace de Fandango, es un luchador que, previamente, utilizaba el nombre de Johnny Curtis. Después de unos años en FCW, participó en la irrelevante cuarta temporada de NXT, resultando ganador. A esas alturas, y tras la salida del programa de Syfy, este tenía tan poca importancia que el ganador, Curtis, que tenía derecho a un match titular, lo gastó en un combate por los campeonatos en parejas junto a su mentor, R-Truth.
Curtis no pasó del papel de jobber en Smackdown, y con razón. Posteriormente, desde finales de 2012, dio ese giro a su personaje, que, aunque debutó en live shows, no disputó ningún match frente a las cámaras hasta WrestleMania.
Jericho alucinó por el hecho de tener que pelear contra este mindundi a esas alturas de su carrera, y en un evento como WrestleMania. Él pensaba que podía ser mucho más interesante un combate frente a Wade Barret, que era Campeón Intercontinental, y que acabó en el preshow, porque Vince McMahon pensaba, según sus palabras textuales, que el Campeonato Intercontinental no le interesa a nadie.
Jericho quería proclamarse 10 veces Campeón Intercontinental, pero McMahon quería convertir a Fandango en una estrella. No hay manera de saber por qué a ese anciano se le ocurrió que Fandango podía ser un gran éxito, si incluso, como dice Jericho, las viñetas en las que participaba eran una bobada. Jericho incluso colgó el teléfono a Vince, enfadado. Este, le dijo que dominaría el 90% del combate, para luego acabar, y eso hizo pensar a Chris que, al menos, ganaría, pero no. Finalmente, la victoria se fue del lado de Fandango, que puede contar este hito como el combate más importante de su carrera.
Poco después, Fandango se convirtió en una broma, una canción pegadiza que el público cantaba como loco al aparecer el luchador. Cuando tanto la gente como Vince se aburrieron de la canción, Fandango desapareció, hasta que llegó a formar un dúo cómico junto a Tyler Breeze, que ha acabado en NXT.
La lucha entre Fandango y Jericho en WrestleMania, sin ser mala, es bastante irrelevante, teniendo en cuenta el tipo de show en el que nos encontramos. El público recibe, eso sí, un match entretenido, de relleno, en el que aplauden a un ídolo, Jericho, y alucinan al verlo derrotado ante el chiquillo debutante, cuya entrada, con un coro de bailarinas, es mona.
Jericho domina la mayor parte del match, siendo superior, y utilizando sus movimientos de marca. La diferencia es grande, pero el canadiense encaja algunos golpes a la cara bastante buenos, que incluso le hacen sangrar. Fandango remata mediante su finisher, el Leg Drop volador, pero Chris lo resiste. Cuando está a punto de ganar, intentando conectar las Walls of Jericho, el héroe, que está más delgado que nunca, es atrapado en un paquetito que le da la victoria a Fandango en WrestleMania. La gente no se lo cree.
Puntuación: ***


















