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sábado, 11 de marzo de 2023

Roman Reigns vs Logan Paul, WWE Crown Jewel 2022


Terminamos la trilogía de luchas de Logan Paul en WWE hasta la fecha, revisando aquella que mantuvo frente a Roman Reigns en el evento Crown Jewel de 2022. Si no me equivoco, este es el primer show de WWE en Arabia desde que está Triple H al mando del chiringuito, y el resultado no ha podido ser mejor. Mientras que los eventos árabes, por lo general, antes recibían muy malas críticas, este ha gustado mucho. El main event en concreto, entre los dos hombres citados, fue premiado con notas muy altas. Analicémoslo.

Los eventos árabes de WWE requieren de elementos fuera de lo común para destacar. Los jeques pagan una cantidad de dinero absurda, así que hay que darles algo especial. Y son pocas las opciones de las que dispone ya WWE para enfrentar a Roman Reigns, cuyo reinado como Campeón Universal ha superado los 800 días. Este hombre ha derrotado ya a Lesnar, Goldberg, Cena, Edge, Bryan, Mysterio, Strowman, Undertaker, Triple H... No queda nadie que pueda hacerle frente. Así pues, para Crown Jewel, WWE se ha sacado de la manga la figura de otro luchador de tiempo parcial: el influencer Logan Paul. ¿Podrá hacer frente a un luchador del nivel del campeón?

Logan Paul lleva poco tiempo en el wrestling, pero ha demostrado cosas interesantes. Su empate en un combate de boxeo ante el legendario Floyd Mayweather Jr le avala; nosotros sabemos que ese combate no fue serio, pero en el universo de WWE, vale como uno de verdad, puesto que en WWE todas las luchas son pactadas, como aquella. Por eso mismo, el presentador Michael Cole lo menciona constantemente: es la prueba de que Logan Paul puede mantener combates de envergadura.

WWE anunció por todo lo alto este match entre estrellas. Su rivalidad frente a The Miz y sus habilidades en el ring pusieron a Paul over entre el público, como así este lo demuestra cuando el joven llega al ring. Por supuesto, el público Árabe es más agradecido que el americano. En la rivalidad no hay nada demasiado destacable, más allá de la presentación de la estrella del Social Media  como un underdog que viene a demostrar que puede enfrentarse al campeón. Cole incluso hace alguna comparación con el combate entre Rocky Balboa y Apollo Creed, aunque olvida que Rocky, en su película homónima, no fue seleccionado para enfrentarse a Apollo, precisamente, por hacer el tonto en Internet.

Logan no es un gran boxeador. Comparado con su hermano, de hecho, no es nada. Pero si su combate frente a Mayweather es su carta de presentación y conforma su personaje, debería utilizar sus presuntas habilidades con los puños en sus matches. Creo que ese es su problema. Lucha bien; sabe ejecutar muy bien sus ataques a pesar de llevar poco tiempo luchando, pero no cuenta verdaderas historias sobre el ring. Su historia es que, a pesar de ser una estrellita, sabe hacer cosas guays, y eso no le va a valer siempre. En el combate frente a Reigns vale un poco más, ya que forma parte del interés el hecho de que un novato se enfrente al mejor, pero podría llegar a algo más.

Como digo, en este caso le sale bien la jugada. Le sale muy bien, a juzgar por las reacciones del público. Es dominado la mayor parte del tiempo por un Roman poco respetuoso pero físicamente imparable. Imparable... relativamente. El match consiste en eso; en el espectáculo que producen los comebacks de Logan frente al dominio del campeón. Los numerosos nearfalls son recibidos en las gradas como si esto fuera la final de la Champions League, así que podemos decir que el bookeo del match es un éxito. Logan aplica el finisher de Adam Page, el Bulkshot Lariat, aquel que erró CM Punk miserablemente en un par de ocasiones durante su combate con Hangman. Que este chico, recién llegado, sea capaz de hacer aquello que resulta imposible para "el mejor del mundo" nos da que pensar.

Continúa el match. Reigns resulta invencible, mas Paul no se rinde. Sus vuelos son de gran altura, pero el daño que provocan es superficial. Incluso los Superman Punch, en sus manos de boxeador, resultan insuficientes, si bien vuelven loco al público. Debe intentar algo mayor: volar desde la esquina sobre un Roman tendido en la mesa de comentaristas. Agarra el móvil de un par de amigos que tiene en ringside, y vuela mientras graba un vídeo para redes sociales, aplicando un Frog Splash con gran facilidad. Entonces, llegan los hermanos Uso para animar el cotarro: agarran a los dos amigos de Paul y les pegan una buena paliza. Obviamente estos son wrestlers.

En ese momento, suena una música y aparece Jake Paul, el hermano de Logan, un tipo que tiene un récord en boxeo de 6 - 1, y que, por sus gestos, y su físico, tiene pinta de luchador. Noquea a los Uso, permitiendo a Logan aplicar un Frog Splash desde la esquina sobre Roman para intentar ganar, sin suerte de nuevo. A Reigns no se le vence tan fácilmente. Entonces suena una nueva música: la de Solo Sikoa, otro de los miembros de la agrupación samoana, The Bloodline, que llega para enfrentarse a Jake. Las autoridades de WWE evitan la pelea, mientras Logan vuela sobre los Uso. Cuando regresa al ring, no obstante, es recibido por un Superman Punch devastador. Con un Spear, se acaba la película.

Buena pelea; mezcla la rutina clásica de un David vs Goliat con una pizca de storytelling bastante potente, y un público enfervorecido. No creo que en términos de wrestling sea una joya, pero tiene tantas cosas que hay que valorarla bien. Por lo demás, ese careo entre los hermanos Paul y los hermanos Uso es digno de un combate en un gran evento; veremos si eso pasa.

Puntuación: ***3/4

sábado, 15 de octubre de 2022

Roman Reigns vs Brock Lesnar, Last Man Standing, WWE SummerSlam 2022


En este blog hemos hablado de la extensa rivalidad ocurrida en WWE entre Roman Reigns y Brock Lesnar. Nos parecía acabada tras lo ocurrido en WrestleMania 38, pero no fue así; volvió a activarse de cara a SummerSlam 2022. Y eso a mí, personalmente, me pareció un exceso, al menos a priori. Después de ver la lucha, creo que ha sido un acierto.

Y es que la lucha que mantuvieron en el mayor evento del año resultó ser bastante fría. Se anunció como el mayor combate de la historia del evento, y no llegó a ser absolutamente nada recordable. Era obvio que merecían mejor final, pero, al mismo tiempo, enfrentarlos otra vez resultaba arriesgado, en tanto que podían volver a decepcionar a todo el mundo. Pero WWE hizo lo posible por prevenir tal cosa: le puso al nuevo combate una de esas estipulaciones que nunca fallan, y que siempre animan las grandes y extensas rivalidades. La lucha sería un Last Man Standing Match. Eso es un seguro de entretenimiento, y a veces, de buen combate. En este caso ha implicado ambas cosas.

Ya conocemos la historia entre ambos luchadores. Hablamos sobre ella en el pasado, puede el lector buscar por el blog. Roman salió de WrestleMania como doble campeón mundial, con los títulos Universal y de WWE en su cintura. Se ha convertido en el campeón moderno más longevo, acercándose a los números de las grandes figuras de los 70 y 80. Veremos hasta dónde llega.

SummerSlam 2022 tiene lugar un poco antes de lo habitual: ocurrió el 30 de julio. Fue un evento muy grande, pues acogió a casi 50.000 espectadores en directo, en el Nissan Stadium de Nashville, Tennessee, ciudad en la que el Monstruo Rojo Kane es alcalde. Él mismo hizo acto de aparición para anunciar los guarismos, y darle al mechero. El main event está a la altura de las circunstancias.

Ya sabe el lector que Brock Lesnar es, en su vida real, un granjero. Ganó mucho dinero en su etapa como luchador de MMA, y ahora gana mucho dinero en WWE por un número de apariciones anuales muy reducido. El resto del tiempo lo pasa en su granja, y por eso en Nashville se siente como en casa.

El caso es que en el camino hacia el ring, hay una especie de grúa; uno de esos cacharros que sirven para coger arena y soltarla. Yo no tengo ni pajolera idea sobre esas cosas, pero Lesnar sí. Brock utiliza esa máquina durante la lucha, dándole un toque de originalidad nunca visto. La conduce hacia el ring, se sube al brazo de la máquina, y salta desde él para atacar al campeón dentro del cuadrilátero. Suena la campana y empiezan los mamporros.

La verdad es que me parece un poco peligroso. Es maquinaria pesada moviéndose entre el público, que está muy cerca. Un palancazo mal dado podría haber acabado en un desastre, si no para la salud de la gente, sí al menos un desastre legal, porque en Estados Unidos, le tiras un refresco encima a una persona del publico y puede demandar a la empresa por lesiones cerebrales graves, con un coste millonario. No obstante, todo sale bien, porque Lesnar sabe de cacharros de esos.

Después de esa entrada, Lesnar domina el combate, golpeando a Roman entre el público, estampándolo contra una columna de metal, y aplicando Súplexs contra el suelo. Prepara una mesa para acabar el trabajo sobre la espalda de su oponente, pero lo paga caro, porque Paul Heyman le despista, lo que posibilita que Reigns utilice un Samoan Drop sobre la mesa. Las cosas se ponen bien para el rudo, que ataca con los escalones de metal y aplica un Uranage Slam sobre otra mesa. Los conteos del referee empiezan a acercarse a 10, pero queda mucha batalla.

Roman empieza a aplicar Spears en el ring, pero está lejos de la victoria. Brock lo estampa con un Spinbuster sobre media mesa que quedaba sobre el suelo, aplicando un ataque muy peligroso: esa mesa no estaba colocada a una posición estándar para el wrestling. También le pega con los escalones mecánicos y con otros trozos de mesa en la cabeza, lo que no sé si estaba prohibido en WWE. Lo sube al brazo de la grúa, y lo lanza desde ella al ring.

La verdad es que ese ataque no resulta muy impresionante, porque la caída no es muy alta, pero es muy original. La gente lo disfruta y canta eso de "This is Awesome". Comienzan los Súplexs y los F5 por parte del granjero, mas el campeón consigue levantarse siempre antes de que la cuenta llegue a 10, apoyándose en las cuerdas. Brock quiere evitar esto, y lo que hace es... volcar el ring. Mete el brazo de la grúa por debajo del ring, sube una esquina de este, y eso provoca que roman caiga rodando a ringside. Lo nunca visto. Ya no hay ring en este combate.

Comienza la batalla final junto a las mesas de comentaristas. Roman lo tiene crudo, pero llega la caballería. Los Uso evitan que lo lancen contra las mesas, pero Brock los destroza a ambos con violencia extrema. El que aparece después es Heyman, que le da las correas a su antiguo cliente para que se vaya con ellas, pero recibe un enorme F5 sobre la mesa, sólo un segundo antes de que Roman aplique una Spear sobre su rival. Pero aún queda un último invitado... Austin Theory, Mr Money in the Bank.

Theory noquea a Roman con el maletín, pero recibe un F5 de Brock antes de cobrar su contrato. Después de esto el contendiente al título encaja una doble SuperKick por parte de Los Uso. A partir de aquí, es cuestión de tiempo que pierda. Se levanta antes de la cuenta de tres, pero recibe un Spear. Y un golpe con el maletín. Y otro. Y otro. Como la cuenta parece no llegar nunca a 10, los samoanos empiezan a tirarle cosas encima, para evitar que se levante. Ahora sí, la cuenta llega a 10; Lesnar no ha sido capaz de vencer a todo lo que Roman es capaz de convocar en su ayuda.

Gran batalla, entretenimiento máximo made in WWE.

Puntuación: ****1/4

domingo, 12 de junio de 2022

Randy Orton vs Triple H, WWE WrestleMania 25


Hace poco, comentábamos en el blog el main event de WrestleMania 38, esa lucha entre Roman Reigns y Brock Lesnar, que, tras muchas peleas a lo largo de los últimos años,  se enfrentaban en un match supuestamente definitivo, con una historia detrás mucho más potente, pero con un resultado que acabó siendo muy mediocre. Un lector del blog, entonces, me animó a comentar asimismo el match que mantuvieron Triple H y Randy Orton en WrestleMania 25, puesto que le parecía que la situación de entonces tenía muchas similitudes con lo que ha ocurrido este año. Y no le falta razón.

Triple H y Randy Orton, que entonces eran las máximas estrellas de WWE junto a John Cena, se enfrentaron en el main event de WrestleMania 25, que nadie recordará jamás, y que quedará opacado por siempre por el enfrentamiento que tuvo lugar entonces entre Undertaker y Shawn Michaels, uno de los mejores de la historia de la empresa. Randy y Hunter, como Roman y Brock este año, se enfrentaban después de una historia común muy larga, tras un feudo realmente excesivo... y no estuvieron a la altura a la hora de estelarizar un evento en el que todo, hasta entonces, era bastante bueno. Mal por ellos.

Recordemos que Orton y Triple H coincidieron en el stable Evolution, que hizo que la carrera del Asesino de Leyendas, así como la del Animal Batista, despegara. Pero, a lo largo de los años, el equipo, que existía para hacer realidad los deseos de Triple H, fue perdiendo, poco a poco, a sus miembros, cuando estos pensaron en tener algún éxito propio. El primero fue Randy, que se convirtió en el World Heavyweight Champion más joven de la historia de la empresa, y recibió la traición de sus compañeros, entrando en una cruda rivalidad frente al líder. Poco después, pasó lo mismo con Batista, cuando este ganó el Royal Rumble 2005 y puso sus ojos asimismo en el título. E incluso el veterano Ric Flair acabó a tortas con el narigón.

Triple H y Randy Orton siguieron enfrentándose cuando Hunter cambió al bando técnico. Junto con Michaels, revivió a D-Generation X y tuvo varios enfrentamiento con Ratd-R RKO, el equipo que formaba The Viper con Edge. Durante uno de sus matches, HHH se lesionó de gravedad, y no regresaría hasta SummerSlam 2007, donde mantuvo un match frente a Booker T, en su rol de King Booker. En ese mismo evento, un Randy Orton que estaba recibiendo un push para ser el principal rudo de la compañía, se enfrentó por primera vez al eterno campeón Cena, siendo derrotado.

Pero Cena se lesionó, y tuvo que dejar el Campeonato de WWE vacante. No Mercy fue el PPV en el que se nombró un nuevo campeón, y fue un PPV que giró en torno a estos dos hombres. Vince McMahon nombró campeón a Randy porque sí, y su yerno, que con D-X, había mantenido graves disputas con él durante 2006, llegó para exigir una oportunidad. La recibió, y en el primer match de la noche, salió ganador y nuevo campeón de WWE por enésima vez. Pero no acabaría la velada como campeón. En su segundo combate, Vince lanzó a su bestia Umaga contra él, mas volvió a alzarse con la victoria. Pero tendría una tercera lucha. En el main event, Randy Orton lo derrotó en un Last Man Standing bastante bueno (quizás la mejor lucha entre ellos), y se volvió a coronar campeón.

John Cena volvió a la acción en Royal Rumble 2008, en una gran sorpresa, y ganó la batalla real. Randy estaba teniendo un reinado notable, venciendo a Hunter, Shawn Michaels y Chris Jericho. En WrestleMania 24, las tres grandes estrellas, Randy, Hunter y Cena, lucharon por el título en una Triple Amenaza, de la que Randy salió ganador. Durante el año, sin embargo, Triple H se llevó la correa, después de varios enfrentamientos con RKO, y se la llevó a Smackdon. Por su parte, Orton montó un stable de luchadores de segunda generación, junto con Cody Rhodes y Ted DiBiase Jr. Aunque perdió el título, siguió avanzando en su rol de top-heel, y eso le condujo a ganar el Royal Rumble 2009. Cody y Ted sobrevivieron hasta el final, y cuando Triple H estaba ocupado eliminándolos, él hizo lo propio con The Game para salir ganador. Así, se aseguró la posibilidad de volver a luchar por el título, un año más, en WrestleMania, y su rival sería... de nuevo Triple H, que se proclamó campeón una vez más en Elimination Chamber, al ganar una batalla en la cámara de eliminación.

Mientras que eso pasaba, Randy se metió en un storyline con la familia McMahon. Atacó a Vince, con su patada en la cabeza, que un tiempo después sería prohibida, y al hijo de este, Shane, que regresó tras un tiempo fuera, para enfrentarse a él y vengar a su padre. Mantuvieron una buena lucha en Elimination Chamber, pero en el siguiente show de Raw, Shane acabó como su padre. Y ahí fue donde entró Stephanie, y si Stephanie está en peligro, Hunter no puede estar lejos.

Randy cometió la locura de aplicar RKO sobre la chica. Y no fue lo peor. En el siguiente programa, Triple H fue a por él como un animal, pero la ayuda de los miembros de Legacy resultó definitiva. El Asesino Cerebral fue apalizado, y esposado a la esquina. Cuando estaban abusando de él, apareció su esposa para suplicar clemencia, pero se metió en la boca del lobo. En una muestra de violencia contra las mujeres que hoy sería inconcebible, Orton le aplicó su DDT desde la segunda cuerda, y acto seguido, la besó cuando estaba inconsciente. En la esquina, atado, Triple H lo observaba furibundo.

En el programa previo a WrestleMania, Hunter, Vince y Shane hicieron su regreso para atacar en conjunto a Legacy, y meterse en una brawl, ahora sí, en igualdad de condiciones (Vince todavía estaba fuerte). Aunque en algunas cosas, la historia no tenía muy buen gusto, y en cualquier caso, los luchadores enfrentados no resultaban de mucho interés, porque habían peleado muchas veces y habían demostrado no tener una química especialmente buena, era lo suficientemente intensa como para tener interés dentro de un show con mucho material de calidad, como WM 25. Podía ser un buen colofón. Pero no son capaces de lograrlo.

Triple H se encuentra con Shane y Vince tras bastidores. Pero no participan en todo el match. Es un match lleno de odio y rencillas entre agrupaciones, pero las agrupaciones no hacen acto de aparición. Triple H es incapaz de mostrar el odio y la violencia que debería ejercer tras lo ocurrido con su mujer. Y tampoco se utiliza correctamente la estipulación, que podría dar mucho juego. Vicky Guerrero ordenó que si Triple H perdía por descalificación, también perdería el título. Esto podría dar mucho juego, en tanto que la parte personal de la batalla debería tener mucha más relevancia que el título, y eso podría hacerle dudar cuando Randy le forzara a ello... pero no lo hace nunca. Triple H duda en algún momento, pero poco, y sin que Randy ejerza presión.

La lucha, de hecho, empieza bastante bien. Hunter entra rompiendo un espejo, y se lanza contra Randy, sin escuchar los avisos del referee. Rápido, Orton le coloca un RKO, y cuando va a rematarle con la Penalty Kick, HHH le agarra con un Pedegree. La lucha empieza fuerte: usar los finishers tan rápido es muy original. Randy demuestra mucho dolor en la cabeza, y Triple H lo aprovecha, haciendo un buen trabajo sobre el coco de su rival. Trabaja bien, aunque no debería tomarse el combate con tanta calma, teniendo en cuenta los hechos. Pronto, el dominio cambia de manos, y la originalidad del principio se pierde, para que el combate se convierta en una lucha genérica, propia de un live show. No hay nada de WrestleMania en su puesta en escena, y nada de rivalidad, como en el caso del Roman vs Brock de este año.

Hay un momento en el que luchan en ringside. Triple H quiere pegar con una silla al retador, pero el chivato del referee le recuerda que si lo hace, perderá el título. Es lo más parecido al uso de la estipulación que hay en el match. Hunter quiere aplicar un Pedegree sobre la mesa de comentaristas, pero acaba siendo proyectado sobre la otra, cayendo sin romperla. Orton, que ganó su Last Man Standing de una manera parecida, aplica un DDT sobre el suelo, corre hacia el ring y espera el countout, que también le daría el título. Hunter llega al ring a la cuenta de 9, para estupor del Asesino de Leyendas. Entonces, el retador lanza al campeón contra el árbitro, dejándolo KO, y aplica RKO. Aprovechando que no hay autoridad, Randy busca el martillo de Hunter, para pegarle con él, pero cuando está subiendo al ring, recibe su propia Penalty Kick. Triple H le pega con su martillo, y lo deja listo de papeles. Imposta un poco de violencia, pegándole puñetazos sin parar, aunque ya no cuela: el público está aburrido de esta lucha desde hace tiempo, y no compra la supuesta furia del face, que llega un poco tarde. Pedegree y se acabó. El público aplaude, más por las ganas de que acabara la lucha que por alegría.

El combate no es malo; si hubiera tenido lugar en otro evento y en otras circunstancias, hubiera sido más satisfactorio. Pero es WrestleMania, es el show del año, con la rivalidad más loca de los últimos tiempos, y una estipulación apropiada, y sin embargo, los luchadores pelean como si estuvieran en un combate de RAW. Los Legacy aparecían siempre para apoyar a Randy, pasara lo que pasara, pero hoy estaban en Mcdonalds. Y Shane y Vince aparecen antes de la lucha para mirar a Hunter y no hacer nada. Un desperdicio.

Puntuación: ***

jueves, 5 de mayo de 2022

Razor Ramon vs Bret Hart, WWF Royal Rumble 1993


Especial fallecimiento de Scott Hall

Hace unas semanas, conocimos el fallecimiento del legendario miembro de la NWO Scott Hall. Esta muerte a mí me pilló un poco por sorpresa; no estaba muy al tanto de su estado de salud. Vamos a comentar un par de luchas en honor de su carrera.

Hall era un hombre relativamente joven (63 años), y muy activo. Si bien durante toda su carrera tuvo muchos problemas con el alcohol y las adicciones, lo que le llevó a vivir varias situaciones poco profesionales, se encontraba bien; tenía un contrato de leyenda en WWE, y hacía apariciones esporádicas junto a sus compañeros Hogan y Nash. En 2015, tuvo la oportunidad de participar en la lucha entre Sting y Triple H de WrestleMania, en la que se dio un icónico encontronazo entre la NWO y D-Generation X, que si bien no gustó a algunos, ha demostrado ser única en su especie, pues tras la muerte de Hall, nada parecido podrá volver a pasar. Además de eso, fue inducido en dos ocasiones al Salón de la Fama de WWE: primero, de manera individual, por su trabajo como Razor Ramon (2014) y segundo, como parte de la NWO (2020). Su muerte sobrevino de una manera totalmente inesperada: como consecuencia de una operación de cadera, que si bien es algo rutinario, incluye ciertos riesgos. Tras su finalización, un coágulo de sangre provocó varios infartos al luchador, resultando en su muerte. Descanse en paz.

Hall pasará a la historia por su trabajo durante la década de los 90; primero, en WWF, como el citado Razor, que llegó a ser uno de los principales main eventers de la compañía; y en segundo lugar, con su nombre real, en WCW, como parte de los Outsiders y de la NWO. Cuando la WCW cerró, llegó a WWE; donde tuvo una breve etapa reformulando la storyline de la NWO, y posteriormente, trabajó en TNA. En 2016 tuvo su última lucha, para la empresa independiente F1rst Wrestling, en la que derrotó a Chuck Taylor. Para este breve especial, me gustaría revisar dos luchas: una perteneciente a su primera etapa en WWF, y otra perteneciente a su última etapa en WCW, esto es, una por cada anillo.

Realmente, cuando uno piensa en los miembros de NWO, sólo puede recordar promos, intervenciones, palizas... Poca lucha. Y es cierto que, en cierta medida, se puede decir que la carrera in-ring de hombres como Hall y Nash, acabó cuando formaron los Outsiders, más allá de algunas honrosas excepciones, alguna de las cuales comentaremos por aquí. Sin embargo, hasta entonces, la opinión general sostenía que Hall era un muy buen luchador.

Y es que es un tipo que había luchado en la AWA y en la New Japan, dos promotoras con buenos estándares luchísticos. No era un saco de músculos sin conocimiento. Tras algunos años en la carretera, y después de varias pruebas, en 1992 consiguió firmar con WWE, tras interpretar un clásico rol de guaperas en WCW durante un tiempo. En la empresa de McMahon recibió el nombre de Razor Ramon, una especie de matón cubano basado en la película Scarface. La verdad es que no pasó mucho tiempo hasta que el luchador despegó; pues pronto empezó a ocupar lugares importantes en la cartelera. En WWF tendría sus míticas luchas de escaleras frente a Shawn Michaels, y varios buenos combates ante Bret Hart. Ramon llegó a ganar cuatro veces el Título Intercontinental.

Hay que tener en cuenta que, si bien la gente lo conoce por su rol como parte de NWO, detrás de bambalinas, en WWF, formaba parte de un stable mucho peor: The Kliq, un grupo de abusones y acaparadores en el que también estaban Shawn Michaels, Triple H, Sean Waltman y Kevin Nash. Posiblemente, buena parte del éxito de todos en WWE se debiera al poder en vestuarios que tenían, un poder que creaba un mal ambiente obvio que a Bret Hart no le gustaba nada. De todos modos, en 1997, la mayoría de ellos estaba ya en WCW, y Shawn acabaría lesionado, así que WWE pudo girar en otras direcciones sin las ataduras que luchadores con demasiado peso ejercían. Ese aumento en la elasticidad le favoreció a la hora de ganar las Monday Night Wars.

Ya hemos comentado en alguna ocasión luchas buenas de Hall. Su lucha de escaleras de WrestleMania ante Michaels está en el blog, aunque no me parece tan buena vista hoy en día. Para celebrar su vida, yo prefiero comentar un combate excelente que mantuvo frente a Bret Hart en Royal Rumble 1993, evento en el que fue el retador al WWF Championship, en manos del canadiense.

Pues sí; estábamos en enero de 1993, y Hall ya era retador. Hart, tras su rivalidad ante Ric Flair, se había consagrado como main eventer y como campeón, si bien aún tendría que ver, unos meses después, cómo su título acababa en manos de un regresado Hulk Hogan. No obstante, este enfrentamiento a principios del 93 parece un preludio de lo que serían los siguientes años en WWE. Razor Ramon perseguía el título que estaba en manos del hombre de rosa.

Esta es la lucha más importante en la carrera de Scott hasta el momento. Bret, por su parte, cuenta con la presencia de su familia, incluyendo al tío Stu, en las primeras filas. Bret le regala sus gafas a un niño, y Ramon trata de hacer lo propio, a su manera: le tira un palillo de dientes que lleva en la boca. Así, comienzan las acciones, con dominio de Razor, que es mucho más grande que su oponente. Sin embargo, el canadiense se revuelve y comienza a aplicar su clásica rutina contra la pierna del oponente, que incluye una Figura 4, aprovechando el fin de la carrera de Flair en la empresa de Vince (participaría en el Rumble la misma noche, y se jugaría su continuidad en la empresa en el RAW posterior frente a Mr Perfect, si bien ese programa había sido grabado ya).

Bret trabaja bien la pierna del retador, mas no consigue hacerlo rendir. Posteriormente es el falso cubano el que domina, atacando la espalda de Bret, de una manera asimismo notable. No es tan técnico como el canadiense, pero utiliza una serie de movimientos muy pragmáticos para conseguir su objetivo. Razor aprieta la cintura de Bret con un Bear Hug, que puede parecer un movimiento simple, pero que es perfecto para la clase de trabajo que está realizando. A pesar de eso, el campeón consigue librarse de su rival, lanzarlo a ringside, y volar sobre él.

A la lluvia de ataques frontales de Bret le sigue un intento de comeback del rudo, después de que el referee tropezara con los luchadores durante el intento del técnico por acabar el match mediante un Sharpshooter. El poderoso Ramon vuelve a utilizar su fuerza para dominar, y en ese contexto, a la desesperada, Bret tira de técnica. Aplica un par de counters que casi le dan la victoria, y cuando no lo hacen, consigue convertir uno de ellos en Sharpshooter. Esta vez Hall no puede escapar del castigo, y la correa se queda en la cintura del Hitman.

Muy buena lucha; ejecutada con rigor por ambas partes, con buenas reacciones del público. Match muy sólido, sobrio y técnico.

Puntuación: ****1/4

lunes, 18 de abril de 2022

Roman Reigns vs Brock Lesnar, WWE WrestleMania 38


Especial WrestleMania 38

Seguimos hablando sobre el reinado de Roman Reigns como Campeón Univesal, que comenzó en agosto de 2020, y se mantiene hasta el día de hoy. Posiblemente se mantenga, de hecho, hasta WrestleMania 39, en un hipotético match entre Roman y su primo, The Rock, en Los Ángeles. Realmente es muy improbable que esto ocurra, pero me parece el único final lógico y consecuente para este reinado, si bien WWE nunca ha necesitado hacer las cosas de manera lógica ni consecuente.

A continuación, las luchas de este reinado que hemos comentado en el blog hasta ahora:

The Fiend vs Braun Strowman vs Roman Reigns, WWE Payback 2020

Roman Reigns vs Jey Uso, WWE Clash of Champions 2020

Roman Reigns vs Rey Mysterio, WWE Smackdown 18/06/2021

Edge vs Roman Reigns vs Daniel Bryan, WWE WrestleMania 37

Daniel Bryan vs Roman Reigns, WWE Smackdown 30/04/2021

Roman Reigns vs Cesaro, WWE Backlash 2021

Roman Reigns vs Edge, WWE Money in the Bank 2021

John Cena vs Roman Reigns, WWE SummerSlam 2021

Roman Reigns vs Brock Lesnar, WWE Crown Jewel 2021

Roman Reigns vs Goldberg, WWE Elimination Chamber 2022

Después de todo esto, en WrestleMania 38, Roman tuvo una lucha decisiva ante Brock Lesnar. Ya le había derrotado en Crown Jewel, si bien el resultado se dio de manera fraudulenta, lo que justifica la continuidad de la rivalidad. Lesnar, ahora como favorito del público, se convirtió en Campeón de WWE en Day 1, al ganar una lucha de 5 hombres, y por culpa de la intromisión de Roman, perdió el campeonato en Royal Rumble. Esto no hizo más que enfadar a la bestia, que apareció en el Royal Rumble Match y se llevó la victoria, accediendo, gracias a ello, a una lucha titular en WrestleMania. Pero tampoco se contentó con eso, pues, en Elimination Chamber, dentro de una jaula de eliminación, retomó la correa clásica de WWE, de tal manera que su pelea definitiva frente a Roman en WrestleMania es de unificación, ya que es campeón de WWE y retador para el Campeonato Universal.

WWE utilizó uno de sus house shows, esto es, uno de sus eventos no televisados, para seguir construyendo la historia. Fue un show realizado en el Madison Square Garden, el hogar histórico de WWE en New York, un estadio difícil de llenar para la empresa, que por lo tanto, requería de material de interés para el espectador de la Gran Manzana. Para atraerlo, se programaron dos luchas titulares: Roman defendió su campeonato frente a Seth Rollins, mientras que Lesnar hizo lo propio en una lucha rápida ante Austin Theory. Es mas rentable para WWE utilizar a Lesnar en un Live Show como este que utilizarlo en televisión.

Pero, tras su lucha, Lesnar volvió a ser atacado por Roman y los Uso. Si bien, en primera instancia se logró librar de ellos, cayó en sus manos tras la intervención de su antiguo amigo, Paul Heyman, sobre cuya lealtad ya no hay duda alguna. Lesnar sangró profusamente después de ataques con sillas y con escaleras metálicas. La imagen de Roman celebrando con la correa sobre el cuerpo sangrante de Brock fue tan buena, que se convirtió en canon de la storyline, a pesar de no pertenecer a un show televisado.

WWE anuncia este combate como el más grande de la historia de WrestleMania. Es obvio que tiene todas los ingredientes para serlo, pues son las dos estrellas más grandes del momento las que se enfrentan, y ambos tienen uno de los dos grandes títulos. Pero no nos engañemos: esto no puede estar a la altura de un Hogan vs Andre, un Hogan vs Warrior, un Austin vs Michales, un Taker vs Michaels o un Cena vs The Rock, porque estos tiempos no son tan buenos como los de aquellos. Es el wrestling un arte en decadencia. Es, este, el tercer enfrentamiento entre Lesnar y Reigns en WrestleMania, si bien las premisas para conformarlo han sido mucho mayores, y los luchadores tienen unos personajes más interesantes que en otras ocasiones. Aún con todo, el combate no es especialmente bueno.

Lesnar y Roman se enfrentaron por primera vez en WrestleMania 31. Entonces, la lucha fue mucho mejor de lo esperado, y mejoró gracias a la entrada en escena de Seth Rollins, que cobraba, así, su maletín de Money in the Bank, provocando un final para el show más grande del año a la altura. Volvieron a hacerlo en WrestleMania 34, en un momento en el que el rechazo de la afición hacia Roman era tan grande, que nada funcionó durante el match, y este fue boicoteado desde la grada en todo momento. Ahora se enfrentan en el mejor momento, con la mejor historia detrás, y con la premisa de haber dado una lucha en Arabia que a mí me pareció bastante buena, y las cosas les salen peor que nunca. No hay nada demasiado interesante en este combate.

Lesnar se quita los guantes al comenzar. Eso parece presagiar una lucha sangrienta como venganza por lo ocurrido en el Madison Square Garden. Pero no es así: no usa los puños para nada. ¿Para qué se los quita entonces?

Brock comienza buscando su Suplex City, y obliga a Roman a huir a ringside. Allí, Heyman vuelve a capturar la atención de la bestia, y eso lo aprovecha bien Roman para aplicarle un Spear, rompiendo las vallas de protección. Eso está apunto de proporcionarle una victoria vía countout.

Parece que la estrategia de Roman en esta lucha es vencer aplicando muchas veces la Spear. Lo hace nada más volver Brock al ring después de ese ataque. Brock tiene sus momentos de dominio vía Suplex, pero no saca nada de ellos, y sigue recibiendo Spears y Superman Punch. Consigue aplicar F5, pero no le sirve para ganar.

La lucha es bastante lenta, y tan sólo cuenta con eso: finishers e intentos de finishers. Con un nuevo Spear, Roman se lleva por delante a Brock y al referee, y aprovecha la situación para pegar un Low Blow y un golpe con la correa de Campeón Universal. El referee despierta mágicamente para contar, pero no llega a hacerlo hasta tres.

Roman sigue buscando Spears. Intenta aplicar aquel con la que venció a Undertaker, rebotando contra las cuerdas, pero hay un error de cálculo, y acaba haciendo una especie de Bulldog mediocre. Su reacción de incredulidad por el hecho de que la cuenta no llegue a tres es estúpidamente excesiva, porque el ataque no estaba bien hecho, y por tanto, el público no había reaccionado como debía. Aplica otro Spear, pero Brock al caer, lo convierte en su palanca al brazo, la Kimura. Heyman ayuda a Reigns a llegar a las cuerdas, y este se duele del brazo, para lo cual ayuda el hecho de que se hubiera hecho una herida en él durante el golpe contra las vallas. A pesar de este supuesto dolor, vuelve a golpear con un nuevo y frío Spear, y ahora sí se lleva la victoria.

Como digo, la victoria es fría, porque Reigns ha hecho tantos Spears durante el combate, que estos han perdido el impacto psicológico para el público que debían tener. En el momento de aplicar el nuevo, la gente se encontraba en un desahogo de tensión tras la Kimura de Lesnar, y por eso tampoco reacciona como debía aquí. La incapacidad de los luchadores para moverse en función de la emoción de la grada es patente.

 La lucha no es mala, pero es un combate cualquiera propio de cualquier evento, en el que pasan cosas muy poco trascendentes y para nada especiales. No se usa ningún detalle propio de la rivalidad para crear interés o intensidad, y por tanto, no hay storytelling contextual  de calidad. Falta de ambición y falta  interés a la hora de bookear e interpretar la que se ha vendido como la lucha más importante de WrestleMania.

Puntuación: **3/4


martes, 25 de enero de 2022

Goldberg vs Bobby Lashley, WWE SummerSlam 2021




Tenía ganas de echar un vistazo a la rivalidad entre Goldberg y Bobby Lashley, que tuvo lugar en 2021. Y es que, todos los enfrentamientos que ha tenido la leyenda de WCW desde que volvió a la acción, a excepción de sus primeros encontronazos con Brock Lesnar, resultaron carentes de toda historia, más allá de miraditas y amenazas, y de todo intento de contar algo arriba del ring, más allá de los finishers de siempre. De hecho, la única vez que tuvo la intención de hacer algo distinto, fue aquella en la que peleó ante The Undertaker, y no salió bien, porque se partió la cabeza durante la pelea.

Una leyenda como él requiere de breves storylines frente a malvados que le permitan dar ese momentito de amor nostálgico y justiciero tan apropiado para el wrestling, pero creo que no se está usando bien esa potencialidad. En demasiadas ocasiones se le está lanzando a pelear contra campeones mundiales, y es obvio que esas peleas, salvo rara excepción, no debe ganarlas. Si las leyendas pierden muchas veces seguidas, pierden la magia, y el hálito de imbatibles seres de épocas pasadas. Pero ya sabemos que el producto de la casa McMahon gira en torno a sus mayores títulos; ha sido así desde los años 60. Así pues, en SummerSlam 2021, un evento lleno de figuras de tiempo parcial, que, dados los despidos ocurridos en la compañía durante el año, es lo único que queda, se comete este error por partida doble. Tanto Goldberg como John Cena son lanzados contra los mayores títulos, tan sólo para ser derrotados.

Y sin embargo, la derrota de Bill no es tan dolosa. De hecho, introduce el factor de su hijo en la historia, y resulta un episodio interesante para que continúe su rivalidad frente al todopoderoso Lashley. El siguiente match entre ambos, tiene lugar cuando este ya ha perdido el título, y creo que eso es perfecto. Comentemos todo desde el principio.

A WWE le gusta enfrentar a pesos pesados. Resulta, en el imaginario colectivo, un choque de titanes, y es mucho más interesante aún cuando esos titanes pertenecen a diferentes generaciones. Muchos, sin duda, soñaron con ver luchar a Goldberg frente a Ryback, aquel a quien tantas veces se acusó de ser una copia del primero. A mí me hubiera gustado ver ese match, si bien no creo que hubiera sido muy bueno. Pero, más allá de la calidad, el hecho de que el público le grite "Goldberg, Goldberg", a un luchador sin parar, en forma de burla, supone un storyline nacido de manera natural, y eso se debería aprovechar. Por desgracia, no coincidieron los dos luchadores en la empresa.

Los que sí lo hacen ahora son Goldberg y Bobby Lashley. Este último parecía desahuciado para los grandes planes de WWE. Su carrera repuntó hace mil años: en 2007, y después de pasar mucho tiempo fuera de la compañía, nadie esperaba verlo como campeón en 2021. Han pasado siglos. Sin embargo, ha sido ahora, gracias, en gran medida, a la ayuda de MVP con el micro, que ha cubierto su absoluta falta de carisma, que podemos verlo en lo más alto.

Goldberg volvió a luchar en 2016. No tenía necesidad económica de hacerlo, siempre está metido en cosillas, pero tenía un sueño: que su hijo le viera luchar; que su hijo, viera el amor que la gente sentía por él, y lo que podía hacer encima del ring. Han pasado 5 años desde eso, y en este tiempo, su hijo se ha convertido en un hombrecito. Es un buen momento para usarlo en una historia; eso siempre funciona.

La gente recibe de forma correcta a Godlberg en su llegada a SummerSlam. En el Allegiant Stadium de Paradise, Nevada, se juntan más de 50.000 personas para ver a estas y a otras grandes estrellas, pero, a pesar del agradecimiento que expresan hacia el veterano, durante todo el match apoyan a Lashley. Se alegran cada vez que ataca... incluso cuando su víctima es el hijo de Goldberg, un chiquillo adolescente. Es cierto que, quizás, muchas personas no lo reconocieran en su ataque. Pero vayamos por partes.

Goldberg y Lashley no salen a hacer Spears sin parar, como cabría esperar tras escuchar las promos previas. No, intentan luchar de verdad, y de hecho, Bill sorprende con varias variantes de Power Slam que no hacía desde hace 20 años. Bobby contraataca, e intenta dañar el cuello de su oponente para preparar el uso de su llave Nelson. Sin embargo, se come un par de Spears bastante buenas.

Ante la desventaja de su pupilo, MVP, que está cojo por una lesión, pasa al ataque, y golpea a Goldberg con su bastón. Le hace mucho daño en la pierna, y Bobby hace el resto para inutilizarla por completo. El todopoderoso ataca sin parar la pierna de Bill, hasta que este no puede mantenerse el pie, por lo que el referee decreta la victoria del campeón. El público celebra su victoria, aunque esperaba que la consiguiera de mejor manera.

Tras el match, Bobby sigue atacando al de la racha de cientos de combates imbatido, hasta que aparece su hijo para impedírselo. Bobby le aplica Nelson, y lo deja KO, en principio, o eso dice MVP, sin saber que era él. Goldberg promete que matará a Lashley, un término que nunca he escuchado en WWE. Veremos como sigue la cosa.

La lucha está bien, es correcta, y la historia se presenta interesante.

Puntuación: ***

sábado, 17 de abril de 2021

Bobby Lashley vs Drew McIntyre, WWE WrestleMania 37


Especial Wrestlemania 37

WrestleMania 37, el gran evento anual en el mundo del wrestling, ha llegado, y pienso hacer un resumen extenso. Y no porque la edición de este año del show me interese especialmente (de hecho, me interesa menos que nunca), sino porque necesito coger carrerilla en esto de publicar en el blog, y no hay nada mejor para eso que ir viendo el mismo show poco a poco, sobre todo teniendo en cuenta que estimo que la mitad de las luchas serán poca cosa, y en tanto que tal, no requerirán de un gran trabajo en su revisión.

Y es que, yo publiqué el primer post de este blog en diciembre de 2010, si bien es cierto que anteriormente hice algún experimento con otros formatos. Así pues, esta web tiene más años que un bosque. Pero no fue hasta finales de 2014 cuando empecé a publicar con regularidad, y esto fue así porque pillé los reviews de todas las luchas de WrestleMania 25 y 26 que tenía en otro sitio, y las publiqué todas seguidas, una por día. Desde entonces, no pude parar de revisar luchas para el blog, lo cuál siempre me sirvió como vía de escape. Quizás, publicando todos los combates de WrestleMania 37, logre, ahora, algo similar.

Esta edición del evento es especialmente importante, porque es el primer show con público en WWE desde hace más de un año. La empresa quiso lograr una entrada de unas 40.000 o 50.000 personas, pero las autoridades tan sólo le dejaron vender 25.000. Así las cosas, aunque esto vuelve a ser una fiesta maravillosa, obviamente la recaudación no va a ser la misma que otros años. Eso sí, parece ser que WWE ha integrado todo su contenido en Peacock, la plataforma de streaming de la NBC, y quizás eso le de un impulso económico. Yo, por ahora, sigo teniendo mi WWE Network, no sé cuanto durará en antena a nivel internacional.

al igual que el año pasado, este WrestleMania está dividido en dos noches. Pero es un WrestleMania raro, sin la participación de demasiadas estrellas. Undertaker se despidió en el pasado Survivor Series, y ahora sí que parece definitivo. Tampoco está Brock Lesnar, que en situación de pandemia, no sale rentable, así que no tiene contrato con WWE; ni John Cena, ni Goldberg. Esta edición es un poco descafeinada en términos de luchadores a tiempo parcial, contando tan sólo con la presencia de Edge, Shane McMahon y el músico Bad Bunny, que no es mucho decir; pero no sé si esto es bueno o malo. Puede ser malo, en tanto que la parafernalia es lo que más me interesa de WWE, y ahora parece que incluso en eso está por debajo de AEW, pero quizás nos devuelva a tiempos de las WrestleManias 23 a 26, que presentaban las mejores combinaciones posibles entre luchadores, con un wrestling de buena calidad. Hay algunas cosas que tienen buena pinta y que no hubieran sido posibles si estuvieran estrellas de más nombre. Iremos comentándolo todo durante las próximas fechas.

El evento comienza con la lucha por el WWE Championship, lo que implica que el combate va a terminar con victoria ruda. Bobby Lashley se enfrenta a Drew McIntyre, en un match entre pesos pesados que bien pueden ser la nueva generación de grandes estrellas de la empresa, pero, por la posición que tienen en la cartelera, esta parece negarles ese derecho.

Drew ha tenido un gran reinado como campeón en 2020, pero no tenía público, y eso me producía dudas con respecto a la acogida que tendría en realidad. El público en carne y hueso es el único que tiene derecho a juzgar, porque es el que introduce la energía en las batallas. Y parece tener un gran cariño por el escocés, mientras que Bobby no genera el odio que debería, como es sabido.

Drew reinó durante todo 2020, pero perdió su campeonato en Elimination Chamber cuando Lashley posibilitó a The Miz cobrar su maletín de Dinero en el Banco. Me alegré del triunfo del Miz, que sigue aumentando su leyenda de gran rudo del midcard, con la historia que protagoniza en una nueva edición de WM. Lashley, después, derrotó a Miz y le quitó la correa, y eso parecía indicar que había otros planes para el mayor evento del año. Olía a un Lashley vs Lesnar en WrestleMania, y eso explicaba el reinado de transición del rudo, que se equiparaba a los que existían antiguamente, en tiempos de WWWF, cuando, cada vez que había que cambiar de héroe campeón, aparecía un rudo tramposo para hacer el trasvase. No obstante, no se supo nada de Lesnar, y es posible que el bajo aforo permitido sea la causa de eso. En su lugar, fue el propio Drew qel que retó a Bobby para el PPV, reto que a mí me dejó bastante indiferente. 

Porque ambos ya se habían enfrentado durante el año, así que esto no es muy especial. Parece una lucha propia de Impact Wrestling, no el main event de un WrestleMania. Es cierto que Bobby ha crecido mucho gracias a su equipo con MVP, que le aporta toda la personalidad y el carácter que a él le faltan, pero, aún así, da la sensación de que ni siquiera WWE confía en estos luchadores para tener una gran lucha en WM, y por eso están en el opener.

No creo, no obstante, que sea este opener un mal combate. Es un choque de pesos pesados muy fuertes, que empiezan peleando de manera muy stiff. Los golpes de Bobby son muy buenos. Tienen un par de problemas de conexión, y a veces parece que olvidan la coreografía, pero eso, con tipos con tanto peso, no queda mal. Drew reacciona a los ataques del Superman moreno con Suplexs.

Los dos luchadores parecen innovar con sus slams y movimientos, algunos de los cuáles, no han usado mucho. Drew tira de Suplexs, mientras que Bobby alcanza algún facebuster, y dos Spinebusters. El escocés parece interesado en el brazo de su rival, aplicando técnicas de MMA como la palanca al brazo y la Kimura, lo que le puede servir para debilitar su Nelson, y vuela por encima de la tercera, como si fuera Undertaker, pero se pega una buena torta (como si fuera Undertaker), porque Lashley y MVP no pueden sujetar semejante peso. Finalmente, busca su patada final, la Claymore, pero MVP le distrae (distracción que no queda del todo bien), para que Bobby lo atrape con su llave maestra. El retador es incapaz de soltarse durante un buen rato, y se rinde. Victoria para Lashley, y sorpresa para el público, que no se puede creer que Drew se haya rendido.

Como digo, esta lucha no es mala, y de hecho, ha gustado bastante, en general. Yo creo, eso sí, que le falta algo de ritmo, si bien el ritmo de Drew, su tempo, es bastante bueno, mientras que el de Bobby, que además es impreciso, y es incapaz de mostrar emociones, no lo es tanto. El combate se centra mucho en el spot, en el golpe contra la lona, y eso, con hombres tan fuertes, es lógico, pero no sobresaliente. A duras penas, le voy a otorgar un notable bajo, que no es poco, pero creo que le falta calidad para llegar a ser una gran lucha por el WWE Championship en WrestleMania.

Puntuación: ***1/2


sábado, 3 de abril de 2021

JBL vs John Cena, I quit match, WWE Judgement Day 2005


Especial Hall of Fame 2020

Terminamos la parte dedicada a John Bradshaw Layfield dentro de este especial sobre el Salón de la Fama de WWE, y los inducidos de 2020. En el primer artículo que comentamos sobre él, nos centramos en su carrera como luchador de equipo, en APA. Hoy, hablamos de esa segunda parte de su carrera, en la que se convirtió en el cabrón al que conocemos como JBL, y en la que llegó a los main events de WWE.

Esto ocurrió en 2004, época de cambios en WWE, en la que gente como The Rock, Steve Austin, Brock Lesnar o Goldberg desaparecían, y se iniciaba la era Ruthless Agression. En Smackdown, en concreto, también se habían lesionado Kurt Angle y Big Show, así que había mucho margen para la creación de estrellas, y tras el retiro de Faarooq, un currante como Bradshaw merecía un push.

El personaje de JBL se fue construyendo a base de promos, con referencias anti-inmigración, un sombrero vaquero, un cochazo, y un fajo de billetes en la cartera. Comenzó, así, una rivalidad con el hispano Eddie Guerrero, Campeón de WWE, al que quitó la correa, en un Texas Bull Rope Match que ya comentamos en su momento, y que estuvo muy bien. Durante ese año, fue creciendo su personaje, saliendo victorioso de rivalidades con Guerrero, Undertaker y JBL, confirmándose como un buen campeón, al menos a nivel de storylines, y formando un stable, The Cabinet, con el que consiguió salir victorioso de muchos malos momentos.

Pero el final de Royal Rumble 2005 dejó claro lo que iba a ser esta nueva era. Dos nuevas estrellas se presentaban, llegando a la accidentada final de la competición. Tras el error que todos conocemos, Batista venció a John Cena, aunque si el error hubiera producido un cambio en el resultado, no hubiera pasado nada, porque ambos fueron contendientes a títulos mundiales en WrestleMania. Entonces, Batista venció a Triple H para ganar el World Heavy Weight Championship, y John venció a JBL, para ganar el WWE Championship, tras un gran reinado de este.

Smackdown, y posteriormente WWE, tendrían una nueva estrella, el ahora legendario John Cena. En el siguiente evento de la marca azul, tendría lugar un rematch titular entre ambos, un I Quit Match, que es la lucha que comentamos hoy.

Una lucha muy buena, y muy recordada. Muchas veces, cuando en esa época se querían defender las habilidades de John, siempre en duda, se nombraba este combate, que efectivamente, es bueno, una brawl muy sangrienta, muy dura. 

La primera parte de la batalla es dominada por JBL, con un John Cena que, como solía pasar en sus años de superhéroe, se dejaba hacer, y vendía muy bien la ofensiva del rival, creando una gran tensión entre el público, que esperaba siempre su recuperación, pero también provocando cierta sensación de inacción. Aquí no hay descalificaciones, así que JBL le tortura, ahorcándolo con distintas cosas.

Cena consigue lanzarlo contra una mesa, pero se lleva un sillazo en la cabeza muy loco, de esos que ahora tanto nos sorprenden, y tras lo cual, el nuevo campeón se desangra como un gorrino en una matanza. Tras eso, y redundando sobre el dolor. JBL aplica muchos Clotheslines con el brazo del enemigo agarrado, como el actual Rainmaker de Okada, pero sin fliparse. Aún así, Cena no se rinde, e inicia su Comeback.

La lucha se traslada a la zona en la que está el coche de JBL, que es usado sin piedad. Ambos luchadores reciben de lo lindo, pero es ahora JBL el que se lleva la peor parte, atravesando una televisión, recibiendo un Suplex sobre el coche, o tragándose las ventanillas. Los dos se machacan, llenos de sangre. La estrategia del rudo aún radica en intentar ahorcar a su oponente con cables.

Después de mucha paliza, Cena agarra un enorme tubo de metal. JBL, muy asustado, grita "I Quit", de la forma más indigna del mundo, por puro miedo, así que Cena es declarado ganador. Aún así, golpea a su rival, que atraviesa unas puertas de cristal.

Tras esta derrota, JBL pasaría un año centrado en el título de Estados Unidos, que aprovechó su personaje para darle un toque nacionalista. En 2006, fue derrotado humillantemente por Bobby Lashley, perdiendo su título, y su carrera. Después de eso, pasó a la labor de comentarista, que no se le da mal, hasta finales de 2007, cuando volvió a luchar, metiéndose en una rivalidad con el también regresado Chris Jericho. Tras un año y medio haciendo cosas interesantes, en 2009, en WrestleMania, volvió a abandonar su carrera, hasta ahora de manera definitiva, al ser derrotado por Rey Mysterio en un Squash, perdiendo el Intercontinental Championship.

Desde entonces, ha hecho trabajos como comentarista, y ha recibido muchas críticas, por supuestos casos de Bullying. En 2020, se anunció su entrada al Salón de la Fama de WWE, entrada que se llevará a cabo en este año 2021. 

Puntuación: ****

martes, 9 de febrero de 2021

Goldberg vs Drew McIntyre, WWE Royal Rumble 2021


Especial Royal Rumble 2021

Seguimos hablando sobre el evento Royal Rumble 2021. Además de las batallas reales de hombres y mujeres, este PPV ofreció las respectivas luchas titulares de cada marca, y en una de ellas, hizo acto de aparición una de las leyendas que trabaja a tiempo parcial con la empresa: Goldberg, que se enfrentó a Drew McIntyre por el WWE Championship.

En el tiempo que he estado alejado del wrestling, Sting, tal y como se preveía, firmó con AEW, y se supone que tiene el objetivo de subirse al ring de nuevo. Por su parte, el gigante del basket Shaquille O'Neal, también ha confirmado su idea de hacer lo propio. Se tratan, estos, de dos hombres a los que WWE rechazó, y ahora apoyan a la competencia. Los McMahon, pues, tiran también de leyendas, utilizando a un Goldberg que, creo yo, ya no tiene demasiado impacto.

Los combates en los que puede participar son limitados, y ha perdido ya tantas veces, que no resulta tan atractivo como antes. Sería interesante si WWE lo utilizara para tener una rivalidad con rudos de mitad de cartelera, de esos que destacan más por su boca que por su fuerza, y que, por tanto, no pierden nada al ser derrotados, como Corbin o The Miz. Pero si lo lanzas de cabeza a perder contra Strowman o McIntyre, la verdad es que sólo parece un viejo.

No creo, pues, que la aparición en Royal Rumble de Goldberg sea muy impactante, ni que se pueda comparar al momento en que Sting o Shaquille se suban a un ring. Dicho esto, creo que el combate es bueno, que la empresa cuenta una buena historia de paso de antorcha, en la que una estrella del pasado da su aprobación a una del futuro, así que todo está bien.

Drew ha demostrado ser un gran campeón durante este año de pandemia. Tan sólo me preocupa el hecho de que su reinado no ha contado con público físico, y eso me impide concebir el verdadero efecto que causa sobre la gente. El caso es que festejó su racha de victorias en un programa de RAW, en el que apareció Bill Goldberg, que no pareció muy impresionado por su reinado. No lo ve a la altura de los clásicos, de sus contemporáneos, así que tiene la misión en RR de demostrar que está a la altura.

Drew comienza genial, como loco, pegando un cabezazo, y robándole el Spear a Goldberg. Este sale del ring, y lanza a su rival contra las escaleras metálicas, justo antes de aplicarle un Spear contra las barricadas. Drew acaba muy dolido, y el referee se plantea llamar a los doctores.

El campeón vende bien su dolor en el estómago, y lo seguirá vendiendo durante el match, apoyando las Spears del veterano. Ahora sí, tiene lugar el esperado duelo de Claymores vs Spears.

Drew sobrevive a dos Spears, y al Jackhammer, que Bill ejecuta bastante bien, teniendo en cuenta el tamaño de su oponente, y su edad. El exWCW no se lo puede creer. Falla el siguiente Spear, estrellándose contra el esquinero, y cae derrotado, ante el segundo Claymore.

Ya sabemos que Goldberg puede acceder a un número limitado de formas de combate, pero creo que, teniendo en cuenta esas limitaciones, este está muy bien escrito. Tras el match, se acerca al campeón, le da la mano, y reconoce su posición dominante en el presente de WWE. Drew ha derrotado a Lesnar y Goldberg; casi nada.

Puntuación: ***1/4

viernes, 13 de noviembre de 2020

Bret Hart vs The British Bulldog, WWF In Your House 5


Especial WWE Hall of Fame 2020

Continuamos hablando sobre los luchadores que entran al Salón de la Fama de WWE en 2020. En el pasado post, revisamos una lucha entre uno de los protagonistas de este año, The British Bulldog, y hoy, vamos a hacer lo mismo. Si entonces el rival del inglés era Shawn Michaels, hoy, su oponente es otra de las grandes estrellas de la época: Bret Hart.

La lucha que hoy comentamos, tiene lugar unos meses antes de que ocurriera aquella de The King of the Ring 1996. En concreto, se da en el evento In Your House 5, en diciembre de 1995, con las miras puestas en Royal Rumble. Y es que, esta es la gran época de Davey Boy Smith en WWF, el tiempo en el que ocupaba una posición importante en las carteleras. Es cierto que no llegó a ser campeón, pero estuvo en varias luchas titulares, como las dos que incluimos en este especial.

En esta lucha, el recuerdo de SummerSlam se respira en el aire. Entonces, un Bulldog face pudo derrotar a un Hitman villano, ante su público, en Londres. Hoy, los roles están cambiados, pues él es el malo, y el canadiense el bueno. Y, hoy, no se juegan el Intercontinental Championship, sino el WWF Championship. Son palabras mayores.

Ya sabemos, porque lo hemos comentado en el pasado, que Smith es acompañado por Jim Cornete, y por su mujer, Diana Hart, la hermana de Bret. Por desgracia, esta mujer no hace un papel demasiado destacable en su rol de mánager; no aporta nada, salvo la cara de no enterarse de nada que pone siempre. Pero, psicológicamente, es muy interesante presentar a un marido que derrote al hermano listo, en aquello que más ama la familia. Pero, como digo, al menos en ringside, Diana aporta lo justito.

Esta es una buena lucha, en la línea de Davey: es un forzudo que aplica llaves y candados con gran fuerza, mientras que su oponente tiene grandes dificultades para escapar de esa presión. Tanto sus Headlocks como sus golpes a la espalda son muy dañinos, y lo son aún más, después de usar las vallas de metal en contra de su oponente, para hacerle daño en la espalda, y para rajarle la cabeza. Esto no parece premeditado, porque no es el estilo de la época en WWF, pero Bulldog lo aprovecha bien, aplicando un Piledriver en plena cabeza de Bret.

Así continúa la lucha, salvo por algún puntual intento de Bret de aplica Sharpshooter, y dañar la pierna del inglés. Intenta volar sobre él en ringside, pero, en su segundo vuelo, es recibido por un Power Slam. Aún así, Hart evita el segundo, y a partir de ahí, la lucha es suya. Ataca la espalda de su cuñado, como si quisiera darle una lección de cómo se hace, y se lleva una victoria un poco fría, con La Casita del Negro Casas. Diana queda muy decepcionada con su marido.

Esta es una lucha bastante buena. Creo que no llega al nivel de la que mantuvo Davey Boy Smith ante Shawn Michaels en King of the Ring, pero sigue estando muy bien.

Puntuación: ***3/4

jueves, 22 de octubre de 2020

Randy Orton vs Drew McIntyre, WWE Clash of Champions 2020


Especial WWE Clash of the Champions 2020

Vamos a ver una tercera lucha del evento Clash of the Champions 2020. Es necesario comentar algunas cosas sobre la lucha por el WWE Championship, en la que participaron Drew McIntyre, actual portador del título, y Randy Orton. Este es el segundo match titular entre ellos, después de que, en SummerSlam, WWE alargara la rivalidad al terminar su lucha con un paquetito, recurso habitual que permite al perdedor defender que el resultado ha sido producto de la suerte.

Recordemos que Randy estaba metido en un storyline en el que retomaba su labor de Legend Killer, con su rivalidad frente a Edge, sacando de escena a Matt Hardy, que luego acabaría en AEW, y atacando a otras leyendas, tras la lesión legítima del canadiense. Big Show, Christian, Ric Flair y Shawn Michaels fueron sus víctimas.

Y de eso va esta lucha. Es un Ambulance Match, con motivo de que ambos se han atacado muy violentamente en los programas previos, teniendo que salir en ambulancia, los dos, en alguna ocasión. Ya sabe el lector que una lucha de este tipo acaba cuando uno de los oponentes mete al otro en la ambulancia, y cierra la puerta. No es el colmo del wrestling.

Los dos se pegan y brawlean por toda la arena, sin mucha historia. Lo único interesante del match son las apariciones de las cuatro leyendas nombradas, para atacar a Orton. El primero es Show, que le aplica un ChokeSlam sobre la mesa de comentaristas; el segundo es Christian, que le pega una paliza y lo lanza contra las mesas del comedor; el tercero es Michaels, que le pega una Sweet Chin Music cuando está sobre la ambulancia, tirándolo, después, al vacío; y el cuarto es Ric, que conduce el vehículo, llevándose a Orton herido en su interior.

Por lo demás, el match resulta un poco aburrido. La parte que transcurre sobre la ambulancia está bien, pero se nota mucho que las caídas son preparadas, y se juega mucho con las cámaras, aprovechando que el público del Thunderdome observa los mismos planos que nosotros. Las caídas son sobre acolchado, lo cuál es bueno (ya comenté, tras la reciente caída de Matt Hardy en AEW, la negligencia que supone lo contrario), pero resulta demasiado obvio que WWE coloca las cámaras para que no se note, y para que no se vea que Shawn está subiendo por unas escaleras en la ambulancia, para atacar a Randy. Queda raro.

La parte final también está bien. Randy aplica un RKO, pero Drew sobrevive, y consigue ganar, pegándole su propia patada asesina. Combate apoyado por las apariciones de las leyendas, pero con poco contenido, más allá de ese final.

Puntuación: ***

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Shawn Michaels vs John Cena, WWE WrestleMania 23


En los últimos días, hemos comentado un par de luchas recomendadas por lectores a través de la sección de comentarios, que es algo que todo hijo de vecino puede hacer si así lo estima oportuno. Hoy continuamos con esa misión, pues un fiel lector, The Comedian, refirió en su día la lucha entre John Cena y Shawn Michaels en el main event de WrestleMania 23. Es un combate muy conocido, así que no creo que sorprenda a nadie su presencia aquí. El el tipo de luchas que deben estar, sí o sí, en el blog, así que, hoy, cubrimos esa carencia.

Los primeros meses del año 2007 en WWE fueron bastante buenos. En el Road to WrestleMania, presenciamos el devenir de dos rivalidades titulares muy simétricas. Dos leyendas atemporales como Undertaker y Shawn Michaels, se enfrentarían en el magno evento del show más grande del año a las dos grandes superestrellas del momento: Batista (Smackdown) y John Cena (RAW). Las dos eran rivalidades entre Faces, así que estamos en un WrestleMania sin heels en los combates principales. Todo muy raro, y genial.

Undertaker ganó el Royal Rumble Match, eliminando a Shawn Michaels en último lugar. La verdad es que nada hubiera cambiado de cara a WrestleMania si hubiera habido un final en el último momento que hubiera alterado la identidad del ganador, puesto que el perdedor, Shawn, también luchó por un título en el magno evento. De hecho, creo que esa circunstancia se ha dado muchas veces, y no creo que sea casualidad. Pero Michaels ya había ganado dos veces la batalla real en sus años mozos, así que era el turno del Enterrador, quién, además, conseguiría su respectivo campeonato en el mayor evento del año. HBK, pues, se conformó con conseguir una oportunidad titular al derrotar a Edge y Randy Orton en una triple amenaza por la posición de Number One Contender. No es tan evocador, pero el resultado es el mismo.

Como digo, fueron dos rivalidades simultaneas entre faces, muy interesantes, pues se trabajaron los caracteres sin recurrir a nada sucio. Batista y Undertaker hicieron equipo varias veces, pero acabaron peleándose, pues había demasiada testosterona acumulada. Mientras que los dos tops de Smackdown se enfrentaban a dos rudos jóvenes pero bien posicionados como Mr Kennedy y MVP, Cena y Michaels se veían las caras con Edge y Orton, quitándoles los veteranos World Tag Team Championships. 

En No Way Out 2007, Batista y Taker se enfrentaron a Cena y Michaels. Los de Smackdown no mantuvieron la compostura, mientras que los de RAW supieron mantener la calma, y gracias a eso, se llevaron la victoria, a pesar de haber estado contra las cuerdas, gracias a la traición de Batista sobre su compañero. En lo relativo a RAW, aunque existía cierta tensión, por el momento, los contendientes se comportaban como caballeros.

Pero la batalla entre los cuatro legendarios guerreros se repitió en el programa de RAW previo a WrestleMania 23, un show en el que todas las rivalidades se prepararon de cara al PPV, incluyendo el Money in the Bank, y el enfrentamiento de millonarios entre Donald Trump y Vince McMahon. En el main event, los dos equipos se vieron una vez más las caras y en esta ocasión, fue Taker el que traicionó al Animal. Pero la cosa no acabó ahí. Al fin, Michaels sacó lo que llevaba dentro, y le pegó una Sweet Chin Music al Campeón de WWE, con un desprecio que concuerda con la actitud que demuestra en la lucha que mantienen en WrestleMania 23.

Una buena lucha, en la que Shawn se muestra muy superior la mayor parte del tiempo. Cena, que había entrado al estadio conduciendo un coche deportivo, de una manera muy espectacular, está a merced del veterano, que lo mira como si no valiera nada. John es el campeón, pero es el campeón de una era menor, de una categoría que no le llega ni a la suela de los zapatos a los tiempos en los que HBK batalló. O eso parece pensar este, que lo trata como a un niñato.

Shawn casi se ríe de él mientras aplica algunas llaves, y esquiva todo lo que lanza el musculado héroe. La fuerza de este es muy superior, pero Shawn elimina esa diferencia con su mayor conocimiento. E incluso se permite aplicar un Springboard Moonsault desde la segunda cuerda a la mesa de comentaristas.

Shawn le da una clase de wrestling a John, y este no consigue hacer prácticamente nada en buena parte de la batalla. Michaels se estrella contra el esquinero, y se abre la cabeza, así que, por primera vez, tiene un objetivo en la batalla.

Esta es una lucha entre un bruto que pega Clotheslines muy fuertes, y un veterano con mucho más conocimiento, pero también más soberbia. Es una pelea entre un perro y un gato. El félido consigue dañar la pierna del can, y disminuir su velocidad, pero tras sufrir esa herida, la cosa se complica para él.

El referee, que es Chioda, el veterano despedido en marzo de 2020, recibe una Sweet Chin Music, y queda fuera de juego. Cena empieza a buscar sus finishers sin parar, pero falla una y otra vez. Recibe un fuerte DDT, y un Piledriver asesino sobre los escalones de metal. Ahora también él tiene una herida en la parte posterior de la cabeza.

Pero Michaels tiene un problema: Cena tiene dos armas mortales que hacen demasiado daño como para soportarlas: el FU y el STF. Huye sin parar de ambos, pero acaba soportándolos. Tras varios STFs, se tiene que rendir, no hay otra. El público lo lamenta, porque estaba muy a favor del veterano. Cena retiene, en un muy buen main event.

Puntuación: ****

jueves, 3 de septiembre de 2020

Drew McIntyre vs Randy Orton, WWE SummerSlam 2020


Vince McMahon tiene muchas manías, y una de ellas es que, si tiene, en sus programas algo interesante, no tarda mucho tiempo en lanzarlo de cabeza a las luchas por el título máximo, donde se quema el invento, porque un título mundial está ceñido a cierto número de reglas que complican que las historias concluyan en la manera en la que deberían. Porque, al fin y al cabo, la elección de un nuevo campeón, o la forma de ganar un título, son cosas muy serias.

Eso ha pasado con la rivalidad entre el Campeón de WWE, Drew McIntyre, que ganó el título en WrestleMania 36 y lo ha defendido con buen rendimiento desde entonces; y Randy Orton, un hombre que ha estado enfrascado en varias rivalidades, que se han saldado con unas cuantas leyendas en el hospital. Los dos subían como la espuma, y enfrentarlos ahora, de tal manera que uno tenga que salir derrotado, es precipitado. Si bien es cierto que un choque de trenes así suena interesante, y que SummerSlam es un evento en el que se tienen que ver cosas interesantes, los dos pushs se han disparado en los últimos meses, así que la sensación es que todavía requieren de un tiempo para consolidarse y para encontrarse.

Pero aquí estamos. Quizás un poco antes de tiempo, pero Randy Orton se ve las caras con Drew McIntyre en SummerSlam, en una lucha con final aparentemente incierto. Quizás eso es lo mejor, que cualquiera puede salir ganador. Se trata de una rivalidad no muy personal, en la que unas palabras de Drew provocaron una reacción violenta de Randy contra el anciano Ric Flair, que había hecho de mánager suyo en los últimos meses, lo que aportó un poco de enjundia a la cuestión, por el sentimiento de culpa y venganza que podía nacer en el escocés.

Eso lo traslada bien en el combate, en el que intenta atacar la pierna del rival, para hacerlo rendir con la Figura 4 legendaria del 16 veces campeón, sin éxito, eso sí. Asimismo, le pega un par de chops realmente fuertes, que se le quedan marcados hasta el día siguiente.

Por lo demás, este es un combate de prototipos de main eventers de WWE. Es un combate de los que se le dan bien a John Cena, una lucha en la que, en realidad, no se cuenta una historia demasiado clara, sino que se alimenta del in crescendo ambiental, y del desgaste a base de costalazos, para convertirse en algo realmente relevante. Cena consiguió grandes éxitos en este campo, sobre todo, en RAW, y sin embargo, aquí nos encontramos con un problema: que el sonido ambiental es falso. No responde a lo que realmente está ocurriendo en el cuadrilátero, y por tanto, no eleva la lucha de la manera en que debería ocurrir en un combate de este género.

No es mal combate, pero pierde mucho en este contexto. El final llega cuando los dos fallan sus respectivos finishers, especialistas en pillar al contrario por la espalda, y McIntyre se lleva la victoria a través de un counter rápido, estilo rollup o similar. Eso nos lleva a otro debate: ¿es buen final o no?

Hay gente que odia los finales con paquetitos, y otros que los justifican, en base al factor sorpresa que introducen. En este sentido, los dos luchadores de los que hablamos ya ejecutan ataques sorpresa como finisher, así que el final tiene un único problema: que se le ven las costuras a WWE.

Porque sabíamos que un final limpio entre estos dos implicaba, necesariamente, cortar un push. Sería pernicioso para el futuro a corto plazo de ambos. Por eso, cuando yo vi el final, pensé que WWE, una vez más, estaba tomando el camino fácil. O sea, el final no es malo en sí, sino que lo es el motivo por el que se hace. No es un caso en el que se use un counter como parte de la historia que se está contando, sino que se introduce de una manera artificial para poder mantener arriba la rivalidad, lo que confirma los dicho anteriormente: que era demasiado pronto. Además, a esto hay que sumar que el sonido no es apropiado para este tipo de finales, y que WWE ha abusado de ellos desde WrestleMania, y por lo tanto, causa más frustración.

Puntuación: ***1/4

sábado, 18 de abril de 2020

Drew McIntyre vs Brock Lesnar, WWE WrestleMania 36




Si algo debe ser WrestleMania, The Showcase of Inmortals, es el lugar en el que pasan cosas importantes, en el que los luchadores se convierten en leyendas. Y es que, son muchos los casos de wrestlers que han ganado su primer título mundial WrestleMania. Entre ellos, están Rey Mysterio, Randy Savage, Batista, John Cena, The Ultimate Warrior, Shawn Michaels o Steve Austin. 

Pues bien, este año, en 2020, eso ha ocurrido en 2 ocasiones. La primera no estaba en los planes de WWE, pero ha pasado: es la victoria de Braun Strowman frente a Goldberg. La segunda, es la de Drew McIntyre frente a Lesnar.

Con estas dos victorias, los campeonatos vuelven a manos de trabajadores del día a día, dejando aparte a los luchadores temporales, que creo que no van a tener un papel muy importante en esta época de pandemía, en la que la empresa se está ajustando el cinturón presupuestariamente. Creo que no está tan bien, eso sí, que ocurran estas dos victorias al mismo tiempo.

Porque WrestleMania tiene que ser un sitio en el que se recuerde la ansiada y soñada victoria de una persona, como ocurrió con Kofi Kingston el año pasado. En 2020, ha ocurrido con dos luchadores, y ha ocurrido en circunstancias muy similares, con combates muy similares. Por no decir, que ha ocurrido sin público, y eso implica convertir un momento épico, en algo muy frío.

Yo no entiendo muy bien por qué WWE ha decidido ir por este camino con las dos luchas titulares. Me vale lo de Goldberg, porque es obvio que en la empresa no confían en su habilidad como luchador; pero, en el caso de Lesnar, dar un combate del mismo tipo, 24 horas después, quedó muy raro.

La cosa entre ambos empezó muy bien en Royal Rumble. Lesnar estaba llevando a cabo una absoluta masacre, pero llegó el escocés, y lo despachó a través de su excelente patada, el Claymore. Los dos luchadores se miraron durante largo rato. Parecía que no había rivales para Brock, que nadie podría hacerle frente. Entonces, apareció McIntyre, y ganó el Rumble. Da la sensación de que Vince ha elegido su nueva gran estrella.

McIntyre apareció por WWE hace 11 o 12 años. Un escocés alto, delgado e imberbe, que fue denominado por el propio Vince McMahon, como The Choosen One, el elegido, pues parecía tener un gran futuro. En sus primeros meses, tuvo bastante éxito, pero no pasó mucho tiempo hasta que los creativos de la empresa se aburrieron de él.

En esos primeros meses, no pudimos estimar nada demasiado llamativo en su estilo luchistico, y, sin embargo, fue cuando acabó en WWE Superstars, teniendo combates intrascendentes frente a gente como Jack Swagger, Low Ki o Chris Masters, cuando dejó ver una habilidad bastante notable.

Drew pasó a formar parte de 3MB, un stable humorístico que formaba con Heath Slater y Jinder Mahal, tipos cuya conexión era, simplemente, su estatus de jobbers. McIntyre y Mahal perdieron totalmente su identidad, aunque hicieron algunas cosas entretenidas. Los dos acabaron despedidos.

Pero los dos volvieron, tras un tiempo fuera, y mejorar mucho su forma física. En el caso de Drew, este se curtió mucho en territorios independientes, en EVOLVE, y en TNA. Mejoró en todos los aspectos, y volvió a WWE, con un físico y una actitud mucho mejores. Ahora, parece que lo tiene todo para ser una gran estrella.

Salvo, quizás, un poco de personalidad. Las grandes estrellas de WWE hasta ahora, tipos como Hogan, Austin, The Rock o Cena, eran personas con muchísimo carisma, hombres a los que siempre gusta oír hablar, y eso ayudó mucho a convertirlos en estrellas. Ya hemos visto en los casos de Roman Reigns o Becky Lynch, que convertir a personas en estrellas, para ponerlos a leer guiones escritos por un guionista mediocre de telefilm, no funciona. Se nota a kilómetros que no hablan ellos mismos. Temo que con Drew pase algo similar, porque ya he visto en él algunas de esas sonrisas, algunas de esas palabras escritas sin talento. 

Así, con un McIntyre que ya recibe buenas reacciones, pero sin nadie en las gradas para reaccionar a su victoria, llegamos a esta lucha titular, el main event de la segunda noche de WrestleMania. Drew empieza sacándose un Claymore de la nada, pero la cuenta no llega a tres. Ese finisher se está convirtiendo en algo aún más sorprendente que un RKO.

Lesnar consigue librarse del ataque del escocés, y lo introduce en Suplex City, para terminar con un F5. Pero la cuenta... ¡sólo llega a 1!

Segundo F5, y la cuenta llega a 2. Tercer F5, y la cuenta se acerca a 3. Lesnar se desespera, pero Heyman le recuerda que no hay prisa ninguna, que tenemos toda la noche. "All Night Long" grita Lesnar, pero, cuando busca otro F5, se come un Claymore. Dos más, y la victoria se va para McIntyre, que no puede creerlo. Tenemos nuevo campeón, y nueva estrella.

La lucha, de por sí, no está mal, pero deja mal sabor de boca, porque ya hubo una similar la noche anterior. Incluso la noche siguiente, en su lucha frente a Big Show, Drew tuvo un combate más digno. No sé por qué WWE hizo esto con Lesnar. A veces me pregunto si es que cobra menos por combates de este tipo. En fin.

Puntuación: **1/2

viernes, 6 de marzo de 2020

Batista vs John Cena, WWE Extreme Rules 2010




Vamos a comentar una segunda lucha de Batista, uno de los inducidos al Salón de la Fama de WWE en 2020. En el anterior post, comentamos el Turn Heel que realizó en la parte final de su carrera regular, a finales de 2009. Continuamos por ese camino.

Batista terminó su trayectoria de manera perfecta: con una rivalidad frente a John Cena. Porque, durante años, estos dos hombres fueron los dos principales héroes de la empresa, los que representaban el arquetipo McMahoniano de gran estrella, siendo, El Animal, el favorito en Smackdown, y el rapero, el de Raw. Una gran rivalidad entre ambos, a todas luces, valía oro, pero por la condición de los dos, nunca se había dado como tal.

Pero es obvio que McMahon la deseaba. Es una de esas cosas que tardan tanto en ocurrir, que puede que nunca ocurran. Por eso, Vince programó un combate entre ellos en SummerSlam 2008, que ya comentamos en el especial sobre el retiro de Batista, y que dio muy buenos resultados. En 2010, antes de que Batista se fuera definitivamente, y mediante su Turn Heel, todos tuvieron la rivalidad deseada.

Rivalidad larga, y que fue evolucionando en estipulaciones, como ocurría con las grandes riñas clásicas de la empresa. La cosa empezó cuando John Cena ganó su noveno Campeonato Mundial al salir victorioso de una Elimination Chamber. Tras eso, Vince McMahon anunció una oportunidad titular para Batista, que destrozó a un Cena que estaba exhausto por la batalla disputada. Así, se conformó la rivalidad definitiva entre ellos, que los llevó a luchar en WrestleMania 26, en un combate muy bueno que comentamos hace muchísimos años.

Todo el mundo sabía ya que Batista iba a dejar la empresa. Era un rumor muy extendido en Internet. Sin embargo, El Animal permaneció unos meses más en WWE, tras WrestleMania, para continuar esa rivalidad, y terminarla por todo lo alto.

Cena derrotó a Batista en WrestleMania, y recuperó el WWE Championship. En Extreme Rules, volvieron a enfrentarse, en un Last Man Standing Match, y, posteriormente, en Over the Limits, Batista tuvo su último combate en esta etapa, un I Quit Match. Nosotros, para este especial, vamos a quedarnos con ese Last Man Standing, que a mí, en su día, me pareció un combate muy entretenido.

El Last Man Standing es uno de los tipos de combates definitivos en WWE, dado que la naturaleza de sus main eventers es de grandes brawlers. Last Man Standing es un combate para brawlers, para los power moves, para incapacitar a un adversario a través de la sucesión de golpes muy fuertes. Por eso, parece perfecto para un enfrentamiento entre hombres recios y musculosos como Cena y Batista, luchadores cuyas armas principales son los azotones en la espalda. Y así, no obstante, la lucha parece moverse por otro camino.

Batista se muestra inseguro ante el poder de Cena, y va a buscar armas. Tampoco con ellas tiene buen resultado, así que recurre a otra técnica: dañar la pierna del rival.

Esto es un Last Man Standing, lo que quiere decir que, si un hombre no puede ponerse en pie, aunque sea por una lesión en la pierna, está perdido. Suena bastante original que Batista recurra a esta técnica, que posteriormente sería usada de una manera definitiva en otra lucha de este tipo, que creo que fue entre Edge y Kane. Aquí, el Animal realiza un buen trabajo zonal, incluyendo el uso de una Figura 4, como buen discípulo de Ric Flair. Cena revierte la técnica, devolviendo el daño a su oponente.

John vende bien el dolor en la pierna durante el tiempo en que dura esta estrategia. Parece que no va a poder quedar en pie, y tiene que apoyarse en el borde del ring, para mantenerse en batalla. Posteriormente, se pasan sus dolencias, y el combate entra en otra fase, más propia de esta nomenclatura.

Comienzan los porrazos fuertes, cuando Cena aplica un Attitude Ajustment sobre una silla. Batista sobrevive, pero vuelve a sufrir otra vez el terrible finisher del Campeón, esta vez, desde las escaleras metálicas, hasta la mesa de comentaristas. El golpe es muy duro, y muy peligroso. Suena realmente increíble que Batista sobreviva a esto.

Y tiene sus oportunidades de ganar, al aplicar un gran Spine Buster sobre una mesa, y una Batista Bomb. Tampoco Cena da su brazo a torcer. Como ambos guerreros parecen imbatibles, sólo queda hueco para usar la maña. John usa cinta americana, para atar las piernas de Batista en la esquina, de tal manera que este, sin llegar a quedar KO, cae derrotado, puesto que es incapaz de soltarse, y la cuenta llega a 10, de forma humillante, mientras El Animal lloriquea en la esquina, impotente.

Creo que la lucha está muy bien. Fuerte batalla entre dos bestias, los dos quedan bien, pues lo aguantan todo, y Batista, aunque intelectualmente humillado, queda en buen estado de cara a su lucha definitiva ante John Cena.

Puntuación: ***3/4