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martes, 17 de mayo de 2022

Adam Page vs Bryan Danielson, AEW Dynamite 15/12/2021


Seguimos hablando sobre AEW, porque, como comentamos en post pasados, son tantos los luchadores de calidad que tiene en su roster, que los combates, al menos sobre el papel, son muy interesantes. Y a veces salen bien, y a veces mal. En el caso del que hablamos hoy; la rivalidad entre el campeón de la empresa, Adam Page, y uno de sus flamantes fichajes del año pasado, Bryan Danielson, salió muy bien.

AEW está ofreciendo reinados muy largos a sus campeones. Tan sólo 4 hombres han portado su campeonato mundial hasta el momento: Chris Jericho, Jon Moxley, Kenny Omega y Adam Page. Esto otorga consistencia a la correa, y hace que cada reinado sea especial, si bien al mismo tiempo convierte a los programas en algo predecible y carente de emociones fuertes. Es obvio que los tres primeros campeones eran campeones de otras empresas, pues ya llegaban a AEW con un bagaje enorme, mientras que Page, si bien no era un Don Nadie, sí que se puede considerar una de las grandes creaciones de esta joven promotora. Se le ha hecho campeón, y se le quiere vender como el mejor del mundo, si bien a mí esa idea me parece muy loca. Me da la sensación de que la elección de su push es similar a las que se tomaban en los 70 en los territorios: un chico guapito, rubito y vaquero siempre encaja bien con el público americano. Y si bien es cierto que combates como el que comentamos hoy, ameritan su carrera, también lo es que hay pocos luchadores en el roster de la empresa que no darían una gran lucha bien bookeada y con una hora de duración ante Bryan Danielson, que fácilmente puede ser, libra por libra, el mejor luchador de la historia (o uno de ellos). Yo diría, de hecho, que esta elección de rival en primera instancia, tuvo precisamente esa función: poner a Page por las nubes y darle credibilidad como campeón. La rivalidad se puede comparar a la de John Cena y Shawn Michaels en 2007, que asimismo tuvo una lucha de una hora en un programa de televisión semanal. Después de esa larga historia entre Page y The Elite que acabó con el primero siendo campeón y siendo aplaudido por todos, era hora de hacerlo ver como un grande arriba del ring.

La rivalidad tiene, de hecho, un ligero olor a eso: Danielson esperaba poder enfrentarse a Kenny Omega por ese título, y está un poco decepcionado con encontrarse a Page. El American Dragon desempeña un papel más parecido al Best in the World de su reinado en ROH, y provoca mucha ira en el público de AEW, que es muy fan de todo lo que tenga que ver con The Elite. Danielson llegó a decirle cosas al público de Virginia que sin duda le habrían costado un despido en WWE, si bien allí no podría hablar sin guion.

Danielson ganó su oportunidad titular tras salir triunfador de un torneo cuyo último rival fue Miro, anteriormente conocido como Rusev. Tras saber que su contrincante no sería Omega sino Page, se enfrentó a todo el stable que lideraba este: The Dark Order, derrotando a Colt Cabana, Alan Angels, John Silver y Evil Uno. Así, llegaba a diciembre de 2021, a un show de Dynamite que recibía el título Winter is Coming, imbatido, y dispuesto ganar el AEW World Championship, de manos de Adam 'Hangman' Page.

En una lucha que ha recibido 5 estrellas de mucha gente. Yo no se las doy, pero creo que no suponen una gran exageración. Ante un crono tan extenso, Danielson se siente libre para poner en práctica todo su conocimiento técnico. Utiliza todo su repertorio, que incluye LeBell Lock, Cattle Mutilation, Achilles Lock o Surfboard terminado en Dragon Sleeper. Danielson no ataca ningún punto específico del cuerpo sino que, como los luchadores técnicos clásicos, desgasta y busca puntos débiles durante largos periodos de tiempo que se hacen cortos. Si bien esto ocupa la mayor parte del tiempo del combate, Hangman tiene sus comebacks, plagados de ataques directos, que es lo suyo. Cada uno a su manera se hace daño, sin llegar a suponer un peligro para la continuidad del otro. Pero ambos ponen en práctica su estilo y su estrategia.

El dominio de Bryan se rompe cuando, pegando sus Yes! Kicks, le pega al poste, lo que aprovecha Page para atacar su pierna herida, e intentar provocar que se rinda, incluyendo una Figura 4 que, esta vez sí, está a punto de hacerle ganar. Cuando Bryan se deshace de sus ataques a las piernas, pone el brazo del oponente como objetivo, y utiliza los postes para debilitarlo. Uno de esos golpes contra el poste provoca un corte en la frente del Campeón (claramente buscado), lo que le da una nueva ventaja al retador. Danielson golpea con el puño cerrado sobre la frente de Adam, como se hacía antiguamente, y aplica el LaBelle Lock, con la idea de que se rinda, dado que tiene tanto brazo como cabeza heridos. No hay suerte para él, mas Page parece realmente muy desgastado.


No obstante, lega un momento en el que ambos luchadores dejan de vender sus respectivas lesiones, y como si de un combate de NJPW esto se tratase, se vuelven locos. Adam aplica Tombstone, uno por cada lado (Page-Dead Eye), pero vuela desde el ring, y se traga una mesa, pegándose un golpe morrocotudo.

Aunque hasta aquí el match es casi perfecto, yo creo que se alarga un poco más de la cuenta, hasta el punto de que algunas de las cosas que hacen ambos luchadores resultan bastante intrascendentes. El reloj se acerca a la hora límite propia de AEW, sin que ninguno consiga el pin, y surjen las prisas. A la desesperada, Adam ataca, pero es víctima del Crossface de Bryan, que parece definitivo. No lo es, y a falta de segundos, Page contraataca. Pega su Buckshot Lariat, y está a punto de ganar, pero se acaba el tiempo antes de que lo haga. Así, el resultado es un empate; un DRAW. El público queda decepcionado, pero al mismo tiempo con ganas de más.

Creo que esta es una gran lucha. Se podría decir que su desarrollo se debe al enorme tiempo del que goza, pero es cierto que pocos hombres pueden mantener un combate a alto nivel durante tanto tiempo, sin caer en la redundancia y la banalización de los ataques. Bryan ha visto suficiente wrestling de los 70 como para saber que el trabajo técnico es vital para que un combate sea bueno aún durando una eternidad. En gran parte del match, es él el que lleva las riendas, mientras que Page se limita a hacer sus finishers llamativos, como buen Elite. Sin embargo, cuando tiene que usar la técnica para trabajar la pierna del Dragón, lo hace bien.

Más allá de eso, aunque los últimos minutos pueden ser excesivos, creo que el límite de tiempo les da un poco de sentido, y evita la reiteración de finishers hasta su banalización. El empate puede decepcionar un poco a los aficionados, pero era obvio desde el momento en el que el match había superado los tres cuartos de hora. La lucha tiene cosas que la alejan de la perfección, pero creo que no acaba muy muy lejos de ella. Veremos próximamente su secuela, que tuvo lugar en enero de 2022, tras el cambio de cadena de Dynamite.

Puntuación: ****3/4

domingo, 10 de abril de 2022

Roman Reigns vs Brock Lesnar, WWE Crown Jewel 2021




Durante el pasado año, Roman Reigns, ya como rudo, se consolidó como gran estrella de WWE en este tiempo, y como su gran campeón. Durante esos meses, como ya comentamos en el blog, derrotó a grandes leyendas históricas de la empresa, como Daniel Bryan, Edge, John Cena, Rey Mysterio o incluso Cesaro, que no se puede considerar una leyenda de WWE, pero sí una leyenda del wrestling indy. Este legendario reinado dura hasta el día de hoy, y a él se han sumado las figuras de Brock Lesnar y Goldberg. De hecho, recientemente, venció al primero por segunda vez consecutiva en WrestleMania, para unificar los títulos Universal y de WWE, lo que lo sitúa en una posición imposible, y sin rivales.

Porque a todos estos luchadores a los que derrotó durante el año pasado, hay que sumar a sus víctimas anteriores: Undertaker, Triple H, Seth Rollins, Big Show... Me da la sensación de que no existe un rival posible para él, no ya en el roster actual, sino en la historia del wrestling, salvo quizás su primo The Rock. Está claro que a WWE le encantaría llevar a cabo esa rivalidad entre los dos medio samoanos algún día, pero no sé si eso es posible. El caso es que, aún siéndolo, debe ocurrir en WrestleMania, y mientras tanto, hay que rellenar un año entero de combates titulares. ¿Quién leñe va a resultar un contendiente creíble para el tipo que ha vencido a John Cena y Brock Lesnar?

Es obvio que esta situación no es nueva en WWE. Es la manera, de hecho, en la que funciona de forma natural la mente de la casta McMahon: les encanta que un sólo luchador cargue con el peso de toda una empresa. Ocurrió con Sammartino, con Backlund, con Hogan, y pasada la época de ardor televisivo en la que, por motivos de audiencia, era necesario un cambio constante de campeones, pasó con Triple H, con Cena y con Reigns. Pero creo que la diferencia principal es que los campeones anteriores luchaban frente a wrestlers regulares de la empresa, mientras que Reigns se está enfrentando a leyendas de tiempo parcial, de tal manera que, cuando pasan los grandes eventos (WrestleMania, SummerSlam, y los shows en Arabia), y tiene que regresar al mundo real, parecen muy poco creíbles sus rivalidades ante "los de siempre". Pero es de esperar que gente como Drew McIntyre o Bobby Lashley se enfrenten a él, además de un retornado Cody Rhodes. Tampoco descartemos próximos regresos de luchadores como Braun Strowman o The Fiend, que llevan un tiempo fuera y, sin embargo, no han llegado a firmar con la competencia.

El caso es que, durante el año pasado, me dediqué a ver y postear grandes luchas del reinado de Roman. Ahora debo seguir con esa tarea, incluyendo sus dos peleas frente a Lesnar, y su combate frente a Goldberg. Sé que también se enfrentó a Balor y a Big E, (y seguro que se me olvida alguno), pero no creo que  estas luchas se puedan considerar propias de la misma liga, por lo comentado en los anteriores párrafos.

Comenzamos por su match frente a Lesnar en Crown Jewel. Como todo el mundo sabe, el exUFC fue derrotado por Drew McIntyre en WrestleMania 36, coincidiendo con la parada del planeta por el problema del COVID. Como Caín Velasquez y muchos otros, Lesnar salió de la empresa, que se enfrentaba a un año y medio de duras restricciones por el motivo de la pandemia, y lo asumió con un roster limitado. Pero en verano de 2021, todo parecía volver a la normalidad. WWE podía volver a llevar a cabo eventos con público, y organizar shows en Arabia y macroeventos como el WrestleMania de este año. Lesnar, así, terminó sus vacaciones, y volvió a la lucha, apareciendo en SummerSlam 2021, tras la victoria de Roman sobre Cena.

El tema es que Lesnar, desde su regreso en 2013, ha recibido el apoyo de Paul Heyman como mánager, y este último se ha ocupado siempre de sus promos, de tal manera que el luchador parecía poco menos que un animal a las órdenes del abogado, y que ni hablar sabía. Ahora, Paul está en la esquina de Roman, así que existen dudas sobre su lealtad. Brock se presenta con un "look" muy cambiado; ahora habla, y viste de una manera más natural: parece el granjero que efectivamente es. Por supuesto, ahora es el bueno.

El combate entre los dos animales es pospuesto para Crown Jewel, y mientras tanto, Roman no tiene demasiados problemas para derrotar a los rivales que le salen al paso. WWE vuelve a Arabia Saudita, y en el main event, propone un nuevo enfrentamiento entre estos dos hombres, que se han visto las caras varias veces en el pasado, pero en contextos muy distintos.

Y aquí tienen una lucha bastante buena. Parece uno de esos combates que Paul escribe de principio a fin, y en el que no ocurre nada que se salga del storytelling. Roman ya no es un héroe, así que reacciona con temor hacia el poder de Lesnar, que busca introducirlo en Suplex City. Una y otra vez, Reigns se sujeta a las cuerdas para impedir que el abrazo de La Bestia se convierta en un Suplex. Desde luego, se nota que viene con la lección aprendida.

Así, usando las cuerdas y el poste a su favor, Reigns consigue dañar al monstruo. Y lo consigue gracias al hecho de agarrarse a todo. Lo lanza contra el poste, y le pega un Superman Punch. Y después de eso, vuela a ringside sobre él, cayendo con demasiada potencia y velocidad.Es un golpe muy peligroso, pero por suerte, las barreras protectoras de WWE están muy acolchadas. Roman remata con un gran Spear que, no obstante, no le da la victoria. Brillante comienzo de la lucha para el campeón.

Lesnar sigue recibiendo, hasta que Reigns vuelve a lanzarse sobre él con un Spear, y este lo esquiva saltando verticalmente. Roman se estrella contra la esquina, y así, el retador consigue un respiro, y lo aprovecha para comenzar con su recital de Suplexs. Sin embargo, en esta ocasión, no aburre como otras veces haciendo demasiados (eso no es propio del concepto de "héroe" que tiene WWE), y tras cuatro golpes, lanza el F5. Como era de esperar, Roman lo soporta. Sigue la batalla.

Cuando Lesnar busca un nuevo finisher, Roman se revuelve, aplicándole su Guillotina, un movimiento de rendición que en los últimos meses le ha valido varias victorias. Esta vez no es así, porque Brock se lo quita fácilmente con un Spinebuster. Busca, la bestia, de nuevo, el F5, y lo ejecuta, pero tiene mala suerte: su rival cae sobre el referee, Robinson, que lleva recibiendo golpes de este tipo desde los 90, sin que su aspecto físico varíe demasiado. Lesnar, en modo Hulk, se libra del referee como si fuera un muñeco, y se traga el ataque de Roman por la espalda. Ambos están tendidos sobre el ring, sin referee, y es el turno de Heyman. Este tiene la correa de campeón en la mano, y se mantiene en una posición ambigua, lanzándola entre los dos luchadores. Ambos batallan por cogerla y es Lesnar el que se hace con ella, mas, en ese instante, aparecen los primos de Roman, Los Uso, y le pegan una gran Super Kick doble. Roman remata con un golpe de correa, coincidiendo con la llegada de un nuevo referee que cuenta 3 a su favor. Siempre me ha parecido genial que los referees de WWE sepan cuando un compañero debe ser reemplazado, pero no se den cuenta de que, hasta su llegada, han ocurrido ilegalidades que deberían provocar una descalificación. El caso es que Reigns gana, pero lo hace de una manera que permite que la rivalidad entre ambos luchadores se mantenga fresca de cara a WrestleMania 38.

La lucha me parece buena, muy bien escrita. Creo que este show es el mejor en la historia de WWE en Arabia.

Puntuación: ****

lunes, 4 de abril de 2022

Psycho Clown, Pagano y Caín Velásquez vs L.A. Park, Rey Escorpión y Taurus, AAA TripleManía Regia 2021




Decía en el anterior post que pretendía ver las luchas importantes que han ocurrido en México desde el comienzo de la pandemia, pues no estoy muy al día con el asunto. Hoy añado un nuevo post a esta iniciativa, que me permitirá hablar de la situación de Caín Velasquez.

Como sabe el lector, Caín es un luchador de UFC retirado, que fue Campeón de Peso Completo en la empresa de Dana White tras vencer a Brock Lesnar. Tras la finalización de su carrera en las MMA, se propuso dar el salto a la lucha libre, como han hecho otros muchos. Y por sus raíces mexicanas, hizo su debut en la AAA de ese país, participando en un par de combates de equipos en esa empresa. Cuando aún tenía compromisos pendientes con ella, recibió la llamada de WWE y se fue.

La compañía de los McMahon tiene acuerdos con Arabia Saudita, y requiere de grandes nombres para sus citas en oriente medio. Por eso, quiso promover la venganza entre Lesnar y Velásquez, esta vez en el campo de la lucha libre. Brock, así, ahora de mentira, consiguió su propósito de derrotar al hispano, en un match que sólo duró unos instantes, y que fue muy verosímil, como lo es la MMA; pero muy poca cosa en términos de entretenimiento.

Caín siguió entrenando en el Performance Center, pero llegó la pandemia de COVID, y fue despedido: era una estrella cuyo papel en la empresa sería el de participar el macro-eventos, y sin ellos, su sueldo era absurdo. Tras el fin del problema de COVID, volvió a luchar con AAA en TripleManía Regia, hace sólo unos meses, enfrentándose directamente a LA Park, el cabrón de cabrones en México, con el que podría haber tenido una rivalidad muy violenta, si bien es cierto que esta compañía abre y cierra rivalidades sin objetivos claros, que nunca acaban en la necesaria batalla de apuestas final.

Pero ha ocurrido algo que pone en entredicho la posibilidad de que Caín siga peleando, en Triple A o en WWE. Porque el hombre se ha metido en un problema legal en California que puede dar con sus huesos en la cárcel. Y es que hace unas semanas, conocimos que el exUFC había sido detenido por la policía, por haber disparado a una persona tras un altercado. Las primeras noticias indicaban que había ido a recoger a sus hijos al colegio, y que estos fueron víctimas de bullying, motivo por el cual, persiguió a los culpables en coche hasta alcanzarlos. Cuando lo hizo, les disparó, y por eso, se le acusa de intento de homicidio.

Pero parece ser que el caso es un poco más complicado, porque el tipo al que persiguió, no era un bully cualquiera con el que había tenido una refriega puntual, sino un presunto pederasta que está en libertad en espera de juicio, y que había abusado de algún pariente cercano. Cuando el juez dejó al tío en libertad, Caín se enfadó, y fue a por él. Esto, que parece justificar sus actos, en realidad resulta muy grave, porque implica que estos fueron premeditados. Así las cosas, su futuro como luchador, y como ciudadano en general, se ha complicado mucho.

Revisemos, pues, la última lucha que tuvo en Triple A, porque también contiene novedades con respecto al mayor evento del año de esa promotora. Ocurrió, como decía, en TripleManía Regia 2021, y enfrentó a Caín, Psycho Clown y Pagano con Los Mercenarios (Rey Escorpión y Taurus) y el gran LA Park.

Hubo una votación para encontrar al luchador que completaría esa lucha de equipos en TripleManía Regia, y por supuesto, todo el mundo votó a LA Park. La gente lo adora, y lo adora mucho más que a Caín Velasquez. Como veremos a continuación, AAA comete muchos errores a la hora de proponer esta lucha, y uno de ellos es presentar a LA Park narrativamente como el villano, porque eso no concuerda con lo que el público siente por él, sobre todo en el caso de Monterrey, que es el lugar que acoge estos nuevos macroeventos de la empresa. Y no me refiero a que lo que presente erróneamente como rudo, puesto que ser rudo en México no implica necesariamente ser el malo. Me refiero a que AAA quiere promover la figura de Caín, y eso no concuerda con el hecho de enfrentarlo a LA Park.

LA Park se presentó en la rueda de prensa del evento, y prometió partirle la madre a Caín, lo que provocó la ira de este. Se fueron a las manos, y a unas manos muy violentas: Park es un tipo de vieja escuela, de los que no tienen miedo de pelear de verdad, y me da la sensación de que deseaba pelearse de verdad con Caín, lo que no quiere decir que lo odiara: parece ser que son amigos y que le ha apoyado en su problema legal, como ha hecho, por otro lado, mucha gente.

Así llega el evento de TripleManía Regia. Recordemos que Psycho Clown es la gran estrella de la empresa, y que rapó recientemente al líder de los Mercenarios, Rey Escorpión. Por eso, tenemos a Caín acompañado de los dos principales técnicos de la compañía, mientras que frente a ellos se colocaron dos de los principales rudos de la misma, junto a LA Park. El problema es que a la obesa huesuda se le quiere mucho más que a los técnicos, y por eso, si bien se intenta presentar a Caín como el héroe de la velada, acaba siendo pitado cuando se enfrenta cara a cara contra el señor Tapia. En cualquier caso, esto acaba convirtiéndose en un mano a mano entre ambos, que perfectamente podrían tener una gran rivalidad, aunque Caín no tiene ni una máscara ni una cabellera que jugarse.

Caín lleva una nueva máscara con cuernitos que le queda muy bien: le da una personalidad de la que él, por su naturaleza no actoral, carece. Psycho Clown intenta atraer a sus hordas para que le apoyen a él y a Caín, pero no lo consigue. Pero creo que Caín, a pesar de su falta de experiencia, lo entiende bien, y no le importa en absoluto pelear con el público en contra.
 

La gente incluso apoya a Rey Escorpión en su duelo frente a Psycho Clown, lo cual es realmente extraño. Pero nada de esto le importa a nadie, lo que la gente quiere ver es la manera en la que los que Velásquez y Park se pelean. El primero derriba al segundo, y le infla la cara. La verdad es que no lo hace mal; comete menos errores que otros luchadores aquí presentes.

La gente abuchea a Caín, y grita "Psycho Puto" al payaso. Los rudos traen armas y agreden a sus adversarios con ellas. Esto se convierte en una batalla campal sin reglas, en la que los dos monstruos de los que hablamos se matan entre el público como si fueran Kaijus pisoteando los edificios de Tokio. Los técnicos consiguen librarse del dominio rudo, y todo se ordena de nuevo: los luchadores vuelven al ring.

Caín consigue aplicar una gran patada sobre Park, y conectar una buena llave de rendición. Cuando lo hace, llegan los hijos del mexicano en su auxilio (los dos luchan con equipaciones parecidas a la suya), Uno distrae al referee para que otro ataque a Caín (como si fuera necesario: aquí no hay reglas, ni descalificaciones, ni nada), pero el peleador de MMA se libra de él, tan sólo para recibir un sillazo del padre. Después de esto, se apagan las luces y aparece la máscara de Rayo de Jalisco en la pantalla. Rayo de Jalisco Jr, una gran leyenda, aparece en la plataforma, y provoca que LA Park se despiste. Por culpa de eso, este es derrotado por Caín, vía Palanca al brazo.

Primero, la empresa intentó presentar a Caín como un héroe, y el público le escupió en la cara. Y después de eso, presenta el debut de una gran leyenda de la lucha, un ídolo de todos ganador de grandes batallas, y el público le vuelve a escupir, pitando al gran Rayo de Jalisco, porque su aparición provoca la derrota de su ídolo. Así no se hacen las cosas. No puedes convertir una sorpresa positiva en una decepción, tanto para el público como para el propio luchador. Si quieres que estos dos hombres sean aplaudidos, no los pongas frente a la persona a la que realmente quiere la gente.

Rayo está aquí porque Triple A pretende llevar a cabo una gran lucha de apuestas en la próxima Triplemanía. Para ello, algunos de los luchadores más importantes de México disputarán un torneo de eliminación que acabará en semejante evento. Los participantes serán LA Park, Rayo de Jalisco Jr, Psycho Clown, Pentagón Jr, Último Dragón, Villano IV, Blue Demon Jr y Canek. Por tanto, se dan cita 6 leyendas enormes, y dos luchadores en activo de gran nivel, que en unos años serán considerados asimismo leyendas. No está mal.

En cuanto a esta lucha, está bien en lo que respecta a los enfrentamientos entre LA Park y Caín. Nada más. El bookeo no es correcto.

Puntuación: ***

domingo, 30 de enero de 2022

Bobby Lashley vs Goldberg, WWE Crown Jewel 2021


Me acabo de enterar de que esta noche tiene lugar Royal Rumble. Parece ser que WWE ha cambiado el día de sus PPVs, pasándolos al sábado, y yo no me había enterado, porque hace tiempo que no veo uno en directo. La verdad es que nunca entendí demasiado bien la idea de realizar eventos en domingo; supongo que es algo cultural, propio de los Estados Unidos, pero para mí era un calvario ver shows en la madrugada del domingo al lunes. Hoy podré ver Royal Rumble tranquilamente.

Antes de eso, debo terminar el repaso a la rivalidad entre Goldberg y Lashley que comencé en el anterior post. Como ya comenté entonces, los dos luchadores se vieron las caras en SummerSlam 2021, y en lugar de presenciar el clásico intercambio de finishers propio de las luchas del Hall of Famer, pudimos observar una lucha con historia, en la que el Superman Moreno intentó acabar con la carrera de Bill, al herir su pierna gravemente. Cuando esto ocurrió, el hijo del veterano saltó en defensa de su padre, siendo, de esa manera, víctima de la fuerza del todopoderoso Bobby.

Goldberg juró matar a su rival. Literalmente. Y no es algo puntual; durante la rivalidad, juró dejar su cadáver muerto sobre el ring, y cosas así, debido a lo que le había hecho a su hijo. Realmente, yo no recuerdo que estas palabras se hayan dicho nunca en WWE; son demasiado violentas para el tipo de programas que hace la empresa. De hecho, durante décadas, Undertaker tuvo que usar eufemismos como "Descanse en paz", para no tener que referirse a la muerte directamente. Quizás en la Era Attitude hubiera promos en este tono; yo no lo recuerdo, mas en esa época era demasiado joven como para entender inglés. Pero la verdad es que me ha gustado; le da un toque distinto a la rivalidad, y por primera vez en años, me ha interesado lo que estaba haciendo Goldberg. En Crown Jewell, nuevo evento de WWE en Arabia Saudita, los luchadores se enfrentan en un No Hold Barred, una lucha violenta propuesta por Lashley, que Goldberg agradece, porque así podrá matar, legalmente, a su rival.

En lo relativo al combate, creo que, como en el caso de SummerSlam, es bueno, aunque creo que el resultado está lejos del nivel de amenazas que expresó durante la rivalidad Goldberg.

Para empezar, Bill se lanza con violencia contra su rival, pero este tiene una cadena escondida, que utiliza para hacerle daño en la cabeza, e incluso algún corte legítimo. Después de eso, busca de nuevo su pierna, en la que lleva un protector, para aprovecharse de la lesión infligida un par de meses atrás, y ganar, así, con mayor facilidad. Sin embargo, y a pesar de que Bill vende muy bien su dolor, se recupera, y consigue aplicar Jackhammer y Spear sobre su oponente. A pesar de ello, la lucha no termina aquí; aún quiere infligir más dolor al agresor de su hijo.

Bobby parece no tener oportunidades ante un Goldberg que físicamente está muy bien, para su edad (obviamente, Bobby está aún mejor). Goldberg está a punto de matarlo, literalmente, tirándole los escalones de metal encima, pero Bobby consigue esquivarlas y huir a la rampa. Allí, le socorren sus amigos, Cedric Alexander y Shelton Benjamin, pero estos son noqueados por Goldberg con facilidad. Los dos luchadores se enfrentan con palos de kendo, y de nuevo, Goldberg gana. Se lanza con una Spear sobre su oponente desde la rampa, y ambos caen un par de metros abajo, sobre el clásico acolchamiento que usa WWE en este tipo de spots. Con este final, Goldberg se lleva la victoria y venga a su hijo.

Buen final para un tipo de la edad de Goldberg. No es un salto impresionante como aquel que protagonizaron Undertaker y Batista en Backlass 2007, pero está bien. Como digo, no es un final tan violento como cabria esperar tras las promos previas, pero apruebo la lucha, si bien esta se hace un poco aburrida en algunos momentos.

Puntuación: ***

martes, 25 de enero de 2022

Goldberg vs Bobby Lashley, WWE SummerSlam 2021




Tenía ganas de echar un vistazo a la rivalidad entre Goldberg y Bobby Lashley, que tuvo lugar en 2021. Y es que, todos los enfrentamientos que ha tenido la leyenda de WCW desde que volvió a la acción, a excepción de sus primeros encontronazos con Brock Lesnar, resultaron carentes de toda historia, más allá de miraditas y amenazas, y de todo intento de contar algo arriba del ring, más allá de los finishers de siempre. De hecho, la única vez que tuvo la intención de hacer algo distinto, fue aquella en la que peleó ante The Undertaker, y no salió bien, porque se partió la cabeza durante la pelea.

Una leyenda como él requiere de breves storylines frente a malvados que le permitan dar ese momentito de amor nostálgico y justiciero tan apropiado para el wrestling, pero creo que no se está usando bien esa potencialidad. En demasiadas ocasiones se le está lanzando a pelear contra campeones mundiales, y es obvio que esas peleas, salvo rara excepción, no debe ganarlas. Si las leyendas pierden muchas veces seguidas, pierden la magia, y el hálito de imbatibles seres de épocas pasadas. Pero ya sabemos que el producto de la casa McMahon gira en torno a sus mayores títulos; ha sido así desde los años 60. Así pues, en SummerSlam 2021, un evento lleno de figuras de tiempo parcial, que, dados los despidos ocurridos en la compañía durante el año, es lo único que queda, se comete este error por partida doble. Tanto Goldberg como John Cena son lanzados contra los mayores títulos, tan sólo para ser derrotados.

Y sin embargo, la derrota de Bill no es tan dolosa. De hecho, introduce el factor de su hijo en la historia, y resulta un episodio interesante para que continúe su rivalidad frente al todopoderoso Lashley. El siguiente match entre ambos, tiene lugar cuando este ya ha perdido el título, y creo que eso es perfecto. Comentemos todo desde el principio.

A WWE le gusta enfrentar a pesos pesados. Resulta, en el imaginario colectivo, un choque de titanes, y es mucho más interesante aún cuando esos titanes pertenecen a diferentes generaciones. Muchos, sin duda, soñaron con ver luchar a Goldberg frente a Ryback, aquel a quien tantas veces se acusó de ser una copia del primero. A mí me hubiera gustado ver ese match, si bien no creo que hubiera sido muy bueno. Pero, más allá de la calidad, el hecho de que el público le grite "Goldberg, Goldberg", a un luchador sin parar, en forma de burla, supone un storyline nacido de manera natural, y eso se debería aprovechar. Por desgracia, no coincidieron los dos luchadores en la empresa.

Los que sí lo hacen ahora son Goldberg y Bobby Lashley. Este último parecía desahuciado para los grandes planes de WWE. Su carrera repuntó hace mil años: en 2007, y después de pasar mucho tiempo fuera de la compañía, nadie esperaba verlo como campeón en 2021. Han pasado siglos. Sin embargo, ha sido ahora, gracias, en gran medida, a la ayuda de MVP con el micro, que ha cubierto su absoluta falta de carisma, que podemos verlo en lo más alto.

Goldberg volvió a luchar en 2016. No tenía necesidad económica de hacerlo, siempre está metido en cosillas, pero tenía un sueño: que su hijo le viera luchar; que su hijo, viera el amor que la gente sentía por él, y lo que podía hacer encima del ring. Han pasado 5 años desde eso, y en este tiempo, su hijo se ha convertido en un hombrecito. Es un buen momento para usarlo en una historia; eso siempre funciona.

La gente recibe de forma correcta a Godlberg en su llegada a SummerSlam. En el Allegiant Stadium de Paradise, Nevada, se juntan más de 50.000 personas para ver a estas y a otras grandes estrellas, pero, a pesar del agradecimiento que expresan hacia el veterano, durante todo el match apoyan a Lashley. Se alegran cada vez que ataca... incluso cuando su víctima es el hijo de Goldberg, un chiquillo adolescente. Es cierto que, quizás, muchas personas no lo reconocieran en su ataque. Pero vayamos por partes.

Goldberg y Lashley no salen a hacer Spears sin parar, como cabría esperar tras escuchar las promos previas. No, intentan luchar de verdad, y de hecho, Bill sorprende con varias variantes de Power Slam que no hacía desde hace 20 años. Bobby contraataca, e intenta dañar el cuello de su oponente para preparar el uso de su llave Nelson. Sin embargo, se come un par de Spears bastante buenas.

Ante la desventaja de su pupilo, MVP, que está cojo por una lesión, pasa al ataque, y golpea a Goldberg con su bastón. Le hace mucho daño en la pierna, y Bobby hace el resto para inutilizarla por completo. El todopoderoso ataca sin parar la pierna de Bill, hasta que este no puede mantenerse el pie, por lo que el referee decreta la victoria del campeón. El público celebra su victoria, aunque esperaba que la consiguiera de mejor manera.

Tras el match, Bobby sigue atacando al de la racha de cientos de combates imbatido, hasta que aparece su hijo para impedírselo. Bobby le aplica Nelson, y lo deja KO, en principio, o eso dice MVP, sin saber que era él. Goldberg promete que matará a Lashley, un término que nunca he escuchado en WWE. Veremos como sigue la cosa.

La lucha está bien, es correcta, y la historia se presenta interesante.

Puntuación: ***

domingo, 31 de octubre de 2021

Minoru Suzuki vs Bryan Danielson, AEW Rampage Buy In 15/10/21


Ya hemos dicho en varias ocasiones que los nuevos fichajes de AEW, así como sus alianzas con empresas, producen choques muy atractivos. El pasado 15 de octubre, por ejemplo, pudimos ver en el Buy In de Rampage el enfrentamiento de dos auténticas leyendas; un dream match: Bryan Danielson frente a Minoru Suzuki.
 

Es cierto que ya se habían visto las caras en el pasado. Lo hicieron, concretamente, en el año 2004, en New Japan Pro Wrestling. Entonces, Bryan luchaba con el nombre de American Dragon. Obviamente, estaba muy lejos de ser una estrella. El duelo que mantienen ahora es de otro tipo: una pelea de gallos.

Quizás ese sea su principal problema. Dos grandes estrellas chocan, fuera de toda storyline, y fuera de cualquier torneo o título, y eso implica que están ahí para lucirse delante del público, y darle a este lo que quiere. Nunca es buena idea dar al público lo que quiere: eso sólo produce fanservice. Hay mucho tiempo en el match en el que los luchadores están dándose hostias, demostrando lo mucho que pueden aguantar, para sorprender al respetable, y eso es algo que no aporta mucho. Sin embargo, el match acaba siendo bastante bueno.

Hay unos primeros minutos de llaveo y contrallaveo, que es una metodología afín a ambos. Da la sensación de que Bryan busca la pierna de su rival, pero, tras una patada stiff sobre ella. saca al Suzuki sádico que le dio una paliza hace 17 años. Así, comienzan a pegarse muy fuerte, y Bryan cae redondo, víctima de un golpe de antebrazo.

Después de algunos golpes impactantes, Suzuki se centra, durante un momento, en trabajar el brazo derecho de su rival, quizás con el fin de evitar que sea capaz de aplicar sus llaves con todo su potencial. Y lo hace bastante bien: lanza al dragón contra el poste, con el hombro por delante, y le llavea el brazo con todo tipo de palancas. Pero pronto reacciona el americano, con varios ataques frontales muy efectivos, tras los cuales, olvida por completo cualquier dolor en su brazo.

Los luchadores vuelven a su pelea de gallos original, a demostrar su resistencia al dolor, y su espíritu de guerreros. Se flipan durante un buen rato, hasta que Suzuki vuelve a agarrar el brazo de su oponente. Después de muchas castañas, Danielson busca el Yes Lock sin parar, mientras que Suzuki trata de atrapar a su oponente con sleeper. Finalmente, un Running Knee Strike de la nada acaba con el japonés, de una manera un poco fría, si bien lógica en base a todos los ataques frontales soportados.

La lucha es buena: muy stiff, con llaveo, y momentos de tensión que el público disfruta. Es cierto, no obstante, que la lucha no es todo lo que podría ser; que hemos visto en New Japan demasiados duelos de golpes no vendidos, como para que ahora resulten impactantes. Pero sigue estando bien.

Puntuación: ***3/4

sábado, 9 de octubre de 2021

Kenny Omega vs Christian Cage, AEW All Out 2021


En el anterior post publicado en el blog, comentamos la lucha en la que Christian Cage derrotó a Kenny Omega, para ganar el Campeonato Mundial de Impact Wrestling. Esa victoria propició que tuviera, asimismo, una oportunidad por otro de los campeonatos que portaba el ex NJPW: el de AEW. Así pues, el Capitán Carisma estuvo en el main event del mayor evento del año en AEW, All Out, para enfrentarse a la mayor estrella de la compañía. No esperaba yo que el canadiense, a su edad y después de tantos años en el dique seco, y sin que, no nos engañemos, los fans se acordaran demasiado de él, tuviera un rol tan importante ahora tanto en AEW como en Impact. Estoy muy contento por ello, porque yo sí que lo echaba de menos.

Ya hemos revisado un par de combates de All Out en el blog. Fue un evento con muchas cosas relevantes, incluyendo las llegadas "por sorpresa" de Adam Cole y Bryan Danielson. Ocurrieron, estas, después del match titular entre Omega y Christian, que me ha gustado más que la lucha que tuvieron en el primer programa de Rampage.

Esta lucha es, oficialmente, un Single Match, aunque se utilizan, en ella, mesas. No sé si AEW está empezando a obviar las reglas de juego, necesarias en la intención de la verosimilitud, viaje que ya emprendieron, con resultados dramáticos, WCW y TNA. Pero bueno, este hecho provoca que los primeros minutos del match sean entretenidos, hasta que Omega empieza a dominar, como en él es menester. Le sigue, a esta parte, un segundo tramo en el que hay un intercambio de movimientos, y varios nearfalls, como a Jim Ross le gusta señalar, como si eso fuera una prueba de que una lucha es buena (si fuera tan sencillo, todo el mundo daría buenas luchas). Y, finalmente, hay una tercera fase de la contienda, que, creo, es la que marca el salto de calidad, manejada, en mayor medida, por Christian, que tiene lugar después de que aplique un sensacional Spear sobre Kenny, en el borde del ring, lanzándolo, así, sobre una mesa que está en ringside, provocando un gran dolor en la parte media del cuerpo del Campeón.

Ya en el ring, Christian insiste, con un Spear por delante, y otro por detrás. Su objetivo físico es claro, e intenta rematar con Frog Splash, aunque Omega consigue librarse, poniendo las rodillas por delante. Un golpe de ese tipo, en una zona tan dañada, podría haber sido definitivo.

Kenny vuelve al ataque, pero su dolor en los riñones le impide aplicar sus movimientos con la facilidad que quisiera, recibiendo, por ello, el Killswitch. Todo el mundo piensa que Christian puede ganar, sobre todo porque el match se ha vendido bajo la premisa de que ha sido capaz de hacerlo anteriormente, mérito importante, que casi nadie ha sido capaz de imitar en el último año. No es así. Omega se libra y recibe la ayuda de sus compañeros (Gallows, Anderson, Callis...). Christian lo coloca en el esquinero, y decide aplicar Klliswitch desde ahí, que, ahora sí, debería bastarle para ganar. Pero, dadas las interferencias, Omega consigue cambiarlo a un One Winged Angels desde la altura, que obviamente, le da la victoria.

Buena lucha, sobre todo, en esa parte final. Kenny tiene que aprender que, muchas veces menos es más. Hoy ha recibido la colaboración de un luchador más experimentado que él, y ha conseguido contar una historia. Sé que a él le encanaría usar 3 veces el One Winged Angel, y ganar tras la concatenación de una violencia loca, pero no es necesario: con uno basta, si se aplica en el momento adecuado.

Puntuación: ***1/2


martes, 5 de octubre de 2021

Christian Cage vs Kenny Omega, AEW Rampage 13/08/2021


 

Hemos hablado de las llegadas de CM Punk y Daniel Bryan a AEW. Pero yo confieso que siento una debilidad personal por Christian Cage, otro luchador que ha vuelto a los cuadriláteros durante el año actual, y que, ante el desprecio de Vince McMahon, está desplegando sus habilidades en la empresa de los Khan. Pero no lucha como leyenda a tiempo parcial: pelea a menudo, y da la sensación de que no ha dejado de hacerlo nunca, porque se mueve como siempre, y tiene el mismo aspecto de siempre.

Además, AEW mantiene ahora mismo relaciones con Impact Wrestling, y eso hace que la vuelta de Christian sea más interesante todavía, porque es una leyenda de TNA, 2 veces Campeón Mundial de la empresa. De hecho, ahora es 3 veces campeón mundial de la empresa, tras derrotar a Kenny Omega. Si hace poco se hablaba de exaltar a Christian al Hall of Fame de Impact, ahora es campeón; está más vivo que nunca.

Impact se niega asimismo a morir. El reinado de Kenny Omega ha vuelto a poner en el mapa a la empresa, y ahora Cage continua subiendo el listón. Ambos se juegan las correas de campeón en el 1er programa de AEW Rampage en TNT, el segundo show de AEW, tras Dynamite, que se emite todos los viernes desde el 13 de agosto de 2021.

En ese momento, Kenny Omega es campeón de AEW, de AAA y de Impact, lo que implica que tiene en su cintura 3 de los títulos más importantes que existen en el mundo. O quizás cuatro, porque recordemos que Impact tiene dos correas: la de campeón de TNA, y la de campeón de Impact. Unas semanas después de que ocurriera esta lucha, Christian retiraría el de TNA.

Así pues, tenemos a uno de los mejores workers que existen, Christian, y al que dicen que es el mejor luchador del mundo, Omega. Ojalá lo fuera. Ni Christian le saca una gran lucha. Pero el combate no está mal. Christian parte atacando los brazos de su oponente, hasta que un despiste provocado por el mánager de este, Don Callis, provoca que sea lanzado a ringside desde la esquina. Después de eso, Omega parece querer atacar su espalda sin parar.

Pero Omega cambia de opinión pronto, y comienza a aplicar sus mil ataques sin cabeza alguna. Falla un rodillazo, se pega en la rodilla con la esquina, y Christian protagoniza un gran comeback, aplicando un buen Spear. No obstante, ese ataque no significa nada ni forma parte de ninguna estrategia, ya que Omega se libra al instante, sin vender ni el Spear ni el golpe en la rodilla, y comienza de nuevo a pegar Súplexs. Mientras Callis charla con el referee, Omega aplica un Fault, y coge una silla que le traen los Bucks. Quiere usarla para aplicar un One Winged Angel sobre ella, pero acaba comiéndose un Killswitch. Con él, Christian se convierte en nuevo Campeón de Impact. Próximamente veremos un nuevo match entre ellos, en el que Omega se jugará el Campeonato de AEW.

La lucha no está mal, pero no es gran cosa. Incluso cuando existe una necesidad de luchar de un modo más old school, Kenny se empeña en convertirlo todo en un spotfest. Este hombre me recuerda a Michael Scott, protagonista de The Office, que iba a clases de improvisación, y convertía todas las escenas que improvisaba con sus compañeros en escenas de acción, con muchos tiros, y en las que él siempre era el protagonista, para frustración de todos. Pues eso es.


Puntuación: ***

sábado, 2 de octubre de 2021

Bryan Danielson vs Kenny Omega, AEW Grand Slam

Hace poco, hablábamos de una lucha entre el mejor de todos los tiempos (John Cena), y el mejor de la actualidad (Roman Reigns). Obviamente, entonces, hablábamos en términos de superestrellas de WWE. Hoy, tenemos que charlar sobre un combate en el que se enfrentan los que muchos podrían considerar el mejor de todos los tiempos (Bryan Danielson), y el mejor de la actualidad (Kenny Omega), en este caso, en términos puramente luchísticos.

Yo no soy uno de esos muchos. Creo que Bryan es el mejor luchador del mundo, pero no estoy seguro de que sea el mejor de la historia. La Historia es muy larga. En lo respectivo a Omega, si bien concedo que ha dado muy buenos main events en New Japan, no creo que, fuera de ahí, su carrera sea algo demasiado relevante. Creo que esos combates están muy dopados, esto es, tienen un bookeo de guerra civil que facilitan una alta puntuación, pero que no son medida de un gran luchador. Por eso, Omega no se puede comparar con Bryan, un hombre que ha dado combates fantásticos, con puestas en escena muy distintas, en sitios muy distintos, y con gente muy distinta, que es algo que Kenny no ha demostrado ser capaz de hacer.

Bryan ha dado luchas increíbles en su carrera, frente a gente como Morishima, Cena, Nigel, Triple H, Hero, Mark Henry, Castagnoli, The Miz, Kenta... y sin embargo, el WON de Dave Meltzer nunca le ha dado 5 estrellas. Hasta ahora. Una lucha mediocre contra Kenny Omega, le ha valido para conseguir ese premio, por parte de un periodista corrupto que pone notas antes de ver las luchas, en función de si en ellas participa su grupito de amigos, o no. Sólo es necesario mirar las notas semanales que le está dando a todas las luchas de Omega, para entender que un medio que alguna vez fue referencia, a pesar de sus juicios sesgados, ha perdido por completo en norte al evaluar de una manera muy muy excesiva luchas que no valen mucho.

Pero la prensa es así en todos los campos, incluso en los que son irrelevantes como este. En política, en deporte, en videojuegos... se ponen de parte de sus amigos; de quienes los financian, o de quienes les hacen filtraciones para poder tener exclusivas. Esto es más antiguo que el mundo.

También hace unos días, comentamos la llegada de CM Punk a AEW. Hoy debemos celebrar la de Bryan. Si bien no provoca un efecto semejante, en tanto que lleva sólo unos meses fuera de acción, es significativo volver a escuchar el nombre "Bryan Danielson" que le hizo grande en el mundo independiente hace más de 10 años. El mejor Danielson vuelve a estar en el circuito, y espero que no se limite a AEW. Me interesa mucho aquello que pase en esta empresa, dado que está juntando un roster muy caro, pero no tanto las luchas, pues aún me parece que estás no son de gran nivel. Creo que a AEW le pasa lo mismo que a WCW y TNA: está fichando a muchos luchadores de WWE, pero estos no luchan con el nivel de WWE, porque tienen menos límites, y al tener menos límites, menos guías y menos bookeos aplicados a los combates, estos resultan no tener demasiado sentido.

Danielson llega a AEW, y lo primero que se encuentra es un combate ante su malvado campeón, Kenny Omega. En principio, da la sensación de que el bookeo es muy claro: Omega domina claramente a Bryan, humillándolo incluso, como si no estuviera al nivel de AEW; como si fuera demasiado viejo para esto, pero a través de sus comebacks, Bryan demuestra que sí lo está, así que cuando la victoria del campeón se pone en riesgo, sus amigos mandan que el combate se corte, por un supuesto tiempo límite.

Ya sólo el final es una prueba de que el combate no puede ser de 5 estrellas. Una lucha no puede ser perfecta si tiene algo malo, y ese final es muy malo. Pero recordemos que Meltzer ya no estima que una lucha de 5 estrellas sea perfecta; ahora, las estrellas que se pueden poner pueden llegar a ser infinitas, si son para sus coleguis, así que todo vale.

Como digo, este es el storyline que en principio parece querer contarse. Pero es una lucha de Kenny Omega. No se cuenta bien. No hay una etapa en la que Omega domine, y otra en la que Bryan se levante, reúna energía y el aplauso del público, y cambie el rumbo del combate. No, esas herramientas narrativas, por ahora, son desconocidas para esta empresa. Simplemente, de vez en cuando, Bryan pega algún buen golpe. Así, al final, hay intercambios de golpes fuertes, sin que tengan demasiado significado, ni se cuente realmente nada. Ese despertar de Bryan como un luchador capaz de estar a la altura del campeón, no está ahí, sólo golpes guays que gustan a los niños. Entre estos golpes, se incluye el Cattle Mutilation, su finisher de toda la vida, y eso mola.

El caso es que Danielson consigue aplicar el Yes! Lock, pero suena la campana. La lucha se acaba, con la excusa de que había un tiempo límite de 30 minutos. Después de eso, llegan los Bucks y compañía para atacar a Bryan, hasta que este es defendido por algunos faces de la empresa.

 A mí no me gusta demasiado la lucha, pero al público sí, y eso es lo que cuenta. Comprendo que para ellos deba recibir una nota alta, pero para mí es muy poco especial.

Puntuación: ***



miércoles, 29 de septiembre de 2021

John Cena vs Roman Reigns, WWE SummerSlam 2021



Seguimos mirando algunas de las grandes defensas titulares que Roman Reigns en los últimos meses. En SummerSlam 2021, el mejor de la actualidad se enfrenta al mejor de todos los tiempos: John Cena.

Ya comentamos la lucha entre el Campeón Universal y Edge en Money in the Bank. Al finalizar el evento, sonó la música más icónica de la historia del Wrestling. John Cena regresaba, de cara a SummerSlam, un evento al que acudieron más de 50.000 personas. Las medidas anticovid se han flexibilizado, y la empresa puede volver a promover sus grandes shows, incluso fuera de Florida. Por tanto, y dado que a WrestleMania pudieron acudir menos personas de las previstas, debido a que ese estado permitió, finalmente, la mitad de lo que WWE pedía, SummerSlam cubre parte de la grandeza perdida por el mayor evento del año. El Allegiant Stadium de Paradse, Nevada, recibe la visita de Roman, Cena, Goldberg, Lashley, Edge, Seth Rollins y Brock Lesnar, entre otros.

Puede parecer que John Cena ha regresado para un combate, y se ha vuelto a ir. No es así; si bien la lucha ante Roman es el único match que se ha retransmitido de cuantos ha disputado este año, han sido 15 las luchas en las que ha estado presente estos meses. Una vez más, y a pesar de su floreciente carrera actoral, John se ha sacrificado por la empresa, trabajando en muchos Live Shows y Dark Matches, lejos de los grandes focos, para atraer al público a las arenas en este regreso a la carretera. Parece que ha tenido éxito en esa empresa, si bien tras su regreso a la interpretación, las ventas se han resentido mucho, lo que no es de extrañar teniendo en cuenta las recientes bajas en el roster, algunas, como la de Braun Strowman o la de Bray Wyatt, aún inexplicables.

Cena, como The Rock antes, se ha introducido en el mundo de la interpretación, vía cine de acción juvenil, como la saga de los Transformers o el Universo Cinematográfico de DC. No va a ganar un Oscar, pero hará dinerillo, y mantendrá el cariño del público, lo que se nota en sus regresos a WWE. Físicamente, ha bajado su masa muscular, pues la que tenía era excesiva para interpretar seres humanos normales, y lleva un peinado muy juvenil, que choca con sus 44 años de edad, y el hecho de que se le empieza a ver el cartón en la coronilla. Ningún pelo le queda bien; por eso iba rapado.

Hoy, viene a enfrentarse a Roman Reigns, que le ha sustituido en el cargo de figura principal de WWE. Recordemos que ya hubo una lucha entre ellos en No Mercy 2017, que fue buena, pero que no estuvo a la altura de las expectativas, pues Reigns estaba verde, y John estaba de salida, motivo por el cuál, WWE no respetaba mucho su capacidad para ganar combates. Ahora, Roman es un monstruo, y Cena tiene un puesto en el Olimpo de los grandes luchadores de la historia del wrestling.

Roman defiende su carrera, afirmando que esta ha ido evolucionando con el tiempo, mientras que John ofrecía lo mismo noche tras noche, como la posición del Misionero. Cena responde que, si Roman ha tenido que evolucionar, es porque ha fracasado en aquello que ha emprendido. En cualquier caso, la actual estrella de Hollywood sostiene que, siendo cierto que la posición de poder de Reigns es insuperable, él no necesita demostrar que es el mejor: sólo necesita que la cuenta llegue a tres. Esto es importante, porque tiene mucho impacto en el sentido de la lucha.

Como había hecho en los programas anteriores al PPV, Cena sale a ganar a través de paquetitos, Rollups y conteos rápidos. Sabe que está perdido en un mano a mano, , así que tiene una estrategia clara, que puede valer para vencer al más pintado. Pero Roman es el más pintando, y en cuanto agarra a su oponente, lo destroza. Su dominio es absoluto, y ya sabemos lo pasivo que puede llegar a ser John Cena cuando es dominado. Los minutos pasan de esta manera, hasta que la leyenda resurge con la intención de aplicar el finisher más poderoso de la historia, el Attitude Ajusttment, tantas veces como sea necesario. Y esto es un gran acierto, porque, si bien todo el mundo está muy interesado en este match, nadie confía en una victoria real de John. A través de este mecanismo, los bookers del match consiguen convencer al público de que Cena puede llegar a ser campeón por 17ª vez.

Cena aplica AA sobre el ring, sin suerte. Posteriormente, y de manera sorprendente, lo aplica sobre la mesa de comentaristas, golpeando brutalmente al campeón. Con este ataque, el segundo AA, que se ha aplicado sobre una mesa, el público empieza a creer que la cuenta puede llegar a tres. No es así, pues Roman sobrevive, motivo por el cuál, llega un tercer Attitude Ajustment, que es el golpe más poderoso de Cena: el AA desde la esquina. El público está seguro de su victoria, pero esta tampoco se da. Cena estaba en lo cierto desde el principio: Roman es invencible a través de técnicas de poder.

Finalmente, Reigns alcanza una Spear sobre John, y lo derrota. Me parece que, si bien es cierto que esta es una muy buena lucha, John llega a soportar muy poco sufrimiento, y creo que el motivo es que WWE protege su cuerpo, para no dañar su carrera como actor. Así pues, un único Spear acaba con él.

Puntuación: ***3/4

domingo, 26 de septiembre de 2021

Roman Reigns vs Edge, WWE Money in the Bank 2021


Seguimos hablando sobre el reinado como Campeón Universal de Roman Reigns durante 2021, año en el que se está enfrentando a unos rivales de inmensa entidad. En todos los casos, está saliendo triunfal, y además, está construyendo un personaje fantástico, que pelea bien, que gesticula bien, y que habla bien. Y es que, el actual campeón pasó años desarrollando un papel para el que no había nacido, y que no encajaba con su forma de trabajar, motivo por el cuál, el público lo odió a pesar de ser face. Ahora, ha vuelto a la bestialidad con la que empezó su carrera en The Shield, y ha aumentado su masa, convirtiéndose, ahora sí, en un campeón  para mucho tiempo, que desafía la histórica necesidad de la compañía de tener a un héroe como principal figura.

Hemos visto, recientemente, sus combates ante Bryan y Cesaro, así como la Triple Amenaza en la que participó en WrestleMania, en la que sus  rivales fueron el propio Bryan y el legendario canadiense Edge. En Money in the Bank 2021, se enfrenta por primera vez, en solitario, a este último, protagonizando una nueva defensa histórica y de calidad.

Edge se retiró en 2011 siendo World Heavyweight Champion. Fue un retiro muy sorprendente, pues lo anunció días después de defender con éxito su campeonato ante Alberto Del Río en WrestleMania. No había ni un sólo rumor en la calle sobre la lesión que sufría. Ahora, 10 años después, superados sus problemas físicos, y de hecho, en un estado de forma muy superior al que presentaba cuando era luchador regular, a sus 47 años de edad, tiene una nueva oportunidad de revalidar la posición de Campeón Mundial que ostentaba cuando se retiró.

En WrestleMania, no consiguió ganar el campeonato. No obstante, pudo ver el miedo en los ojos de Roman, tras aplicarle un Crossface con un trozo de metal en la boca. Ahora conoce la manera en la que puede ganar a Roman, y así lo ha recreado durante los programas previos a Money in the Bank. Edge buscará aplicar este mismo Crossface, aún teniendo en cuenta que esta no es una lucha sin descalificación, motivo por el cuál, debemos esperar que haya líos con los referees, para que se pueda introducir ese trozo de metal necesario en la batalla.

Y así resulta. Esta es una lucha buena, intensa, con interferencias y lesiones arbitrales. Es, pues, un main event de estilo clásico de Era Attitude, con mucha acción, un público volcado, y mucho storytelling. Combate made in WWE.

Tenemos unos primeros minutos en los que Edge intenta atacar los brazos del Campeón, utilizando varios movimientos sobre ellos. Lo hace así, porque en primera instancia, no encuentra el camino para abrir hueco sobre el poder del bestiajo. Pero la verdad es que las esperanzas que deposita sobre esta estrategia se vienen abajo pronto, porque Reigns está en un nivel de poder difícil de igualar. Aplica Samoan Drop en ringside, y después, empuja al canadiense contra uno de los postes. Hace daño en la cabeza a Edge, y le tortura durante muchos minutos. Su dominio es largo y un poco aburrido, pero el público está muy metido en el match, y nunca abandona la esperanza de que llegue el comeback del Rated R Superstar, como así acaba ocurriendo.

Hay que recalcar el papel de Roman como rudo. Durante su dominio, calienta al público una y otra vez, con ese personaje de Head of the Table, que podríamos traducir como "Cabeza de familia". Es, como Máscara año 2000, el padre de todos, el que manda, y trolea humillantemente tanto a su rival como al público asistente. Aplica Headlocks, hasta que Edge se libra, y se vuelca al ataque.

Como oportunista definitivo, consigue conectar un par de counters peligrosos que le acercan a la victoria. La gente, y yo mismo, disfrutamos la manera en la que se saca de la nada sus clásicos movimientos de marca, incluyendo el Edgecution de toda la vida. Consigue aplicar STF y Crossface, pero es pronto para ganar con ellos. Sin metal, es complicado que Reigns se rinda.

Continua la acción y el entretenimiento. Roman falla un Spear en ringside, y atraviesa las barricadas, para, posteriormente, atravesar las segundas al ser víctima de la lanza, mucho más técnica, de su oponente. Nada de esto le sirve para ganar. Ahora, el referee, el veterano Robinson, cae lesionado tras un choque, lo que da pie a que sea el propio Reigns el que rompa una silla para quitarle el trozo de metal con el que pretende dar a Edge de su propia medicina. Cuando intenta aplicar un Crossface con él, Edge lo evita para pasar a ejecutarlo él mismo. Es el momento definitivo, el que tanto había esperado, aunque no hay árbitro, Roman sufre un dolor devastador.

Parece que el referee suplente estaba en el baño, porque tarda mucho en salir. Mientras tanto, Llegan los Uso para ayudar a su primo, tan sólo para ser expulsados por Rey Mysterio y su hijo, con los que tienen una rivalidad en este momento. Parece que Reign no tiene salvación, pero ahora es Seth Rollins el que acude para evitar la victoria de Edge.

Previamente, Rollins había caído derrotado en el Money in the Bank Ladder Match, tras recibir un enorme Big Ending por parte de Big E, desde la parte superior de la escalera. Su destino, decía, era ganar el maletín para salir de Money in the Bank como Campeón Universal, más no ha podido ser. Ahora, culpa a Edge por haberle robado la oportunidad titular. Esto dará pie a una rivalidad entre ellos que comentaremos próximamente.

Roman busca el Spear, pero es Edge el que lo alcanza. El nuevo referee llega, pero lo hace tarde: la cuenta sólo llega a 2, ante la locura del público. Rollins vuelve, y su interferencia provoca que el nuevo Spear caiga de parte de Roman. Victoria para el campeón, en una lucha que supone un espectáculo bastante loco, con algunas carencias luchísticas, pero con tamaño e intensidad de sobra para ser una lucha por el mayor campeonato que existe ahora en la industria. Rollins aún tiene tiempo para volver a atacar a Edge, ensalzándose en una batalla con el canadiense, con el que pelea por todo el estadio.

Roman coge el micro cuando suena la legendaria música de John Cena. El mundo entero se vuelve loco, pues vuelve la mayor figura de la lucha libre de este siglo, para retar al campeón. Se verán las caras en SummerSlam.

Puntuación: ****1/4

sábado, 25 de septiembre de 2021

Roman Reigns vs Cesaro, WWE Backlash 2021


El año 2021 está siendo un año de grandes retos para el reinado de Roman Reigns como Campeón Universal. Leyendas como Daniel Bryan, Edge, Rey Mysterio, John Cena y, dentro de poco, Brock Lesnar, ponen en riesgo su título, mas hasta ahora nadie ha logrado derrotarlo, y parece improbable que Lesnar lo haga. Como dicen en Internet, Roman se está dedicando a dar palizas a viejitos.

Pero, entre todo este grupo de mitos de la lucha libre mundial, se coló un retador inesperado, que plantó cara a Roman en Backlash. Se trata de Cesaro, un luchador que protagonizó decenas de combates increíbles en su carrera como independiente, con el nombre de Claudio Castagnoli, pero que ha pasado desapercibido durante un lustro en WWE. Aplaudido por sus obvias habilidades como luchador, daba la sensación de que jamás tendría un push importante, porque Vince McMahon no veía nada interesante en él. Pero 2021 es un año extraño para la lucha libre: hemos visto un push para Hechicero en CMLL, y otro para Cesaro en WWE. Este, tuvo una lucha en WrestleMania ante Seth Rollins, y después, un match titular ante Reigns. Por desgracia, después de eso, parece haber caído de nuevo en el olvido por parte de los bookers de WWE, que, una vez más, muestran carencias creativas a la hora de utilizar luchadores más allá de los combates por los títulos principales.

Volvemos a la lucha entre Roman y Daniel Bryan de la que hablamos hace unos días. Tras la pelea, el campeón asesinó al retador, como excusa para su desaparición definitiva de la empresa (ya sabemos que ahora está en AEW). Cesaro llegó para evitarlo, enfrentándose a Roman y a sus primos, los Uso.

Dentro de esa familia, había una pequeña guerra civil, y entre las dudas, Cesaro y Rollins mantuvieron un match en busca de una lucha titular. Debido a la indebida participación de Jimmy y Jey, Cesaro salió victorioso, logrando su lugar en el main event de Backlash, que es una lucha tremendamente buena. El viejo Castagnoli nunca defrauda.

El evento tiene lugar en el Thunderdome, así que es difícil valorar la reacción del público al match de Claudio, porque, recordemos, la gente accede al estadio de manera virtual. Los relatores se pasan el encuentro recordando lo buen luchador que es el suizo, y la longitud de su carrera, para convertirlo en un retador creíble. Pero, realmente, esto resulta innecesario, porque su trabajo arriba del ring lo dice todo. Este es el mejor combate de WWE que he visto en mucho tiempo, aunque aún me falta por ver los combates de Roman ante Edge y Cena, que tienen buena pinta, y que estarán en el blog muy pronto.

Observamos un comienzo de match dubitativo en ambos casos. Roman acaba fuera del ring, intimidado por la habilidad colegial mayor del europeo, mientras que posteriormente es este el que tiene que salir a descansar, debido a la mayor fuerza del campeón. Al caer, se hace daño en el brazo derecho, y eso marcará el rumbo del combate.

Porque, como todo el mundo sabe, los castigos, normalmente, en Estados Unidos, se llevan a cabo sobre la extremidad izquierda. Ya vimos en el último match entre Roman y Bryan que esto no fue así, y no sé si eso responde a algún cambio de estrategia empresarial. En cualquier caso, el objetivo de este tipo de metodologías es que el dolor sobre la extremidad dañada tenga consecuencias sobre su forma de aplicar ciertos ataques, debido a que esa es la extremidad con la que se aplican (no recuerdo muchos luchadores zurdos). El método es interesante, pero tiene un riesgo: que el selling no se realice correctamente, porque en un gran combate, es difícil que un luchador renuncie a usar sus mejores herramientas.

Y esto es lo que parece ocurrir durante cierto instante del combate del que hablamos. Cesaro ataca la pierna de Roman, para después aplicar un Sharpshooter que no tiene mucho éxito. Parece un torbellino de lucha, aplicando muchos Uppercuts, en el ring y fuera, y volando desde varias perspectivas. Ante esa capacidad luchistica inaudita, Roman se acuerda de ese golpe en el hombro, y aplica varios estiramientos, aprovechándose del esquinero. Después de eso, aplica llaves y palancas, casi burlándose del rival. Se burla de Cesaro, y del retirado Daniel Bryan, recordando que ese estilo técnico es "DB Style". Le divierte el "amor por el wrestling" que dicen sentir personajillos como estos.

Hablaba antes de hipotéticos problemas con el selling, porque, efectivamente, Cesaro se lanza al ataque con su brazo derecho. Si bien en principio se duele mucho, llega a olvidar totalmente el dolor utilizando la infalible técnica médica de mover mucho el brazo para desentumecerlo. Así, aplica un increíble Súplex desde el esquinero, de esos en los que levanta el cuerpo del oponente entero desde la lona. Esto sería un problema para la calidad del combate, si no fuera porque el castigo al brazo vuelve posteriormente, y entonces es vendido a la perfección, lo que expresa que, para este instante, el trabajo no había sido lo suficientemente duro aún como para causar graves problemas. De todos modos, tras el suplex usado, Cesaro es incapaz de utilizar el Neutralizer, lo que quiere decir que usar esa técnica le ha hecho aún más daño en el brazo.

Cesaro sigue fallando ataques por culpa de su brazo, y recibe la primera Guillotina. Consigue escapar de ella con un Spinebuster, y convertirla en un Sharpshooter. No puede aplicarlo con el brazo derecho, así que lo hace con el izquierdo. Aplica asimismo Crossface, y una vez más, la debilidad de su brazo resulta decisiva para que Roman escape. Así pues, aunque en principio parecía haber un problema de selling, ahora sabemos hacia dónde iba el trabajo, y es genial.

Roman golpea con codazos y con Power Bomb. Se pone colegial, demuestra que él también sabe luchar a todos los niveles, no sólo a través de la fuerza, y se revuelve para aplicar nuevas Guillotinas. Cesaro lo vuelve a levantar en peso para aplicar Spinebuster y librarse, pero esta vez Reigns permanece agarrado a su cuello. Cesaro está a punto de abrir la llave, pero su brazo no tiene suficiente fuerza para hacerlo, así que esta se vuelve a cerrar. Finalmente, para terminar una secuencia de lucha tremendamente buena, Cesaro queda KO debido al candado de su oponente. Victoria para Roman en una lucha que, en mi opinión, no está muy lejos de la perfección.

Puntuación: ****3/4

sábado, 18 de septiembre de 2021

Paul Wight vs QT Marshall, AEW All Out 2021


En el anterior post publicado en el blog, hablamos del primer match de Cm Punk en años, que tuvo lugar en el evento All Out 2021 de AEW. Ese día, asimismo, se subió al ring otra leyenda de WWE que trabaja ahora para la competencia y que aún no había debutado. Se trata del Big Show, que como fue moda en WCW en su día, ahora lucha con su nombre real: Paul Wight.

Wight luchó como The Giant en WCW, y como Big Show en WWE. Es un gigante que, sin ser demasiado veloz, ni un luchador técnicamente sobresaliente, siempre ha cumplido cuando las empresas han necesitado un upper-midcard que un día suponga una amenaza para el campeón, y otra, sea el protagonista de una storyline secundaria. Nunca se ha confiado en él como un gran héroe en WWE, pero, gracias a su físico y su longevidad, ha acumulado un gran número de campeonatos y combates históricos.

También es un hombre de 49 años, que ha acumulado algunas lesiones serias en sus últimos años de carrera. Vince McMahon no le iba a dar más oportunidades, como no se las da a ninguna leyenda que no esté en el rango de los Cena - Taker - Lesnar - The Rock - Edge, así que, tras muchos años, y tal y como hizo Mark Henry, Wight abandonó WWE para ir a AEW e intentar aportar algo, y con suerte, tener el combate ante Shaquille O'Neal que su anterior jefe le negó. Desde su llegada, ha hecho labores de comentarista, hasta su debut en All Out.

Comprendo que este es el combate menos interesante del evento en términos de wrestling, pero tenía ganas de ver el estado en el que se encuentra un gigante al que llevo viendo pelear desde que era un niño. En su trabajo, se vio enfrentado a QT Marshall y su estable rudo, The Factory, que abusó de Tony Schiavone. Pensó que podía hacer lo propio con Paul, en tanto que se supone que es un luchador retirado que había tenido lesiones demasiado duras, sobre las que, además, aplicó castigos muy duros. Pero Big Show es un animal que se ha enfrentado a todo durante su enorme carrera, y no va a permitir que un desgraciado como Marshall, que, con todos los respetos, es un don nadie, se salga con la suya. Así, se enfrentan en All Out, en un squash.

Un squash en el que Wight se muestra muy superior, pero en el que te también se notan sus problemas de movilidad, lógicos teniendo en cuenta su inactividad. Marshall intenta atacar su pierna, y usar a sus lacayos a su favor. pero el gigante se libra de todos, y acaba llevándose la victoria con un ChokeSlam muy bien ejecutado por ambos.

El combate es poquita cosa. Sin embargo, creo que está bien que dentro de los programas semanales haya historias como esta, y que dentro de un PPV haya luchas cortitas que supongan un break en la intensidad.

Puntuación: *1/2

martes, 14 de septiembre de 2021

CM Punk vs Darby Allin, AEW All Out 2021


CM Punk dejó el wrestling a principios de 2014. Entonces, participó en el Royal Rumble match y fue destruido por Kane. Desde ese momento, los fans del wrestling han soñado con un regreso que, finalmente, 7 años y medio después, se ha dado en el evento All Out 2021 de AEW. Hoy vamos a hablar sobre este tema.

CM Punk era un luchador extraordinario. Sus combates en el mundo independiente dejaron huella, entre ellos, aquella gran trilogía ante Samoa Joe en Ring of Honor. E incluso llegó a triunfar en WWE, una empresa en la que hombres de su físico, no demasiado atlético, no tienen demasiadas oportunidades. Sin embargo, y después de muchos años ascendiendo poco a poco, consiguió convertirse en una de las grandes estrellas de la compañía, apoyado por su gran uso del micrófono, y su personaje enfrentado a la autoridad.

Alguna vez, WWE se llenó los bolsillos de forma ingente con un personaje que se enfrentaba a la dirección de la compañía en grandes storylines, como fue el caso de Stone Cold Steve Austin. En la era de Internet, sin embargo, la forma de enfrentarse a la empresa no podía ser a través de storylines, sino de manera real. CM Punk odiaba profundamente a WWE, a su producto, sus decisiones y sus calendarios de trabajo, y pudo expresarlo en un par de ocasiones en pantalla, llegando a conectar con el público de una forma muy intensa.

A Punk no le gustaba WWE, pero, como ocurre con todos los líderes revolucionarios, ya sean políticos de izquierdas o líderes de sectas, le gustaba muchísimo el dinero y la fama. Tenía un gran ego; decía de sí mismo que era el mejor del mundo, y quería estar en los main events de WrestleMania. Cuando comenzó 2014, su posición estaba lejos de eso, y el ataque de Kane en Royal Rumble presagiaba un irrelevante match ante el Monstruo Rojo en el mayor evento del año. Además, entonces, comenzaba a implementarse la idea de WWE Network, y la salida de WWE del concepto de PPV, lo que le hacía temer por sus ingresos. Así, agotado por el duro calendario de la empresa, decidió tomarse un tiempo libre, y esta acabó despidiéndolo, si no me equivoco, mandándole un mensaje el día de su boda, o algo así.

Punk se enemistó profundamente con WWE, incluyendo graves denuncias cruzadas. Desde luego, el calendario de esta es muy perjudicial para la salud de un hombre, puesto que un luchador de su roster pelea en unos 180 combates anuales, y eso es una locura. Cualquier deportista de competición requiere de tiempos de descanso suficientes para que su físico recupere, y si estos no existen, su agotamiento va en aumento, así como su dolor, hasta que llega el día en el que no puede levantarse de la cama, pues le duelen todos los músculos y articulaciones del cuerpo. Eso le pasó a Punk, que además, siempre ha defendido sufrir en aquel momento una infección de estafilococos en su espalda que podría haber puesto fin a su vida, algo que no parece confirmarse por ningún lado. El caso es que el tío, agotado, amargado por el booking y preocupado por el dinero, se fue, y expresó durante mucho tiempo un gran odio hacia el wrestling.

A mí me gusta mucho la manera de luchar de CM Punk, pero como ser humano, en este tiempo, ha demostrado ser tremendamente desleal. Quiso luchar en MMA, y para hacerlo, ratificó los clásicos insultos que desde ese deporte se expresan hacia la lucha, definiéndola como algo infantil e irreal. Es más, cuando tuvo que pelear, hizo totalmente el ridículo, permitiendo que aparecieran los típicos comentarios en contra del wrestling: "mira lo que hace un luchador de WWE cuando pelea en UFC", que olvidan la carrera de Lesnar o Lashley.

Era obvio que Punk no está hecho para las MMA. Es un inútil en ese campo. Así pues, debía volver al wrestling para seguir ganando ese dinero que tanto le gusta. Él siempre defendió que estaba involucrado en muchos proyectos, pero todos eran tonterías sin valor, como un cómic de mierda (hay muchos luchadores en activo con cómics, y no definen su carrera a través de ellos). Fox lo fichó para presentar un programa sobre WWE, pero este acabó cancelado, pues su presencia no fue tan llamativa como se pretendía. Y, cuando AEW le ofreció un contrato, Punk se mostró humillante, publicando en redes que la oferta se había realizado a través de mensajes. Es un cabrito.

Pero estamos en 2021. AEW sigue creciendo, y sigue fichando leyendas de WWE. Es la nueva WCW, y como pasó con WCW, las leyendas de WWE se van a aprovechar de eso, sacándole todo el dinero que puedan. Así, Punk llega a AEW, y tiene su primer match en muchos años, ante un rival casi aleatorio: Darby Allen.

No es tan aleatorio: es un luchador muy pequeño, y muy fácil de manejar incluso para un tipo que lleva mil años sin luchar. Ya sabemos que Allin se ha convertido en el protegido de Sting, y estaría bien que esta lucha derivara en un match entre Punk y The Icon. Quizás no sería muy bueno, pero es un choque de leyendas sobre el papel increíble. Allin, aunque interpreta un personaje parecido al de su mentor, tiene el handicap de ser un ínfimo underdog. Por un motivo los personajes serios y monstruosos suelen ser gigantes: el personaje debe concordar con la forma de luchar, y no es el caso. Allin, incluso ganando, sale a paliza por match, así que su misticismo no es creíble, a no ser que se dirija a un público que no quiere creerse nada.

Y el problema que yo observo en el match entre Allin y Punk es similar al de ese personaje. Porque la lucha no es mala; Punk interpreta un rol técnico del que carece AEW, y lo hace bien ante un highflyer, rememorando los matches clásicos en RAW entre Bret Har y 123 Kid. La diferencia es que esto no es un match de RAW entre dos luchadores de plantilla que pelean todas las semanas. Es el combate más esperado de la última década, el del regreso de CM Punk, y se bookea como un combate semanal más. Así no se hacen las cosas.

Lo digo mil veces: esa es la gran diferencia entre el producto de Vince McMahon y su competencia: la consciencia sobre lo que se está contando, y sobre cómo contarlo, para ejercer en el público la reacción esperada. La gente ha venido al estadio en manada para ver un combate de CM Punk... y ve un combate de Darby Allin.

En el combate de regreso del luchador más añorado del mundo, hay que hacer otras cosas. Este debe demostrar que sigue siendo tan bueno como siempre; usar sus movimientos de marca; levantarse ante la adversidad ante un rival malvado y tramposo; y terminar ganando con la primera ejecución del GTS, el finisher soñado por todos los fans. Pero el combate se bookea como si fuera uno más; siendo Punk el goliat, y Darby el David que se repone sobre la diferencia de tamaño. Punk consigue usar el GTS, pero Darby cae fuera del ring, y esta es una clásica secuencia de match titular en la que el héroe debe aplicar su finisher para ganar varias veces. Pero esto no es un match titular, es el primer GTS en muchos años, y debía suponer un momento fantástico, no formar parte de una secuencia recurrente.

El público está un poco parado en la mayor parte del enfrentamiento, porque esperaba ver a Punk triunfar, y sólo lo ve usar movimientos de agarre físico. El final del encuentro mejora, con muchos intentos de GTS, y Darby escurriéndose de mil formas. Finalmente, el de Chicago se lleva la victoria con su mítico finisher, ahora sí, ante un público extasiado.

Puntuación: ***

sábado, 11 de septiembre de 2021

Daniel Bryan vs Roman Reigns, WWE Smackdown 30/04/2021


Recientemente, y tal y como era de esperar, Daniel Bryan hizo su debut en AEW. Lo hizo con su nombre clásico, Bryan Danielson, ese que le hizo famoso entre los fans del wrestling de calidad, y que tanto echábamos de menos. Una vez más, AEW da un paso adelante para generar interés por encima de una WWE pasiva que deja escapar a todas sus estrellas, en una situación que recuerda un poco a la guerra con WCW de los 90.

Vamos a recordar, pues, la última lucha que tuvo en la empresa de McMahon. En realidad, ya pretendía hacer tal cosa, porque quería ver todos los combates especiales por el Universal Championship de Roman Reigns, hasta encontrarse con Cena en SummerSlam. Lo aprovechamos doblemente.

Como sabemos, a Vince nunca le ha gustado mucho Bryan. Sin embargo, en la temporada previa a WrestleMania 37, recibió un push inesperado, metiéndose en la rivalidad principal del show, entre Edge y Reigns. Obviamente, el objetivo fue convencerle de quedarse en la empresa, pues su contrato finalizaba poco después del magno evento. Ya sabemos que WWE no tuvo éxito en eso, pues Daniel ahora está en AEW, aunque espero que no se trate de un contrato de exclusividad, y que pueda luchar en otras partes.

Y es que Bryan es el mejor. Lo era antes de llegar a WWE, y lo es ahora, más de una década después. Y por eso quiero verlo en el mayor número de situaciones posibles. El Bryan de WWE estaba un poco maniatado, no tanto por esa tontería que dicen algunos de que Vince no permite a los luchadores dar el 100%, sino porque las posibilidades de dar grandes combates ahí se limitan a los momentos de push. Es cierto que en el caso de Bryan estos momentos no han sido pocos, pero podrían haber sido muchos más con un bookeo acertado. En cualquier caso, AEW todavía no ha demostrado que sea mejor que WWE organizando combates de calidad (de hecho, es muy inferior, pero todas las incorporaciones que está haciendo pueden dar mucho juego).

Bryan disputa en Smackdown un último gran combate que demuestra esa calidad. Recuerda un poco a la última lucha en Smackdown que tuvo Kurt Angle ante el campeón del momento, Rey Mysterio, poco antes, precisamente, de debutar en TNA. En este caso, Bryan no se toma el match a la ligera por ser el último, sino que entra al ring como un loco, atacando con velocidad, muy stiff, e intentando conseguir una rendición rápida, consciente de la diferencia de fuerza existente entre él y su rival.

Dentro del kayfabe, está en juego, no sólo el Universal Title, sino también la carrera de Bryan en Smackdown. Y es interesante que esta regla se limite a Smackdown, y no a WWE: está claro que WWE todavía esperaba su renovación, en cuyo caso, habría acabado en RAW. Su gran acometida inicial, finalmente, es frenada por la fuerza sobrehumana de Reigns, que destroza al American Dragon con sus clotheslines.

Presenciamos, pues, una lucha de tipo David vs Goliat. Bryan intenta muchas cosas, pero acaba comiéndose Power Bombs asesinas. Roman lo tortura, pero, para su sorpresa, el barbudo pequeñajo no se rinde. Convierte un intento de Superplex en un gran Back Suplex desde el esquinero, y se dispone a romperle el brazo a Roman. Y es más, no ataca el izquierdo, como es norma en la disciplina, sino el derecho, precisamente, para evitar sus Spears, sus Superman Punchs, sus Clotheslines...

Ese dolor aumenta mucho cuando el medio samoano se lanza sobre él en ringside, y atraviesa las barricadas con su hombro derecho. Daniel está cerca de ganar en varias ocasiones, con paquetitos, y con Running Knee, sin éxito. Consigue aplicar su Yes! Lock en más de una ocasión, retorciendo especialmente el brazo del campeón, pero este tampoco se rinde. En algunos momentos, da la sensación de que la victoria puede ir de lado del retador, dada la intensidad de su llave, pero no hay suerte.  Posteriormente, Roman demuestra el poder de su brazo, y el poco éxito del castigo de Bryan, pegando muchos codazos, y aplicando varias Power Bombs, para terminar ganando con su llave de rendición, su Guillotina. Si bien Bryan bloquea su uso con el brazo derecho, legitimizando su trabajo sobre él, finalmente, Roman cambia de brazo y lo pone a dormir con el izquierdo.

La lucha es realmente buena. Quizás el selling de Roman es el problema. Salvo ese último movimiento, en el que se muestra incapaz de usar la Guillotina, hace lo que quiere con su brazo. Quizás hubiera sido mejor que Daniel atacara el brazo izquierdo, dado que Roman no pretendía ceñirse a la seriedad de este al luchar. Más allá de eso, es una gran lucha titular, con un hombre pequeño buscando maneras de ganar a través de su mayor conocimiento, y un hombre grande que viene de otro planeta.

Puntuación: ****

lunes, 30 de agosto de 2021

Chris Jericho vs MJF, AEW Dynamite 18/08/2021

En anteriores entregas, hemos comentado los 5 trabajos de Jericho, la aventura a la que MJF sometió al legendario luchador canadiense de AEW previo match frente a él. Hablamos en los últimos días de sus dos rivales más originales: Juventud Guerrera y Nick Gage. Así pues, no estaría completo el repaso si no revisáramos la lucha definitiva de la serie, la que mantiene frente a MJF en el programa del 18 de agosto de 2021 de Dynamite.

Ya hemos dicho que AEW está haciendo cosas muy interesantes. Quedan pocos días, de hecho, en el momento de escribir esto, para All Out, evento en el que debutará sobre el ring CM Punk, y en el que muchos esperan ver a Daniel Bryan. Pero hay una cosa que ni AEW ni en su día WCW han sido nunca capaces de igualar a WWE, que es el storytelling de combate. Hace unos días reflejábamos este talento de Vince McMahon y sus bookers, demostrado en la rivalidad entre Daniel Bryan, Edge y Roman Reigns, y la manera en la que una rendición durante los meses previos a WrestleMania, marcaba el main event del mayor evento del año. Pues bien, en AEW, después de que MJF haya obligado a Chris Jericho a luchar en 4 combates muy locos, estas 4 luchas no tienen una gran incidencia sobre el match final. Es cierto que MJF ataca el brazo Chris tras su lucha contra Wardlow, reflejando sus problemas ahí, pero realmente estos no se explicitan demasiado en la mayor parte de la serie. Ni Juvi, Ni Gage ni Wardlow parecen conocer la lesión, si es que puede considerarse tal.

La lucha es buena, eso sí. Pero es una lucha normal. Jericho debería haber llegado a ella agotado por esos 4 combates, lesionado por alguno de ellos, o herido, quizás por la lucha violenta ante Gage. Eso, además, podría haber servido para justificar su derrota. Pero llega como si nada, sin ningún problema aparente, más allá de su codera. Esta lucha puede verse sin haber visto nada de los 5 Trabajos de Jericho.

En sus primeros instantes, vemos un poco de brawl fuera del ring, con uso de las cámaras incluido, previo al comienzo del dominio del rudo. MJF aplica un buen trabajo sobre el brazo de Jericho durante todo el match. No es muy técnico, pero es constante, y nunca olvida su objetivo.

Jericho está viejo y gordo, pero consigue meter al público en el match, cuando aplica de forma correcta algunos movimientos clásicos aéreos, como el Lion Sault y la Hurracarrana. Sin embargo, MJF, que es un muy buen rudo, consigue sacarse palancas al brazo de la manga en cualquier situación. También copia sus Walls of Jericho, que los narradores nombran como Lion Timer, supongo que por derechos de autor.

MJF quiere pegar a Chris con su anillo, pero cuando la referee se lo quita, se lleva un golpe del canadiense con el bate. Jericho va a rematar con el Judas Effect, pero recuerda que está prohibido en este match, según la regla impuesta por su rival (es raro que le pegue con el bate, que está prohibido en cualquier match, pero no con el Judas Effect, siendo la ilegalidad similar). En la confusión, el rudo aprovecha para aplicarlo él, y atrapar a su oponente con una palanca que resulta definitiva. Jericho se rinde, y MJF gana.

Buena lucha en términos generales, y buen trabajo al brazo de MJF. En All Out, la carrera de Y2J estará en juego.

Puntuación: ***1/2