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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Team Raw vs Team Smackdown, WWE Survivor Series 2017




Llega Survivor Series 2017, un evento que, como el año pasado, se ha vendido como Smackdown vs Raw. Todas las rivalidades individuales se dejaron de lado, para llevar a cabo una rivalidad entre las dos ligas principales de WWE.

Estas rivalidades son interesantes de vez en cuando, pero hacerlas todos los años le quita encanto. Entre otras cosas, porque son muy falsas. WWE tiene una línea de estilo muy conservadora, que prohibe a sus personajes parecer personas, tener libre albedrío. Así, en los Drafts, cuando son movidos de una marca a otra, lo aceptan con toda la ilusión del mundo, y cuando hay una rivalidad, defienden su liga por encima de todo. Como si les importara. O como si al público le importara si gana Smackdown o Raw. Es una rivalidad que no puede obtener credibilidad.

Algo más de credibilidad puede tener un feudo entre Kurt Angle y Shane McMahon. Tuvieron una confrontación en 2001 que tuvo como resultado un gran combate entre ellos. Luego, con la Invasión, Angle se coló en el Team Alliance como espía. Y ahora, uno es General Manager de Raw, y el otro es Comisionado de Smackdown. Por desgracia, no puede haber una lucha entre General Managers, porque a Daniel Bryan no le van a dar permiso para luchar. Pero le quedan 10 meses para irse, y poder hacerlo en otra parte.

Así, ha habido batallas entre la gente de Smackdown y Raw, y para Survivor Series, la mayoría de las luchas son crossovers. Y muy buenas, carajo. Ha ayudado el buen estado de las ligas tag, que en este evento se han mezclado. Hemos tenido un The Bar vs The Usos; y un New Day vs The Shield, que están muy bien. Tendremos que mirarlas, como la lucha entre campeones, entre AJ Styles y Brock Lesnar, que es de revisión obligada.

Pero hoy toca revisar la lucha clásica de eliminación entre miembros de las dos ligas. Tenemos dos conjuntos llenos de estrellas, de ahora, y de siempre. Demasiadas, de hecho. Parecen, los equipos, conformados para vender entradas, y no hay una razón semántica para que, la mayoría de los integrantes esté ahí. Además, las eliminaciones son bastante humillantes para todos.

Ha habido muchas críticas, de hecho, por las eliminaciones de los luchadores, por decirlo de alguna manera, menos legendarios. Porque la moral judeocristiana lleva a la gente a defender a los débiles, así que muchos esperaban ver a Nakamura y Balor ser los ganadores. Eso no tendría ninguna lógica, como tampoco la tendría decir que Nakamura, Roode o Samoa Joe son el futuro de la empresa. Llevamos 15 años diciendo que Triple H humilla al futuro de la empresa, mientras que el único que siempre sigue aportando algo a la empresa es él. 

No es que me importe, por tanto, que los "más jóvenes" (que no lo son tanto), pierdan. Me molesta que pierdan todos. Porque la presencia de la mayoría de los participantes no significa nada. La lucha es buena, muy larga, pero no es muy transcendente.

En el equipo de Raw, están Triple H, Kurt Angle, Braun Strowman, Finn Balor y Samoa Joe. A Smackdown le representan John Cena, Shane McMahon, Randy Orton, Bobby Roode y Shinsuke Nakamura.

La cosa comienza con Braun lanzando por los aires a Shane, que queda totalmente impresionado por su poder. Strowman se vuelve a mostrar impresionante. Es una lástima el bookeo de su combate contra Lesnar. 

Hay varios intercambios buenos. Nakamura y Balor se ven las caras, y el público canta "NXT", aunque quizás debería gritar "NJPW". Triple H se enfrenta tanto al japonés como a Roode, y queda bastante igualado en ambos casos. El duelo de spin busters con Roode me gusta. Pero luego sale Strowman y destruye con sendos Running Power Slam a Bobby y Shinsuke. Demasiado poder.

Cena y Orton consiguen aplicar un súplex sobre una mesa a Strowman, para dejarle KO un rato. Roode y Nakamura vuelven de Backstage para ayudarles a completar el movimiento. Lo normal sería que Strowman hubiera sido eliminado por count out, pero no está claro quién es el luchador activo de cada equipo. Se retoman las hostilidades, y Cena consigue aplicar un Attitude Ajustment a Balor, y dos a Samoa Joe, que es eliminado. Posteriormente, varios miembros del equipo rojo concatenan ataques, para que el 16 veces campeón sea eliminado. No sé qué hacía aquí.

Randy Orton tiene un buen enfrentamiento con Finn Balor, y acaba cazándole con un RKO. Los dos miembros del equipo azul son atacados por Kevin Owens y Sami Zayn, que como sabemos, se volvieron a unir en Hell in a Cell. Randy se libra de Kevin con otro RKO salido de la nada, pero ya ha vuelto Braun, y lo destruye con un nuevo Running Power Slam. Shane se queda solo ante esta bestia, Triple H y Kurt Angle.

Kurt pide ser él quien le enfrente. Tienen cuentas pendientes. los dos guerreros luchan, y no lo hacen mal. Es Kurt el que consigue colocarse cerca de la victoria, al usar su Ankle Lock. Triple le frena, y le aplica un Pedegree, para poner a Shane encima suyo. Braun no entiende lo que ocurre. Shane no sabe si darle las gracias, y, mientras vacila, se lleva otro Pedegree, que le da la victoria a Hunter y al equipo Rojo.

Triple H finge que esa era su estrategia, y celebra junto a Strowman. Sin embargo, este se enfada, y le ataca. Triple H se convierte en el gran protagonista de la noche, y ahora está posicionado para tres posibles rivalidades para WrestleMania: Angle, Shane y Strowman. Lo más probable es que los dos primeros luchen entre ellos, y  que Triple se vea las caras con el gigante. Pero todo puede cambiar.

Puntuación: ***1/2

lunes, 20 de noviembre de 2017

The Warriors vs Perfect Team, WWF Survivor Series 1990



Antes de repasar las luchas más interesantes de Survivor Series 2017, quería mirar alguna lucha clásica de eliminación. Igual que los Royal Rumble, este tipo de combates me encantaba de pequeño, así que voy a viajar en el tiempo a la época en la que yo miraba el Pressing Cath en Telecinco.

Cuando hice un especial sobre mis recuerdos del Ultimate Warrior, escribí sobre una lucha de Survivor Series 1990. Era la gran final de ese evento, porque, ese día, todos los faces supervivientes en las luchas previas, se enfrentaban a todos los heel supervivientes. Esa final, me encantó de pequeño, por la gran gesta de los héroes Hogan y Warrior, venciendo a un montón de malos. 

Tenía ganas de ver la lucha previa, en la que el Warrior se clasificó para la final. Capitaneaba el grupo llamado "The Warriors", en el que también estaban The Legion of Doom (los Road Warriors) y Texas Tornado. Un equipo de verdaderos guerreros, todos muy energéticos. Sus rivales son The Perfect Team, en el Mr Perfect se unía a los 3 Demolition Ax, Smash y Crush.

Ese mismo año, los Road Warriors, habían debutado en WWF, y se metieron en una rivalidad con los Demolition. Estos habían sido creados como una copia de los primeros, porque el éxito de los Warriors alrededor del mundo era inmenso. Ahora, Vince, al fin, disponía de los originales, aunque tuvo que cambiarles el nombre por Legion of Doom. Con los de la armadura en su liga, los Demolition pasaron al bando rudo, y un nuevo miembro se les unió: Brian Adams, que pasó a llamarse Crush. Tener un miembro más siempre es útil para poder hacer trampas nuevas.

Warrior era el campeón de WWF, y Tornado Texas estaba avanzando, como un posible sustituto suyo. Por su parte, Mr Perfect era un grandísimo rudo, y formaba parte de la Heenan Family. Por supuesto, nuestro amigo The Brain está en ringside.

Warrior comienza como una apisonadora, derrotando a uno de los Demolition. Luego, se enfrenta a sus otros tres rivales. La diferencia numérica provoca que, pronto, caiga golpeado por la espalda, y así, los rudos dominan.

Pero Ultimate Warrior consigue dar el hot tag, y así, entran a escena los Road Warriors. Los dos Tag Teams acaban peleándose en una brawl sin cabeza, y todos acaban descalificados. Mr Perfect se queda solo frente al Warrior y al Tornado Texano.

Hennig lucha frente a Von Erich. Para entonces, los dos ya son, casi, leyendas, pero en WWF empiezan como mid-carters, como todo el mundo. El de Texas domina, mientras Warrior ataca a Heenan. Tornado es mucho más fuerte, pero comete un error, al atacar sin cabeza, y se come el esquinero. Después de eso, Perfecto domina, y gana, con un Perfect Suplex.

Warrior es un gran guerrero, pero no es el más listo de la clase. Comete el mismo error que le ha costado el pinfall a Kerry, de una manera no forzada. Se lanza contra el esquinero en el que descansa el rudo, este se aparta, y Warrior se destroza la cabeza contra la esquina. Hennig aplica Perfect Suplex, de nuevo, pero en esta ocasión no triunfa. Ultimate Warrior es demasiado poderoso. A pesar de los buenos ataques frontales de Mr Perfect, Warrior sufre uno de sus Bailes de San Vito, y gana con su secuencia habitual.

Una lucha muy simple, pero muy disfrutable. Como casi todo en esa época, hay mucho storytelling, y poca lucha, pero a mí me gustan esas cosas.

Puntuación: ***

sábado, 18 de noviembre de 2017

Shawn Michaels vs Bret Hart, WWF Survivor Series 1997



Mañana tendrá lugar Suvivor Series 2017. Eso quiere decir que han pasado ya 20 años desde el Montreal Screwjob, uno de los momentos más importantes e impactantes de la historia del wrestling americano. Tal y como sugirió un amigo del blog, es el momento perfecto para hablar sobre la lucha entre entre Shawn Michaels y Bret Hart en Survivor Series 1997. Hay muchas cosas que decir al respecto, así que vayamos por partes.

A finales de los 80, y principios de los 90, tanto Bret Hart como Shawn Michales luchaban en WWF, en su división por parejas. Michaels era uno de los rockers, un duo joven, guapo y aéreo. Por su parte, Hart, junto a su primo Jim Neidhart, formaba el rosado tandem The Hart Fundation, dos tipos canadienses, técnicos, llenos de talento.

Poco después, con los problemas legales de WWF por, presuntamente, inducir a sus luchadores a consumir esteroides, y con la compra de WCW por parte del poderoso magnate televisivo Ted Turner, las grandes y musculosas estrellas de WWF fueron desapareciendo de la escena, y la mayoría de sus luchadores importantes acabaron en WCW. En ese contexto, Hart y Michaels empezaron a progresar en la empresa, convirtiéndose, al cabo del tiempo, en las principales estrellas de la misma. 

The Hart Fundation y The Rockers ya habían luchado en el pasado. Después, cuando Bret y Shawn empezaron a luchar en singles, se vieron las caras de nuevo, con el título intercontinental en juego. Posteriormente, ya como main eventers, pelearon por el WWF World Heavyweight Championship en varias ocasiones. En WrestleMania 12, tuvo lugar un Iron Man Match entre ellos que todos conocemos.

Para finales del 97, los ratings de WCW Monday Night Nitro eran muy superiores a los de Monday Night Raw, y antiguas estrellas de WWE luchaban en la empresa que dirigía Erick Bischof, como Hulk Hogan, Randy Savage, Big Bossman, Scott Hall, Kevin Nash, Jim Duggan, Sean Waltman, John Tenta, Ted DiBiase, Curt Hennig o Roddy Piper. Y el próximo era Bret. Era un momento muy complicado para Vince, que encima perdía a su máxima estrella, que se iba a la competencia, mientras que Michaels se lesionaría de gravedad poco después. Por suerte para él, de su mediocre e irrelevante roster, consiguió sacar, gracias a la desesperación de la situación, cosas grandes. Los huecos que dejaron Har y Miachels los ocuparían Steve Austin, The Rock y Triple H, lo que acabó siendo lo mejor para la empresa.

Tras su derrota en WrestleMania 12 ante Michaels, Hart ya tenía bastante claro que quería irse. En realidad, como confesaría años mas tarde, Bret dejó WWF porque estaba perdiendo en los ratings frente a WCW, y él quería estar del lado ganador.

En el último año de su estancia en WWF, Hart se unió a su hermano Owen, a Dave Boy Smith, Jim Neidhart y Brian Pillman para crear un stable de canadienses, mientras que Shawn, junto a Triple H y Chyna, estaba destacando con D-Generation X. Sus caminos no se cruzaban, por el momento.

Pero el contrato de Bret estaba a punto de acabarse. Era hora de firmar la renovación, y Vince no tenía dinero suficiente, mientras que desde WCW se regalaban los billetes. Simplemente, McMahon no podía competir con Turner, y parece ser que ni siquiera hizo una oferta, porque necesitaba librarse de un gasto tan grande. Comenzó, después de eso, la última rivalidad de Bret en WWE, de nuevo, frente a Shawn, para terminar lo empezado.

Bret Hart se enfrentó a Undertaker en SummerSlam 1997, en una gran batalla, en la que resultó triunfante, gracias, en realidad, a un error del referee, que era Shawn. Así, se convirtió en campeón, una vez más de la WWF, y siéndolo, firmó con WCW. Ahora, tenía que perder el título, finalizando su rivalidad con Shawn Michaels, que había durado ya demasiado.

Los dos luchadores eran muy buenos dentro del ring, pero muy distintos fuera. Aunque no había habido grandes problemas entre ambos, empezó a haberlos, porque Shawn era una gentuza importante, y eso se notó. Las promos entre ellos se hicieron más duras, y más personales.

Todo se juntó de cara a Survivor Series 1997. Bret era el campeón, había fichado por WCW, debía perder el título en Canadá, y su rival era su, ahora sí, odiado Shawn. Como siempre cuando un luchador abandona una empresa, debía perder el título. Pero no quería hacerlo frente a HBK, y no en Canadá. No quiso hacerlo, y estando en sus últimos 30 días de contrato, tenía poder creativo sobre su situación. Vince se metió en un problema, con todo en su contra. El pánico de que Bret se fuera a WCW con la correa, como había hecho Madusa, recorrió a Bret. Podía ser un golpe definitivo, si Bischoff cogía el campeonato de Vince y lo tiraba a la basura en directo, en la televisión nacional. Quizás las Monday Night Wars acabaran con ello.

Vince, Shawn y el resto de las cabezas pensantes de WWE decidieron que Shawn ganara, aunque Bret no quisiera. Así, durante la lucha, Shawn debía aplicar un Sharpshooter, y, en cuanto lo hiciera, el referee debía hacer sonar la campana, como si el canadiense se hubiera rendido. En realidad, lo que pensaba Hart que iba a ocurrir es que él se libraría, y luego entrarían Owen Hart, Triple H y toda esa gente, motivando una descalificación. El día siguiente, en RAW, Bret dejaría vacante el título. Pero Vince no se iba a arriesgar a que no apareciera.

Si uno ve Survivor Series 1997 de principio a fin, se da cuenta del poco nivel de los luchadores de WWF de esa época. Realmente, era mucho más interesante ver WCW. Eso sí, estamos en Canadá, la cosa está que arde. El estadio está petado de gente, y llegamos al main event. Shawn, un maldito rudo sin corazón, aparece con la bandera canadiense, haciendo los gestos más horribles de cuantos se pueden hacer con una bandera. No creo que nadie se atreva a hacer esas cosas con una bandera americana. No creo que fuera el mejor momento para hacerse odiar, tal y como estaba la cosa.

Luego, suena la música de Bret Hart, y el estadio se viene abajo. Y los dos se matan. Parece que la lucha ha empezado, pero no. Durante unos buenos minutos, se golpean entre el público. O encima de él. Los aledaños del cuadrilátero están llenos de canadienses borrachos que aman a Bret y odian a Shawn, así que se meten en la pelea, y tenemos un millón de referees intentando evitarlo. Vince, Slaughter, Patterson y Brisco también están ahí. Se masca la tragedia.

Después de unos minutos muy buenos pegándose con todo en ringside, entran al ring, y la lucha comienza oficialmente. Shawn salta sobre Hart, haciéndole bastante daño en la cara. Aplica todo tipo de ataques frontales, preparando la Sweet Chin Music. Le golpea, de nuevo, en ringside, con las escaleras metálicas, y la valla protectora. Hay algunos canadienses locos perdidos entre el público, amenazándole. Seguridad se los tiene que llevar a todos.

Bret comienza a utilizar buenos ataques a la pierna de Shawn. Le aplica una figura 4 atado a un palo, y luego otra, en el ring, aunque Shawn consigue reversarla al cabo del rato. La lucha es igualada, y los dos tienen una estrategia clara. Entonces, Shawn consigue aplicar una Sharpshooter, y el referee, Hebner, hace sonar las campana. Se acaba la lucha, Shawn es el nuevo campeón, y Triple H se lo lleva rápidamente al vestuario. Bret mira con cara de asco a Vince, y le escupe.

El PPV termina justo ahí. Pero sabemos, por todo lo que se ha contado, que Undertaker, furioso, obligaría a McMahon a ir al vestuario a explicar lo ocurrido, y que este recibiría un puñetazo de Bret. Hart se fue, mientras Shawn se burlaba de él en una promo en el siguiente programa de RAW. Undertaker se convirtió en el líder del vestuario, y comenzó la era Attitude, con Vince, que antes había hecho las labores de comentarista y anunciador, como claro heel principal. En realidad, lo ocurrido salvó a WWE, porque permitió al dueño de la empresa conseguir un gran odio por parte de los aficionados, que evolucionó, ya con Michaels fuera, en su rivalidad frente a Steve Austin.

Bret, por su parte, llegó a WCW. Y todo, ahí, fue horrible. No se hizo nada interesante con él, y le dejaron incapacitado para luchar, con patadas atroces de bultos como Goldberg y Sid.

En 2005, Bret entró al Hall de la Fama de WWE, como primer acercamiento para la reconciliación. En 2010, volvió a la empresa, recibiendo las disculpas del todavía activo Shawn, que había madurado mucho. Comenzó una rivalidad con Vince, que le llevó a darle una paliza en WrestleMania 26. Debido a su conmoción cerebral, no puede recibir golpes, así que ninguno encajó en esa lucha, ni en el resto de las que protagonizaría en WWE en esos años.

La lucha es muy buena, pero se corta, a propósito, antes de que acabe. Tiene 3.75 estrellas, aunque si contara los minutos de brawl en ringside previos a que sonara la campana (y quizás debería contarlos), la puntuación sería de 4.25

Puntuación: ***3/4

Kairi Sane vs Shayna Baszler, WWE Mae Young Classic



El pasado verano, el wrestling femenino estuvo muy de moda. En Netflix, pudimos ver una serie bastante interesante sobre una liga de lucha libre de mujeres, GLOW, que no estaba nada mal, sin bien el wrestling en sí era un aspecto muy secundario en el proyecto. WWE, por su parte, llevó a cabo un torneo femenino, con 32 luchadoras venidas desde distintas partes del mundo. No estuvo nada mal, fue interesante.

Vamos a repasar la final de dicho torneo. A ella, llegaron Kairi Sane y Shayna Baszler. Quizás, algunos lectores no tengan ni idea de quiénes son estas dos mujeres. Hablemos de ellas un poco, por si resulta interesante para el gran público.

Kairi Sane era conocida previamente como Kairi Hojo. A pesar de su relativa juventud, cuenta ya con 7 años de experiencia como luchadora, destacando su trabajo en la empresa Stardom, la mejor federación de lucha libre femenina del mundo. Durante esos años, tuvo grandes luchas ante rivales como la genial Io Shirai, Act Yasukawa o Meiko Satomura. En marzo de 2017, se anunció su fichaje por WWE, y en verano, le vimos debutar en el torneo Mae Young Classic.

Shayna Baszler, por su parte, no es una luchadora, sino una peleadora de MMA. Tenía un buen record de 15-7, aunque desde 2012, tan solo ha cosechado derrotas, quedando ahora ese récord en 15-11. Su paso por UFC no fue muy bueno. Aunque su última pelea en MMA fue en febrero de este mismo año, 2017, en 2015 debutó como wrestler, teniendo algunos combates en Shimmer y Stardom. 

Hay que destacar, también, que Shayna forma parte de las Four Horsewomen de UFC. Sus compañeras en ese estable, Ronda Rousey, Jessamyn Duke y Marina Shafir, están en primera fila, apoyándola, mientras que, por otro lado, vemos a Charlotte, Becky Lynch y Bayley, junto a otras luchadoras de WWE, que espolean a Kairi Sane. Después del combate, habría un careo entre los dos grupos de Horsewomen, que adelanta una probable batalla. Parece ser que las chicas de UFC ya están entrenando, de cara a la próxima edición de WrestleMania.

El personaje de Kairi, por su parte, es muy mono, muy inspirado en el anime japonés. Es una pirata, que bien podría haber protagonizado un Final Fantasy en tiempos de Super Nes. Mientras que Shayna, como luchadora de UFC, es especialista en movimientos de rendición, Kairi, que es mucho más pequeña, ha mostrado un codo muy poderoso. Su  Diving Elbow, supone una evolución del Flying Elbow, más espectacular.

Shayna se muestra como una luchadora bastante interesante. Pronto, empieza a golpear el brazo de Kairi, y sobre todo, su codo. Busca debilitar el arma principal de su oponente, que se ha demostrado imbatible. De hecho, lo peor del combate es el selling de Kairi sobre este dolor. Si bien es cierto que de vez en cuando se duele, lo hace poco, y nunca frena un golpe con ese brazo. Ataca como siempre.

No obstante, el trabajo de Shayna es genial, y muy técnico. Y lo convalida con golpes tremendamente stiff, muy poderoso. La verdad es que es un prototipo de luchadora que no existe en WWE, y que puede aportarle mucho. Domina la mayor parte de la pelea, aunque todo el mundo apoya a la japonesa, salvo Ronda y sus amigas.

Kairi consigue aplicar su Spear a la ex-UFC. Ahora es ella la que aplica un buen trabajo sobre el estómago, con llaves, y más golpes. Tenemos unos minutos de intercambio, de golpes en el estómago, por un lado, y de ataques al brazo por otro. Después de un pisotón en el estómago por parte de la japonesa, Shayna queda KO, y recibe un Diving Elbow. Kairi Sane gana el torneo Mae Young Classic.

Muy buena lucha. Con un poco más de selling por parte de Kairi, sería un claro MOTYC.

Puntuación: ***3/4

viernes, 3 de noviembre de 2017

Tiger Mask II vs Bret Hart, WWF/NJPW/AJPW Summit 1990




En verano, revisamos 5 grandes luchas en la carrera de Mitsuharu Misawa, como parte de un homenaje por el aniversario de su trágico fallecimiento. Quería, como comenté entonces, comentar otro par de combates, en este caso, menos canónicos, esto es, que no formen parte del conjunto de grandes hitos en su carrera. Algo menos convencional, y que nos dé otra perspectiva del personaje.

En 1990, tuvo lugar un gran evento en Japón, en el que participaron 3 empresas: WWF, AJPW y NJPW. Se llamó Summit, y en él, participaron estrellas de los 3 bandos, conformando uno de los mayores carteles jamás vistos en un evento de lucha libre. Solamente hay que ver el listado de wrestler participantes, para saber de lo que estamos hablando. Estaban Hulk Hogan, Mitsuharu Misawa, Jushin Thunder Liger, The Ultimate Warrior, André The Giant, Giant Baba, Kenta Kobashi, Genichiro Tenryu, Jumbo Tsuruta, Randy Savage, Bret Hart, Masa Chono, Stan Hansen o Curt Hennig. Casi nada.

Hogan luchó frente a Hansen en el main event, mientras que Savage se enfrentó a Tenryu. Las combinaciones fueron deliciosas. Por su lado, Misawa, aún como Tiger Mask, tuvo la lucha más larga de la noche, frente al tipo más hábil de la expedición americana: Bret Hart. Y no fue casualidad. Los organizadores sabían en qué momento de la noche colocar una lucha entre wrestlers eminentemente técnicos, para que hicieran su función en la velada.

El combate entre ambos se da, sobre todo, a ras de lona. Tiger ataca el brazo de Hitman, mientras que este, cuando consigue librarse, aplica fuertes headlocks. Las llaves de Misawa no son muy técnicas, pero hace un gran trabajo, desgastando el brazo del canadiense. Este, no obstante, lo usa para aplicar sus candados. No vende mucho el dolor por el momento, pero sí que se le ve más desgastado al final de la contienda. 

El público estudia la lucha, consciente de que se encuentra ante luchadores con clase. Pero Hart se encarga de animar el ambiente, fingiendo una lesión en la rodilla, para atacar impunemente a Tiger Mask con un clothesline. Estos actos por parte del candiense encienden a los espectadores, que ahora sí, ven la lucha con mucha más pasión. 

Misawa sigue atacando el brazo de Hart. Después de un vuelo a ringside, Bret empieza a dolerse, aunque consigue poner a dormir al japonés, que está a punto de caer en los brazos de Morfeo. Sin embargo, consigue permanecer insomne. En los últimos minutos, tenemos un enfrentamiento con mucha igualdad, hasta que suena la campana, que anuncia el fin de la lucha, que tenía un límite de 20 minutos.

La verdad es que el combate está muy bien, y va mejorando. Es una lástima que no haya ganador, aunque jugaba ese rol en el cartel: mostrar a los luchadores más hábiles a nivel técnico, luchar en igualdad son conseguir discernir quién es mejor. Pero un buen final hubiera convertido a un buen combate en un gran combate.

Puntuación: ***3/4

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Demolition vs Colossal Connection, WWF WrestleMania VI




En este especial sobre Bobby Heenan, hemos hablado sobre su relación con André The Giant. Aunque fue un gran comentador, y fue mánager de muchos rudos, pasó mucho tiempo con el gigante, y fue muy importante en esos últimos años de la carrera del francés, cuando ya tenía muchos problemas de alcoholismo, pero que es lo más documentado que hay en su vida como luchador.

Ya comentamos que en los años 80, lideró a un grupo de luchadores que intentaron vencer a André, sin éxito. Luego, el enorme luchador se unió a él, para que dirigiera su carrera, lo que le sirvió bastante, dicho sea de paso.

Tras su rivalidad con Hogan y ser campeón, en el último año de su carrera como wrestler regular, el gigante ganó el título en parejas junto a Haku. Heenan manejaba a estos luchadores, que se hicieron llamar Colossal Connection.

Durante los años 89 y 90, lucharon bastante contra los Demolition, la versión de los Road Warriors en WWE, y les quitaron el campeonato tag. En WrestleMania 6, recordado por todos por el enfrentamiento entre Hogan y Warrior, Colossal Connection y Demolition volvían a verse las caras. Esta lucha es especialmente interesante, porque, después de ella, André abandonó su alianza con Heenan, y volvió al bando de los técnicos.

La lucha no destaca especialmente. Es un combate de parejas con el formato habitual de la vieja escuela. Y hay que decir que el papel de André es ínfimo. Creo que, en ningún momento, se le da el relevo, legalmente. En la mayor parte de la contienda, Haku domina, siempre con la ayuda del gigante y de Heenan, que golpean al de la cara pintada cuando pueden, de forma ilegal. Esto es así hasta que tiene lugar, al fin, el hot tag por parte de los Demolition. Smash aparece, rompiendo con todo, y junto a su compañero, atacan a los rudos. Hay dobles clotheslines para ambos. André intenta ayudar a Haku: agarra a uno de los Demolition, para que su compañero pueda darle una superkick. Pero el héroe (Smash, creo), se aparta, y es el pobre gigante el que se lleva el golpe, cayendo contra las cuerdas, y quedando atado, mientras Haku es castigado, y derrotado, por la cooperación de Ax y Smash, que ganan, con una gran reacción del público. 

Después de la lucha, Heenan sube al ring, a pedir explicaciones a André. Este intenta explicar que Haku le ha golpeado, pero Bobby no escucha, le dice que él es el jefe, y le da un guantazo. Andre se enfada, y golpea a su mánager, ante el delirio del público. Haku le espera, dispuesto a darle otra patada, pero ahora el francés intercepta el golpe, y castiga también a su compañero. El público lo celebra con algarabía, ya que el gigante vuelve a ser bondadoso.

La etapa como luchador a tiempo completo en WWF de André terminaría poco después. Ya hemos visto que apenas ha podido luchar aquí, y tampoco entró al Royal Rumble 1991, para el que estaba anunciado. Hasta su muerte, en el 92, estuvo apareciendo tanto en WWF como en otras empresas, en México y Japón.

En cuanto a Heenan, seguiría adelante como mánager y comentarista durante bastante tiempo.

Puntuación: **3/4

sábado, 28 de octubre de 2017

Finn Balor vs AJ Styles, WWE TLC 2017



Finn Balor, como demonio, y Bray Wyatt, como la Hermana Abigail, debían verse las caras en TLC, y cerrar así la larga rivalidad que han tenido, para que Balor pasara, posiblemente, a luchar por el título de WWE ante Brock Lesnar. Pero esa epidemia de varicela, o lo que sea, que se ha cebado con el roster de WWE, dejó fuera a Bray, así que ese enfrentamiento tendrá que aplazarse, posiblemente, hasta Survivor Series.

AJ Styles abandonó la expedición se Smackdown para sustituir, por una noche, a Bray, y luchar frente a Finn en TLC 2017. Es una lucha muy interesante, porque ambos eran miembros fundamentales del Bullet Club. Pero, a pesar de haber coincidido en otras empresas, y en storylines importantes, no se han enfrentado nunca en una lucha individual. Bueno, eso es algo que no se puede afirmar tan fácilmente, pero si lo han hecho, no ha sido muy importante. Y esta pelea, por la forma que se ha dado, tampoco lo va a ser, pero son buenos atletas, y seguro que nos dan algo entretenido.

También es interesante que se de en este momento. Ha habido algo de polémica, porque actuales miembros del Bullet Club, los Young Bucks, llevaron a cabo una pequeña invasión contra WWE. Aparecieron  cerca del recinto en el que se grababa un capítulo de Monday Night Raw, haciendo su símbolo "too sweet", los cuernos de Heavy Metal, que en realidad es un homenaje al gesto que llevaban a cabo los miembros de The Kliq, un grupo de colegas, que no formaban parte de un stable delante de las cámaras, sino detrás, en el que estaban Triple H, Sean Waltman, Kevin nash, Scott Hall y Shawn Michaels, en la época en la que coincidieron en WWE, y no tenían mucha madurez intelectual. 

Los Young Bucks también son muy niños. Se grabaron haciendo eso junto a Jimmy Jacobs, trabajador de WWE, y buen amigo suyo desde tiempos en los que luchaba en las indies. Como consecuencia, Jimmy fue despedido, y los Bucks recibieron una carta de "Cese y desista", una extorsión que suelen llevar a cabo los abogados en USA, con la que informan de que, si alguien insiste en seguir haciendo uso de una propiedad intelectual ajena, será demandando. Pero, como dijo algún miembro de The Kliq hace poco, no sé yo si un gesto puede ser registrado como propiedad intelectual.

El caso es que esta polémica ha coincidido con esta lucha entre el creador del Bullet Club, y un miembro fundamental de otra época. Obviamente, el público actual se lo sabe todo, y se pasa la lucha haciendo el gesto, y gritando "too sweet".

Esto también es interesante, y habla mucho de la forma en la que está evolucionando el fan del wrestling. En 2010, cuando Bryan Danielson volvió a WWE en SummerSlam, prácticamente no hubo reacción, porque, a pesar de ser, sin duda, el mejor luchador del mundo, casi nadie conocía nada que no ocurriera en WWE. Unos años después, la cosa ha cambiado mucho.

La lucha es pareja. Los dos son faces, y eso se nota, ya que no hay ningún claro dominante. Hay muchos movimientos hábiles, buenos ataques, y llaves, aunque sin mucha historia.

Tras el paso de los minutos, el nivel de la lucha sube. Styles comienza a dar buenos ataques en la cara: a un Phenomenal Porearm, y un face buster. Balor aplica una lanza al estilo Hijo del Perro Aguayo, que es como su Coupe de Grace, pero sin saltar desde la esquina. Parece bastante doloroso, y AJ lo paga. En ringside, es dominado, pero lanza a  su rival contra las mesas. Ambos llegan al ring justo al mismo tiempo, antes de que la cuenta llegue a 10.

Es un momento que expresa bien la igualdad entre ambos contendientes, que, creo, es de lo que va esto. En el ring, refuerzan esa hipótesis, con un doble Crossbody del que los dos salen mal parados. Pero, poco a poco, Balor consigue, de nuevo, ponerse por delante, para rematar con un Coup de Grace. Victoria limpia para Finn, que se supone que será el próximo rival de Lesnar, y por eso debe ganar siempre. Aunque poco después, perdería con Kane en un programa de Raw, lo que no se entiende muy buen.

Buena lucha, muy entretenida e igualada, aunque sin una gran historia. Más historia tiene el post-match, en el que Finn y AJ hacen el gesto de "too sweet". Por ahora, no parece que eso vaya a llevarles a ningún sitio, pero, quizás, tarde o temprano, pasará algo.

Hay que recordar que Balor entró a esta batalla como "The Demon". Ese personaje, parece, solo sirve para la entrada. No hay nada en la lucha que diferencie a este Balor del semanal. Alguien tiene que decirle a Finn que si no lucha como un demonio, no es un demonio.

Puntuación: ***1/2

martes, 24 de octubre de 2017

The Usos vs New Day, WWE Hell in a Cell 2017




La situación de las ligas por parejas de WWE es realmente buena. En realidad, hace un año, la división en NXT era mucho mejor que las de los rosters principales y, de hecho, yo pensaba que el ascenso de categoría de algunos tags del programa amarillo de WWE podía mejorar las cosas. Quién me iba a decir que 12 meses después, eso no haría falta, o que toda las parejas nuevas fracasarían, y que los veteranos de la empresa compondrían, ya fuera en Smackdown o en Raw, un MOTYC en cada PPV.

Lo hemos visto en RAW con The Shield, The Bar o The Hardys. Pero en Smackdown, el trabajo que están haciendo, en su rivalidad, Los Uso y los New Day, es maravilloso. Parecía que, al ser llevados a la marca azul, pasarían a jugar un rol secundario, para poner over a parejas más jóvenes, pero ahí están, protagonizando un Hell in a Cell Match, nada menos. Me parece una pasada que se les haya dado la posibilidad de dejar esta joyita para los anales de la historia del wrestling.

Porque, sí, Los Usos y New Day hacen un gran trabajo en esta lucha, que es el mejor Hell in a Cell Match desde hace un montón de años. Quizás desde la pelea entre Undertaker y Triple H con Shawn Michaels como referee, en WrestleMania. Y es que, ambos grupos llevan peleándose ya muchos meses, intercambiando las correas titulares de Smackdown una y otra vez. Kofi, como viene pasando desde sus problemas físicos, se queda fuera de la jaula, y entran Big E y Xavier Woods. Nada más empezar, los luchadores buscan objetos con los que partirse la crisma.

Se trata, esta, de una auténtica batalla, muy violenta, con un gran uso de los objetos, y del metal de la jaula. La violencia se da por ambos bandos, aunque los hermanos samoanos son más inteligentes, y consiguen separar a sus rivales en varias ocasiones, para luchar con ventaja numérica. Esto será lo que, a la postre, les dará la victoria.

En varias ocasiones, los luchadores se lanzan como animales, para estampar a sus rivales contra el metal. Casi siempre, eso implica más daño para ellos que para las víctimas, pero no han venido aquí a hacer algo mediocre. Woods rompe varios instrumentos sobre Jey, incluida su trompeta, pero los hermanos se rehacen con palos de kendo, que son muy utilizados durante la pelea. Hay varios momentos de tortura con ellos. Hay, también, muchos nearfalls, con una gran resistencia al dolor por parte de los dos equipos. 

Los Uso destrozan a Big E, con un tope contra la jaula, seguido de dos Frog Splashs consecutivos. Increíblemente, el Power House sobrevive. Después, utilizan esposas, para atrapar a Xavier, y matarlo a palos. Este aguanta la tortura, hasta que reaparece su fornido compañero.

Big E muestra toda su furia, y masacra a Los Uso. Los destroza contra la jaula y busca la victoria vía Big Ending. Pero Jey sobrevive a esto. Después, el moreno recibe superkicks por ambos lados, y es rematado con un doble Frog Splash, desde dos esquinas. Cuando creemos que esto ha acabado, llega woods, aún esposado, y se lanza de cabeza para salvar a su compañero.

Pero Big E ya no volverá. Los dos Uso, con palos, le pegan a Woods, que heroicamente, se resiste, lanzándose de cabeza sobre sus rivales, pegándoles con las esposas. Pero está solo, y maniatado. No puede con ellos. De nuevo, doble Frog Splash, en este caso con una silla de por medio, y los Uso vuelven a ganar los campeonatos por pareja de Smackdown Live.

Gran batalla.

Puntuación: ****1/2

domingo, 22 de octubre de 2017

Shane McMahon vs Kevin Owens, WWE Hell in a Cell 2017





El evento Hell in a Cell 2017 de WWE, exclusivo para el roster del programa Smackdown Live, ha resultado ser bastante bueno, muy completo. Todas las luchas, en el show, han estado a un buen nivel, y ha resultado ser un evento muy disfrutable.

A nivel comercial, todos los focos se centraban en el regreso de Shane McMahon a los cuadriláteros. Era necesaria una gran estrella para vender entradas y subscripciones a la WWE Network, y para eso está Shane. Su pelea contra Kevin Owens dentro de una jaula infernal es la que vamos a comentar hoy.

Esta es una rivalidad que se ha trabajado muy bien, y que ha vuelto a poner en todo lo alto a Owens. Y es una rivalidad que se viene preparando desde hace tiempo. En SummerSlam, ya estaba en marcha.

Shane McMahon participó en la mayor fiesta del verano, siendo el referee especial de la lucha por el Campeonato de Estados Unidos entre Owens y AJ Styles. El fenómenal acabó llevándose el combate, y la correa, aprovechando la bronca que Kevin estaba teniendo con O'Mac, a raiz de un conteo que no había llegado a 3. Esto resultó ser el germen de algo mucho mayor.

La rivalidad por el US Championship continuó en los programas semanales de Smackdown, y los dos contendientes se volvieron a ver las caras. Esta vez, fue Kevin Owens el que eligió al referee especial, uno que seguramente estaría de su parte: Baron Corbin. Shane apareció antes de que este pudiera darle una victoria injusta al canadiense, que, de nuevo, se quedó sin su preciado campeonato.

Owens que es un cabronazo, no soportó esto. La cosa llegó a las manos, y el luchador fue humillado por el directivo. Así, juró venganza contra toda la familia McMahon. Prometió que hundiría WWE.

Vince McMahon apareció en Smackdown para charlar con Kevin Owens, y anunciar la lucha entre su hijo y el ex-campeón dentro de una jaula infernal, en el evento Hell in a Cell de 2017. A Kevin, que quería a Shane fuera de la empresa por atacarle, no le gustó la idea. Atacó violentamente al anciano, dándole un cabezazo tan real, que le provocó una brecha en la frente. También le golpeó con una superkick, y un Frog Splash. 

Algo así no ocurría desde hace tiempo en WWE. El propio Vince se tuvo que inmiscuir en una rivalidad para poner over a un rudo. Y este ataque hizo más por el personaje de Owens que toda su carrera anterior. Por supuesto, Shane estaba furioso, y la violencia entre ambos no cesó durante las semanas previas al PPV.

Hay que decir que la lucha, que es el main event de la velada, es un Hell in a Cell Falls Count Anywhere. O sea, que los pinfalls se pueden hacer también fuera del ring, y fuera de la jaula. Es una regla absurda, teniendo en cuenta el significado de estar encerrado en un Hell in a Cell Match, pero está, obviamente, pensado para ocurra un gran salto de Shane sobre su rival, desde la parte de arriba de la jaula. Todo el mundo va a ir a ver esa lucha, solo para ver a ese señor suicidarse.

Pero la lucha es muy interesante, como todo lo que ha hecho Shane desde su vuelta. Ninguna de sus luchas ha sido muy convencional, pero ha dado buenos resultados. Su enfrentamiento contra Owens está muy enfocado en ciertos eventos, pero funcionan bien, y tienen sentido con respecto a la historia que se quiere contar.

El hijo de Vince no deja a Kevin entrar en la jaula, y le ataca ya fuera. Ambos entran, posteriormente, y se atacan de forma dura, utilizando la jaula de una forma bastante correcta. Shane se toca la cabeza en varias ocasiones, buscando sangre porque los golpes que se lleva contra el metal son peligrosos. El canadiense domina, usando la jaula contra su oponente, mientras este reacciona con palancas al brazo y Triangle Shock. Pero Kevin convierte esta técnica de MMA en una bomba contra la las escaleras metálicas. Busca rematar, tirándose contra el niño rico, sobre una mesa, pero este se aparta a tiempo, y Kevin acaba destrozándose la espalda. Este dolor se ve aumentado por los golpes con la madera rota que le proporciona McMahon, y con un Coast to Coast.

La lucha ya es bastante brutal, pero Shane quiere salir fuera. El candado está echado, lo que no tiene mucha lógica, siendo esto Falls Count Anywhere, pero bueno, el comisionado de Smackdown Live saca una herramienta y destroza las cadenas, ante la alegría del público, que espera un gran vuelo. Shane y Owens pelean fuera de la estructura, y es el segundo el que sale ganando, y coloca a su rival en la mesa de comentaristas para aplicarle un Frog Splash. Cambia de idea, y sube a la parte de arriba de la jaula, para emular a Shane, y volar desde todo lo alto.

Pero no se atreve. En un momento bastante genuino, Kevin hace el intento de saltar, pero se asusta, y no lo hace. El público se ríe de él, y este les grita. "¡Saltad vosotros! ¿Os creéis que es fácil?". Y mientras lloriquea, Shane despierta y sube arriba, para enfrentarle. Pelean de forma lenta y torpe, con algunas caídas potentes sobre el metal. Cada vez que hay una caída, el público teme que ocurra lo que le pasó a Mick Foley, que se rompa la jaula y el luchador caiga al ring desde varios metros de altura. Por suerte para la salud de ambos, eso no ocurre.

Los luchadores van bajando, y cuando se encuentran a mitad de altura, Shane lanza a Kevin contra una de las mesas, cayendo este de una forma muy peligrosa, y partiéndose, casi, en dos. Owens poco puede hacer ya. Shane lo coloca en otra de las mesas, y procede a saltar desde arriba, para así, vengar la ofensa contra la familia McMahon, realizada por el canadiense. Shane salta, pero un segundo antes de chocar contra Owens, aparece Sami Zayn, y aparta al gordito, con lo que Shane, como le ocurrió en su lucha ante el Enterrador, se come la mesa, protagonizando otro golpe terrible, a pocos metros de sus hijos. Sami coloca a Owens sobre Shane, y el referee, bastante reticente dada la gravedad en el estado de ambos luchadores, realiza el conteo.

Kevin gana. Es interesante que Sami se haya vuelto a unir a él, porque llevamos muchos años ya viéndolos, pelearse, o quererse, en todas las ligas posibles. Retomaré, por tanto, el especial de "Steen vs Genérico", que comencé en su día, porque quiero revisar luchas de ellos, como rivales y como amigos, en todas las empresas posibles.

Por otro lado, Shane McMahon pierde una vez más. Ya sé que todo el mundo se enfadaría si ganara, porque se enfadan siempre que un veterano gana a un joven. Pero es que ha perdido todas las luchas desde que llegó, igual que Sting. Y Triple H también pierde casi siempre. Por mucha presión que metan los twitteros pesados, creo que es importante que los veteranos consigan victorias, porque si no, es imposible que pongan over a nadie. Parece que la rivalidad seguirá un poco más, y habrá algún combate en equipos. Espero que Shane consiga alguna victoria.

Puntuación: ****

jueves, 12 de octubre de 2017

Hulk Hogan y André the Giant vs Bobby Heenan, Big John Studd y King Kong Bundy, WWF En el Spectrum de Philadelphia, 11/07/1986




El pasado 17 de septiembre de 2017, falleció Bobby 'The Brain' Heenan, a la edad de 72 años. Lo lamentamos, aunque era algo que se esperaba, porque su salud no era buena. Durante sus últimos años de vida, se le veía en las firmas de autógrafos en un estado realmente malo.

Bobby Heenan es una figura tremendamente importante para la historia del wrestling. Casi todo el mundo le recordará como comentador y manager en WWE, pero también fue luchador, si bien es cierto que nunca destacó tanto como en su faceta parlanchina. Ay, esos tiempos en que los wrestlers sabían hablar.

Vamos a dedicar un pequeño especial a Bobby heenan, de 3 artículos. En el segundo, repasaremos un poco su carrera como luchador, pero hoy vamos a hablar de su etapa en WWF como personaje de apoyo, protagonista de muchos momentos icónicos en la edad de oro del wrestling.

Heenan nunca fue un gran luchador dentro del ring, o al menos no será recordado por ello, pero era muy bueno hablando, y ya en los años 70, empezó a hacer de manager a tiempo parcial. Fue en la AWA, donde adoptó el apodo "The Brain", "El Cerebro", llevando a la pareja formada por Nick Bockwinkel y Ray Stevens a captura varias veces el campeonato por parejas. Posteriormente, también apoyaría a Bockwinkel en su carrera individual como campeón mundial, y llevaría a la empresa al gran Hulk Hogan.

No hemos salido de la AWA, y Bobby, como mánager, ya ha hecho varias cosas lo suficientemente importantes como para ser recordado. Pero en el año 84, llegó a WWF. En esa época, como hace ahora, Vince McMahon estaba robando todas las grandes estrellas del resto de los territorios, y una de ellas era Heenan.

Heenan debía ser el manager de Jesse Ventura, pero este se retiró de los cuadriláteros. Entonces, comenzó una larga rivalidad con Andrá the Giant, teniendo a sus órdenes a otros dos animales de gran tamaño: King Kong Bundy y Big John Studd. Esta confrontación duró años, y pasó de todo.

Y sirvió para preparar el gran evento de la década: WrestleMania 3, con el main event en el que André retó a Hulk Hogan por el título de la WWF. Durante años, se estuvo gestando ese momento, y Bobby fue parte importante.

Aunque El Cerebro apenas luchaba, su manejo del micro le convertía en uno de los mayores heels, un tipo al que todo el mundo odiaba. Y enfrentarse al gigante bondadoso, aumentaba ese odio. Le hizo de todo, incluso consiguió que le despidieran. Pero, en WrestleMania 1, André derrotó a John Studd en una lucha de Body Slams.

Heenan también se enfrascó en una batalla con Hogan. King Kong Bundy se convirtió en su rival para WrestleMania 2, y eso hizo que Hulk y André tuvieran que hacer equipo para enfrentarse a los vasallos de nuestro protagonista. La lucha que hoy comentamos, y que trataremos unas líneas más abajo, forma parte de esa alianza.

Hogan resultó triunfante en el olvidable WrestleMania 2. Pero su felicidad no duró. Durante una promo junto a Roddy Piper, apareció André, acompañado de Bobby Heenan. Hogan no podía entender por qué el gigante se encontraba en tal compañía. Le recordó que ese tipo era basura. Sin embargo, el rostro de André reflejaba un odio que no era normal en él.

Heenan habló. Sus palabras lo dejaron todo claro. El gigante había permanecido imbatido durante 15 años, y merecía una oportunidad por el título mundial en WrestleMania 3. Hogan suplicó a André, no podía unirse a ese desecho, ellos eran amigos. André el exigió que no le tocara. Sólo quería su título, zarandeó al campeón, y le rompió la camiseta. Hogan quedó hundido, sintiendo una mezcla de miedo y pena.

Ya hablamos en su día de la lucha entre André y Hogan en WrestleMania 3. Es interesante señalar que el enorme luchador francés comenzó a utilizar la equipación de luchador de Heenan a partir de su alianza con este. Seguirían juntos hasta WrestleMania VI, evento en el que Heenan golpeó a André por perder su lucha, y este acabó con él.

Pero, aparte de ser el manager de André y otros muchos rudos, Bobby era uno de los comentaristas principales de la WWF. Hacía un trabajo magnífico, siempre apoyando a los malos, y cubría cada momento de color. Son muy recordados algunos comentarios suyos, como su participación durante el segmento en el que Shawn Michaels traicionó a Marty Jannety. 

Como manager, y como comentarista, también destacó mucho durante la estancia de Ric Flair en la WWF. Le puso over desde los comentarios, y le apoyó como manager. La promo de Flair, Mr Perfect y Bobby después de que el Nature Boy ganara el Royal Rumble 1992 fue increíble.

En 1994, fichó por la WCW, empresa en la que hizo un buen trabajo también. Estuvo allí hasta el años 2000 y, posteriormente, entró en el Salón de la Fama de WWE en 2004. Incluso tuvo su pequeña historia con TNA poco después. En 2017, ya con una avanzada edad y con muchas falsas alarmas previas, Bobby Heenan falleció.

La lucha que comento hoy, como decía, está enmarcada en la rivalidad entre Heenan y sus hombres, y la pareja formada por André the Giant y Hulk Hogan. Ocurre en enero del año 86, poco antes de WrestleMania 2. Heenan entra al ring, para participar en un handicap match. En su esquina, están Big John Studd y King Kong Bundy, que se enfrentan al Hulkster y al gigante.

Antes de comenzar, Heenan recuerda que ha sido nombrado mejor mánager del año, aunque recibe los insultos de André. La lucha es puro Entertainment, con el público apoyando mucho a los buenos, y odiando mucho más a los malos. Las trampas de Heenan siempre hacen que los rudos consigan ponerse un poco por delante.

En el Body Slam Match de WrestleMania 1, André aplicó el golpe que da nombre al combate sobre Studd, y aquí, vuelve a hacerlo, ante el clamor popular. Hogan hace lo propio, pero las trampas de los malvados le ponen en desventaja. Los enormes luchadores de Heenan atacan a los buenos, y este aparece para golpear cobardemente cada vez que los ve tocados, aunque es obvio que es el punto débil del equipo, y siempre tiene que acabar huyendo. 

De hecho, en una de sus últimas apariciones, se topa con los puñetazos de Hogan. Los buenos atacan en la esquina a sus tres rivales juntos, y André acaba con Heenan con un big boot.

La luchita es entretenida, para dar fuerza a la rivalidad entre ambos grupos, y reforzar la amistad entre Hogan y  André, de cara a esa posterior traición del francés.

Puntuación: **3/4

sábado, 7 de octubre de 2017

Braun Strowman vs Brock Lesnar, WWE No mercy 2017




Me gustaba mucho la rivalidad entre Lesnar y Strowman, pero su lucha definitiva en No Mercy ha sido bastante decepcionante. No obstante, debo hablar de ello.

Lesnar es la gran bestia de la historia de WWE. El hecho de ser un part-timer, lejos de restarle presencia, hace que su leyenda aumente, puesto que luchar contra él debe ser, necesariamente, algo especial. Pero a la empresa ha llegado una nueva bestia.

Braun Strowman es el primer monster heel que triunfa en WWE desde hace muchos años. Era solo un rookie cuando empezó, pero se mantuvo imbatido mucho tiempo, tuvo un buen guía en la figura de Bray Wyatt, y se le ha utilizado bien desde que empezó a luchar en solitario. Su rivalidad con Roman Reigns le puso por las nubes, y se ganó la oportunidad de luchar por el título.

En SummerSlam, tuvimos una gran batalla a 4 bandas. Lesnar defendía el Universal Championship de WWE ante Reigns, Strowman y Samoa Joe. Pero la lucha acabó siendo una gran batalla entre Brock y Braun, con los otros dos como meros comparsas.

Strowman puso a Lesnar en su sitio. Lo destrozó contra las mesas varias veces, y le obligó a abandonar la batalla durante un rato. Luego, Lesnar volvió, y se defendió panza arriba, para cubrir a Reigns y conservar su correa. Pero la amenaza de Strowman era ya demasiado obvia.

Strowman es el primer tipo que da miedo a Brock Lesnar. Heyman aceptó que Braun es más grande y más fuerte que Brock. Pero la duda es si es mejor que él, o si sucumbirá al Suplex City. Durante las semanas previas a No Mercy, Strowman se volvió a ver las caras con Lesnar, y volvió a salir victorioso, una y otra vez. Si alguna vez ha existido una amenaza para La Bestia Encarnada, es esta.

Así, llegamos al main event de No Mercy, con lo que se presenta como una gran batalla entre dos animales. Y una vez más, Strowman parece más animal. Arrasa a Lesnar, no le permite llevar a cabo ningún súplex. Es más, cuando lo hace, se levanta como si nada, y aplica un ChokeSlam, seguido de un Running Power Slam. Lesnar sobrevive, pero está tocado.

Brock intenta utilizar el F5, pero le duele demasiado la espalda como para hacerlo, debido a los ataques anteriores. Strowman sigue haciéndole daño, lanzándolo contra el poste y contra los esquineros. Por ahora, el campeón no puede levantar al gigante, así que recurre a la rendición: aplica Kimura Lock durante un buen rato. Strowman resiste, y llega a las cuerdas.

Por primera vez, Strowman está mal. No puede usar su brazo. Brock lo mete en el Suplex City, y va a por el F5. Falla, y se traga dos nuevos Running Power Slams. La cuenta no llega a 3.

Ahora está claro que esto hay que llevar la lucha al siguiente nivel, porque ninguno de los luchadores va a sucumbir ante ataques normales. La gente lo siente así, y grita "I Want Tables". Después del precedente de SummerSlam, es obvio que el combate tiene que ir por ahí... Pero no. Lesnar aplica un F5 y la lucha se acaba.

Es un final absurdo, que se carga la lógica de la lucha y de la rivalidad. Es algo muy frio, sin sentido, y Strowman queda como un manta. Una lástima, no lo estaban haciendo nada mal.

Puntuación: **3/4

viernes, 6 de octubre de 2017

Roman Reigns vs John Cena, WWE No Mercy 2017




Cómo decía en el anterior post, la cartelera de No Mercy resultó ser realmente buena. Algunas luchas podrían haber estado en un WrestleMania, sin problema.

La que más suena a WrestleMania es la que disputaron John Cena y Roman Reigns. Las dos grandes estrellas de las últimas décadas en WWE, se ven las caras aquí, primero, porque en un WrestleMania, quizás, habría demasiados pitidos; y segundo, porque con la agenda como actor de John Cena, no se sabe cuánto tiempo de wrestler le queda a este hombre.

Esta es una lucha entre iconos, como la que tuvieron Hulk Hogan y Ultimate Warrior, el propio Hogan y The Rock, o este último con Cena. Todos esos combates se llevaron a cabo en WrestleMania, pero este, por ahora, se queda en No Mercy. Quizás, la de Hogan y Warrior sea la única que se parece, en el sentido de que era una lucha en la que, realmente, había un paso de antorcha, que es el motivo principal del enfrentamiento entre John y Roman.

La rivalidad entre ellos ha estado bastante bien, y las promos han cumplido, de sobre, con lo esperado. Cena se metió mucho con The Rock, cuando tuvo sus careos con él, por haber abandonado WWE para convertirse en actor. Ahora, Roman ha podido meterse con el rapero por lo mismo.

Sobre todo, la rivalidad ha ido sobre el respeto. Ninguno de los dos respeta al otro, a pesar de poder empatizar por los pitidos que reciben. Pero Cena, además, ni siquiera está interesado en este enfrentamiento.

Después de una racha no muy buena, Reigns retó a John Cena, en el regreso de este a Raw. El 16 veces campeón acababa de vencer a Jason Jordan, no sin dificultades, y Roman se rió de él por tardar tanto en vencerle. Este, por su parte, declaró que tenía mucho respeto por gente que se mata a trabajar para llegar a lo más alto, como Jordan, pero no por Roman Reigns.

Roman también dejó clara su falta de respeto por la leyenda. La semana siguiente, fue Reigns el que tuvo que luchar con Jordan, y tampoco a él le resultó sencilla la victoria. En otra gran promo, característica como siempre del gran Cena, este le restregó por la cara el fracaso que estaba resultando su carrera como gran estrella. Roman no se quedó atrás, y dejó claro que WWE no necesita a Cena, pero Cena sí necesita a la empresa, riéndose de su carrera en Hollywood.

En el último programa de Raw antes de No Mercy, Reigns, entre insultos, mostró una de las promos de Cena contra The Rock, en su rivalidad de cara a WrestleMania 28. En esa promo, Cena se metía con The Rock, por abandonar a los fans de WWE, mientras prometía que él siempre estaría ahí. Desde luego, Cena se lo puso fácil a Roman para ponerle en evidencia. Emulándole, Reign se despide diciendo: "Te veo el domingo, estrella de cine", lo mismo que John le dijo a La Roca en su día.

Llegamos a una lucha que, por el nivel de los contendientes, podría ser el main event de un WrestleMania, pero está a mitad de cartelera en No Mercy, debido al miedo a la reacción del público. No obstante, la rivalidad está tan bien preparada, y estos dos tipos son tan grandes, que el ambiente es bastante bueno. El respetable recibe a John Cena con el habitual "John Cena Sucks", armonioso. Pero está claramente a su favor. 

Los aficionados trollean, pidiendo que se vayan, y John Cena accede. Se va hacia la rampa, diciéndole a la gente que hará lo que ella le pida, y dejando clara su desidia con respecto a este enfrentamiento. Pero Reigns le sigue, a puñetazo limpio.

Los primeros minutos de la lucha son así. Reigns golpea sin parar, con simples puñetazos, y Cena los vende demasiado, sin demostrar mucho espíritu. Son minutos lógicos con respecto a la historia que se quiere contar, pero tremendamente aburridos.

Cena reacciona, y tenemos algunos momentos de lucha bastante igualada. El 16 veces campeón mundial consigue conectar el Attitude Ajustment, sin éxito. Inseguro de sí mismo, durante el resto de la lucha, intenta aplicar todas las versiones definitivas de su finisher, para intentar ganar a Reigns.

Sí que es una lucha en la que hay un paso de antorcha, porque Cena utiliza los ataques más poderosos que ha puesto en práctica durante su carrera, sin conseguir derrotar a Roman. Conecta otro AA desde el esquinero, pero la cuenta no llega a 3. Intenta otro sobre las mesas, pero Reigns lo evita, aplicando una Spear devastadora. Cena vuelve a aplicar AA, dos veces seguidas, aprovechando el impulso del primero para conectar el segundo. Pero, de nuevo, no es suficiente para derrotar a Roman Reigns. Finalmente, este aplica otro Spear, y gana el combate.

Es una lucha difícil de valorar. No es muy buena, técnicamente hablando, pero la historia de los Attitud Ajustment fracasados ante el nuevo héroe, está bien. No está mal.

Puntuación: ***1/4

domingo, 1 de octubre de 2017

The Bar vs The Shield, WWE No Mercy 2017




Nor Mercy 2017 se presentaba como un evento muy interesante, con dos luchas propias de un WrestleMania: Roman Reigns vs John Cena; y Brock Lesnar vs Braun Strowman. Aunque parece ser que a nadie le han gustado esos combates, yo los comentaré de todas maneras, porque son importantes.

Pero primero, veré una lucha tag que se ha llevado los elogios de todo el mundo. Y es que, en los últimos PPVs de WWE, los equipos han rendido a muy buen nivel. Han soportado buena parte del peso de los eventos, en cuanto a calidad. En concreto, la pareja que forman Sheamus y Cesaro mola muchísimo.

Son dos tipos altos, musculosos y fuertes. Pero también son muy hábiles en el ring, y tienen mucho carisma luchando. Forman una pareja de rudos europeos violentos, que se meten en peleas de bar muy a menudo. Y encima, trabajan en equipo muy bien. Componen una pareja como las de antes, y, aunque tienen calidad como para ser main eventers a nivel individual, es bueno tenerlos cumpliendo esta misión.

En No Mercy, The Bar se enfrenta a The Shield. Y es que, Ambrose y Rollins se han alejado un poco de los main events, y cuando WWE no sabe qué hacer con dos luchadores, los junta. Así, tenemos una recreación del equipo que tantas alegrías nos dio hace unos años, y al ponerlos frente a los europeos, el resultado ha sido tan bueno o mejor como el de antaño.

La lucha comienza muy bien, con Cesaro estampando a Ambrose contra las escaleras metálicas. Le hace mucho daño en el brazo, y en los minutos posteriores, el lunático recibe mucho castigo ahí. Dean lo vende bien, y lo mantiene durante todo el combate. En todo momento, se agarra el brazo, como si se le hubiera salido el hombro. Buen trabajo.

Dean consigue quitarse de encima a Cesaro mandándolo contra el esquinero con una resortera. Pero Cesaro vuela hasta el poste de la parte de fuera, y se parte los dientes. Sangra, y se queda sin paletas, mientras Seth Rollins entra como una bala, atacando a ambos rivales. Pega una superkick en la cara a Cesaro, y en ese momento, todo el mundo comprueba el estado en el que está.

Seguramente este evento durante la lucha ha provocado que los ratings aumenten más de la cuenta. Pero sigue siendo una gran lucha. The Bar domina en todo momento, con ataques muy stiff, y buenos movimientos en equipo. Aplican varios golpes geniales, que deberían haber acabado con la lucha, pero Ambrose y Rollins sobreviven a todo. Tanto es así, que Sheamus y Cesaro acaban muy enfadados con el referee. ¡Cuenta más rápido!

Sheamus ataca a Dean Ambrose con el White Noise, mientras Cesaro, desde el esquinero, lanza encima del lunático a Rollins con una Power Bomb. El ataque en conjunto es impresionante, pero Ambrose sobrevive. Los malos no se lo creen, pero continúan atacando.

Cesaro obliga a Rollins a mirar, mientras Sheamus acaba con su amigo. Pero la Brogue Kick del irlandés falla, y golpea al suizo, lo que aprovechan los Shield para golpear. Primero, Rollins pega un rodillazo en la cara de Sheamus, que al girarse, encaja el Dirty Deeds. Victoria para los Shield, en una muy buena lucha.

Puntuación: ***3/4

viernes, 22 de septiembre de 2017

Bobby Roode vs Drew McIntyre, WWE NXT Takeover Brooklyn III



Estamos en un momento bastante interesante para ser seguidor del wrestling, puesto que hay material fácilmente accesible en Internet sobre montones de empresas, y estas se benefician del medio para ganar visibilidad. Es tan fácil hacer un streaming en directo, montar iPPVs o publicitar y ganar dinero a través de Youtube, que las oportunidades de negocio son mucho mayores.

Pero WWE está fichando a... todo el mundo. Incluso cuando Internet da oportunidades para cualquiera, los poderosos encuentran la forma de que su dinero suponga una gran ventaja. Tiene una gran Network, para la que está creando contenidos muy interesantes, y pronto, la mayor parte de su negocio estará relacionada con ella. Pero también se está beneficiando de otras formas.

Todas esas otras empresas se han hecho famosas en Internet, y sus luchadores también. Desde que WCW cerró, si un luchador llegaba desde otra empresa a WWE, debía ser presentado desde cero, y se le cambiaba el nombre. Ahora, puede fichar a luchadores independientes que ya son famosos cuando llegan a NXT, al menos para los fans del estadio. Así que está fichando sin parar, y dejando a otras empresas muy mermadas. En ROH se está notando mucho. En Impact Wrestling también, aunque esa empresa ya se dispara sola en el pie. Incluso New Japan lo está notando, aunque tiene la suerte de que en WWE no hay interés en tener muchos japoneses... Hasta que decida hacer una liga en Japón. El perro grande siempre se come al pequeño, incluso en medios supuestamente "democratizadores".

Uno de los últimos fichajes de WWE es Drew McIntyre, luchador escocés que ya estuvo en la empresa bastante tiempo. Fue presentado como "El elegido", por el propio Vince McMahon, que aseguró que llegaría a ser campeón mundial. No fue así. Después de unos primeros meses prometedores, la empresa se olvidó de él, y acabó en el programa WWE SuperStars, en el que, como ha pasado tantas veces, dio sus mejores luchas. En última instancia, se unió al estable humorístico 3MB, junto a Heath Slater y Jinder Mahal. Se mantuvieron unidos un tiempo, y al menos tenían un papel en la empresa, aunque siempre quedaran mal. Algo es algo.

Tanto Mahal como McIntyre fueron despedidos, aunque ya han vuelto los dos a la empresa. Pero Drew, a diferencia de muchos otros despedidos, aprovechó esto al máximo, y se hizo un gran nombre en las indies. Su carrera como Drew Galloway fue buena. Su nivel en el ring mejoró, y también su forma física. Finalmente, tuvo una etapa en Impact Wrestling en la que también tuvo la oportunidad de enfrentarse a la idea de ser un main eventer.

Así, WWE formó a su luchador, dejándolo vivir aventuras. Ahora ha vuelto, para convertirse en campeón de NXT. Eso, si consigue vencer al campeón, Bobby Roode. No es que haya una historia detrás de su combate en Takeover: Brooklyn III. Bobby debía ascender al roster principal, así que había que buscar a alguien que le quitara la correa.

La lucha no me ha interesado mucho. Me ha parecido bastante vacía. No hay un claro dominador, hasta que McIntyre pega un buen slam sobre el borde del ring, pero recibe un DDT en ringside. Bobby aplica buenos candados y ataques a la cabeza de Drew, que vende bastante bien el dolor en el cuello. Este contraataca con fuerza, con un Future-Shock DDT, y un gran Moonsault hacia ringside. Poco a poco, el escocés va ganando ventaja a base de zapatazos. Roode aplica el Glorious-DDT, e intenta hacerlo más veces, algo que le salió bien en anteriores combates. En esta ocasión no es así, McIntyre se revuelve, y asesta un cabezazo, seguido de un segundo Claymore. Roode no se levanta, y tenemos nuevo campeón.

Lucha floja para ser de campeonato.

Puntuación: *** 

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Asuka vs Ember Moon, WWE NXT Takeover Brooklyn III



Asuka se convirtió en la gran campeona femenina de NXT. Batió todos los records como campeona, jamás fue derrotada desde su llegada a WWE, y su aura japonesa hacía que se viera como algo lejano, inalcanzable.

Había miedo, por la forma en que WWE le quitaría el título. Podía ser derrotada en varias ocasiones antes de su subida al roster principal, de tal manera que en su ascenso, se viera mucho más débil. Es lo que hicieron con Nakamura y Joe.

Por suerte, no tuvieron la oportunidad de hacerlo. Asuka se lesionó después de su lucha con Ember Moon. Así que William Regal, General Manager de NXT, anunció su subida al main roster, y dijo que, para eso, tenía que dejar vacante su campeonato. Fue la mejor manera de que ocurriera esto. Así, llegará a Raw o Smackdown como el gran fantasma imbatible que ha sido en NXT. Lo que no sabemos es cómo la utilizará Vince arriba, teniendo en cuenta lo que estamos viendo últimamente en las ligas femeninas de WWE.

Su lucha frente a Ember Moon en Brooklyn 3 ha sido bastante buena, y una manera correcta de despedirse de NXT. La morena se muestra implacable desde el principio, y se lanza veloz contra su rival, con golpes rapidísimos en la cara. Moon busca hacer lo que nadie ha hecho: vencer a Asuka, y puede ser que sorprenderla sea la única manera.

No lo consigue en primera instancia, y la batalla continúa en ringside. Moon se daña el brazo cuando Asuka le aplica un súplex en la rampa metálica, y durante los siguientes minutos, la japonesa ataca el brazo de Ember, con mucho llaveo y golpes fuertes. Es interesante, porque hasta ahora, las luchas de Asuka en WWE han sido de otro estilo, pero aquí podemos ver también su repertorio técnico.

La lucha va subiendo de tono. Las dos guerreras se dan de lo lindo, con ataques bastante stiff, y algún que otro golpe de poder. Asuka está a punto de ganar después de reversar un cross-body, pero el referee para el conteo, porque observa que la japonesa tiene una mano por la parte de abajo. Mientras esta discute con el árbitro, se lleva una superkick bestial, que está a milésimas de costarle el campeonato.

No es así, Asuka resiste y las hostilidades continúan. La japonesa, en última instancia, consigue hacer rendir a la morena, con una sleeper.

La lucha es bastante genial, aunque esperaba algo más del final. Gran manera de dejar NXT para Asuka.

Puntuación: ***3/4 

martes, 29 de agosto de 2017

The Usos vs New Day, WWE SummerSlam 2017



Estoy seguro de que nadie en el planeta se suscribió a WWE Network, ni contrató el PPV SummerSlam 2017 para ver la lucha entre los hermanos Uso y New Day. De hecho, esta tuvo lugar en el preshow del evento, que se emitió por YouTube. Nadie tenía ilusión por ese combate, que además tiene frente a frente a dos parejas veteranas, que se habrán encontrado en un ring muchas veces. Sin embargo, esta lucha, junto a la Fatal 4 Way por el Título Universal, es la que más ha gustado a la gente.

Muchas luchas del preshow de PPVs se quedan en nada, pero a esta le dieron tiempo, y los 5 luchadores, curtidos ya en mil batallas, lo aprovecharon para dar un buen espectáculo, y conseguir que los aficionados canten eso de "This is Awesome". Buena lucha para dignificar los títulos en pareja de Smackdown.

New Day son los campeones, y defienden los Campeonatos ante los tramposos pero habilidosos Usos, que ya les vencieron en anteriores capítulos de Smackdown, al noquear a Kofi Kingston de una manera no muy limpia. Hoy, se enfrentan a ellos Big E y Xavier Woods.

Woods comienza muy fuerte, con un par de golpes de antebrazo mortíferos, pero pronto, el juego sucio de los Uso acaba con su iniciativa. Los rudos dominan, y tenemos unos minutos de lucha al estilo vieja escuela muy interesante, con todo el público deseando que se dé el hot tag de alguna manera.

Este llega al fin, después de mucho rato, y sale Big E como una bestia, usando Slams a diestro y siniestro.  También lanza con Power Bomb a Woods sobre uno de los Uso, y luego salta desde los hombros de este con un splash. 

La lucha está llena de finales falsos, pero de los de verdad, ataques en equipo por uno y otro lado, en los que uno cree que, realmente, esto se va a acabar. Es una lucha de parejas bookeada como main event, salvo por el hecho de que está en el preshow.

Xoods sobrevive a un Frog Splash, después de que Big E recibiera otro sobre una cuerda, dolororosísimo. No obstante, New Day está a punto de ganar con otro gran ataque en equipo, aunque los Uso siguen apoyándose entre sí. Con un ataque muy peligroso, Jimmy lanza volando por encima de la tercera a Woods, que cae encima de su hermano. Jey se lleva un golpe todavía peor. Big E ataca con un spear volador, como siempre impresionante, pero en el ring se enfrenta a los dos Usos, y acaba cayendo tras un doble Frog Splash.

Buena y divertidísima lucha por parejas.

Puntuación: ****

sábado, 26 de agosto de 2017

Braun Strowman vs Samoa Joe vs Brock Lesnar vs Roman Reigns, WWE SummerSlam 2017



Llega SummerSlam 2017, y WWE nos prepara un main event por el Campeonato Universal en el que se dan cita los 4 mayores poderes de la empresa: Brock Lesnar, Samoa Joe, Roman Reigns y el gran Braun Strowman.

El General Manager de Raw, Kurt Angle, decidió que Lesnar tuviera que defender su título ante estos 3 adversarios. Ni La Bestia ni Paul Heyman estuvieron contentos con esto, y anunciaron que Lesnar dejaría la empresa si perdía su correa. Eso le da un toque interesante a la lucha, porque siempre hay sospechas de que Brock puede irse, y volver, una vez más, a UFC.

Por otro lado, hay mucha historia entre estas 4 bestias. Lesnar derrotó recientemente a Joe, y Strowman y Reigns se han estado matando durante todo el año. También hace tiempo que Brock y Reigns lucharon en Wrestlemania, y todo hace indicar que lo volverán a hacer.

La lucha es muy buena, y es muy divertida. Hay un storytelling bastante notable, pero más que por las historias pasadas, por las futuras: se acerca una rivalidad entre Lesnar y Strowman.

Porque esta lucha es, sobre todo, Lesnar vs Strowman, con la colaboración de los otros dos, que se ven muy inferiores a ellos. Pero empecemos por el principio.

La lucha empieza enloquecida. Hay un momento en el que es imposible seguir el ritmo, por el montón de cosas que pasan. Reigns destroza a Lesnar con un Spear contra las vallas, que acaban destruidas, pero recibe un STJoe sobre una mesa. El propio Joe vuela con un tope suicida desde el ring un poco después. Y es que, en estos minutos, todo pasa fuera del ring.

Strowman asesina a Brock, con un Running Power Slam contra una mesa, rompiéndola de forma muy violenta. No se contenta con ello, y después de librarse del resto de los rivales, aplica de nuevo ese ataque sobre otra mesa. Todo el mundo teme por la salud de Lesnar, porque ha recibido dos ataques demoledores. No es sufieciente, así que Strowman le tira la otra mesa encima.

Es interesante que una estrella como Lesnar se preste a recibir ataques tan peligrosos como estos. Trabajadores de la empresa, como Noble y Finlay, tienen que venir a liberarle de debajo de la mesa, y se lo llevan en camilla. Y recordemos que, si Lesnar pierde, se va de la empresa, así que esta lesión aparenta ser el último momento del campeón en WWE. El público le canta una despedida.

Joe y Reigns consiguen sacar un momento del juego a Strowman, y tienen un buen intercambio entre sí. Pero Braun vuelve, y aplica un doble chokeslam sobre ambos. Después de hacerlo, queda parado un rato... y Lesnar vuelve a escena.

La verdad es que aquí, Strowman falla un poco, porque se queda un tiempo excesivo mirando a la rampa, como si supiera que Lesnar iba a volver. O este tarda demasiado en salir. El caso es que no queda bien la transición, y no produce el efecto que debería. Pero lo importante es que la guerra entre Lesnar y Strowman renace.

Strowman aplica Running Power Slam sobre Samoa Joe, y sobre Roman Reigns, pero en ambos casos, Lesnar evita la cuenta. El ex-campeón de UFC se defiende panza-arriba, pero se ve sobrepasado por el inmenso poder de un Strowman que le ha sorprendido mucho. De nuevo, el barbudo se impone, y está a punto de aplicar Running Power Slam sobre el campeón, pero se come un Spear de Reigns, que lo saca de la escena. Brock es ahora quien aplica F5 sobre Joe y Reigns, y a la segunda, se lleva la victoria.

Es muy buena lucha, y la historia es brillante, con un par de vacíos. Hubiera sido mejor si Strowman hubiera estado presente en el final del combate, intentando evitar el conteo sobre Roman, o algo así, pero sigue siendo genial. Reigns vuelve a perder, supuestamente con el objetivo de que el público le quiera más, al ver que no se le regalan tantas cosas. Posiblemente, lo que estén consiguiendo es que no le quieran ni los que ya lo hacían. Parece que lo próximo para él es John Cena, lo que es muy interesante.

Puntuación: ****1/4