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viernes, 15 de junio de 2018

Cedric Alexander vs Buddy Murphy, WWE 205 Live 29/05/2018



Creo que es necesario hablar de 205 Live y el giro que ha tenido el programa a partir de principios de 2018.

Tras el interesante torneo Cruiserweight Classic, WWE creó un nuevo programa exclusivo de su plataforma de streaming online, la WWE Network. Este programa es 205 Live, un show semanal que se emite en directo todos los martes, justo después de que USA Network emita Smackdown. De hecho, se graba en el mismo recinto, con el mismo público.

Pero no llegó a convencer en su primer año y pico de existencia. WWE firmó a algunos de los luchadores del citado torneo, he hizo esta liga aparte. Pero, si el CWC tenía una gran personalidad, 205 Live carecía por completo de carácte. Parecía un programa más, como Smackdown o Raw, pero con luchadores a los que no conocía nadie. El público, que había pagado por ver Smackdown, no tenía el más mínimo interés en el producto, por lo que no reaccionaba mucho, o abandonaba el recinto. Pero el principal motivo por el que creo que era tan irrelevante es que las partes más importantes de las rivalidades tenían lugar en RAW, y las luchas titulares normalmente ocurrían en PPVs. Así que no había ningún motivo para ver 205, para qué nos vamos a engañar.

Pero hubo cosas interesantes en el show. La llegada de Neville y su reinado como campeón dieron como consecuencia varias buenas luchas, sobre todo en su rivalidad con Austin Aries. Enzo Amore también le dio su toque personal al programa.

Pero 205 Live perdió a los principales luchadores a los que se había dado protagonismo. Aries abandonó la empresa en busca de aventuras. Y no le está yendo mal. Después de perder el campeonato, Neville también quiso dejarlo, y como no llegó a un acuerdo con WWE, lleva sin luchar un montón de meses. Y dos de los últimos campeones, Amore y Rich Swann, acabaron despedidos tras estar involucrados en sendos casos de violencia contra mujeres de los que, en cualquier caso, fueron absueltos.

En enero de 2018, WWE llevó a cabo un par de Live Shows de 205 Live, que funcionaron en taquilla de una forma mediocre. Tras esto, y unos resultados de audiencia en WWE Network asimismo mediocres, acabó la primera etapa de 205 Live como un show llevado a cabo por Vince y su equipo de producción principal, y fue dejado en manos de Triple H.

Y Triple H lo volvió a convertir en lo que era el CWC: un programa de lucha muy deportivo, entre luchadores de peso crucero, que ponen en juego las características clásicas de la lucha junior: la lucha técnica a ras de lona y la lucha aérea. En cada programa, hay un par de combates muy buenos, y se ha convertido en uno de los shows semanales de wrestling más interesantes para ver en la industria.

Otro punto interesante para los torneos de pesos crucero clásicos es la aparición de luchadores nuevos de vez en cuando. Y eso también lo está haciendo muy bien Triple H, trayendo a gente de NXT, y de la división británica eventualmente. Y molaría mucho más si fuera capaz de traer gente de fuera para rivalidades puntuales de vez en cuando. Si pudo traer a Jushin Thunder Liger para un show de NXT, quizás podría tener una lucha por el título crucero en un PPV.

También se firmó a Rockstar Spud, gran estrella de Impact Wrestling, que pasó a hacer el papel de General Manager de 205 Live. Al ser un personaje tan carismático, podría estar en alguna buena rivalidad como luchador, pero al ser este un programa de wrestling puro, parece que no aporta mucho a una división en la que hay gente muy superior en cuanto a habilidades luchísticas. Tras esos despidos casi simultáneos de Enzo y Swann, se creó un torneo bastante bueno para encontrar un nuevo campeón. En el preshow de WrestleMania 34, Cedric Alexander y Mustafa Alí lucharon por la correa, saliendo vencedor el primero, en una lucha bastante emotiva entre dos buenos amigos. Si bien el torneo fue genial, los finalistas elegidos no estaban entre lo más interesante de 205 Live. Su presencia en WrestleMania parecía responder, más bien, a motivaciones relacionadas con la diversidad racial.

Pero 205 Live siguió adelante, y cada vez más interesante. Y lo mejor vino de un tipo al que no esperaba nadie: Buddy Murphy. Este hombre es luchador de NXT desde 2014, y durante unos años, formó un buen tag team con Wesley Blake. Juntos se convirtieron en campeones en pareja de la marca amarilla, y así Murphy pasó a ser el primer australiano en tener un título de WWE.

Pero esa  colaboración se acabó en 2016, y desde entonces, ninguno de los dos luchadores ha hecho nada importante. Por eso, fue tan inesperado ver a Buddy aparecer en 205, para atacar al campeón Alexander, y convertirse en un miembro importante de la división. Además, no tiene, en absoluto, el aspecto de un luchador de peso crucero. Pero parece ser que se puso a dieta, y se quedó en esas 205 libras, peso máximo para estar en el programa. Y aunque en WWE todo suele ser falso, parece ser que esto se lo están tomando en serio, porque el hombre tuvo que estar fuera un tiempo, tras dar más de 205 libras en la báscula. Debió pasarse con los dulces. Ya en su momento ocurrió que Vince puso a Sin Cara en el programa, y luego le convencieron para que lo sacara de ahí, porque el enmascarado está visiblemente por encima de ese peso.

Murphy se mostró muy violento, contra Cedric, y contra su amigo, Alí. Se ganó una oportunidad titular, y ese combate por el campeonato tendría lugar en un programa de 205 Live. Justo el tipo de cosas que aumentan el interés al programa. Ahora todo importa, mientras que antes era todo irrelevante. Y fue una gran lucha. Ahora tenemos claro que tanto NXT como 205 Live están por encima, a nivel in-ring, del roster principal.

Como digo, muy buena lucha, con un Cedric Alexander muy hábil, que utiliza bien sus vuelos y golpea muy fuertemente la cara de su rival. Y este responde con un ataque a su espalda brutal, después de lanzarlo contra el borde del ring, la mesa de comentaristas, y las vallas protectoras. Es una rutina clásica de luchas junior, para frenar un volador, aunque no especialmente técnica. Murphy no es Eddie Guerrero, y no intenta fingirlo. Su ataque a la espalda del moreno es muy duro, muy stiff, con golpes y patadas muy malvados, y sin llaves.

Cedric reacciona con sus buenos ataques aéreos, y vende bien su dolor en la espalda, al ser incapaz, en ocasiones, de levantar a su rival. Los golpes en la cara por parte de ambos son muy buenos también. Las patadas de Alexander hacen mella en Buddy, pero los rodillazos de este también son dignos de temor. El público grita "this is awesome", en una lucha que dura bastante tiempo. En comparación con los combatitos de 5 minutos del título crucero clásico de Vince, esto es una maravilla. 

Alexander y Murphy se matan en una lucha de corte Strong Style. Después de muchos golpes que podrían haber acabado en cualquier momento con la lucha, dos patadas en la cara de Cedric dejan en mal estado al australiano, que cae ante el Lumbar Check. Muy buena lucha, esto sí es un título de peso junior como Dios manda. Cedric Alexander retiene y se mantiene como campeón.

Puntuación: ****

lunes, 11 de junio de 2018

Brock Lesnar vs Roman Reigns, Steel Cage Match, WWE The Greatest Royal Rumble




En el anterior post publicado en el blog, comentamos la lucha entre Brock Lesnar y Roman Reigns en WrestleMania 34. Dijimos que la lucha no había sido tan mala, pero sí que estaba todo hecho de una manera muy rara, muy poco eficaz.

Unas semanas después, WWE tenía un evento en Arabia casi tan importante como WM. Porque la empresa ha firmado un acuerdo con ese reino para presentarse allí regularmente durante los próximos 10 años, a cambio de 200 millones de pavos. Este hecho, sumado a la cantidad que la Fox le va a pagar por emitir Smackdown a partir de 2019, que debe ser como el doble de lo que está recibiendo actualmente, constituye una situación financiera excelente para la compañía, y además, muy diversificada. Vince debe ser un genio, si ha convertido este espectáculo circense en algo que merece tanto dinero.

Supongo que por eso Vince aceptó las excesivas exigencias de Brock Lesnar para renovar su contrato. Realmente, hoy en día, podría pagarle mucho más. Y le necesita. En eventos como este, tienen que estar los mejores, y no hay muchas estrellas jóvenes que atraigan al público. En Arabia, además del roster principal y algunos luchadores de 205 Live y NXT, estuvieron Lesnar, Undertaker, Chris Jericho, Rey Mysterio, Shane McMahon, Triple H, John Cena, The Great Khali, Kurt Angle y Mark Henry.

En ese evento, Roman Reigns y Brock Lesnar se volverían a enfrentar, con el título máximo, de nuevo, en juego. Entonces, yo pensé que ese había sido el motivo de que Lesnar retuviera en WrestleMania. En Arabia, alejados del odio que se cultiva en Internet, los aficionados darán su amor a Roman sin ningún tipo de dudas. Además, en ese evento, la lucha tiene lugar dentro de una Steel Cage, de manera que Reigns podría vencer a Lesnar sin tener que cubrirlo. De hecho, aunque antiguamente las Steel Cages era muy importantes, hace tiempo que se usan para dar victorias a luchadores sin que el contrincante quede en mal lugar. Así, si Roman Reigns tenía que convertirse en campeón, The Greatest Royal Rumble era un lugar propicio. No fue así.

Antes de WrestleMania, se había empezado a cuajar un storyline, según el cuál, Lesnar se presentaba en WWE cuando le daba la gana, y Vince se lo permitía todo. Tras caer derrotado en el mayor evento de todos, Roman volvió a hacer referencia a este asunto, que obviamente, nunca ha funcionado entre los aficionados.

Básicamente, durante semanas, el ex miembro de Shield apareció para hablar de Lesnar, para decir que él merecía ser campeón, y que Brock está en la posición en la que está gracias al hecho de que es un "Vince Guy", un chico de Vince, y que se ve beneficiado por ser del agrado del chairman. Y es una storyline que me enfada hasta a mí, que suelo verlo todo con gran distancia.

Ni siquiera porque sea verdad o mentira. Porque es una storyline, y no tiene que ser real. Pero es que no lo es ni en la ficción. Porque Lesnar es el bicho más dominante de la historia. Ha vencido a todos y a todo, sin usar una maldita trampa, humillando a grandes luchadores, incluso. ¿Cómo puedes poner en duda su posición y su título, independientemente de que se salte algún Raw o no, si aniquila a todo el mundo fácilmente?

Incluido Roman Reigns. Porque Lesnar le pegó una paliza incontestable en WrestleMania, y da igual la reacción del público. Porque, recordemos, todavía, en el kayfabe, las luchas son reales. Entonces, en un mundo en el que las luchas son reales, ¿Cómo puedes poner en duda a aquél que te ha dado un palizón de ese tipo?

A no ser que se salga del kayfabe, y critique a Vince y Lesnar por acordar que se mantenga como campeón, en contra de todos los planes, y apareciendo mucho menos en TV ahora. Pero entonces es más ridículo todavía, porque, fuera del kayfabe, en un mundo en el que se puedan criticar las elecciones incorrectas, él sería el más criticable, y el principal "Vince Guy". Entonces, ¿Qué es esta storyline, que no se mantiene por ningún sitio y desde ninguna perspectiva?

Como veremos a continuación, Lesnar ganaría la Steel Cage en The Greatest Royal Rumble. Pero lo haría al caer ambos fuera de la jaula, por ser él el que tocó primero la arena. Ahora, Roman tenía una excusa para decir que no era campeón por culpa del poder beneficiando a Lesnar. Y es más estúpido aún. Porque, cualquiera que viera la lucha, sabía que Reigns había aplicado una Spear a Lesnar, y habían salido despedidos de la estructura, tocando primero el suelo la espalda del campeón. Pero Reigns argumentó que la victoria debería ser para el primero en poner los pies en el suelo, y los pies de Brock aún estaban sobre el trozo de metal que se levantaba unos palmos del suelo, cuando los suyos estaban ya tocándolo. Qué tontería. ¿Quieres defender que debes ser el campeón por encima de una bestia invencible, por algo tan rebuscado como eso? Si esa promo la hace un rudo, sería correcto, pero, ¿Por qué la hace Reigns? Un héroe no debería querer ser campeón sin ser capaz de vencer a su contrincante.

Sobre la lucha, cabe destacar, como digo, la reacción del público árabe, muy a favor de Roman. El combate no está mal, es mucho más reñido que la de WrestleMania, con Super Man Punches del aspirante, contra los súplex de Lesnar. Hay intentos de huida de la jaula que no están mal, uso de sillas, y un momento bueno en el que Heyman le cierra la puerta en la cabeza a Roman, después de una buena Power Bomb de este.

Reigns consigue lanzar a su oponente una y otra vez contra la jaula, hasta que aplica Spear y salen volando ambos, como comentaba antes. La Espalda de Brock es lo primero que cae, si bien hay metal entre el suelo y él, y es proclamado ganador sin duda alguna por los referees. La sensación es que la lucha podría haber sido bastante buena si hubiera seguido adelante.

No sabemos si Roman será el elegido para vencer a Lesnar, o cuanto tiempo durará este en WWE y con cuánta frencuencia luchará. Lo seguiremos comentando.

Puntuación: ***1/4

sábado, 9 de junio de 2018

Roman Reigns vs Brock Lesnar, WWE WrestleMania 34




Teníamos, todavía, pendiente, el main event de WrestleMania 34: la lucha entre Roman Reigns y Brock Lesnar por el Campeonato Universal de WWE. Un tema polémico, por las reacciones del público frente al de origen samoano. WWE se empeña que en sea la cara de la empresa, pero una buena parte del WWE Universe no lo quiere.

Se dice que es un caso similar al de John Cena. Pero hay matices importantes. La mitad del público, los seguidores más hardcore, normalmente varones de cierta edad, lo odiaban. Pero la diferencia con respecto a Reigns es que la gente odiaba a Cena, no a la empresa. Llenaban las arenas por verlo perder, por cantar en su contra, por el sueño lejano de que hubiera un nuevo campeón. Y, finalmente, tras muchos años y un millón de grandes luchas, todo el mundo respeta a John. Aunque canten "John Cena Sucks", ya no creen que apeste, es sólo un rito.

El problema con Reigns es que, cuando la gente pita, no le pita a él. Pita a la empresa. Ni siquiera van a los estadios a verle perder. No les importa si gana o pierde, lo único que ocurre es que no quieren verlo. No es lo mismo.

En realidad, esta reacción tampoco es tan explícita ni unánime. Los medios especializados en wrestling no suponen el epítome paradigmático del periodismo. Se comportan como fans, se retroalimentan con los siempre violentados comentarios y tweets, y repiten y traducen rumores como si fueran noticias reales. Son capaces de mostrar a unos pocos seguidores dejando el estadio en Backlash, y de crear una gran polémica desmedida sobre el hecho de que WWE está en la ruina. Pero cada vez llega más pasta a los bolsillos de Vince.

Porque Reigns tiene muy malas reacciones el los grandes eventos, sobre todo en las ciudades con más tradición de Wrestling. Pero en los programas de Raw, y en los eventos en el extranjero, y probablemente, en los eventos en vivo, Roman tiene reacciones mucho mejores, y seguramente está vendiendo mucho merchandising.

Además, WWE ha hecho un buen trabajo manteniéndolo durante buena parte del año alejado del título, para que la gente no se canse de él. Pero, cada año, cuando llega WrestleMania, está en el puesto más alto. Y los fans que acuden a WrestleMania son tipos a los que no les cae muy buen  este luchador. Son los que más pagan, a los que más les gusta el wrestling, y por tanto, los que más odian a Roman Reigns. Entonces, cada año, ver el main event de WrestleMania se está convirtiendo en algo muy desagradable, muy triste, muy violento. Si, antes, el final de un WrestleMania era un momento para enmarcar que quedaba en el subconsciente colectivo, últimamente está siendo muy oscuro.

WWE tiene que hacer algo con esto. Se dice que Vince es un cabezón, que no da su brazo a torcer, y se empeña en tener como estrella de la compañía a una persona a la que no quiere nadie. Pero, en realidad, no acaba de arrancar. No acaba de convertirse en el gran campeón, en vencer a todo el mundo. Y las medias tintas tampoco son buenas. O se le abandona al midcard definitivamente, o se le da el título para meses y meses. Pero no se puede hacer lo que se está haciendo.

Porque si fuera campeón durante un año, ahora sí, la gente esperaría cada programa para verle perder. Pero no ocurre, y no acaba de cuajar la cosa. En Backlash 2018, WWE nos dio un main event entre Roman Reigns y Samoa Joe, con NADA en juego. La gente no se fue porque estuviera harta de WWE. Se fue porque no había motivo para quedarse, y así se ahorraban los atascos de después del evento.

Porque no había título en juego. Ni una rivalidad. Ni una posibilidad futura, ni una estipulación. Ni siquiera era una lucha nueva: había ocurrido muchas veces en RAW. Da igual la calidad del combate. ¿Para qué te vas a quedar? WWE tuvo la oportunidad de poner un AJ vs Nakamura en el main event,  de darles tiempo y un buen final, y así, convertir a Backlash 2018 en el día de la gran lucha histórica entre estos dos guerreros. WrestleMania y The Greatest Royal Rumble habían tenido muchas estrellas de tiempo parcial, y Money in the Bank tendrá dos luchas de escaleras, y a Ronda Rousey. Backlash podría haber significado algo, podría haber pasado a la historia si se hubiera usado la cabeza. Pero no hay de eso. Nadie recordará, jamás, WWE Backlash 2018.

En el próximo post hablaremos de la siguiente lucha entre Roman y Lesnar, en Greatest Royal Rumble. Y, entonces, nos referiremos también a ese ridículo storyline en el que Roman dice que Brock es campeón porque es un "Vince McMahon Guy". Pero hoy vamos a centrarnos en el main event de WrestleMania 34.

En WrestleMania 31, Roman Reigns se presentó como aspirante al título de WWE, en manos, entonces, de Brock. Tuvieron una lucha muy interesante, muy buena, que fue rematada por la aparición sorpresiva de Seth Rollins que, cobrándose el maletín de Money in the Bank, se unió a la contienda, la convirtió en una Triple Thread Match, y la ganó. Fue un gran final de WrestleMania, de esos que ya no existen, por lo que hemos comentado anteriormente.

El caso es que las cosas entre Lesnar y Roman Reigns se quedaron a medias. Y no se movieron hasta mucho tiempo después. Hubo luchas titulares en las que ambos estuvieron presentes, pero no solos. Hasta que llegó la temporada de WrestleMania 34. Lesnar, es campeón desde que derrotara a Goldberg en WrestleMania 33, y Roman se ganó su plaza de aspirante al salir ganador de una Elimination Chamber. La historia entre ambos podría, de esta manera, terminar.

El contrato de Lesnar acababa tras WrestleMania 34. Y como había hecho un par de años antes, empezó a hacerse fotos con Dana White, y a especular con un posible regreso a UFC. Seguramente ese regreso se dará, pero lo más probable es que Lesnar lo compatibilice con sus luchas en WWE. Porque es Lesnar, y la gente como él, puede hacer lo que quiera en la vida. Honor a quien honor merece.

Los medios de comunicación dieron por hecho que Brock se iba de WWE. Sus luchas previas en House Shows fueron muy cortitas, simples squashes. Y también se ausentó de varios programas de RAW para los que estaba anunciado. Todo era, en realidad, una estrategia para sacarle más pasta a Vince, y para conseguir más libertad para luchar en MMA. Y consiguió ambas cosas. Con su nuevo contrato, y con la enorme cantidad de dinero que se va a llevar por cada aparición, es probable que sus apariciones, a partir de ahora, sean contadas.

Pero sigue siendo campeón. Porque ganó su combate frente a Roman Reigns en WrestleMania. Dado que la renovación se llevó a cabo pocas horas antes del evento, es posible que este resultado fuera un cambio de última hora. Quizás, por eso, la lucha quedó tan rara. La familia de Roman Reigns estaba en las primeras filas. Se dijo en su día que se enfadaron mucho con la derrota del chico en WrestleMania 31. Y son todos muy grandes y fuertes. Esta vez, el disgusto sería aún peor, aunque antes, en la noche, habían podido ver a Nia Jax convertirse en campeona al vencer a Alexa Bliss, con esa interesante historia que tuvieron relacionada con el Bullying.

Creo que hubiera sido buena idea que la historia acabara así, con Reigns venciendo a Lesnar y convirtiéndose en Campeón Universal. Ya sé que enfadaría a mucha gente, pero es lo lógico para la historia. Es posible, tal y como están avanzando las cosas, que eso ocurra, finalmente, en SummerSlam.

Creo que la lucha entre Roman y Brock en WrestleMania no es tan mala como se dice. Y tampoco la reacción primaria del público hacia ambos es tan negativa. Creo que va empeorando, porque nadie entiende la historia que se está intentando contar. Y eso es porque no se está contando bien, o porque la gente iba muy predispuesta a ver a Roman ganar y a enfadarse por ello.

La cosa no empieza mal. Roman ataca con buenos KO Punchs, seguramente intentando emular la estrategia que llevó a cabo en WrestleMania 31, y gracias a la cual, pudo presentar batalla ante el aparentemente invencible Lesnar. Como entonces, consigue lanzarlo contra el poste, aumentando su dolor en la cabeza.

Brock está fuerte. Hoy pega especialmente duro. Hay un rodillazo que casi mata a su rival. Pero comienza a aburrir al público con su súplex city.

Después de un pequeño comeback de Roman, con los citados KO Punchs, Brock lo agarra y aplica F5. Como no es suficiente para ganar, aplica un montón de ellos. Cada vez que Reigns se recupera, el público se enfada un poquito más.

Porque, a estas alturas, los aficionados tienen la idea de que Reigns va a soportar lo que no ha soportado nadie, ganar el título y proclamarse Super Saiyajin Legendario. Lesnar aplica un F5 sobre la mesa de comentaristas, y más sobre el ring. Como Roman no se rinde y Brock está muy enfadado con la reacción del público, se quita la codera y pega codazos a su contrincante como si esto fuera un combate de MMA. Le abre una brecha en la frente, y la cara de Roman queda sumida en un mar de sangre.

Con la cara roja, Reigns aún tiene un gran comeback final, con el que consigue aplicar dos Spears. El público teme que gane. Cuando va a por la definitiva, se impulsa dos veces contra las cuerdas, como hizo cuando derrotó a Undertaker, pero es recibido con un nuevo F5, que ahora sí, acaba con toda su resistencia. Hay que decir que el público reacciona muy buen con el comeback final de Reigns.

La lucha no está mal. Al menos tiene una historia, que es más de lo que pueden decir la mayoría de las luchas. Pero les enta y... rara. Desde luego no es lo que quería ver la grada.

Puntuación: ***1/4

martes, 5 de junio de 2018

Bruno Sammartino vs Larry Zbyszko, WWF Showdown at Shea 1980




Seguimos con el especial sobre Bruno Sammartino, fallecido hace unas semanas. El segundo combate que vamos a revisar de su carrera forma parte de su rivalidad con Larry Zbyszko, en la etapa posterior a sus reinados como campeón de la WWWF.

Larry es un luchador mucho más joven que su rival. Es familia política de los Gagne, los dueños de la AWA, pero fue entrenado por el propio Sammartino, y debutó en la WWWF a principios de los 70. A finales de esa misma década, Larry se cansó de ser visto siempre como un protegido de su maestro, y le retó en varias ocasiones, para demostrar su valía.

Zbyszko no consiguió derrotar limpiamente al ya veterano italiano, y acabó entrando en cólera. En el Madison Square Garden, destrozó la cabeza de Sammartino con una silla, dejándolo tirado en el ring, sobre un charco de sangre.

Hay mejores combates entre Larry Zbyszko y Sammartino. No los comentaré en este especial, porque me joroba mucho escribir el nombre del primero. Demasiadas consonantes. La lucha de la que hablamos hoy supone el final de la rivalidad entre ambos. Tiene lugar en el evento Showdown at Shea 1980.

Durante este periodo, cada 4 años, WWF llevaba a cabo un gran evento en el Shea Stadium de Flushing, en Queens, Nueva York. Hasta 2009, era el estadio en el que jugaba el equipo de beisbol de la ciudad, los New York Mets. este evento fue realizado en el 72, el 76 y el 80.

Estamos en la época pre-wrestleMania. Todavía no había PPVs, pero ya se realizaban algunos eventos para circuitos cerrados de televisión. Showdown at Shea 80 fue uno de los eventos más grandes de ese momento en la empresa, con más de 36.000 entradas vendidas. Y tenía una cartelera propia de un WrestleMania de esa época. Había un combate entre André the Giant y Hulk Hogan; una lucha con Bob Backlund haciendo equipo con otro excampeón mundial, Pedro Morales; la participación de estrellas internacionales como Chavo Guerrero, Tatsumi Fujinami y Antonio Inoki; y un main event con Bruno y Larry enfrentándose dentro de una Steel Cage.

Bruno es un especialista en Steel Cages. Ha luchado en un millón de ellas. Está muy enfadado con su alumno, y lo mata en los primeros minutos. La gente está muy de su parte, claro. Es una Leyenda Viviente. Tira a su rival un montón de veces contra la jaula, hasta que este tiene un golpe de suerte, y le provoca una herida muy fea en el brazo. Larry ataca el brazo de su rival con maldad, y este sangra mucho ahí. Nunca he visto un trabajo sobre el brazo que produzca heridas tan graves. La jaula debe haber ayudado mucho. La prueba de que no estaba planificado ese ataque es que es el brazo derecho.

Sammartino está manco, y atacar le cuesta mucho. Por eso las lesiones en kayfabe siempre son en la parte izquierda del cuerpo. Pero, furioso, el italiano consigue contraatacar, y lanzar, de nuevo, una y otra vez, contra la jaula a su alumno. También usa los postes exteriores para partirle la cabeza, y dejarlo sangrando en el suelo. Sammartino se va, tranquilamente, por la puerta, una forma de ganar en este tipo de combates que siempre le ha gustado.

Tras la lucha, Larry se acerca a Bruno. Este, todavía le pega dos buenos puñetazos, pero Larry le levanta el brazo, aceptando su derrota. Bruno parece confuso, como si eso no estuviera previsto. La carrera de Zbyszko en WWF no duraría mucho más, por algún motivo, y seguiría su rumbo por AWA y WCW.

La lucha es bastante buena, siguiendo con el ritmo habitual de una Steel Cage de Sammartino. No está mal, aunque podría ser más violenta, y más larga.

Puntuación: ***1/2

jueves, 31 de mayo de 2018

Daniel Bryan vs Jeff Hardy, WWE Smackdown 22/05/2018



Hoy por hoy, no se puede decir que ver Smackdown Live todas las semanas sea algo obligado en base a su calidad. Aunque con el contrato que ha firmado WWE con la Fox para emitir su programa en sus cadenas a partir del año que viene, debería ir pensando en crear contenido que justifique el inmenso desembolso que va a hacer esa empresa.

Si hay algo interesante que ver, es a Daniel Bryan. El tipo ha recibido el alta para volver a luchar, y se ha mantenido en la marca azul, ahora como wrestler y no como General Manager. Gracias a eso, podemos ver luchitas buenas a todas horas en el show azul.

Esperamos ver grandes rivalidades con Daniel involucrado. Rivales potenciales no le faltan. Además, ahora que está Randy Orton fuera por lesión, junto a AJ Styles, es la gran atracción para el público. Aunque no hay que olvidar a Jeff Hardy.

Tras su larga lesión, Jeff Hardy fue separado de su hermano. No participará en las storylines del Universo Broken, al menos, por ahora. Y ha sido cambiado a Smackdown, donde se ha convertido en Campeón de Estados Unidos. Está recibiendo muy buenas reacciones, y está dando buenos combates. La duda es si volverá a ser el gran main eventer que era cuando dejó la empresa hace tantos años.

Por lo pronto, Bryan y Hardy tienen una luchita en el Smackdown del 22 de mayo de 2018. Es una lucha inédita, que nunca se ha dado. El que gane, se enfrentaría a Samoa Joe en el programa de la semana siguiente, buscando una posición en el Money in the Bank 2018. Una lucha entre Joe y Bryan es otra cosa que me apetece muchísimo.

Un amigo del blog me aconsejó ver la lucha entre el Dragón americano y Jeff. Y efectivamente, es un combate agradable de ver, muy entretenido, y con un muy buen ambiente. El público quiere mucho a los dos, y no se decanta por ninguno.

A veces, me da un poco de miedo ver luchar a gente como Jeff Hardy o Rey Mysterio. Me da la sensación de que se van a lesionar otra vez, en cualquier momento. No obstante, Jeff reacciona con fuerza y energía frente a los ataques en el brazo y la intensidad de Bryan. Aplica sus movimientos de marca, incluido un Twist of Fate. Pero cuando vuela con el Swantom Bomb, es recibido por las rodillas de su oponente.

Bryan ataca las piernas de Jeff, y le hace rendir utilizando la Achilles Leglock. Parece ser que WWE quiere potenciar esta llave últimamente. Ya veremos por qué.

Buena lucha, intensa y divertida. Del tipo de combates que siempre han hecho de Smackdwon un programa ameno. Pero, también, cortita, y sin mucha historia.

Puntuación: ***

jueves, 24 de mayo de 2018

Daniel Bryan vs The Miz, WWE Live Newcastle 2018


The Miz y Daniel Bryan tienen una rivalidad pendiente. Y debería ser una gran rivalidad. Cuando el American Dragon llegó a WWE, ya con una carrera increíble en el mundo indy, The Miz jugó un papel de maestro suyo en la primera temporada de NXT. Por supuesto, no estaba preparado para tener ese rol sobre un hombre con mucho más conocimiento que él. La historia fue por ahí, y era bastante interesante, aunque se acabó cortando por el storyline de Nexus, y por el despido de Bryan. Cuando este volvió a la empresa, tuvieron un final en su historia, con un muy buen combate en el que Daniel le quitó el título USA al Miz.

Pero ambos se volvieron a encontrar un montón de años después, cuando Danielson hacía el aburrido papel de General Manager de Smackdown. En Talking Smack, un programa que se emitía en la Netowrk después de show azul, y en el que los luchadores tenían, gracias a Dios, más libertad para hacer sus promos, Miz humilló a Bryan por su situación, por rendirse a su lesión y aceptar el rol que WWE le daba. Por supuesto, ese programa se canceló, por si alguien demostraba un poco de personalidad sin permiso.

Miz siempre ha defendido que las palabras que dijo ese día las pensaba de verdad. Pero, en cualquier caso, Bryan ha conseguido volver a subirse a un encordado, y no por casualidad, WWE ha traído, de nuevo, a Smackdown, al Miz, que jugaba un rol importante en Raw. Se avecina una buena rivalidad entre ambos, espero que para un PPV importante.

Cuando eso ocurra, revisaremos la rivalidad con más detalle. Por ahora, he querido echarle un vistazo a un combate que han tenido en un House Show en la reciente gira de WWE por Europa. Esta lucha tiene lugar en la ciudad de Newscastle, en Inglaterra, un combate muy apropiado para eventos en vivo, con un Miz que empieza huyendo mil veces del ring, y provocando a todo el mundo.

Miz aplica buenos ataques y llaves a las piernas, para forzar a Daniel a rendirse. El marido de Maryse conecta la Figura 4 que heredó de Ric Flair hace tiempo, en una Storyline, en el breve periodo en el que no era rudo. Pero Bryan no se rinde, y llega a las cuerdas.

Bryan recibe muchos "Yes!" por parte del público inglés. Usa todos sus movimientos de marca, después de aplicar buenos ataques al brazo en los primeros instantes de la contienda. Sus ataques frontales son muy impactantes. The Miz consigue conectar el Skull Crushing Finale, pero Bryan sobrevive, y finalmente, consigue llevarse la victoria vía Running Knee.

Una lucha interesante para un House Show. Veremos lo que pueden llegar a hacer en un PPV en 2018.

Puntuación: ***1/2

lunes, 21 de mayo de 2018

Daisuke Sekimoto vs Keith Lee, WWNLive Supershow Mercury Rising



Vamos a revisar una segunda lucha dentro de la reciente gira de Daisuke Sekimoto en Estados Unidos. Esta tiene lugar en Mercury Rising, el Supershow de WWNLive en el que participan luchadores de todas las empresas que forman esta red. El todavía campeón de WWNLive, Keith Lee, que poco después firmaría por WWE, es el rival de Sekimoto esta noche.

De nuevo, tenemos un duelo entre luchadores muy físicos, dos moles. Keith Lee es mucho más grande que Sekimoto, y está considerado como una auténtica bestia. Pero Daisuke está acostumbrado a enfrentarse a hombres muy fuertes.

Esta es otra lucha, como cabe esperar, llena de testosterona, de golpes muy fuertes. Los pechos de ambos están que arden por tanto chop y codazo. Lee es mucho más grande, pero el japonés consigue, siempre, gracias a su espíritu y su gesticulación, hacer que estas luchas tan simples a nivel formal parezcan la leche. Además, se lleva la victoria con un súplex alemán, después de varios nearfalls por ambas partes.

Puntuación: ***1/2

domingo, 20 de mayo de 2018

Daisuke Sekimoto y Munenori Sawa vs Timothy Thatcher y WALTER, EVOLVE 102



Volvemos a la semana de WrestleMania 34, para comentar más luchas independientes que fueron presentadas en esos días previos al magno evento de WWE. Una de las cosas que más me interesaron de esos días fue la presencia de Daisuke Sekimoto en territorio americano.

Sekimoto es un luchador, ya veterano, que ha luchado toda su vida en Big Japan Pro Wrestling, una empresa que presenta un producto de vieja escuela, con hombres muy grandes y luchas muy rudas. Lucha de toda la vida, en la que se da valor a las cosas pequeñas y realistas, y no tanto a la espectacularidad del wrestling de hoy en día.

Daisuke viene a tener algunas luchas en EVOLVE. Vamos a revisar la que tuvo en EVOLVE 102, haciendo pareja con Minenoru Sawa para enfrentarse a la Ringkampf, así como la que mantuvo en EVOLVE 103 ante el enorme Keith Lee.

Munenori Sawa ha hecho, como él, este viaje desde Japón. No es un luchador tan conocido. Tiene mucha experiencia en las típicas empresas de Japón que mezclan las MMA y la lucha libre, como Battlarts. También ha luchado mucho en Zero-1. Los aficionados a la lucha indy americana lo recordarán por su maravilloso combate ante Bryan Danielson en 2010, también en EVOLVE.

Me gusta que luchadores de este tipo coincidan en un ring. Ahora mismo, hay distintas tendencias en el mundo indy. Por un lado, está ese estilo divertido, aéreo, basado en movimientos impresionantes y nearfalls, con luchadores como los Young Bucks, Will Ospreay o Adam Cole, tan apoyados por Dave Meltzer, y que trabajan en empresas como PWG y ROH, y por otro, están este tipo de luchadores más técnicos y realistas, de vieja escuela, como Walter, Riddle, Lee, Cobb o Thatcher. Las empresas que promueven a este tipo de luchadores, EVOLVE y Progress, entre otras, tienen el apoyo de WWE.

Aquí tenemos un combate de vieja escuela. Sekimoto parece pequeño ante Walter, a pesar de que es mucho más musculoso. Los dos grandotes se pegan de lo lindo a base de chops, y los pequeños recurren más al llaveo. 

Los golpes son muy stiff, por ambos bandos. Los 4 luchadores se sienten bien en ese campo. Los duelos entre Sekimoto y WALTER son igualados, y el primero, como siempre, consigue hacer que un simple Body Slam, o una Dropkick, parezcan impresionantes. 

Ambos duelos están muy igualados. Parece imposible definir quién es mejor. Al final, tiene que ser un grande el que vence a un pequeño. El cuerpo de Sawa no le da para atrapar al inmenso WALTER en una llave, y este le hace rendir con un Coquina Clutch, mientras Thatcher frena a Sekimoto.

Buena lucha, sin grandes pretensiones, un duelo de luchadores clásicos.

Puntuación: ***1/2

sábado, 19 de mayo de 2018

The Rock vs Mankind, Ladder Match, WWE RAW 15/02/1999




Vamos con el segundo combate dentro de este especial sobre el 25 Aniversario del programa Monday Night RAW. Lo bueno que tiene este especial es que podemos ver luchas de épocas muy distintas. Hoy hablamos de la Era Attitude, las Monday Night Wars, y Raw is War. Cosas del pasado.

Stone Cold Steve Austin gano el Royal Rumble Match de 1999, lo que le permitiría luchar por el título de la WWF en WrestleMania 15. En enero del mismo año, en un programa de Raw, Mankind se había convertido en campeón, en una lucha histórica que cambiaría el rumbo de las Monday Night Wars.

En esos tiempos, Raw no era en directo, mientras que el programa de WCW de los lunes por la noche, Nitro, sí que lo era. En las grabaciones de finales de diciembre. Mankind derrotó a The Rock y se convirtió en Campeón Mundial de la WWF por primera vez en su vida. Eric Bischoff se quiso aprovechar de conocer los resultados del programa de McMahon para anunciarlos y que el público no perdiera el tiempo poniendo RAW. Pero cuando informó de que Mankind, por fin, había ganado el título ante The Rock, la gente cambió de cadena en masa. Después de mucho tiempo en el que WCW había superado en audiencia a WWF, la situación dio un giro.

Pero Mankind no estaría en el main event de WrestleMania ese año. Bueno, sí estaría, pero no como luchador. En febrero, The Rock tendría la posibilidad de recuperar su correa en una Ladder Match, de nuevo, en Raw, y esa lucha es la que comentamos hoy. El ganador estaría en el main event del mayor evento del año, para defender el título ante Austin, con un referee especial: Paul Wright, reciente fichaje de WWF, que había sido conocido en WCW como The Giant, y poco después empezaría a llamarse The Big Show.

Steve Austin está en la mesa de comentaristas, esperando saber quién será su rival. La lucha está bastante bien, Rock busca la pierna de su oponente desde el principio. La violencia con la que se pegan estos dos es bastante increíble, mirándolo desde la perspectiva de la WWE actual. Y ya sabéis que a Mick Foley le va la marcha. No duda en poner su físico en juego. The Rock le pega con las escaleras en la pierna, pero él también le da con mucha maldad a su rival.

Los luchadores brawlean entre el público. Se dan con todo. Foley le tira las escaleras metálicas en la espalda a Rocky, pero este aplica Rock Bottom en la mesa de comentaristas. Dwayne sube las escaleras para coger la correa de campeón, pero Mankind se recupera y sube también, para sacar a Mr Socko y ahogar a Rock en la parte superior. Sin embargo, llega Big Show, y aplica un ChokeSlam brutal a Foley, desde arriba. Rock coge el título y se convierte, de nuevo, en campeón.

Buena lucha, muy brutal para ser de un programa semanal. Mankind lucharía contra Show en WrestleMania, para quitarle la plaza de Referee Special en el main event, y presenciar en primera fila como Steve Austin se convertía en campeón.

Puntuación: ***1/2

viernes, 18 de mayo de 2018

The Miz vs John Morrison, Falls Count Anywhere, WWE Raw 03/01/2011




Este año 2018, se ha producido el 25 aniversario del programa Monday Night Raw, que se emite en la televisión de Estados Unidos desde enero de 1993, de forma ininterrumpida, sin parones por navidad ni por vacaciones de verano. Ha pasado por varias cadenas, y ha sido protagonizado por muy distintos wrestlers, pero siempre ha estado ahí.

WWE celebró un programa especial en enero de 2018, para celebrar este aniversario. Ese programa contó con apariciones de algunas leyendas, y marcó un dato de audiencia muy alto, superando ampliamente los 4 millones de espectadores. Esta es la mayor audiencia de RAW en mucho tiempo.

Aquel programa se celebró en dos estadios al mismo tiempo. El primero era uno convencional, con espacio suficiente para vender unos cuantos miles de entradas. El segundo, por otro lado, fue el edificio en el que todo empezó, el Grand Ballroom del Manhattan Center. Ahí tuvieron lugar los programas de los lunes por la noche de la empresa de McMahon durante un tiempo.

Como probó WrestleMania 2, no es buena idea hacer eventos en varios estadios a la vez. La gente quiere ver cosas en vivo, y los asistentes al Manhattan Center se quejaron porque no hubo mucha acción en su emplazamiento. La verdad es que si WWE quería hacer esto por motivos nostálgicos, debería haber dejado la entrada libre a este segundo estadio, y no cobrar los dinerales que cobra por un programa que, la verdad, suele ser bastante malo.

Yo quería celebrar este aniversario poniendo 3 o 4 luchas, coinciendo con este especial de WWE. Pero vi un listado en WatchCulture con los 25 mejores combates de la historia del programa, y me dieron muchas ganas de verlos todos. Así, comienzo este especial para revisar todos los componentes de este listado, salvo los que ya hayan sido comentados en el blog, por supuesto.

Será un especial que avanzará muy poco a poco, porque no es, en absoluto, la prioridad. Posiblemente tarde más de un año en acabarlo, pero no hay prisa con él, y sí con otras muchas cosas.

En el puesto 25 de esa lista está el Falls Count Anywhere entre The Miz y John Morrison por el título de WWE de principios de 2011. Fue el primer programa de WWE de ese año, y fue una buena lucha.

The Miz se había convertido en Campeón Mundial de WWE al cobrar su maletín de Money in the Bank. No fue un gran reinado, sus luchas en PPV fueron bastante malillas. Sin embargo, fue en RAW donde tuvo sus mejores combates, con Morrison, y con el veterano Jerry Lawler.

Miz, en esta época, se caracterizó también por pelearse con todos sus ex-amigos. Se peleó con Morrison, con Riley, y con R-Truth. Pero todos quedaron por debajo de él.

Morrison y The Miz habían coincidido en ECW. Fueron juntados de una forma casi aleatoria para luchar por el título de parejas de Smackdown, y se convirtieron en campeones. Su reinado estuvo bien, le dieron un poco de fuerza a ese campeonato, que en la época no tenía mucho valor, porque prácticamente no había parejas.

Después de bastante tiempo juntos, Miz y Morrison se pelearon. Miz se convirtió en campeón, y John se mantuvo en un papel de mid-carter entretenido. A finales de año, tuvo una buena rivalidad frente a Sheamus, al que venció en una Ladder Match, para convertirse en el Number One Contender por el WWE Championship.

La idea general es que esa oportunidad titular se daría en Royal Rumble 2011. Pero no fue así, se adelantó para el primer programa de Raw del año. Y es que, WWE suele ofrecer alguna pelea de calidad siempre en año nuevo. La lucha resultó ser un Falls Count Anywhere.

El combate empieza antes de que suene la campana. Pero, dada la estipulación, el referee no duda en hacerla sonar aunque los luchadores se maten en ringside. El todavía lacayo de Miz, Alex Riley, se mete de pleno en el combate, pero Morrison consigue dominar a ambos, y vuela sobre ellos saltando desde la 'W' gigante que tiene la empresa en la rampa de salida.

Cuando Morrison lleva ventaja en el ring, Riley vuelve a por él, pero se lleva un espectacular rodillazo sobre las barricadas, que lo elimina de la partida. Tras un corte de publicidad, The Miz domina a Morrison, con ataques por el estadio bastante fuertes. Lo lanza sobre una valla metálica, y también sobre la rampa.

El público está muy metido y entusiasmado. The Miz se hace odiar, y Morrison es un chico bueno, un highflyer que cae bien. Consigue aplicar su ataque final, el Starship Pain, pero The Miz sobrevive milagrosamente.

John vuelve a probar lo mismo, aplicando su finisher sobre un Miz tumbado en una mesa, en ringside. Pero el campeón escapa, lo que provoca que Morrison destroce la mesa con su cuerpo. Aunque The Miz no consigue la cuenta de tres, Morrison no puede soportar el posterior Skull Crushing Finale. Muy entretenido Falls Count Anywhere, con un buen uso de la estipulación, y un público fervoroso.

Puntuación: ***1/2

sábado, 12 de mayo de 2018

Christopher Daniels vs Cody, ROH Best in the World 2017



Por fin está pasando algo interesante con el Bullet Club. Siempre ha sido un club de tipos guays, en el que ha habido entradas, salidas y traiciones, pero no hay, casi nunca, una historia real detrás. Ha tenido que llegar Cody Rhodes a New Japan para que empiecen a pasar cosas.

Esas cosas han desembocado en la famosa batalla entre los Young Bucks y los Golden Lovers en Strong Style Evolved, y posteriormente, en la lucha entre Cody y Omega en ROH Super Card of Honor, en el fin de semana de WrestleMania. Pero antes de que New Japan confiara en Cody para participar en cosas tan importantes, tuvo que probar, en varios combates, que era capaz de dar una lucha del nivel de la empresa. Sinceramente, nadie tenía claro eso. Por tanto, he visto necesario ver las luchas de Cody ante Daniels, Okada e Ibushi antes de meterme con esos dos combates. Zamora no se ganó en una hora.

Empezamos con la lucha entre Christoper Daniels y Cody en Best in the World 2017, en la que The American Nightmare se convirtió en World Champion de Ring of Honor. Como muchos sabrán, The Fallen Angel ganó el campeonato unos meses antes, siendo ya muy veterano, y habiendo luchado en la empresa en diversas etapas desde su inicio. Se lo merecía. Su reinado no sería muy largo, pero para perder el título, opondría bastante resistencia.

Tras su salida de WWE, Cody Rhodes recorrió el mundo, luchando en empresas de todo tipo. Se divertió de lo lindo, aunque no pudo usar el apellido de su padre, ya que el nombre "Cody Rhodes" pertenece a WWE, así que lo tuvo que dejar en, sólo, "Cody". Eso no impidió su éxito. Incluso estuvo un tiempo luchando en Impact Wrestling.

Después de eso, empezó a luchar también en Ring of Honor y New Japan Pro Wrestling. Pero, aunque había peleado en montones de eventos de montones de empresas, no habíamos visto ninguna lucha suya que fuera, realmente, buena. No esperaba, pues, que ganara el título de ROH. Pensaba que sería una aparición puntual para vender un buen puñado de entradas. Pero lo ganó, y dio un buen combate para conseguirlo.

En los primeros minutos del encuentro, una y otra vez, Cody huye a ringside. Daniels golpea con unos codazos muy fuertes, e incluso le rompe el labio. Cody enciende al público escapando de la contienda siempre que puede. Lo hace mucho en sus luchas de esta época.

Daniels golpea muy bien en la cara, mientras que Cody, cuando decide luchar, se centra en la espalda del campeón, sobre todo a raíz de un costalazo desde el esquinero. El referee Sinclair queda KO, lo que aprovecha el miembro del Bullet Club para dar un Low Blow a Christopher. Este lo cubre, no obstante, con un paquetito, pero no hay nadie para hacer la cuenta.

Aprovechando que el obeso árbitro está caído, llega Marty Scurll para pasarle una silla a Cody. Daniels se la quita, pero se la vuelve a dar, y finge haber recibido un golpe con ella, porque el referee está en pie de nuevo. Sinclair no sabe si debe descalificar a Rhodes, pero el campeón acaba con el debate, al intentar llevarse la victoria con un Rollup. Falla, y recibe un RKO sobre la silla. Cody siempre, en su forma de luchar, homenajea a sus mentores, tanto a su padre, como a su hermano Dustin, como a Hardcore Holly o, ahora, Randy Orton.

Kazarian se lleva a Scurll de la escena, y el combate continúa, con nuevos ataques en la cara muy importantes por parte del calvo. Cody también se acuerda de su próximo rival, Okada, al aplicar un Rainmaker, seguido del Beautiful Disaster, pero se come una mesa, después de un Belly to Back Súplex. 

La lucha llega a su parte final. Daniels intenta ganar con el Koji Clutch, pero cae ante dos Cross Rhodes. Muy buena lucha.

Puntuación: ***3/4

jueves, 10 de mayo de 2018

AJ Styles vs Shinsuke Nakamura, WWE Backlash 2018



Backlash es el nuevo evento especial de WWE. Después de Royal Rumble, el camino a WrestleMania, el propio WrestleMania y The Greatest Royal Rumble, cuesta un poco volver a la rutina de los PPVs normalitos. Pero hay que comentar varias cosas al respecto.

En 2016, cuando las marcas de WWE volvieron a separar su roster, cada una volvió a tener sus PPVs, como ocurrió originalmente en los primeros años de este siglo. Año y medio después, también como pasó entonces, el experimento se echa atrás, y los PPVs incluirán combates tanto de Smackdown como de RAW.

¿Por qué ocurre esto? Si nos fijamos en la asistencia a eventos de los últimos años en PPVs, no parece que esta se haya resentido, salvo casos concretos. Sigue rondando los 14.000 o 15.000 espectadores, que no es menos de los que había en la Era Attitude. Pero grabar un PPV tiene unos gastos que no se están viendo reflejados en aumentos de inscripciones a WWE Network. La verdad es que el público no está pidiendo dos PPVs mensuales. Con uno hay de sobra.

Cuando había PPVs separados, luchadores secundarios tenían más oportunidades. Un efecto inmediato de la desaparición de estos eventos exclusivos es que esto deja de pasar. Las divisiones en pareja de WWE fueron lo mejor de la empresa en 2017, pero en Backlash, no están. Aunque en todos los combates hay nombres importantes, lo que los hace, al menos en teoría, más atractivos.

Si nos fijamos en lo que ocurrió hace 11 años, cuando pasó lo mismo con los PPVs, la calidad de los eventos mejoró mucho. Posiblemente esa etapa, entre el 2007 y el 2011-2012, sea la mejor en cuanto a calidad in-ring en los PPVs de la empresa. Y esto es porque es el formato en el que mejor rivalidades se pueden dar.

Porque, en los PPVs separados, sólo hay un par de rivalidades importantes, y varios combates de relleno para completar 3 horas de show más el preshow. Y, posteriormente, cuando la separación de marcas se acabó, se dejaron de crear historias nuevas en Smackdown, pasando este programa, tan solo, a extender las de RAW, sin que, tampoco, pasara nada importante. Por eso, en esa época tampoco había muchas buenas rivalidades en los eventos.

Pero, con los rosters separados compartiendo PPVs, con que haya dos rivalidades buenas por marca, ya tenemos 4 luchas importantes en un PPV. Eso no está mal.

Lo que pasa con Backlash 2018 es que está montado de una forma muy rara. La mayoría de los ascensos de NXT a RAW o Smackdown todavía no están apareciendo en los programas, el Título Universal está en manos de Lesnar, que no lucha hoy, y los combates entre Nakamura y Styles por el WWE Championship acaban, una y otra vez, sin resultado. Además, como las dos luchas principales de la velada, WWE propone dos combates propios de un RAW. Nadie quería ver en el main event a Joe y Reigns. Nadie quiere ver, en general, un combate entre Samoa Joe y Reigns, pero causó mucho enfado que esta lucha estuviera en el evento principal. Por lo demás, los combates entre Jeff Hardy y Randy Orton, entre The Miz y Seth Rollins, y entre Nakamura y Styles estuvieron muy bien. Ni siquiera la lucha entre Joe y Reigns es tan mala, lo que pasa es que no apetece.

Nakamura ganó el Royal Rumble de 2018, y consiguió la oportunidad de luchar por el título mundial que eligiera. No tardó mucho en dejar clara su elección: AJ Styles. El japonés quería revivir sus momentos con el americano en Japón. Y WWE, aunque le gusta mucho la payasada, también quería ofrecer un buen combate en WrestleMania, además de tanta atracción. Aunque la lucha en el Mayor Evento de Todos no acabó siendo muy destacable.

Tanto Nakamura como Styles eran Faces, y no había una gran rivalidad entre ellos. Shin-chan aseguraba que colocaría su rodilla en la cara de AJ, y también comentaba que el problema del campeón es que es muy emocional. Pero esto no lo utilizaron en la lucha de WrestleMania. Supongo que cambiaron de idea para llevar a cabo el Turn Heel de Nakamura.

El Rey del Strong Style es un tipo con mucho carisma, pero para un face en WWE, el carisma suele quedar aplastado, porque cada vez que uno habla, es para leer un guión simplón de tipo bueno. El Turn Heel, creo, es lo mejor que podía pasarle al japo. En su lucha en WrestleMania, ambos combatientes tardaron mucho en coger ritmo. El público tampoco reaccionó mucho hasta la parte final del combate, en la que la cosa se puso buena. AJ ganó, pero tras la lucha, Nakamura se vengó, y acabó dándole un golpe bajo.

Esta es, desde entonces, la seña de identidad de la rivalidad. Nakamura, siempre que puede, le pega a Styles en sus partes. Me parece que lo hacen demasiado, y no se dan cuenta de que eso no ayuda para generar credibilidad, porque un golpe real ahí es más peligroso de lo que parece, y si uno recibe tantos seguidos, acumula problemas. No puedes llegar, después de 15 golpes bajos, al cuadrilátero como si nunca te hubieran dado uno. Ahí abajo no se hace borrón y cuenta nueva. Si hay muchos de esos, el público deja de sentir empatía por ese dolor.

La siguiente lucha entre Nakamura y Styles fue en The Greatest Royal Rumble. No estuvo mal, creo que fue mejor que la de WM, pero se cortó muy pronto, por un doble Count-Out. Ese tipo de cosas que hace que el público se enfade, no con el rudo, sino por la empresa por sus bookeos. Como sé que hay gente a la que les importa mucho los rating, diré que a las dos luchas entre Shinsuke y AJ en WM y TGRR les daría ***1/4.

Llega Backlash, y ya sin las grandes estrellas de la empresa en el evento, yo pensaba que, de verdad, pondrían este combate en el Main Event. Pero no le darán tanta importancia al título de Smackdown. Y tampoco podría haber un final como el de esta lucha en un main event de PPV. Porque la cosa vuelve a quedar sin un resultado definitivo, y me da pena, porque esta vez, la lucha sí estaba siendo muy buena. Aún así, de cara a la rivalidad, no está tan mal. Espero, ahora sí, un final definitivo en Money in the Bank.

Nakamura vuelve a ser el Nakamura de siempre. Pega muchas patadas, y muchos rodillazos, en la nuca, y en la cabeza. Aplica también buenos candados, y sus típicas palancas al brazo. Pero AJ también tiene sus artes, que no son escasas. 

La verdad es que pasan muchos minutos sin que se utilice la estipulación para nada. Porque esto es un combate sin DQ. Pero sabemos que esta regla se ha instaurado por el tema de los golpes testiculares. No obstante, antes de que haya uno de esos, Nakamura mete una silla en el ring para atacar a su rival, y aunque lo consigue en primera instancia, cuando va a por el Kinshasa, Styles le tira la silla, haciéndole mucho daño en la pierna. Eso sí, la silla sale rebotada, golpeando al americano en la cara, y produciéndole un llamativo sangrado.

Con la pierna de su oponente herida, Styles busca la rendición mediante Culf Crusher. Después de varios golpes muy buenos en la nuca, Styles va a por Styles Clash, pero Shinsuke aprovecha para pegarle el presagiado Low Blow. AJ ya no se corta, y le da de lo mismo. El referee cuenta hasta 7 hasta que ambos reaccionan a ese desagradable dolor. Pero, después de varios codazos, se lanza el uno contra el otro, asestando, al unísono, una doble patada en salva sea la parte. La cuenta llega a 10 esta vez, sin que ninguno se levante, así que el título queda en manos de Styles. El público queda muy decepcionado, aunque WWE intenta animarlo anunciando que el campeón retiene, no es satisfacción suficiente.

El final es, efectivamente, decepcionante, pero consecuente con la historia que se está contando. Muy bien interpretado por ambos, además. Espero, esta vez sí, ver su lucha definitiva en Money in the Bank. Seguro que habrá una estipulación mayor. Creo que con este combate, Styles y Nakamura, ahora sí, han demostrado de lo que son capaces, pero el próximo tiene que ser un MOTYC.

Puntuación: ***3/4

lunes, 7 de mayo de 2018

Bryan Danielson vs AJ Styles, ROH Dissension 2006



En el anterior post, repasamos la entretenida lucha que tuvieron recientemente AJ Styles y Daniel Bryan en un programa de Smackdown. Para hoy, tenía ganas de comentar una lucha antigua entre ambos, en un contexto más serio.

En el año 2006, Bryan Danielson era Campeón Mundial de Ring of Honor. Y no era un campeón cualquiera. Su reinado pasará a la historia como uno de los mejores que tuviera un campeón jamás en Estados Unidos. Algunos lo han comparado con Ric Flair en los 80.

En enero de 2006, en el evento llamado Dissension, Danielson tuvo una de sus muchas defensas de calidad. Su rival fue un tipo con el que ya se había encontrado varias veces: AJ Styles. Danielson era más delgadito que el Dragón actual, y Styles era bastante más fornido de lo que es ahora. Pero ambos tenían el pelito corto, e iban afeitados. Cambio de moda.

Bryan mola mucho aquí. Hay mucho llaveo, mucha lucha a ras de lona, pero destaca el hecho de que AJ lo hace mejor que el campeón. Danielson, con su personaje de "Mejor luchador del mundo", trabaja un estilo más rudo, stiff. Se parece más a Fit Finlay que a la versión más técnica de Bryan. Provoca mucho a su rival, escupiéndole, incluso, en la cara.

Aunque en la primera parte las llaves a brazos y piernas de AJ son mejores, en la segunda mitad, los candados de Danielson lo dejan seco. Utiliza sus antebrazos y sus codos con tal maldad sobre la cara de AJ, que le hace sangrar por la nariz. Muy inglés. AJ intenta contraatacar con algunos de sus mejores movimientos, pero no son suficientes, y Bryan consigue hacerle rendir gracias a su segundo Cattle Mutilation.

El resumen es corto, porque no hay muchos grandes momentos para recordar. Simplemente es una pelea muy a ras de lona, muy del estilo del Ring of Honor de esa época. Danielson lucha con un estilo genial muy duro, y Styles mucho más hábil. La lucha está muy bien hecha de principio a fin, y la imagen de dominio de Danielson es importante. Cómo lucha este tío.

Puntuación: ****1/2

domingo, 6 de mayo de 2018

Daniel Bryan vs AJ Styles, WWE Smackdown 10/04/2018



Ahora que Bryan ha vuelto a luchar, hay muchos combates en los que queremos verlo. Queremos verlo luchar frente a Nakamura, Angle, Shane, Lesnar... Y por supuesto, Styles.

Bueno, ya vimos a Bryan luchar contra AJ Styles en el programa de Smackdown de después de WrestleMania. Es de esperar que lleguemos a ver ese combate en un gran evento. En SummerSlam, o, incluso, WrestleMania. Pero, por ahora, nos conformamos con haber presenciado esa pelea en Smackdown. También repasaremos, en el post siguiente, uno de los combates que tuvieron ambos en el mundo indy, hace ya tantos años. Aún no he decidido cual.

Este combate no tiene mucha historia detrás. AJ Styles está inmerso en su historia con Nakamura. Sólo han pasado dos días desde que el japonés le traicionó y le dio un golpe bajo, protagonizando un interesante turn-heel que, espero, desemboque en una lucha en Backlash que esté, de verdad, a la altura de lo que se espera de ambos. Por su parte, Bryan había salido victorioso en WrestleMania, junto a Shane McMahon, en su disputa con Kevin Owens y Sami Zayn, y, una semana después, comenzaría una confrontación con Big Cass. Bryan y Styles, no obstante, se encuentran para dar al público un buen combate que les anime un poco.

La lucha está muy bien, y es una muestra interesante de lo que estos dos pueden llegar a dar entre sí. Por supuesto, es cortada a la mitad por una interferencia de Nakamura, que vuelve a darle un golpe bajo a AJ. Supongo que no podrá volver a tener hijos. WWE no iba a gastar el Styles vs Bryan en un Smackdown. Tarde o temprano, se encontrarán en una rivalidad como Dios manda. Aunque la verdad es que es una pena que, después de 3 años fuera, Bryan vuelva para tener un feudo con Big Cass. Y me asusta la idea de que su objetivo sea poner over al grandullón.

Como digo, es muy buena lucha, con técnica y habilidad. Bryan ataca el brazo de su rival, y también su cara, preparando el añorado Yes Lock!. Aunque Styles aplica un muy buen Phenomenal Forearm en ringside, Bryan domina con sus patadas. Aplicando una, recibe un estiramiento por parte de su rival, que, ahora, busca su llave de rendición, el Calf Crusher. Bryan corre al esquinero para esquivar a su oponente con su habitual Dragonfly, pero aterriza mal, por el dolor de su pierna, lo que Styles aprovecha para aplicar el siempre impresionante Stylin DDT. Gran jugada.

En los siquientes minutos, tenemos mucho llaveo y contra-llaveo, movimientos, y reversals de los mimos. La verdad es que sería feliz viendo una lucha de 30 minutos de esto. Pero llega Nakamura y el combate se acaba, como decía antes. Pero, de cara al futuro, me hace ilusión pensar en qué podrían hacer.

Puntuación: ***1/4

sábado, 5 de mayo de 2018

EC3 vs RockStar Spud, Hair vs Hair, TNA Impact 13/03/2015



En el último post del blog, comentamos una de las últimas luchas de Bobby Lashley en TNA, su paso de antorcha a Brian Cage. Hoy, me gustaría ver un combate en la empresa de otro luchador que la ha abandonado para volver a WWE, EC3.

Hay un par de luchas de Ethan que destacan dentro de su notable etapa en Impact. Por un lado, está su victoria por el Campeonato Mundial de la compañía, ante el legendario Kurt Angle. Ese combate, muy bueno, ya lo repasamos en su momento. Pero, quizás, la mejor rivalidad en su carrera fue la que mantuvo con el pequeño RockStar Spud.

El combate entre ambos con las cabelleras en juego es considerado el mejor de EC3 en TNA. Y es interesante repasarlo, porque también Spud ha llegado hace unos meses a WWE, aunque está haciendo de General Manager de 405 Live, y no lucha, no sé por qué. Es cierto que el programa se ha revitalizado al volver a sus orígenes y centrarse en la lucha in-ring, dejando atrás personajes y storylines. Esa era la esencia del CWC, y está bien que se mantenga. Pero Spud, aunque destaque, sobre todo, por su uso del micro, todavía podría aprovechar su personaje para ser un miembro del roster un poco distinto, como lo fue durante un tiempo Enzo Amore.

Viajemos en el tiempo al año 2014. Rockstar Spud era un pobre lacayo del malvado EC3, que llevaba ya un tiempo en la empresa. Era el sobrino de Dixie Carter, en la ficción, y sus iniciales significaban Ethan Carter III. No sé si alguna vez harán alguna mención a ello en WWE. El caso es que se había visto las caras con Kurt Angle, Sting y Bully Ray, entre otros, y aún así, seguía imbatido. Tenía el ego por las nubes, aunque el público le cantaba "No sabes luchar". Él le llevaba la contraria sin problemas. Su personaje era muy entretenido.

Pero el pequeño Stud, con sus ridículos trajes, le falló, al no ser capaz de proteger a Dixie Carter, cuando esta recibió un ataque por parte Bully Ray, y acabó atravesando una mesa. EC3 lo humilló, lo insultó, y le rompió su traje. Le llamó perdedor. Finalmente, Rockstar acabó enfadándose, negándose a aceptar ese calificativo, y devolviéndole a EC3 los golpes que este le daba.

EC3 despidió a Spud, y fichó a un tipo que le sería de mucha más ayuda: Tyrus, que en WWE era conocido como Brodus Clay. En TNA, recuperó su personaje original de guardaespaldas, como el que usó en su día junto a Alberto del Río. Nada de bailar. 

Y los dos, juntos, atacaron y golpearon a Stud, que recibió la ayuda de Eric Young. Aún así, EC3 le cortó un mechón de pelo, y con eso se ganó que Stud fuera a por él. Si verían las caras en una lucha de Cabellera vs Cabellera.

Este combate tuvo lugar en enero de 2015, durante las grabaciones de TNA en el Reino Unido. La empresa grabó material, entonces, para los programas de televisión de medio año. El Hair vs Hair entre Ethan Carter III y Rockstar Spud fue emitido el 13 de marzo de ese año, por la cadena que cobijaba el programa en esa época, Destination América.

Lo mejor es que este no es el público habitual de Impact, que entra a la arena gratis. Son aficionados ingleses que han pagado, porque en ese país gustaba mucho TNA, al menos hasta hace un tiempo. Hay alrededor de 5.000 aficionados, que no está mal. Y claro, el héroe aquí, el underdog, es un paisano, al que todos quieren, Rockstar Spud. El tipo llega con el chándal de la Selección Inglesa de fútbol, y se pone a cantar el "Dios Save the Queen". No es que el público europeo sea muy nacionalista, pero agradece el gesto.

Tenemos una lucha muy buena, con dos tipos que vienen a partirse la cabeza. La silla de barbero está en ringside, como manda la tradición en Estados Unidos. Spud tiene opciones de ganar, hasta que llega Tyrus, y mientras el referee no mira, le pega una Power Bomb en ringside. Mr Anderson aparece para igualar las tornas y dejar fuera de juego a Tyrus, aunque el daño ya está hecho.

EC3 le detroza la cabeza a Spud, le hace sangrar muchísimo. Este consigue tener un par de come backs. El primero, gracias a un golpe bajo de su amigo Jeremy Borash, que también había sido atacado en el pasado por Ethan. En el segundo, tiene su baile de Sambito, al estilo Hulk Hogan. Pero nada de eso es suficiente, la diferencia de tamaño es demasiado grande. Ethan se impone ante un sanguinolento Spud, que, no obstante, lo ha dado todo y ha estado cerca de la victoria.

En su victoria, EC3 pone cara de arrepentimiento. Da un discurso reconociendo, por primera vez, el valor de Rockstar. Pero finalmente, acaba dándole una paliza.

Puntuación: ***1/2

miércoles, 2 de mayo de 2018

Bobby Lashley vs Brian Cage, Impact Wrestling 31/03/2018



En las grabaciones que llevó a cabo a principios de año, Impact Wrestling se despidió de dos de las principales estrellas que quedaban en su roster: Bobby Lashley y EC3. Eso sí, los aprovechó bien durante esas grabaciones. Aunque firmaron, ambos, automáticamente por WWE, al estar apareciendo en Impact hasta abril, no pudieron luchar en la empresa de Vince hasta el finde de WrestleMania.

Se echan de menos en TNA, pero lo cierto es que debían tener un sueldo muy alto, y tampoco parece que los programas de la empresa lo vayan a pagar mucho en cuestión de audiencia, aunque sí que serían importantes para vender entradas de cara a hipotéticos house shows. Con el posterior despido de Alberto El Patrón, por no aparecer en el evento Lucha Underground vs Impact Wrestling, la empresa queda en manos de Austin Aries, John Morrison, Pentagon Jr o Brian Cage.

Quería ver, al menos, una lucha de cada uno en Impact. En sus últimas apariciones, ambos fueron humillados por Cage, un hombre muy musculado, como ellos, pero con una gran habilidad atlética como highflyer. En los últimos programas de Lashley en Impact, se enfrentó a Cage, siendo derrotado por él en dos ocasiones.

El primer Lashley vs Cage es la lucha del Superman Moreno que he elegido para revisar. Vi el resumen en Youtube, y me pareció que la historia que se contaba tenía potencial. Lo malo es que, al ver la lucha entera, me he dado cuenta de que no había mucho más de lo que se veía en el resumen. Aún así, está bien comentarla, porque supone un paso de antorcha de Lashley para la nueva estrella de la empresa.

La idea es que ambos son tipos muy fuertes, muy musculosos. Dos Power House. La diferencia es que Cage es también highflyer, así que sabe hacer cosas que están fuera del alcance de Bobby.  Aunque este siempre ha sido un tipo muy ágil también, no es capaz de seguir el ritmo de Cage, y acaba derrotado por la nueva estrella de Impact Wrestling.

La idea es buena, la lucha es entretenida, pero se queda en poquita cosa.

Puntuación: ***

martes, 1 de mayo de 2018

50-Men Royal Rumble match, WWE The Greatest Royal Rumble




WWE ganó una salvajada de millones por su primer show en Arabia Saudita. Pero no podía llevar, a cambio, un evento cualquiera. Además de contar con todas sus grandes estrellas a tiempo parcial, estuvieron todos los campeonatos masculinos en juego, lo que es especialmente importante en este evento, porque, quizás, buena parte del público Saudí piense que el wrestling es real, ya que no hay un acceso a la información tan sencillo como en occidente. En ese sentido, los títulos pueden tener una relevancia mayor, aunque no hubo ningún cambio titular, más allá de la victoria de Matt Hardy y Bray Wyatt por los vacantes campeonatos en pareja de RAW.

Más interesante todavía era la edición más grande de la historia del Royal Rumble Match. A lo largo de la historia, la empresa ha llevado a cabo una edición especial de esta batalla en house shows, o en algún programa semanal, pero en general, es algo reservado para una noche al año. Pero este evento es demasiado importante, así que, no solo cuenta con un Royal Rumble, sino que tenemos el más grande de la historia, uno con 50 hombres. Ya sólo faltan 10 hombres para igualar las World War III de WCW.

Se dice que el Rey de Arabia pidió la presencia de Undertaker, Yokozuna y Ultimate Warrior. Héroes de juventud, sin duda. Lástima que todos, salvo Taker, estén muertos. No me cabe duda de que el Royal Rumble también fue un capricho de este tipo. A todos los niños le gustan mucho estas peleas.

Los Rumbles tienen un problema. Pueden llegar a ser muy aburridos en algunas partes de la contienda. Y en un Rumble de 50 hombres, ese peligro es aún mayor. Sin embargo, WWE cuenta con estrellas suficientes para hacer algo interesante. ¿Lo hará?

Bueno... Hay momentos de la batalla que son muy buenos. Creo que los primeros minutos están muy bien, y la última parte, también. Posiblemente, esos últimos 20 minutos de batalla la salven, porque están llenos de cosas entretenidas. Pero, en medio, hay mucho tiempo en el que no paran de salir jobbers sin parar, sin que pase nada.

Uno puede pensar que no había otra opción, teniendo en cuenta el número de estrellas. Y conociendo a WWE, así es. Pero uno no es tonto, sabe que habría mil maneras de aprovechar el roster para contar muy buenas historias durante todo el combate, haciendo que las eliminaciones de ciertos luchadores se hicieran de manera más relevante, y que las apariciones sorpresa sirvieran para algo. Pero no, hay muchos minutos de "nada".

Los dos primeros puestos en la batalla los ocupan Dolph Ziggler y Daniel Bryan, dos clásicos que ya han ocupado esta posición en el pasado. Sin Sara sale para causarles problemas, pero es eliminado. En la posición número 5, ante una buena ovación, entra Mark Henry, recientemente introducido en el Salón de la Fama.

Buenos minutos de Henry, que elimina a Curtis Axel, y a Mike Kanellis, con una velocidad que casi supone un nuevo récord. También hace lo propio con el luchador de sumo Hiroki Sumi, cuyo nombre profesional en el tatami es Hishofuji. Parece ser que es buen amigo de Shinsuke Nakamura, y viene a ocupar el lugar del demandado Yokozuna.

Henry elimina al luchador de sumo, pero los otros dos luchadores que permanecen en el ring lo expulsan aprovechando el momento. Bryan hará una lucha verdaderamente memorable hoy.

En este Rumble, participan varios luchadores de NXT y 205 Live, como Tony Neese, que entra y no lo hace nada mal. Llega Hornswoggle, que tiene algunos buenos momentos, pero cae fuera bastante rápido. Hay que decir que en ningún momento es expulsado desde la tercera, pero bueno, se le da por eliminado. Tony Neese baila con New Day, y estos aprovechan su alegría para sacarlo fuera.

Llega otra leyenda: Kurt Angle, que elimina a Primo y Bo Dallas, así como a Dolph Ziggler. Hubiera estado genial verlo enfrentarse a Daniel Bryan, aunque coinciden poco, a pesar de que en esta parte de la batalla, por suerte, no se han acumulado, todavía, muchos luchadores. Buena ovación se lleva también Goldust, un tipo por el que parece que no pasan los años. Durante varios minutos, parece empeñado en expulsar a Bryan.

Es el turno de Elias, que llega con su guitarra, insultando, como siempre. También él tendrá una buena participación en esta batalla. Tira la guitarra y elimina a Kofi Kingston, Xavier Woods y Konnor, que estaban enganchados en la cuerda. Mientras tanto, Bryan y Angle tienen su único intercambio individual. Angle aplica Olmipic Slam, pero es eliminado por Elias. Creo que teniendo en cuenta los minutos que se avecinan, podría haberse aprovechado esta eliminación de una forma más productiva.

Entra gente de NXT, que no está entre lo más importante de la liga amarilla, aunque sí entre los tipos más grandes de ahí. Supongo que son tipos que no eran necesarios para ningún show, como Tucker Knight, Babatunde y Dan Matha. Además de ellos, hace aparición Roderick Strong, un luchador mucho más importante para la marca. Hay que señalar que los luchadores que han ascendido al roster principal últimamente no han viajado. 

Llega Rey Mysterio, haciendo movimientos importantes. Hace meses que se habla de un regreso definitivo a WWE, aunque tiene apariciones pendientes en AAA, The Crash y NJPW, así que no parece ser muy probable que llegue para luchar a tiempo completo. Por ahora, tiene un paso interesante por este Rumble, en el que aguanta 20 minutos. 

Por su parte, los Breezango también tienen su momento gracioso. Un poco de humor introduce también Big E, tirando tortitas. Elimina de una forma un poco humillante a Tucker. Despues de unos minutos de poca intensidad entre el público, este se vuelve a animar mucho con la entrada de Randy Orton. Su RKO sobre Apollo Crews es, como siempre, muy impresionante. Mojo Rawley y Karl Anderson acaban eliminados también. Fuerte es, asimismo, la entrada de Baron Corbin, que elimina a Strong y Roode.

Pero, posiblemente, el gran protagonista de la batalla sea Titus O'Neal. El líder de Titus Worldwide se tropieza al llegar, y acaba cayendo debajo del ring de cabeza. Nunca he visto algo así. Michael Cole y el resto de los comentaristas no paran de reír, como eco de lo que, realmente, está haciendo Vince en Backstage. Recordemos que este es un tipo que se hizo famoso al caerse en una prueba en NXT, cuando ese programa era una especie de Reality raro.

Pero, cuidado. Llega Braun Strowman, y todo cambia a mejor, como siempre. El monstruo elimina a adversarios sin parar, y ni entre todos pueden con él. Rey Mysterio y Randy Orton unen fuerzas, como en el Rumble 2018, para aplicar 619 seguido de RKO. Pero Corbin elimina a Mysterio, Randy Orton a Corbin, y Elías a Orton.

Sólo quedan Strowman, Elías y Bryan, que está por ahí tirado medio muerto, con el pecho en carne viva, quizás por los chops de Roderick Strong. Ahora llega Curt Hawkins, que intenta huir por donde ha venido, tan solo para ser cazado y eliminado por Strowman.

El siguiente en entrar es Bobby Lashley, que consigue eliminar a Elías, y se enfrenta a Strowman, aunque la lucha entre ambos es frenada por las patadas voladoras de Daniel Bryan. Ahora llega The Great Khali.

La verdad es que se podría haber aprovechado mucho mejor la entrada del Indio, que obtiene una buena reacción. Podría haber entrado cuando el ring estaba saturado, y tener alguna eliminación. Pero después de un par de hachazos, es expulsado por Bobby y Braun. Siguen aguantando los tres luchadores, cuando llega Kevin Owens, que hoy se va a encontrar aquí a varias personas que lo odian mucho. Bryan, exhausto, no puede con él. Pero entra en escena Shane McMahon. Se une a Bryan para darle un montón de patadas al canadiense.

Llega Shelton Benjamin, cuando Kevin pide a todos que se unan contra Strowman. No es mala idea, pero no pueden con él. Con el número 49, entra Big Cass, que anda en una rivalidad con Daniel Bryan. Tras él, llega Chris Jericho, en último lugar.

Todos atacan a Braun, y Shane lo remata con un Coast to Coast. Jericho y Owens tienen espacio para luchar. Chris elimina a Benjamin, y aplica Walls a Owens, que se rinde, aunque no sirva de nada. Lashley aplica su súplex sobre Cass, pero comete un error, y acaba siendo una especie de Brainbuster muy peligroso. Bryan prepara a Owens, que está recibiendo por todos lados, para el Coast to Coast de Shane, pero Braun agarra al comisionado de Smackdown, y lo lanza desde el esquinero sobre la mesa de comentaristas. Increíble golpe.

Strowman sigue con su destrucción, eliminando a Jericho, Lashley y Owens. Bryan intenta hacerle frente, y está a punto de eliminarlo. Pero Cass vuelve, le pega un Big Boot, y echa fuera al Dragón Americano, que ha luchado durante más de una hora y cuarto. Strowman se enfrenta, para acabar, con Cass, que es más alto que él. Cass está cerca de la victoria, pero acaba siendo humillado, al quedar colgando sobre las cuerdas en una dolorosa posición. Strowman lo expulsa para conseguir una muy merecida victoria, y un nuevo récord de eliminaciones. Bryan asimismo supera el récord de permanencia en el ring durante un Royal Rumble.

Parece que WWE podría poner a Braun en la posición de Reigns, y ser él quien derrote, al fin, a Brock Lesnar. La batalla está bastante bien. Ha ganado mucho con la segunda visualización. la primera estaba un poco viciada por la expectación, que es lo que suele pasarle a los Rumbles. Ha sido un buen espectáculo, con muchas cosas para contar.

Puntuación: ***3/4