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viernes, 5 de enero de 2024

Bray Wyatt vs Finn Balor, WWE SummerSlam 2017



Especial fallecimiento de Bray Wyatt

Vamos a terminar este pequeño especial sobre el fallecimiento de Bray Wyatt con una tercera lucha del devorador de mundos. Ya anticipé que la última elección sería un tanto arbitraria, y hoy se confirma. Arbitraria y errática, en tanto que en primera instancia estimé oportuno comentar la primera lucha de The Fiend, que tuvo lugar en SummerSlam 2019 y que enfrentó a nuestro protagonista con Finn Balor, mas a la hora de buscar el combate, me equivoqué y acabé viendo otro match entre ambos propio de SummerSlam 2017. Me voy a quedar con esta lucha, finalmente, porque creo que es mejor.

Ya conoce el lector el gusto de WWE por enfrentar a personajes demoníacos entre sí. En este caso, tenía por un lado a Bray, que había abandonado la Wyatt Family, y a un Finn Balor que ponía en práctica su versión Demon King. Un año antes, se había convertido de manera sorprendente en el primer Universal Champion, pero tuvo que dejar vacante el título al instante por una lesión. A través de su rivalidad con Bray, WWE trataba de llevarlo una vez más a la parte superior de las carteleras, sin demasiado éxito.

Así pues, WWE enfrentaba a dos personajes con los que no sabía qué hacer, pero que encajaban bien. Una lucha entre ellos parece un David vs Goliat de manual, pero el hecho de que Balor se convierta en demonio, como si fuera Kazuya Mishima, cambia la cuestión. Si bien yo me he quejado varias veces de que esa transformación no tenga el efecto que debería sobre las luchas del irlandés, en este caso no es así. Quizás sea gracias a la guía de su rival, mucho más interesado en contar historias que en desarrollar movimientos, pero la cuestión es que este sí es un Balor especial: mucho más violento y psicológico. WWE se sale de la dinámica habitual, que implica que el rudo domine al técnico; que el grande domine al chico, y acierta.

Como decía, cuando puse el vídeo en cuestión, esperaba ver a un The Fiend dominador, y me encontré al Bray dos años anterior, que a pesar de su oscuridad, aquí desarrolla un papel muy clásico de villano cobarde que se sale del ring cada vez que puede. Balor utiliza patadas y golpes muy stiff, beneficiado de tener un rival de mucho más peso que él, que permite que utilice esos golpes sin miedo a hacer daño. Por su parte, a pesar de ser dominado, Wyatt ataca cuando quiere con golpes increíbles, de nuevo aprovechando esa diferencia de tamaño, pues Balor los vende muy bien. En definitiva creo que es una lucha entretenida y con golpes fuertes, apoyada por la buena reacción del publico hacia la presentación del Rey Demonio. Notable. Balor gana.

Puntuación: ***1/2

sábado, 30 de diciembre de 2023

Bray wyatt vs LA Knight, WWE Royal Rumble 2023



Especial fallecimiento de Bray Wyatt

Decía yo que quería ver en este pequeño especial sobre el fallecimiento de Bray Wyatt, algo de su último run en WWE. Este se resume en su rivalidad con LA Knight, pues, que yo sepa, la única lucha televisada en la que participó después de su regreso fue la que mantuvo con el anteriormente conocido como Eli Drake en Royal Rumble. Eso sí; más allá de ese combate, pues en general, la calidad arriba del ring no es el fuerte de este personaje, el show que trajo a la empresa en su regreso volvió a ser, una vez más, realmente entretenido.

Wyatt salió de WWE a mediados de 2021, dejando su historia con Randy Orton y con Alexia Bliss un tanto desangelada. En esos tiempos, tras la pandemia de COVID, daba la sensación de que no iba a quedar nadie para luchar en WWE, pues todo el mundo se iba. Vince McMahon había hecho cambios importantes en su directiva; había traído de vuelta a la vieja guardia, y se alejaba de todas las políticas desempeñadas durante los años previos, que incluían vaciar el mercado de talento. A partir de 2020, digo, se olvidó de AEW y de cualquier competencia, y empezó a echar gente. Wyatt, un tipo con una capacidad creativa enorme, pero también con problemas psicológicos enormes, debió encontrar un ambiente hostil para el desarrollo de su loco personaje, o quizás se vio afectado por el despido de su hermano, Bo Dallas. Sin embargo, en 2022, las cosas en la compañía parecían distintas, y tras una conjura contra el jefe, este había desaparecio de escena un tiempo, como paso previo a la sorprendente venta que algún día comentaremos. El caso es que, a finales de año, volvió, y lo hizo, de hecho, junto a su hermano, aunque no llegara a revelarse la identidad de este en ningún momento, dado que la historia que lo incluía falleció junto a Bray.

En otoño de 2022, Bray volvió, avisando de que, por primera vez, iba a hablar el Bray real (un clásico del negocio). Mencionó sus problemas de salud mental, por todos conocidos; y lo mucho que había perdido al irse. Todo parecía real hasta que apareció una extraña máscara en la pantalla. Seguía siendo el personaje loco de siempre; ciertamente eso no quiere decir que no se esté expresando el Bray real, puesto que el personaje en sí mismo es una creación nacida en la mente irregular del pobre Windham Rotunda, mas, obviamente, todo era una storyline.

Bray seguía estando loco, y seguía advirtiendo presencias a su alrededor. Por doquier, aparecía este extraño personaje trajeado y enmascarado, cuya identidad, tal y como se supo posteriormente, era la de Bo Dallas. En medio del desarrollo de esta nueva esquizofrenia, se metió LA Knight, que se atrevió a agredir al depresivo Bray. Obviamente lo pagó caro, pues empezaron, como consecuencia, a ocurrir "accidentes" detrás de los cuales parecía esconderse el enmascarado Uncle Howdy.

Como decía al principio, LA Knight no es otro que Eli Drake, un luchador que podríamos considerar un original de TNA, pues es en esa empresa donde ha desempeñado la mayor parte de sus éxitos. Estuvo, de hecho, bajo la órbita de WWE varias veces; primero, durante la década de los 2000, llegando a jobbear en programas de Heat, y después, durante la década de 2010, haciendo lo propio en Next. Es raro que en ninguna ocasión la empresa se interesara por él, pues parece un tipo hecho a su medida. De hecho, tuvo contrato con WWE, pero fue despedido en cuestión de meses. En 2015 firmó con TNA, y allí se convirtió en uno de los luchadores más importantes de la promotora, ganando títulos y participando en historias y peleas de nivel, y llegando a ser Campeón Mundial.

Su paso por TNA coincidió, eso sí, con el declive de la compañía y con su rebranding a Impact Wrestling, recientemente desecho.  En 2019 abandonó, firmando un contrato con la nueva NWA de Billy Corgan, y convirtiéndose en una de las estrellas de su nuevo programa, Powerr. En 2021, finalmente, llegó a WWE, y desde entonces, no ha parado de crecer, aunque esté en camino de los 42 años de edad.

Pero, obviamente, es uno de esos malos que gustan en ese sitio: cobardes, buenos con el micro, capaces de contar una historia, y en un buen estado físico. En su feudo con Bray, eso ayuda: todo el mundo espera que el loco le meta una buena paliza. Después de varios meses de promos y de apariciones sorpresa de Uncle Howdy, se ven las caras en uno de los grandes eventos del año: Royal Rumble. Pero, como suele ocurrir con Bray, y como de hecho le pasaba a Undertaker en su juventud, el combate es malo, corto, y con una reglamentación extravagante.

A finales de 2022, se anunció que la lucha sería un Mountain Dew Pitch Black Match, que, según Bray, significaba que la lucha sería en la oscuridad. En definitiva, es una lucha que promociona una bebida fluorescente, y lo hace pintando el cuerpo de Bray con tatuajes que se ven en la oscuridad. También hay otros efectos por el escenario. Me parece que, estéticamente, no está mal, pero me resulta del todo irrelevante. La lucha es una brawl simplona, que goza de un gran ataque sobre las mesas de comentaristas potenciando por las salpicaduras de líquido fluorescente. Después de eso, sobre el ring, Bray gana con suma facilidad a través del Sister Abigail. Me da la sensación de que la duración del match se vio reducida drásticamente por problemas de tiempo.

Tras la lucha, y gracias a la conjura de Uncle Howdy, Bray se convierte en un verdadero monster heel que persigue sin remisión a Knight. Le ataca entre el público, y convoca a Howdy para que este vuele sobre su enemigo con un codazo volador desde un par de metros de altura. El spot está bien, si bien no entra dentro del match, y por eso no aporta nada a su puntuación.

Después de esta rivalidad, Bray había comenzado una nueva confrontación, en este caso frente a Bobby Lashley, con quien estaba destinado a mantener una lucha en WrestleMania. Como todos sabemos, eso no llegó a ocurrir dada su enfermedad.

Puntuación: **1/2

domingo, 10 de diciembre de 2023

Husky Harris vs. Richie Steamboat, FCW TV 08/01/2012


Especial Fallecimiento de Bray Wyatt


Sabe el lector que en este periodo de inactividad o actividad puntual en el blog, he realizado varios intentos de retorno a la labor. El último ocurrió en agosto de este año, y se vio truncado en gran medida por el shock que me produjo el fallecimiento de Bray Wyatt, una de las grandes figuras del contexto luchístico contemporáneo, llamado a escribir muchos grandes momentos en el futuro de la industria. Sucesor de Undertaker en lo relativo a las storylines fantásticas; tipo creativo y muy mutable, dejó este mundo y al negocio huérfano de trascendencia.

Una vez recuperado del golpe, voy a publicar algunas cositas sobre él. Es cierto que la vida útil de este blog, que, sobre todo, tuvo lugar entre los años 2014 y 2020, coincide en gran medida con la carrera en WWE del luchador, y por este motivo, la mayor parte de las luchas importantes en las que participó ya están presentes. No obstante, algo buscaré: me gustaría empezar comentando una lucha propia de su etapa formativa en FCW; y una que ocurriera tras su regreso a la compañía a finales del año pasado, pues ese último run no lo he estudiado. Completaré el especial sobre su fallecimiento con un tercer combate, de elección abierta.

El 24 de agosto de 2023, Triple H anunció la muerte de Bray, como consecuencia de un infarto de miocardio. El luchador había estado fuera de acción desde febrero, a causa de complicaciones cardíacas, producto de haber sufrido COVID-19. En el momento de su muerte, contaba tan sólo con 36 años de edad.

Bray era un luchador de casta. Nacido como Windham Rotunda, era nieto de Blackjack Mulligan, sobrino de Barry Windham, e hijo de Mike Rotunda (IRS). Tanto su abuelo como su tío son Hall of famers de WWE, y su padre también debería serlo (entiendo que lo será). Dadas las circunstancias, existe la posibilidad de que Bray entre al Salón de la fama de WWE antes que su padre. También su hermano, Bo Dallas, es luchador, aunque lleva fuera de WWE desde 2021, y no ha luchado, de hecho, desde 2019, por el motivo que sea.

Windham era un luchador de vieja escuela, con un estilo rudo similar al de su familia, pero con un físico no muy agraciado para los estándares de la compañía. Cuando debutó en el roster principal como parte de Next, con el nombre de Husky Harris, su imagen resultaba un tanto insuficiente: sólo era un niño gordito. Sin embargo, su intelecto era superior al de sus homólogos, algo que en el terreno deportivo, por otro lado, no es muy complicado. En su regreso a Next creó una de las mejores cosas que le han pasado a WWE en los últimos años: la familia Wyatt, un grupo terrorífico de campesinos locos que él lideraba, con el nombre de Bray Wyatt. De ese trío, en realidad, sólo persiste en este mundo Erick Rowan, pues tanto Bray como Luke Harper han muerto ya. Qué cosas...

Cuando la historia de esa familia llegó a su fin, el luchador siguió evolucionando, y paso a ser The Fiend, un verdadero monstruo mitológico con poderes mágicos y promos de carácter psicológico. Así, fue una de las principales figuras de la empresa hasta que, a mediados de 2021, y en una situación un tanto hosca con Vince McMahon y los continuos despidos, Bray se fue. Regresó a finales de 2022, cuando el chairman había perdido poder, mas como sabemos, su carrera se truncó a principios de 2023.

Como decía, las cosas más interesantes de la misma ya se encuentran en el blog. Están sus rivalidades con Daniel Bryan, que propiciaron sus mejores combates; sus rivalidades con John Cena; la lucha de tercias entre la Familia Wyatt y The Shield; su combate frente a Matt Hardy en el universo enloquecido de este, sus reinados como campeón, etc. Busque el lector si está interesado en ello. Yo, hoy, tal y como anunciaba al comienzo, me voy a florida, para ver alguna lucha suya en FCW, el que, en ese tiempo, era el territorio formativo de WWE.

Una de las rivalidades más recordadas de su paso por esa promotora es la que mantuvo con Richie Steamboat, el hijo de Ricky, cuya carrera se desgració con motivo de las lesiones. Su enfrentamiento llegó a tal punto que, en unas grabaciones ocurridas en diciembre de 2011 y emitidas por televisión en enero de 2012, se enfrentaron en un Texas Bullrope Match, un género clásico de los territorios en los que se hicieron grandes los antepasados de Windham. Podría haber sido, por tanto, un buen combate, pero se topa con varios inconvenientes insalvables.

El primero es que Husky aquí es el bueno, mientras que Richie es el malo, si bien es obvio que las características tanto físicas como anímicas de ambos indican que debería ser al contrario.

El segundo es que este tipo de matches requieren de una cantidad grande de drama y violencia para ser relevantes, y por desgracia, no las hay: el público de FCW no tiene energía ninguna, está formado por cuatro familias que quizás acudan gratis a la función, y ya sabemos que el público que no paga no es de calidad, porque no demuestra sentir pasión por aquello que observa. Y, además, estamos en la era PG de WWE, no hay sangre, ni golpes en la cabeza. Recordemos que un Bullrope match es un combate en el que dos luchadores pelean atados por una cuerda, con un cencerro de vaca con el que pegarse (todo muy rural, sí, como lo es el wrestling, en general). Así pues, en este match no se incluye ninguna de las ventajas que puede ofrecer un bullrope match, pero si sus inconvenientes: al estar atados, los luchadores se encuentran muy limitados.

Cuando Richie va a volar desde la esquina sobre su rival, este tira de la cuerda para hacerle caer. Posteriormente le agrede con el cencerro en la cabeza, dejándolo KO. Victoria para él.

Puntuación: **1/2

jueves, 27 de mayo de 2021

Randy Orton vs The Fiend, WWE WrestleMania 37

Especial WrestleMania 37

Seguimos con nuestro repaso a WrestleMania 37, empezando con la noche 2. En un alarde de originalidad, WWE repite lucha en el magno evento; Randy Orton y Bray Wyatt vuelven a verse las caras, después de hacerlo hace unos años, cuando Bray aún usaba su personaje original (el de Wyatt, no el de Husky). Entonces, WWE ofreció un combate raro, en el que se reflejaba una especie de grabación extraña de gusanos sobre la lona, que aburrió soberanamente a la gente. Aquella rivalidad acabó con un combate cinemático, adelantado a su tiempo, que tampoco interesó mucho.

Llegamos a 2021, y los dos vuelven a enfrentarse, con los roles cambiados. Orton ahora es el malo, terminando su larga historia con Edge como Asesino de Leyendas, y Wyatt es ahora el monstruo llamado The Fiend, acompañado por esa muñequita diabólica que es Alexa Bliss. La chica, haciendo un rol muy bueno de loca del coño, ha tenido mucha importancia en la rivalidad. En TLC, los dos luchadores se vieron las caras, y Wyatt acabó ardiendo. Literalmente. murió. Bye bye.

Pero, desde entonces, y gracias al trabajo de Bliss, su regreso fue, poco a poco, quedando claro. Como Chucky, el verdadero muñeco diabólico, después de ser tirado a las llamas, Wyatt mostró su chamuscado rostro. La lucha entre ambos en WrestleMania se confirmó, y abre la noche 2 del evento.

Una lucha rara, de pocos minutos, que sólo sirve para continuar la historia entre ambos, o al menos la de Fiend y Alexa. Las entradas al estadio duran más que el propio match. Orton se lo toma con calma, posando feliz por estar, al fin, ante el público, mientras que Bliss precede la llegada de Fiend. Vemos al monstruo caminar por backstage, y transfomarse, perdiendo el chamuscado. Parece estar en plena forma. Ante el ring, hay una caja de música gigante. Alexa mueve la manivela, y The Fiend aparece arriba. Desde ahí, vuela con un clothesline sobre su oponente. Suena la campana, y comienza la lucha.

Bray está en modo monstruo, así que no vende nada, pero Orton insiste. Pega un montón de DDTs desde la segunda cuerda, de tal manera que el castigo sobre la cara empieza a hacer efecto sobre Fiend. Esto es necesario para que el RKO final sirva para algo. Cuando va a buscarlo, Bray lo engancha con su Mandible Clow, y esta a punto de ganar, pero es despistado por Alexa. Esto lo aprovecha Randy para aplicar su RKO definitivo y llevarse una victoria que deja al público muy frío. Alexa y Bray quedan solos para desaparecer, sin explicar nada de lo ocurrido.

Un trocito de storyline, que no está mal como tal, pero que no debería ser un producto para WrestleMania.

Puntuación: **

domingo, 6 de septiembre de 2020

The Fiend vs Braun Strowman vs Roman Reigns, WWE Payback 2020


Roman Reigns ha regresado a la acción, y ha puesto patas arriba las principales storylines de Smackdown, convirtiéndose, de la noche a la mañana, en Universal Champion. Vamos a charlar sobre esto un rato.

En marzo, el planeta entero dejó de obviar lo obvio: que hay una pandemia que afecta a todo el mundo, y que es incontenible. Las limitaciones en eventos públicos pusieron al wrestling en jaque, pocas semanas antes de WrestleMania, show que supone el principal empuje anual para la industria, acabando con buena parte de esta.

WWE pasó a desarrollar sus programas a puerta cerrada, y emitió un WrestleMania en su Network rodeado de tristeza. Varios luchadores, entonces, desaparecieron de la programación, ya fuera por motivos relacionados con las nuevas limitaciones introducidas en las fronteras entre países; ya fuera por decisión moral, como es el caso de Sami Zayn; o ya fuera por motivos médicos. Roman Reigns, por haber sufrido Leucemia, es considerado persona de riesgo, por tener su sistema inmune desprotegido, y en base a eso, como decisión personal, decidió ausentarse de su trabajo, de tal manera que la lucha que debía tener en WrestleMania ante Goldberg, por el Universal Championship, se fue al limbo.

Roman, Zayn y compañía debían pensar, como otros muchos ignorantes, que un virus que en cuestión de un mes, es capaz de pasar de no existir a afectar a millones de personas, podía desaparecer por el hecho de hacer una cuarentena de un par de meses. No es así, como ya sabemos: tendremos que vivir con esto durante años, así que la decisión tan digna de quedarse en casa, podía, en el caso de estos luchadores, ser definitiva. Con el rabo entre las piernas, Roman Reigns y Sami Zayn vuelven a Smackdown, coincidiendo con el fin del verano.

Pero la vuelta de Reigns ha resultado sorprendente. Aquello que jamás llegamos a ver en el caso de John Cena, ha ocurrido con el Big Dog. WWE le ha dado un inesperado giro al personaje de su principal estrella, convirtiéndolo en rudo, y uniéndolo a Paul Heyman.

Roman apareció en SummerSlam 2020, atacando a The Fiend y Braun Strowman, cuando el primero acababa de derrotar al segundo, para convertirse en Campeón. Vimos, entonces, a un Roman muy definido físicamente, fortalecido tras su descanso, y conducido hasta lo más alto, aprovechando el hecho de que el sonido del público es falso, así que no hay riesgo de revuelta en forma de pitos por parte de los aficionados.

Decía yo en el último post, que WWE tiene la manía de conducir hacia el título cualquier cosa interesante que hay en sus programas. Eso hizo con The Fiend, que es un campeón desastroso, pero no puede estar alejado del título mucho tiempo. Este es un personaje sobrenatural, muy entretenido, pero para historias secundarias y bizarras, no para la disputa de un campeonato deportivo. Este personaje no es bueno para eso, porque no puede ser derrotado de manera normal, porque no lucha en los shows semanales, porque tiene promos absurdas desde un decorado. Y porque no es muy buen luchador.

Sería genial tener a The Fiend protagonizando historias bizarras que formaran parte importante de los shows, pero lo tenemos en el main event siempre, y cansa. Braun suplió a Roman Reigns en WrestleMania, y consiguió ganar el Campeonato Universal, pero, en lugar de tener un reinado interesante como el de Drew McIntyre, venciendo a varios heels en buenos combates, y así, haciendo un papel de verdadero campeón, estuvo metido durante muchos meses en una historia absurda con Bray Wyatt.

Una historia rara y con altibajos, que tuvo que lidiar con el hecho de que ambos luchadores estuvieron de baja por cuarentena, aunque WWE nunca confirmó eso. Pero fue obvio; Wyatt desapareció unas semanas, coincidiendo con su paternidad, y Braun hizo lo propio, tras Extreme Rules, apareciendo alguna vez en pantalla, en una conexión pixelada de mala resolución. Si esa transmisión hubiera sido producida por WWE, no se vería un solo pixel, así que está claro que la llevó a cabo con sus propios medios, y eso sólo se justifica por una cuarentena.

Pero creo que la historia, en conjunto no fue tan mala. Simplemente, no es una historia titular. Porque Braun se enfrentó, primero, con el Bray Wyatt normal, el alegre, y así, tuvo la oportunidad de salir ganador de forma limpia; y después, de empatar con el Bray clásico, el de la Wyatt Family, con reminiscencias de la antigua relación entre los dos hombres, y con la dulce Alexa Bliss, amiga de Braun tras coincidir en el Mixed Match Challenge, haciendo un extraño papel de Sister Abigail, cuyas consecuencias aún no están claras. Tras mantener el título en la cintura de Strowman en estas difíciles condiciones, apareció The Fiend.

Como digo, esta no es una rivalidad para un título, sino para una historia secundaria. Pero es interesante por su formato, por el in crescendo en el poder de Wyatt en sus distintas transformaciones, que recuerdan a una trama de Dragon Ball. Después de un ataque de Braun en Smackdown, Bray se convirtió en The Fiend cuando se lo llevaban en ambulancia, en una escena muy buena, antes de enfrentarse, ambos, en SummerSlam.

No creo que las luchas entre ellos sean malas, sin ser tampoco excesivamente reseñables. Braun y Fiend se enfrentaron en SummerSlam en una brawl de monstruos muy física y muy potente, que a mí me agrada, porque el uso de hombres de este tamaño forma parte del ADN de WWE, de esa idea clásica de que en Nueva York, gustan los gigantes, y en un mundo en el que todo se está igualando, y en el que todo pierde su esencia, lo que implica la destrucción de la cultura, poder reconocer a un creador por su estilo, es muy importante.

Al fin, The Fiend logró batir a Braun y llevarse el campeonato, tan sólo para que ambos fueran atacados por la inesperada aparición de Roman Reigns. Vince McMahon estaba preparando algo grande para su vuelta, devolviendo la grandeza visual a su espectáculo, a través de la implementación del WWE Thunderdome, y colocando otro PPV una semana después de SummerSlam, solo para que las consecuencias del retorno del Big Dog tomaran forma con velocidad.

El programa de Smackdown entre ambos PPV, fue divertido. En un contexto de ausencia de figuras de autoridad públicas en WWE, son los agentes de la empresa, aquellos hombres que se dedican a bookear combates, los que tienen  que hacer este papel, y en Smackdown, está ganando fuerza el perfil de Adam Pierce, un luchador independiente de gran nivel, 5 veces Campeón Mundial de la NWA, que se ha convertido en uno de los hombres de confianza de Vince, junto a otros como Jamie Noble o Abyss (la gente que ha sobrevivido a la ola de despidos de marzo de 2020). En ese programa, Pierce tuvo que buscar a los tres monstruos que se enfrentan en Payback, para que firmaran el contrato.

Braun lo hizo tras darle una paliza a Drew Gulak, mientras que, para el caso de Wyatt, Pierce tuvo que disfrazarse de "Postman Pierce", para ir a la Firefly Fun House y llevarle el contrato al loco, que lo recibió con alegría. Por su parte, Roman Reigns se negó a firmar el contrato, pero anunció que estaría en el evento, y dijo que eso era un spoiler, en referencia a la frase de Paul Heyman, que estaba sentado a su lado. La nueva alianza había nacido.

Así, llegamos a la lucha de Payback, un No Holds Barred, que comienza antes de que suene la campana, sin Roman. Los dos monstruos, Braun y The Fiend, se enzarzan en una brawl violenta, con algunos spots muy fuertes, pegándose con objetos, tirándose contra las mesas, o cayendo desde la rampa de llegada. Vuelven al ring, y Fiend aplica un Superplex que acaba destruyendo el ring, para sorpresa de los aficionados que observan las acciones a través de las pantallas. Entonces, llega Roman Reigns junto a Heyman, firma el contrato, tira el boli, y busca la victoria.

No lo consigue en primera instancia. Pega un montón de sillazos sobre Braun, y se libra del Mandible Claw de Wyatt, gracias a un golpe bajo. Entonces, aplica un Spear sobre Strowman, y se lleva el Campeonato Universal.

Así pues, sigue la interesantes storyline de Roman, que incluirá una lucha contra su primo, uno de los Uso (no recuerdo cuál), por el título en Clash of the Champions. Eso puede ser muy interesante, porque la elección del nuevo rival sólo puede indicar un paliza que confirme la maldad del nuevo personaje de Roman.

La lucha no está mal. Está compuesta por unos pocos minutos locos de pelea entre monstruos, y una parte final, en la que llega Roman y consigue una victoria en una situación favorable. Es una buena historia, pero a esa brawl le faltan minutos para llegar a algo más.

Puntuación: ***1/4

martes, 14 de abril de 2020

John Cena vs Bray Wyatt, Last Man Standing, WWE Payback 2014



En el anterior post del blog, comentamos la lucha entre John Cena y The Fiend en WrestleMania 36, esa especie de biopic enfervorecido, de gran calidad pero que difícilmente puede considerarse un match de wrestling como tal. Me pareció bien, pues, y dado que en esta rivalidad ha tenido mucha presencia aquella que tuvieron en 2014, ver una de las luchas que tuvieron entonces. En concreto, voy a comentar el combate entre John Cena y Bray Wyatt, que tuvo lugar en Payback 2014, un Last Man Standing muy querido por los aficionados.

Wyatt nos ha recordado, en este 2020, algunas cosas de aquella rivalidad. En Royal Rumble 2014, le vimos derrotar a Daniel Bryan, para finalizar aquella rivalidad entre ellos, en la que Bryan se vio obligado a formar parte de The Wyatt Family. Esa victoria fue sorprendente, y auguraba que había un plan mayor para Bray de cara a WrestleMania. Sólo existía un pez mayor en el río, y ese era John Cena.

Ya sabemos que, a esas alturas, WWE no quería hacer nada interesante con Bryan de cara a WrestleMania. El plan era enfrentarlo con Sheamus por tercera vez, algo que incluso llegó a rumorearse para 2020 otra vez. Es una obsesión de Vince. El caso es que el abandono, esa misma noche, de CM Punk, cambió mucho la historia de ese año, y Daniel se convirtió en el gran héroe de WrestleMania 30, ganando dos grandes combates.

La lucha entre Cena y Wyatt, en WrestleMania, no llamó mucho la atención. Pero la rivalidad fue buena. Esa secta de Bray intentó integrar en sus filas a John Cena, y llevar a cabo el turn heel sobre el actor que todos habríamos querido ver. Fue la última vez en la que pudimos soñar con eso; ya sabemos que nunca pasará. Tras meses de rivalidad, en junio, se vieron las caras en Payback, en un Last Man Standing, tras el cuál, al fin, Cena pudo sonreir.

Una lucha que es puro entretenimiento. Por desgracia, Bray, con todo su talento creativo, no es muy buen luchador, pero en este combate, por la participación de más personas, se ve beneficiado.

Como no hay descalificación, Wyatt llega dispuesto a usar en batalla a sus dos gigantes, Harper y Rowan, pero llegan los hermanos Uso para defender a John. Así, las cosas se igualan. Los dos tag teams se quedan quietos  en ringside, mientras Cena y Bray comienzan a luchar. Tienen unos primeros minutos de intercambios correctos, no demasiado destacables, a través de los cuales, Bray consigue asentar su dominio. 

Los dos consiguen aplicar su finisher, sin que la cuenta llegue a 10. Todos los acompañantes se meten en la batalla, y tenemos un entretenido segmento, en el que vuelan unos encima de otros. Abandonan el lugar, mientras Cena y Bray comienzan a usar objetos.

Usan sillas y mesas, para darse unas buenas castañas. Después agarran los escalones metálicos, y continúan con la masacre. Hay que destacar el lanzamiento de Cena de los escalones, desde el ring, sobre un Bray Wyatt que está en ringside, y se los come. Es un golpe brutal, casi tanto como el que se llevó Umaga en el Last Man Standing de 2007 frente al propio Cena.

El brawl es entretenido, y el público está muy metido. La energía es clara. Estos dos hombres siguen pegándose, hasta que Cena consigue aplicar un AA sobre su oponente en ringside. Harper y Rowan vuelven, para pegarle a Cena, y levantar a Wyatt. Una vez más, los Uso hacen acto de aparición, para volar sobre los gigantes. Uno de los Uso se tira de culo, como su tío Umaga, sobre Rowan, partiendo una mesa con su cuerpo, mientras que Harper aplica Superplex desde el ring a otra mesa en ringside, matando, así, al otro Uso con un gran golpe.

Estos cuatro hombres, que oficialmente no forman parte del match, ofrecen así unos minutos muy entretenidos, que permiten a los protagonistas descansar un rato. Pero vuelven a la carga. Bray se lleva a Cena por delante, y a las vallas de producción, de camino, con otro gran ataque.

Cena y Wyatt brawlean ahora entre el público. Llegan a la zona técnica, en la que están las típicas cajas negras de WWE. Desde una de ellas, Cena lanza a su rival con un AA, rompiendo otra de las cajas, y lanzando una tercera encima, para que Bray no pueda salir. Inteligente y original forma de ganar, aunque creo que, aquí, debería haber sonado una explosión, al caer Wyatt, que suena antes de que ocurra el spot, quitándole un poco de fuerza. El público no lo nota, todo sigue siendo lógico.

Buena brawl, con mucha diversión.

Puntuación: ***3/4

domingo, 12 de abril de 2020

John Cena vs Bray Wyatt, WWE WrestleMania 36




Seguimos hablando sobre WrestleMania 36. Vamos a comentar otra de las extrañas luchas que tuvieron lugar en ese evento, y que sólo se justifican por las condiciones excepcionales en las que vive el mundo, que, entre otras cosas, han provocado el cierre definitivo de la XFL, la liga de fútbol americano de Vince McMahon, un antiguo sueño del dueño de WWE, que estaba teniendo un paso por televisión bastante bueno, y que, por los motivos que todos los conocemos, ve imposible su continuidad, destruyendo de forma aparentemente definitiva la ilusión de este hombre.

La lucha de la que hablamos hoy, es el Match que disputan John Cena y Bray Wyatt, un Firefly Fun House Match. Durante semanas, nos preguntamos en qué consistiría este combate, si sería algo parecido al House of Horrors Match que disputaron Bray y Randy Orton hace unos años. Ahora sabemos que no tiene nada que ver, este combate no se parece a nada que hallamos visto antes.

Aquella lucha entre Randy y Bray no funcionó muy bien, igual que el combate entre Bray y Matt Hardy en la casa de este, que no resultó tan llamativo como los matches de Matt en TNA. No es un problema de calidad, la diferencia es que TNA grababa sus programas, mientras que los de WWE son en directo. Si haces pagar a miles de personas 50 dólares, o más, por una entrada, esas personas no quieren ver algo grabado en una pantalla; eso pueden hacerlo en su casa, así que sus reacciones no son positivas. Por eso creo que, en circunstancias normales, WWE descartó la opción de llevar a cabo segmentos de este tipo demasiado largos.

La actualidad es muy distinta. Hoy, lo que parece inapropiado, es llevar a cabo luchas normales, sin público. Por eso hemos tenido estos combates en WrestleMania, y parece ser que la lucha entre Johnny Gargano y Tommason Ciampa, en el último programa de NXT y en sustitución de lo que debería haber sido el Takeover previo a Wrestlemania, ha sido similar. Ya veremos qué nos depara el futuro en este aspecto.

Cena y Wyatt se enfrentaron hace 6 años. Parece increíble que haya pasado tanto tiempo, pero así es; la carrera de Bray, sin darnos cuenta, en sus distintas etapas, es ya muy rica. El caso es que entonces, el heroico Cena derrotó al líder de The Wyatt Family, un enemigo cuyo mensaje en contra de la adicción a los héroes por parte del ganado, le venía como anillo al dedo. Tras WrestleMania, Cena derrotó a Bray en un Last Man Standing, que comentaremos en el próximo post, porque parece apropiado para este momento.

En 2019, nació The Fiend, una nueva personalidad de Bray que quiso vengarse de todos aquellos que habían humillado al pobre Wyatt original. De hecho, lleva una horrible cabeza de Bray, que parece un experimento de Josef Mengele. Wyatt perdió el Campeonato Universal ante Goldberg, aunque, en cierta medida, a través de sus mensajes en Twitter, dio a entender que se había dejado ganar, para poder enfrentarse a John Cena en WrestleMania, y acabar su obra redentora.

En estos meses, The Fiend ha hecho daño a muchos de los rivales que tuvieron rivalidades con Bray: Daniel Bryan, Kane, etc. Pero Cena es su principal objetivo, y la lucha que dan en WrestleMania es muy consecuente con esta historia.

Si en el caso del match entre Undertaker y AJ Styles, tuvimos que dejar claro que, aunque fuera un combate como tal, no podíamos darle nota, por el nivel de posproducción que soportaba, en este caso, ni siquiera podemos decir que esto sea un combate. Me parece un producto cinematográfico excelente, una especie de experiencia onírica que recorre varios momentos de la historia de WWE y de lka carrera de John Cena, y que es terriblemente entretenida y evocadora, pero no es un combate.

Narrativamente, este es un producto notable, por las capas semánticas que incluye. John Cena, se presenta en el Performance Center para enfrentarse a Bray Wyatt, pero es transportado a la Firefun House por arte de magia. En su persecución de Wyatt, se encuentra en diversos escenarios que repasan, básicamente, su vida.

Lo vemos en un segmento en el que se encuentra con el muñeco de Vince McMahon, que amenaza con despedirle, y nos recuerda ese concepto que muchos tenían de Cena como la marioneta de Vince. Por orden del Chairman, llega al ring, emulando su primer combate en WWE, con su primera equipación, frente a Kurt Angle, pero, esta vez, no consigue golpear a su oponente, que es Bray, a pesar de gritar, mil y una veces, como hizo entonces, "Ruthless Aggression". De hecho, Wyatt le pregunta si es esto lo que quería hacer con su vida, y muestra imágenes del pequeño John  jugando a la lucha libre cuando era pequeño. ¿Soñaba con se un esclavo que nunca tuvo derecho a disfrutar de verdad de su éxito?

El siguiente segmento tiene una estética ochentera. Nos trasladamos a un programa clásico de Saturday Night Main Event, en el que Cena y Bray tienen una conversación muy del estilo de esa época. Aquí subyace la idea de que el pobre John, como gran héroe de la empresa, siempre fue comparado con Hulk Hogan. Sólo fue un héroe estereotipado de tantos que ha habido en la empresa. John levanta pesas sin parar, hasta que se rompe los brazos, y no puede golpear a Wyatt. También fracasa en su misión de ser el nuevo héroe de Vince.

Cena vuelve al ring, con la ropa del Doctor of Thuganomics. Entona una canción con la que intenta humillar a Bray, como hizo siempre en su etapa de rapero. Tras sus intentos de humillación, Bray le responde que no es un héroe, que es un bully, una persona horrible, que se ha convertido en "El Hombre", gracias a sus bromas y burlas, gracias a pisotear a sus compañeros. Cena se lanza a por Wyatt, pero este desaparece, y a su espalda, aparece de nuevo, golpeándolo con una cadena en la mano, algo muy propio del Cena de la época.

Ahora es el antiguo Wyatt el que habla, desde su silla. Recuerda su rivalidad con John, el momento en WrestleMania, en el que estuvo a punto de vencer a través del Sister Abigail, mientras todo el público cantaba eso de "The Whole World In His Hands". Se suponía que Cena era hombre de la gente, pero nadie cantaba a su favor. Eso despistó a Bray, que cometió el mayor error de su vida. El Sister Abigail se convirtió en un Attitude Ajustment, y la victoria se fue para el lado de John Cena. Es hora de arreglar eso.

Bray está sentado en su silla, en el ring, mientras John está confuso. Bray advierte: "Run". Corre para atacar a Cena, y le golpea de nuevo. Cena esquiva el Sister Abigail. Ahora, Wyatt le ofrece una oportunidad: le recuerda el error que cometió hace 6 años, al no golpearle con una silla, y acabar con todo definitivamente, dejándose llevar por la ira, y pasándose al lado oscuro. Esta vez sí que lo intenta, pero Wyatt desaparece. Suena la música de WCW Monday Night Nitro.

Todo esto tiene mucho sentido. Porque, durante muchos años, buena parte de los fans esperó un Turn Heel de John Cena que nunca ocurrió. La NWO estaba todavía muy reciente. Si alguien podía llevar a cabo una gesta como la creación de aquel stable, ese era el héroe Cena. Pero nunca ocurrió, y esa rivalidad frente a Wyatt en 2014, fue la última oportunidad de que pasara.

Wyatt está en el ring, imitando a Eric Bischoff, miembro bocazas de la NWO. Recibe a un Cena en un modo Hollywood Hulk Hogan, tocando el Air Guitar como aquel. Pero Cena vuelca toda su ira contra él. Al fin, en este onírico turn heel, suelta todo lo que lleva dentro. Vemos imágenes de algunas de sus derrotas más dolorosas, incluido el momento en que CM Punk huyó con el título de WWE. Pero, de pronto, la víctima de sus golpes no es Bray, sino el cerdo de juguete que forma parte de su cuadrilla. Detrás de Cena aparece The Fiend, que, ahora sí, aplica el Sister Abigail, mientras suenan las palabras del propio Cena, sobre su victoria hace 6 años. Fiend ahoga a Cena, y el Wyatt normal hace el conteo.

Victoria para The Fiend en este combate, o lo que sea. Vemos a Titus O'Neal, que ha sustituido a Rob Gronkowski como host, que se ha proclamado campeón 24/7 un rato antes. Titus dice que no sabe qué acaba de ver, y yo tampoco, No sabría darle una nota. Pero me ha gustado mucho.

Puntuación: -

martes, 3 de marzo de 2020

Goldberg vs Bray Wyatt, WWE Super Showdown 2020





Vamos con el main event de WWE Super Showdown, el polémico match titular entre The Fiend, Bray Wyatt, y Bill Goldberg. El veterano se convirtió en Campeón Universal, y eso no ha gustado nada a la gente.

En cuanto a la lucha, no creo que sea mala, en lo relativo a lo que puede hacer Goldberg sobre un ring, que no es mucho. Nada más empezar, se lanza con Spear. The Fiend consigue soportar varios de de estos ataques, y, desde el suelo, agarra a su oponente con su Mandible Claw en dos ocasiones. Así, está a punto de ganar, pero Goldberg se libra en ambos casos, aplica otra Spear y remata con un Jackhammer. Hay quien dice que el Jackhammer no está muy bien aplicado, por soportar poco a su oponente en el aire, pero en realidad, ese tipo de Jackhammer es muy habitual en la carrera de Goldberg, dependiendo del peso del rival.

La lucha no está mal, está bien escrita para el tipo de hombres que se enfrentan. Lo que enfada a la gente es el resultado. Analicémoslo.

En principio, parecía obvia la derrota de Goldberg. WWE no tenía planes para él, y lo estaba usando como reclamo para los eventos de Arabia. Así, The Fiend retendría el título, y se enfrentaría a Roman Reigns, que ganaría un Elimination Chamber en el evento homónimo.

Pero había varios problemas con ese plan. Para empezar, que teníamos una cartelera para WrestleMania con un combate que enfrentaba a The Fiend con  Roman Reigns, y otro en el que se veían las caras John Cena y Elías. Ninguno de los dos era demasiado interesante.

Por otro lado, una victoria de Roman Reigns en WrestleMania ante Wyatt, habría devuelto los pitos al estadio. Recordemos que Reigns tuvo que pasar un cáncer para que la gente dejara de abuchearle, y que lleva un año en rivalidades secundarias, para que los fans no vuelvan a odiarlo. Que fuera él quien derrotara a The Fiend hubiera provocado que todo ese trabajo se viniera abajo.

Sobre Elías, dado que se ha pasado al bando técnico, su historia con John Cena pierde fuelle. Además de todo esto, hay que decir que una supuesta cartelera de WrestleMania se había filtrado, aunque,todas las luchas que aparecían eran muy obvias. Había que cambiar cosas.

Entonces, aunque la victoria de Goldberg parece un inexplicable push, en realidad, es un sacrificio. Es él el que ha derrotado a The Fiend, y por tanto, es el que se lleva los abucheos. 

Yo ya advertí en este blog que darle el título a The Fiend era un error. Él debería estar en otro tipo de historias. Su campeonato limita sus posibilidades, como hemos visto, y también limita al propio campeonato. Lo importante en WrestleMania no es quién sea Campeón, sino quién se enfrente a quién, y The Fiend vs Roman Reigns no es una apuesta interesante para un show de ese tamaño.

Así, Goldberg luchará con Roman Reigns, de tal manera que la gente apoyará al joven frente al viejo. Además, es un choque histórico, entre héroes de generaciones distintas, entre usuarios del Spear. Suena bien. Además, la empresa ha eliminado de sus planes el Elimination Chamber por el Number 1 Contender, de tal manera que la rivalidad no tiene que esperar a ese penúltimo PPV, que queda relegado para rivalidades secundarias, como debe ser.

Asimismo, en lo relativo a Wyatt, este ha señalado que su derrota ha sido un "sacrificio", quitándole un poco de trascendencia. Porque recordemos que el plan de The Fiend es vengarse de aquellos que maltrataron al antiguo Bray, y lo está haciendo. Goldberg no era su objetivo, sino John Cena, uno de sus principales rivales, que ya le enfrentó en WrestleMania, y con el que tuvo una de las mejores peleas de su vida.

Estas dos luchas tienen mucho más sentido en un WrestleMania, y las rivalidades han comenzado ya, aumentando la audiencia de Smackdown. Esto es algo que había perdido el Road to WrestleMania, por el hecho de meter PPVs secundarios a pocas semanas del show de shows, y que parece recuperarse ahora, al dejar, como decía, Elimination Chamber para cosas como los títulos femeninos o en parejas. 

Puntuación: **3/4

sábado, 30 de noviembre de 2019

Daniel Bryan vs The Fiend, WWE Survivor Series 2019




Estamos hablando sobre Survivor Series. Tras analizar la lucha entre Rey Mysterio y Brock Lesnar, hoy comentamos lo sucedido entre el nuevo monstruo The Fiend, y Daniel Bryan, otra batalla entre un campeón monstruoso y un underdog, que está bien escrita.

Aún no hemos hablado de The Fiend, la nueva gran atracción de WWE. Es la última personificación de Bray Wyatt, luchador que ya destacaba por su personaje original y que, ahora, se ha convertido en un monstruo de verdad, un ser de otro mundo, con una máscara que produce pánico, y una forma física más poderosa.

Durante meses, The Fiend ha aparecido en RAW, por sorpresa, tras apagones de luz, para ahogar a distintas leyendas y a luchadores. Y ha alternado estos momentos de terror con segmentos extraños, casi cómicos, en los que conversaba con macabras marionetas. Sorprendentemente, en Crown Jewel, derrotó a Seth Rollins, tras una rivalidad extraña que ya comentaremos, y se convirtió en Campeón Universal. Como había sido traspasado días atrás a Smackdown, este título se va para la marca azul en su nueva etapa en Fox, en la que ha sido muy beneficiada tras la separación de rosters, de tal manera que, por primera vez en años, RAW parece claramente inferior, en cuanto a nombres, a Smackdown, y tras el último turn-heel de Seth Rollins, carece casi totalmente de héroes.

Siempre he criticado los sempiternos reinados de Brock Lesnar como Campeón de Raw, puesto que ocupa aún hoy. Los combates por el título mundial siempre son muy interesantes para un PPV o un Live Show, así que tener el campeonato secuestrado por una persona que lucha de vez en cuando, no puede ser bueno para los negocios. Y aún así, WWE insiste en ello, y hace algo similar con Wyatt en Smackdown, que si bien sí puede luchar en todos los PPVs, es un personaje que no puede estar en el día a día como los demás, para no quemarse. Parece que a WWE le gusta que los campeonatos sean vistos como algo que está en manos de un ser superior, una atracción especial.

The Fiend realmente no parece un campeón. Es el tipo de personajes que hace un papel mejor en historias secundarias, en feudos en los que el storytelling tiene un especial peso, como pasaba con Undertaker, o como ha pasado durante años con Wyatt. Tras un sólo combate tras su vuelta, recibió su oportunidad titular, sin apenas adaptar el personaje a la lucha normal.

Porque Fiend, ahora mismo, es un monster heel, de los que no venden nada. Es un tipo de luchadores que dan poco juego en los combates. Pero es cierto que, con el paso de los meses, este tipo de personajes se van "normalizando", en WWE, hasta ser luchadores que sufren y padecen, como cualquier ser humano. 

Por su parte, ya sabemos que Bryan se convirtió en rudo a principios de año, y continuó con ese personaje, acompañado por Rowan en el papel de mánager y guardaespaldas. Tras una buena rivalidad con Roman Reigns involucrado, Rowan abandonó ese rol, estando en una posición en la cartelera superior a la que había tenido en toda su carrera. Por desgracia, tras ser movido a RAW, parece que, una vez más, no hay historias para él.

Bryan, desde esa historia, está a medio caballo entre el bien y el mal. No acaba de definirse. Nakamura y Zayn intentan convertirlo en parte de su equipo, mientras que el público le pide que vuelva a cantar el "Yes! Yes!". Durante los programas previos a este combate, Bray ha jugado con eso, con las pequeñas promos de su versión bondadosa. Dudando sobre si gritar o no, Bryan llega al ring.

Este combate ha gustado bastante. Yo creo que cuenta una buena historia, pero es similar al Mysterio vs Lesnar, en el sentido de que sigue un patrón parecido, y acaba rápidamente con una victoria brutal del monstruo. Y es que, Wyatt, domina desde el principio, atacando con fuerza al pobre humano, incapaz de responder. Esto es así, hasta que Daniel provoca un par de errores de su rival, que acaba chocando contra escaleras y poste.

Entonces, Bryan realiza un comeback portentoso, que pone al público de pié. Es un luchador teóricamente rudo, y aún así, de la nada, y a pesar de que WWE se ha cargado su personaje con la forma de usarlo, todo el mundo vuelve a amarle. Como Rey Mysterio, es de los pocos luchadores capaces de ser queridos por su forma de luchar. Así, propina un montón de Missile Dropkicks, y otros ataques frontales, que ponen en jaque al monstruo. Finalmente, este le atrapa con su guante, y le ahoga, para que la cuenta llegue a tres.

Como digo, combate simple, con un comeback genial y una historia de David vs Goliat bien contada.

Puntuación: ***1/4

viernes, 30 de marzo de 2018

Matt Hardy vs Bray Wyatt, The Ultimate Deletion, WWE Monday Night Raw 19/03/2018



Ya disfrutamos, en Impact Wrestling, del peculiar y novedoso personaje de Matt Hardy, y su universo Broken. En la empresa, entonces, de Dixie Carter, el mayor de los Hardy protagonizó junto a su hermano, su familia, y otros luchadores, varias storylines relacionadas con un mundo nuevo, el universo Broken.

En él, Hardy, después de ser derrotado en el mundo real por su hermano de una forma muy dolorosa, se volvía loco, y se hacía llamar Broken Matt Hardy. Pero la cosa no se quedó en los manerismos del propio luchador, sino que disputó varias luchas fuera del ring, en sus tierras, el Complejo Hardy. Allí, derrotó a su hermano en un combate grabado lleno de fantasía, y convocó a parejas de todo el mundo para disputar una guerra absolutamente enloquecida.

Los Hardy utilizaron sus nuevos personajes fuera de Impact, tanto en Ring of Honor como en otras empresas independientes en las que trabajaron. Pero, cuando volvieron a WWE, TNA dejó claro que los derechos de los personajes pertenecían a la empresa, ahora propiedad de Anthem Media. La cosa se puso difícil para los hermanos, que tuvieron un gran momento en su regreso en WrestleMania 33, y un par de luchas buenas por los campeonatos tag team de RAW. Pero, cuando perdieron este título, la verdad es que se quedaron sin nada en la empresa. Y es que, como pasó con Rhyno, Rob Van Dam o los Dudley Boys, es obvio que WWE no tiene ninguna intención de aprovechar la experiencia o el tirón que pueden tener sus leyendas. El Universo Broken es lo único de los Hardy que podía interesar ahora mismo a WWE. Ya lo demostró la empresa cuando usó su estilo para grabar un segmento de batalla entre la Familia Wyatt y New Day.

Por suerte para Matt, creador principal de este universo, las negociaciones con Impact Wrestling llegaron a buen puerto. El universo Broken, ahora conocido como Woken, aterrizó en WWE. La empresa de Vince se hizo con los derechos del material grabado en la casa de Matt en sus tiempos en TNA, y con los servicios de Jeremy Borash, que fue uno de los trabajadores de Impact que más trabajaron en el proyecto Broken. El primer enemigo de Woken Matt Hardy fue Bray Wyatt, siempre metido en historia turbias.

Esta es una historia que se ha alargado muchísimo, más de la cuenta, posiblemente. Quizás se hizo así para que terminara en WrestleMania, pero lo cierto es que una lucha en el Compendio Hardy no cabe en el Mayor Evento de Todos. WWE ya ha experimentado varias veces lo de grabar segmentos desde varias localizaciones en un gran evento, y nunca ha funcionado. Así, el WrestleMania para Matt Hardy y Bray Wyatt tuvo lugar en el programa de Monday Night Raw del 19 de marzo de 2018.

Porque, en WrestleMania, Matt ya ha anunciado que entrará en la Andre the Giant Memorial Battle Royal. Es posible que, teniendo en cuenta los acontecimientos del citado capítulo de Raw, ocurran cosas en esa Battle Royal relacionadas con un nuevo personaje para Wyatt, o con el regreso de Jeff Hardy tras una larga lesión. Eso le da un poco más de vidilla a la batalla real.

Como digo, la rivalidad fue demasiado larga, y se compuso, sobre todo, de segmentos grabados con soliloquios exagerados de uno y otro. Aunque la gente recibió la llegada de Woken Matt Hardy con mucha alegría, creo que se fue diluyendo, por el papel secundario de la confrontación entre ambos, y por el hecho de que se llevara a cabo tan lentamente, y sin presencia física.

El caso es que el viejo Matt entró en una racha de derrotas, propia de veteranos con él. Como decía antes, WWE hace lo mismo con todos. Pero, después de ser derrotado por Bray en una pelea en Raw, se le vio raro. Comenzó a hacer el gesto de "Delete". Su llegada estaba próxima.

Sus primeros vídeos con monólogos enloquecidos tuvieron mucho éxito. Pero los dos luchadores pasaron meses mandándose mensajitos, sin combates importantes en PPV. Se enfrentaron en el Raw del 25 aniversario, en una lucha que ganó Bray, y que duró muy poquito. Luego, volvieron a verse las caras en Elimination Chamber, en este caso, con victoria para Matt. Al público  asistente no parecía interesarle mucho el combate. Eso es una prueba de que la rivalidad no se ha llevado muy bien, sobre todo para la parte del público que no ha disfrutado del trabajo de Matt en Impact. 

La lucha entre Hardy y Wyatt en el Raw citado se llamó The Ultimate Deletion, y fue grabada, de nuevo, en la mansión de Matt, con la presencia de los lugares comunes y los personajes vistos en Impact. A la gente que nunca había visto algo así, le ha encantado. A los seguidores del Universo Broken les ha parecido un poco light, sin tanta violencia como llegó a verse en Impact. Pero era obvio que sería así, en WWE no vamos a ver a Abyss partiéndole la cabeza a un hombre con una piedra. A mí me parece de un nivel similar a la Final Deletion entre Matt y Jeff, aunque no le de una nota oficial, porque no me parece un combate de lucha libre según las reglas del deporte. Pero, como sé que hay gente para la que los ratings son muy importantes, si lo tuviera que valorar, posiblemente estaría alrededor de las ***1/4.

En el programa de Raw, la lucha fue emitida con cortes, y con comentarios, pero WWE la ha subido a su canal de Youtube de una pieza. Matt Hardy, desde los comentarios, ha agradecido a "Meekmahan" que quitara los comentarios del "blasfemo" Cole. Y es que, el comentarista de WWE, durante los comentarios, dijo algunas cosas que no gustaron a Matt, y este le atacó desde Twitter, poniéndolo en el punto de mira de su drone, el Vanguard 01. Kurt Angle mandó un referee a la casa de Matt, así que esto es una lucha oficial de la empresa. La mujer del protagonista, Reby Hardy, compone la banda sonora de la producción, que incluyen vario cortes de música clásica. A los pies del ring, Reby toca el tema escrito por ella misma para piano, Live in Fear of Deletion.

Bray Wyatt, con su lámpara, llega a la Mansión, siendo recibido por el drone. Se acerca al ring de Matt, en el que luchó con Jeff en la primera pelea de este tipo. Los dos luchadores tienen un buen intercambio, incluido el uso de sillas, pero Matt le hace una señal a su robot para que ponga en práctica el "Boomstick Protocol". Petardos y fuegos artificales salen de detrás del ring, y Wyatt tiene que huir. Está guay, aunque no son lanzados a los luchadores como los de The Final Deletion.

Los luchadores combaten en varios entornos peculiares del Complejo Hardy. Llegan a Dilapidated City, y se encuentran una vieja cabaña abandonada, que Hardy ha preparado a propósito para recordarle a Wyatt aquella casucha en la que estaba la Hermana Abigail, y a la que, creo, Randy Orton le metió fuego. Hardy aprovecha su confusión para pegarle con un palo, aunque Bray se lo quita, y enfadado, persigue a su anfitrión.

Llegamos a Land of Obsolete Men, dónde hay un montón de tumbas de aspecto extraño, que, se supone, pertenecen a hombres que recibieron su deletion. Hay efectos especiales. Matt aparece y desaparece, y Wyatt desaparece por un lado y aparece por otro, como en Pacman, buscando a su rival. Está muy guay, muy simbólico y relacionado con esos bosques malditos americanos. Pero no se puede ratear como combate de wrestling algo que sea hace gracias a la técnica.

Wyatt y Hardy pelean en el gimnasio de este, en el que hay otro ring. Dome of Deletion. Matt ataca a su rival con una escalera, y le deja en mal estado. En una escena muy entretenida, tiene que elegir si usar una silla de ruedas o un cochecito, que supongo que es un cortacesped o algo así, para atropellar a Bray. Pero, es tan lento, que este acaba levantando antes, y atacándole. Buen uso de la música por parte de Reby aquí, primero, con el Cascanueces de Tchaikovsky en la elección de vehículo, y después, con el Himno de la Alegría de Beethoven durante el acercamiento motorizado. Lo arrastra hacia el bosque, donde son localizados por Vanguard. A los pies del Lago de la Reencarnación. Matt pide ayuda a su amigo el bote, y, cuando va a recibir un Sister Abigail sobre él, Vanguard detiene a Bray. Matt se esconde bajo el bote, pero cuando Wyatt lo levanta, el que está ahí es el Señor Benjamin. Le lanza a las manos una pequeña bola del mundo, y le canta su canción de devorador de mundos, The Whole World in His Hands. También hay una aparición de Jeff Hardy, cantando la misma canción. En la confusión de la ridiculización de su propio personaje, con el mundo, literalmente, en sus manos, Matt reaparece y le aplica un Twist of Fate. El referee de WWE hace el conteo, y Bray es derrotado, tras lo cual, es arrojado al Lago de la Reencarnación. Hardy da por terminada la Guerra, pero no encuentra el cuerpo de Bray. ¿Qué habrá pasado con él? Espero saberlo en WrestleMania 34.

Puntuación: -

martes, 30 de enero de 2018

30-Man Royal Rumble Match, WWE Royal Rumble 2018



Ya ha llegado la edición de 2018 de Royal Rumble, con la que inicia el camino hacia WrestleMania. Este año, tenemos dos Rumbles, uno de hombres y otro de mujeres. Y, aunque era un experimento riesgoso poner dos batallas de este tipo en un mismo show, creo que la cosa ha quedado muy bien, y que los dos Royal Rumble matchs han sido bastante buenos. Vamos a empezar repasando el de hombres, que es el que tiene lugar primero en el evento, porque el femenino resulta ser el main event.

Que este Rumble no sea main event, nos indica que en el de mujeres van a pasar cosas más importantes. Por tanto, y teniendo en cuenta la participación de luchadores con pocas opciones como Heath Slater, supuse desde el principio que no habría grandes sorpresas. Hay un par de apariciones muy chulas, pero efectivamente, no hay ninguna locura. No obstante, la participación es de mucho nivel, y la lucha queda muy bien, sobre todo gracias a la parte final. 

Finn Balor y Rusev comienzan la batalla. El búlgaro se lleva el mayor pop de la noche, pues todo el mundo corea "Rusev Day". El tercer participante es Rhino, que golpea a ambos con fuerza, pero es eliminado por el 4º luchador del día, Baron Corbin, que es, seguidamente, eliminado por Balor. Corbin se enfada y asesina a todo el mundo, incluido Heath Slater, que era el siguiente en salir. Es gracioso, porque después, todos los luchadores que salen le pegan al pobre Slater.

Aparece Elias, catando con su guitarra, aprovechando que no hay nadie en condiciones de luchar. Y después, aparece la primera sorpresa de la noche, Andrade Cien Almas, el campeón de NXT, que el día anterior había tenido una lucha fantástica ante Johnny gargano en Takeover. Los dos tienen un buen intercambio, pero ahora sí, se van acumulando luchadores en el ring.

Con el número 10, debería haber salido The Perfect Ten, Tye Dillinger. Pero la pareja formada por Kevin Owens y Sami Zayn, que anteriormente habían fracasado a la hora de intentar quitarle el WWE Championship a AJ Styles, le ataca para quitarle el sitio en el Rumble. Owens quiere salir a luchar, pero Sami insiste en entrar él, y así lo hace. No sirve para mucho, porque es eliminado pronto. Después de recibir muchos golpes, Heath Slater es introducido en el ring por Sheamus, y aprovecha para echar fuera al irlandés cuando este se mete también en el cuadrilátero. No dura mucho el padre de familia, que es expulsado por Bray Wyatt.

Los tres miembros de New Day coinciden en el ring, pero dos de ellos, Woods y Big E, son eliminados por Jinder Mahal. El indio intenta hacer lo propio con kofi Kingston, pero llega el momento de realizar la acrobacia de turno para sobrevivir. Cae fuera, pero pone un pie sober Xavier, que aún estaba tirado en el suelo. Sus amigos le ponen una bandeja de tortitas, para que pueda apoyar el otro pie, porque, como sabéis, para ser eliminado, un luchador debe tener los dos pies sobre el suelo. Big E y Xavier Woods impulsan a Kofi, que vuela de vuelta al ring y expulsa al excampeón de la WWE. Esto tiene pinta de ser el primer capítulo de una rivalidad entre New Day y el grupo de Jinder. Almas echa fuera a kingston, y llega el Woken Matt Hardy para enfrentarse a Bray Wyatt.

Aunque los ánimos a Rusev continúan, los dos locos le echan fuera, y luego se eliminan mutuamente. Veremos como continúa esta rivalidad. Después de que Bray derrotata a Matt sin problemas en RAW, parece que el mayor de los Hardy podría dejar de ser Woken y llegar al estado Broken. 

Suena la música de John Cena. El rapero llega al ring entre cánticos de "John Cena Sucks", aunque todos los supervivientes se ceban con él. Aún así, se venga de Elias, que le pegó un guitarrazo en el 25 aniversario de Raw. Después de su entrada, tenemos una bonita sorpresa, porque llega al ring The Hurricane.

Hace poco, desde Twitter, Shane Helms se postuló para formar parte de la nueva división crucero de WWE. No estaría mal darle ese toque a 205 Live, después de las bajas de los últimos meses. En el Rumble, por lo pronto, Hurricane intenta atacar a Cena con un ChokeSlam, pero es lanzado fuera por el 16 veces campeón.

Tenemos otro participante de NXT: Adam Cole, que le da una pequeña alegría al público. El excampeón de Ring of Honor viene con vendas, por las heridas causadas en el evento de NXT de la noche anterior. Aún así, tiene una buena participación en esta pelea. En la posición 27, tenemos la mayor sorpresa de la noche: llega Rey Mysterio, con una forma física muy mejorada, y una gran ovación del público. Esto es bueno, porque el hombre acabó muy decepcionado después de que en su última aparición en un Rumble, el público le abucheara por salir con el número 30, cuando todos esperaban a Daniel Bryan.

Andrade Cien Almas vuela, sólo para tragarse un RKO de Randy Orton, y ser eliminado. Tremendo ataque. Aunque siempre hay muchos luchadores en el ring, lo cierto es que hay muchas historias que se cuentan. El séquito del Miz evita que Roman Reigns le elimine, pero los dos se llevan un Superman Punch. Rollins ayuda a Roman con un curb Stomp, y con una bomba, echan fuera al rudo, que cae sobre sus lacayos. Roman no agradece el trabajo de su compañero, y también aprovecha la ocasión para hacerle caer.

En la última posición, aparece Dolph Ziggler, que semanas antes había dejado el título de Estados Unidos vacante, y había desaparecido de la programación de WWE. Esta aparición sorprendente le situaba como principal favorito, pero es eliminado muy pronto. Supondremos que la storyline del rubito va por otro lado, si es que la hay.

Tras la salida de Ziggler, solo 6 luchadores quedan en el ring: John Cena, Randy Orton, Rey Mysterio, Roman Reigns, Shinsuke Nakamura y Finn Balor, que aguanta desde el principio. Los tres primeros unen fuerzas para montar un choque generacional, puesto que son tres de las grandes estrellas de su tiempo, y se enfrentan a tres tipos que ahora están arriba. En primera instancia, salen ganadores, puesto que Cena aplica AA sobre Balor, Rey Mysterio golpea con 619 a Reigns, y Orton conecta un RKO sobre Nakamura. Pero cuando se pelean entre ellos, Reigns aprovecha para eliminar a Orton, y Balor a Mysterio. Se termina, así, la participación del enmascarado. Si bien parece que no ha firmado un nuevo contrato con la empresa, el tiempo que ha permanecido en el ring, mucho más alto que el que suelen tener los invitados de un día, me hace pensar que es probable que vuelva.

El Fatal Four final está muy bien, con muchas opciones por parte de todos. Los 4 serían ganadores creíbles. Además, hay muchos minutos de pelea. La gente está claramente con Shinsuke, y le grita a Reigns y Cena que los dos apestan cuando pelean el uno contra el otro. Cena acaba expulsando a Balor, después de que este le pegara un pisotón muy fuerte a Nakamura. Y, luego, es el japonés el que consigue derrotar al legendario luchador americano. Se queda sólo con Reigns, y para sorpresa de todos, se lleva el triunfo final en el Royal Rumble 2018. Después de la pelea, declara que quiere como rival en WrestleMania a AJ Styles, el campeón de WWE. Así, veremos una nueva versión de la pelea que pudimos ver en New Japan, pero en el mayor escenario del mundo del wrestling.

Puntuación: ***3/4

lunes, 12 de junio de 2017

Roman Reigns vs Samoa Joe vs Bray Wyatt vs Seth Rollins vs Finn Balor, WWE Extreme Rules 2017



Hace tiempo que Extreme Rules se convirtió en un evento en el que todas las luchas que había era con unas reglas distintas. Pero no necesariamente extremas. De hecho, muy poco extremas. Debería llamarse el PPV, simplemente, WWE Rules.

Más allá del nombre del PPV, lo más interesante de la edición 2017 de este evento era la lucha a cinco bandas, por hallar un nuevo retador por el Título Universal de WWE. Porque más que un retador a ese título, se buscaba un adversario para Brock Lesnar.

Se suponía que ese rival iba a ser Braun Strowman, el tipo más interesante que hay hoy en día en WWE. Por desgracia, se lesionó, y estará un tiempo fuera. Pero bueno, será una excusa para cocinar un poco más a esa gran estrella en la que se está convirtiendo. Primero, Lesnar tendrá que pelear contra uno de estos 5 tipos: Bray Wyatt, Seth Rollins, Roman Reigns, Finn Balor y Samoa Joe.

Esta es una lucha que la gente ha amado. Posiblemente, y una vez más, haya sido por el resultado: Samoa Joe ganó. Será genial ver a la Samoan Submission Machine meterse en Súplex City, pero hay que tener en cuenta que Lesnar no ha tenido una lucha de verdad desde mediados de 2015, en su última rivalidad con Undertaker. Esperemos, por lo que más queramos, que esto no sea un nuevo squash.

Esta lucha es muy diver, pero no es un MOTYC, ni de lejos, me temo. Tenemos unos primeros minutos bastante aleatorios, con ataques al azar sin mucha historia, hasta que Bray y Joe, los canallas gorditos de la batalla, se unen para apalizar a todo el mundo.

Incluso usan sillas, y hay varios momentos de dudas y tensión entre ellos. Estas dudas se diluyen cuando Wyatt utiliza a Joe como escudo en contra de un vuelo de Rollins. Ya no hay equipos.

Reigns destroza a Balor y Bray con un spear sobre las llamadas barricadas (si queremos hacer una de esas traducciones literales), mientras Rollins vuela sobre la mesa en la que estaba Joe. Así, aprovechan, por primera vez en la lucha, para enfrentarse los dos héroes, en un duelo interesante. Van entrando luchadores al ring, y hay finishers por todos lados, hasta que Joe consigue dormir a Balor con el Coquina Clutch. Samoa Joe gana, y se convierte en el rival de Brock Lesnar.

La pelea es buena, larga y divertida, pero no consigue transcender.

Puntuación: ***1/2

miércoles, 15 de febrero de 2017

John Cena vs AJ Styles vs Bray Wyatt vs Baron Corbin vs Dean Ambrose vs The Miz, WWE Elimination Chamber 2017



Ahora que WWE tiene más PPVs en parrilla que nunca, ha vuelto a traer a la palestra la Elimination Chamber. El evento homónimo pertenece a Smackdown, como TLC y Money in the Bank, lo que me hace pensar que todos los PPVs temáticos se están quedando en la marca azul. Sería preferible que fueran rotando, para que las luchas grupales queden más heterogéneas.

John Cena ganó su campeonato mundial número 16 en Royal Rumble, igualando así los campeonatos ganados por Ric Flair, según WWE (él dirá que son 18). Pero todos sabíamos que en EC, lo perdería, en favor de Bray Wyatt, que, así, culminará su storyline con Randy Orton en WrestleMania. WWE, por tanto, perdió la oportunidad de contar la más mínima historia con respecto a este récord, aunque se podrían haber hecho mil cosas. Quizás tengan en mente una historia buena para cuando Cena gane el título 17, aunque siendo WWE, seguramente no. Me parece increíble que le paguen a guionistas.

Tenemos una Elimination Chamber previa a WrestleMania, con John Cena, Bray Wyatt, AJ Styles, Dean Ambrose, The Miz y Baron Corbin. Es una buena participación, con buenos luchadores y personajes muy definidos. Veamos qué sale de aquí.

La lucha comienza con una tradición en las Elimination Chambers: que comiencen peleando dos tipos con mucha química entre sí. Así, comienzan la batalla John Cena y AJ Styles, que ya se conocen bien. Aquí, llevan a cabo algunas buenas maniobras, sacando varios spots de los que han mostrado en sus anteriores enfrentamientos. 

Pasa mucho tiempo hasta que alguien es eliminado en esta lucha. Y eso es porque aquí no hay jobbers, los 6 participantes están muy over en Smackdown, y se tiene que respetar su posición. Hay que decir que la estructura es nueva, y es bonita desde arriba, ya que se ve el logo de WWE en el centro. Pero los suelos han dejado de ser de metal, no suenan, y no parecen nada dolorosos, y las celdas están bien tapadas por arriba, así que no se puede agarrar a nadie como en otras ediciones. Por otro lado, ya no hay nada de cristal, todo es plástico.

Van saliendo Ambrose, Bray y Corbin. Nadie es eliminado, pero todos se dan una buena paliza. Hay buen uso de la estructura, con algunos saltos desde arriba, golpes contra las rejas, y golpes contra las cristaleras de plástico. Corbin hace el papel de monster heel, golpeando a todos su rivales, que están KO. Se abre la última cabina, la de Miz, que está demasiado asustado para salir. Ambrose aprovecha el despiste del Lobo Estepario para cubrirle con un Rollup. Baron es el primer eliminado, y como venganza, masacra a Dean. Ya tenemos otra rivalidad para WrestleMania. The Miz le hace el pin a Ambrose, y le elimina.

A Cena no le cuesta mucho derrotar a Miz, y luego, debe enfrentar a los dos rivales que quedan, Bray y AJ. Tienen un buen enfrentamiento, pero al final es cazado por la Sister Abigail. Styles y Wyatt dan una gran final, con victoria para el barbudo, utilizando de nuevo su finisher.

Me parece una buena lucha, sin mucha historia, pero con mucha competición, con mucho uso de la jaula, y con cierto toque old-school. 

Puntuación: ****

lunes, 30 de enero de 2017

WWE Royal Rumble Match 2017



Tengo que confesar que tenía bastante 'hype' por el Royal Rumble Match de este año. Pobre de mí, que todavía confío en los bookers de WWE.

El evento Royal Rumble no ha estado mal. Las luchas titulares están bien, incluida la del título crucero, para variar. Ya las repasaremos durante los próximos días. Pero hoy voy a hablar del Royal Rumble Match, que es el que estropea la noche, sobre todo teniendo en cuenta que dura una hora, siendo una parte muy importante del PPV.

Royal Rumble es una lucha única. Solo se da una vez al año, y lo que ocurra, para bien o para mal, va a pasar a la historia, necesariamente. Por eso, sería de esperar que hubiera un equipo de guionistas,o bookers, escribiendo una historia interesante, para que la batalla sea recordada como algo grande. Pero no, como pasó en el Rumble de 2015, aquí nadie ha escrito nada, no pasa nada en toda la batalla, no avanzan, casi, rivalidades, ni hay actuaciones individuales especialmente reseñables.

No hay apariciones sorpresa interesantes, tampoco. Eso no es muy malo, porque las grandes estrellas de la batalla ya habían sido anunciadas, con el fin de llenar el AlamoDome de San Antonio. Pero Goldberg, Lesnar y Undertaker cobran mucho por combates reales, lo que significa que podían estar poco tiempo sobre el ring, así que llegan todos al final de la batalla. Mientras tanto, casi nada importa.

Empiezan Big Cass y Chris Jericho, que no hacen... nada. Entran Kalisto, Mojo Rawley, y Jack Gallagher como representante del programa 205, con su paraguas, haciendo un par de cosas divertidas. Luego entra Mark Henry, que tiene una buena reacción del público, ya que es texano, y elimina al crucero.

Posteriormente, entra Braun Strowman, que es lo mejor de todo el Rumble. Recordemos que, previamente, le había costado la lucha titular a Roman Reigns, pero a él no se le ocurre entrar a vengarse. Eso hubiera sido lógico.

Strowman elimina a todo el mundo, menos a Jericho, que es el único que tiene cabeza suficiente como para huir. Henry opone un poco más de resistencia, pero es inútil. Justo después entra Sami Zayn, el gran rival de Braun, que intenta realizar una nueva gesta, sin éxito en primera instancia. Luego llega Big Show, que tiene un buen duelo con Braun, pero sale derrotado, no sin antes dejar KO a Jericho con un puñetazo.

Con el número 10, entra, de NXT, Tye Dillinger, The Perfect 10. Era una entrada un poco obvia. Tye se une a Sami para intentar derrotar a Braun, que es demasiado fuerte. Otra sorpresa obvia es James Ellsworth, que no se atreve a entrar, hasta que sale el siguiente luchador, Ambrose, que le obliga a subir, tan solo para que sea destruido. El siguiente en entrar es Baron Corbin, que aprovecha una Helluva Kick de Zayn sobre Braun para eliminar al monstruo, de una forma un poco fría.

Y aquí muere la lucha. Hasta entonces había estado bien la cosa, pero ahora tenemos una media hora por delante en la que no pasa nada. Empiezan a entrar luchadores, pero ninguno sale fuera. Se amontonan. Kofi Kingston tiene su momento de escapar de la eliminación, agarrándose al poste  exterior del ring. Pero lo más llamativo es la eliminación de New Day por parte de la pareja formada por Sheamus y Cesaro, que justo después son sacados fuera por Chris Jericho.

Siguen entrando luchadores. Randy Orton y Bray Wyatt coinciden. Llega Luke Harper, y les ataca, continuando con la historia de la Familia Wyatt. Está a punto de aplicar un Sister Abigail a su señor, pero se come un RKO, como la mitad del ring.

También sale Dolph Ziggler, que aplica superkicks también a todo el mundo. Aparece Apollo Crews, que se supone que está en rivalidad con Dolph, pero este ni le mira. Luego se pasa la vida por los medios, hablando de lo bueno que es. La gente grita "booring" y "Bullshit", porque aquí no pasa nada.

La cosa se anima cuando llega Brock Lesnar, con el número 26, y asesina al ring completo. Y en el ring hay gente muy importante, como Bray, Orton, Jericho o Rusev. Lesnar elimina a Ambrose y a Ziggler, como si no valieran nada. Como tampoco han hecho nada destacable en toda la batalla, a nadie le importa. No hay ninguna referencia a la rivalidad pasada entre Lesnar y Ambrose. Con el número 27, tenemos la aparición sorpresa de... Enzo Amore. Lesnar le destruye con un clothesline, y le elimina.

Ahora llega Goldberg. Aplica un Spear a Lesnar, y le elimina. A este se le queda cara de tonto, porque le ha hecho lo mismo que en Survivor Series. Gran jugada, y gran preparación de cara a WrestleMania. Como WWE cuenta con pocas apariciones de los dos luchadores, y Goldberg no está en condiciones de luchar mucho, han creado una historia que se adapta perfectamente a esta falta de medios. Es parecido a lo que hizo Steven Spielberg en Tiburón, que podía mostrar poco, y mal, al bicho, lo que  hizo a la película ganar en tensión por el terror a sus contadas apariciones.

Llega Undertaker, y se mira cara a cara con Goldberg. Va a por ChokeSlam, pero se meten Rusev y Corbin, que acaban eliminados. Spear de Goldberg sobre Taker, pero cuando el ex WCW elimina a Harper, el Deadman le echa fuera. Da pena, porque no llega a haber emoción entre los 3 grandes, no hay grandes batallas entre ellos.

Con el número 30 sale Roman Reigns, a quien nadie espera, la verdad. Elimina a Undertaker, cuando este estaba sacando a Zayn. El público no reacciona nada bien a esto, porque teme que otra vez va a ganar Roman. Reigns consigue echar a Jericho y Wyatt del ring, pero no puede con Orton. Randy gana, y va a WrestleMania, lo que significa que su storyline con Bray tendrá el título de por medio.

Por cierto, ni rastro de Seth Rollins, ni de su rivalidad con Triple H. Lo sacaron del Rumble en Raw para... nada.

Puntuación: **1/2 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Team Smackdown Live vs Team Raw, WWE Survivor Series 2016



Tras la separación de marcas en WWE, comenzó una pequeña rivalidad entre Raw y Smackdown Live. La marca azul pasaba a emitirse en directo los martes, en la misma cadena que Raw, USA Network, así que cabía, incluso, una batalla por los ratings.

Pero esa pelea ha sido bastante amistosa, porque los que mandan en Smackdown, Shane O Mac y Daniel Bryan; y los que mandan en Raw, Mick Foley y Stephanie McMahon; son todos face. Bueno, Steff seguramente no, tan solo lo está fingiendo, pero mientras tanto, no hace nada que sea muy odioso.

Llegamos a Survivor Series, y, aparte de la lucha entre Lesnar y Goldberg, el evento se centra en el enfrentamiento entre las dos marcas. Hay una lucha por el campeonato IC de Smackdown, una lucha por el campeonato Crucero de Raw, una lucha tradicional de eliminación entre equipos de mujeres, una lucha tradicional de eliminación entre equipos de tags, y una lucha tradicional de eliminación entre equipos de hombres. Esta última lucha es, a mi entender, lo mejor del PPV, a nivel luchístico.

Hay que recordar que Undertaker apareció en el Smackdown previo para amenazar a los miembros del equipo azul. Si perdieran, habría consecuencias. Además, ese tipejo que sale últimamente, James Ellsworth, hace de mascota de Smackdown.

En el equipo de Raw, están los super-amigos, Chris Jericho y el Campeón Universal, Kevin Owens. También están los dos principales faces de la marca, que están rivalizando con ellos, Roman Reigns y Seth Rollins. Cierra el team el bestiajo Braun Strowman, un tipo que nunca ha sido derrotado, y que da verdadero miedo.

En el Team Smackdown, están Dean Ambrose y el Campeón de WWE, AJ Styles, que rivalizan por el título desde hace tiempo. Les acompañan Bray Wyatt y el nuevo miembro de la familia Wyatt, Randy Orton, que tarde o temprano se levantará en armas contra su amo, demostrando que todo era una obvia farsa. Y el quinto miembro es el comisionado Shane, que sustituye a Baron Corbin, agredido en su momento por Kalisto.

Dado que el PPV duró 4 horas, sin contar el previo, y que el main event fue muy corto, para esta pelea les dieron a los luchadores todo el tiempo del mundo. Entre promo, entradas, lucha y post-match, la cosa durará como hora y media. Y está bien que así sea, porque aquí no hay participantes random, está lo mejor de cada casa, así que no sería correcto que hubiera aliminaciones que no estuvieran bien contadas. Todos tienen que mantener su papel, y creo que esa es la gracia del combate: todos hacen lo que tienen que hacer.

Comienza la cosa con varios enfrentamientos, muy normalitos y muy ordenaditos. Hasta que se arma la gorda. Empiezan a matarse todos los luchadores, algunos vuelan a ringside, y quedan en el ring, tan solo, dos luchadores de Smackdown, Aj Styles y Dean Ambrose. Se pelean entre ellos, aunque Shane intenta impedirlo. Cuando las cosas se calman, Styles ataca por la espalda al lunático, lo que aprovecha Strowman para destruirlo. Uno menos.

El monstruo de Raw arrasa con todos, nadie puede con él. Es muy poderoso, y así se muestra. Limpia una mesa de comentaristas, para aplastar a Shane contra ella, pero aparece Randy Orton de la nada, y le aplica un RKO. Entre The Viper y Wyatt sujetan a Strowman (que anteriormente había hecho caso omiso a las órdenes de su antiguo amo), para que Shane salte desde el esquinero del ring, con un Flying Elbow. Gran golpe.

Braun, a pesar del daño recibido, está a punto de llegar al ring antes del conteo de 10, pero lo impide James Ellworth, quien le sujeta desde debajo del cuadrilátero. Strowman es eliminado, y se enfada. Asesina a James, lanzándolo desde la rampa a unas mesas que había abajo.

Buena historia la de Strowman, y la cosa sigue en un 4 contra 4. De nuevo, la lucha es ordenada, castigando los rojos a Shane. Esto es así, hasta que los super amigos canadienses, que juegan en casa y, por tanto, tienen el apoyo del público, empiezan a meter la pata. Owens entra para defender a su compañero, pero lo hace atacando con la famosa lista de Jericho (dónde apunta a todos los estúpidos idiotas). Owens es descalificado, y Jericho se vuelve loco, recogiendo las hojas tiradas de su amada libreta. No han llegado las tablets, ni Microsoft Office, al wrestling, así que este tío va por ahí con un montón de folios. Al canadiense le cae un RKO Outta Nowhere, y queda eliminado. El equipo de Raw se mete en problemas, con un 2 vs 4.

Shane McMahon lucha contra Roman Reigns. Consigue un poco de ventaja, y decide realizar un Coast to coast sobre el Imperio Romano. Pero recibe un fuerte spear en vuelo. El referee va a hacer un conteo, pero este no llega a 3. Algo va mal, Shane se ha llevado un buen golpe, y es eliminado por KO. La gente se preocupa, pero se queda en un susto.

La batalla pasa al ringside. Hay golpes por todos lados. Vuelve Dean Ambrose, y se une a los otros miembros de The Shield para atacar a AJ Styles. El campeón de Smackdown recibe una triple powerbomb sobre una mesa, y claro, perece. La cosa se vuelve a igualar. 

Roman Reigns y Seth Rollins se enfrentan a Bray Wyatt y Randy Orton. Luke Harper, aparece para despistar y atacar a los ex-Shield en los momentos precisos. Gracias a ello, Seth Rollins se traga un RKO de la nada, y Reigns un Sister Abigail. El equipo de Smackdown sale victorioso.

Gran victoria para la familia Wyatt, que vuelve a los primeros planos. Parecía que la rivalidad entre Bray y Orton era algo secundario, pero son dos luchadores muy importantes, y hay que tenerlos en cuenta. La lucha está muy bien, todos los wrestlers son valiosos, y todos hacen su parte, avanzando en todas las historias: la amistad entre Jericho y Owens, y la tontería de la lista; la nueva Familia Wyatt con Randy Orton; la rivalidad entre Ambrose y Styles; la coincidencia de los ex-shields como faces; el poder de Braun Strowman; las tonterías de James Ellworth; y el papel clásico de Shane: utilizar saltos peligrosos para tapar sus carencias como luchador. 

Puntuación: ****