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sábado, 11 de marzo de 2023

Roman Reigns vs Logan Paul, WWE Crown Jewel 2022


Terminamos la trilogía de luchas de Logan Paul en WWE hasta la fecha, revisando aquella que mantuvo frente a Roman Reigns en el evento Crown Jewel de 2022. Si no me equivoco, este es el primer show de WWE en Arabia desde que está Triple H al mando del chiringuito, y el resultado no ha podido ser mejor. Mientras que los eventos árabes, por lo general, antes recibían muy malas críticas, este ha gustado mucho. El main event en concreto, entre los dos hombres citados, fue premiado con notas muy altas. Analicémoslo.

Los eventos árabes de WWE requieren de elementos fuera de lo común para destacar. Los jeques pagan una cantidad de dinero absurda, así que hay que darles algo especial. Y son pocas las opciones de las que dispone ya WWE para enfrentar a Roman Reigns, cuyo reinado como Campeón Universal ha superado los 800 días. Este hombre ha derrotado ya a Lesnar, Goldberg, Cena, Edge, Bryan, Mysterio, Strowman, Undertaker, Triple H... No queda nadie que pueda hacerle frente. Así pues, para Crown Jewel, WWE se ha sacado de la manga la figura de otro luchador de tiempo parcial: el influencer Logan Paul. ¿Podrá hacer frente a un luchador del nivel del campeón?

Logan Paul lleva poco tiempo en el wrestling, pero ha demostrado cosas interesantes. Su empate en un combate de boxeo ante el legendario Floyd Mayweather Jr le avala; nosotros sabemos que ese combate no fue serio, pero en el universo de WWE, vale como uno de verdad, puesto que en WWE todas las luchas son pactadas, como aquella. Por eso mismo, el presentador Michael Cole lo menciona constantemente: es la prueba de que Logan Paul puede mantener combates de envergadura.

WWE anunció por todo lo alto este match entre estrellas. Su rivalidad frente a The Miz y sus habilidades en el ring pusieron a Paul over entre el público, como así este lo demuestra cuando el joven llega al ring. Por supuesto, el público Árabe es más agradecido que el americano. En la rivalidad no hay nada demasiado destacable, más allá de la presentación de la estrella del Social Media  como un underdog que viene a demostrar que puede enfrentarse al campeón. Cole incluso hace alguna comparación con el combate entre Rocky Balboa y Apollo Creed, aunque olvida que Rocky, en su película homónima, no fue seleccionado para enfrentarse a Apollo, precisamente, por hacer el tonto en Internet.

Logan no es un gran boxeador. Comparado con su hermano, de hecho, no es nada. Pero si su combate frente a Mayweather es su carta de presentación y conforma su personaje, debería utilizar sus presuntas habilidades con los puños en sus matches. Creo que ese es su problema. Lucha bien; sabe ejecutar muy bien sus ataques a pesar de llevar poco tiempo luchando, pero no cuenta verdaderas historias sobre el ring. Su historia es que, a pesar de ser una estrellita, sabe hacer cosas guays, y eso no le va a valer siempre. En el combate frente a Reigns vale un poco más, ya que forma parte del interés el hecho de que un novato se enfrente al mejor, pero podría llegar a algo más.

Como digo, en este caso le sale bien la jugada. Le sale muy bien, a juzgar por las reacciones del público. Es dominado la mayor parte del tiempo por un Roman poco respetuoso pero físicamente imparable. Imparable... relativamente. El match consiste en eso; en el espectáculo que producen los comebacks de Logan frente al dominio del campeón. Los numerosos nearfalls son recibidos en las gradas como si esto fuera la final de la Champions League, así que podemos decir que el bookeo del match es un éxito. Logan aplica el finisher de Adam Page, el Bulkshot Lariat, aquel que erró CM Punk miserablemente en un par de ocasiones durante su combate con Hangman. Que este chico, recién llegado, sea capaz de hacer aquello que resulta imposible para "el mejor del mundo" nos da que pensar.

Continúa el match. Reigns resulta invencible, mas Paul no se rinde. Sus vuelos son de gran altura, pero el daño que provocan es superficial. Incluso los Superman Punch, en sus manos de boxeador, resultan insuficientes, si bien vuelven loco al público. Debe intentar algo mayor: volar desde la esquina sobre un Roman tendido en la mesa de comentaristas. Agarra el móvil de un par de amigos que tiene en ringside, y vuela mientras graba un vídeo para redes sociales, aplicando un Frog Splash con gran facilidad. Entonces, llegan los hermanos Uso para animar el cotarro: agarran a los dos amigos de Paul y les pegan una buena paliza. Obviamente estos son wrestlers.

En ese momento, suena una música y aparece Jake Paul, el hermano de Logan, un tipo que tiene un récord en boxeo de 6 - 1, y que, por sus gestos, y su físico, tiene pinta de luchador. Noquea a los Uso, permitiendo a Logan aplicar un Frog Splash desde la esquina sobre Roman para intentar ganar, sin suerte de nuevo. A Reigns no se le vence tan fácilmente. Entonces suena una nueva música: la de Solo Sikoa, otro de los miembros de la agrupación samoana, The Bloodline, que llega para enfrentarse a Jake. Las autoridades de WWE evitan la pelea, mientras Logan vuela sobre los Uso. Cuando regresa al ring, no obstante, es recibido por un Superman Punch devastador. Con un Spear, se acaba la película.

Buena pelea; mezcla la rutina clásica de un David vs Goliat con una pizca de storytelling bastante potente, y un público enfervorecido. No creo que en términos de wrestling sea una joya, pero tiene tantas cosas que hay que valorarla bien. Por lo demás, ese careo entre los hermanos Paul y los hermanos Uso es digno de un combate en un gran evento; veremos si eso pasa.

Puntuación: ***3/4

miércoles, 7 de diciembre de 2022

 Logan Paul vs The Miz, WWE SummerSlam 2022



Estamos hablando sobre la carrera naciente de Logan Paul como luchador de wrestling. En el anterior post publicado en el blog, comentamos la manera en la que este chico se introdujo en el mundillo, y su primer combate junto a The Miz frente a Rey Mysterio y su hijo durante WrestleMania 38. Es el primero si no contamos el match de boxeo que mantuvo frente a Floyd Mayweather Jr. El caso es que esa lucha terminó con una traición del Miz, que lo atacó por sorpresa, lo que nos conduce al segundo combate en la carrera de Paul, que tuvo lugar en SummerSlam 2022.

SummerSlam 2022 se llevó a cabo en un gran estadio, y tuvo una imagen muy similar a la de un WrestleMania.  Tuvo lugar en Nashville, Tennessee, en la ciudad que gobierna el Monstruo Rojo Kane, y acogió a más de 40.000 espectadores. En el main event, Roman Reigns se enfrentó a Brock Lesnar, y ambos dieron un gran espectáculo. Pero antes, Paul debía vengarse del traicionero Miz.

¿Cuál fue el motivo de la traición del wrestler? No ocurrió nada durante la lucha que lo justificara. Según él, simplemente es la estrella más grande de WWE; una auténtica superestrella conocida por todo el mundo, y por tanto, debía aprovechar la presencia de un tío tan famoso como Logan Paul para hacer crecer su leyenda, y además, frenar la de este. Para WWE, al fin y al cabo, esta es sólo una excusa para pasar definitivamente a Logan al bando de los técnicos, contando con el apoyo del público, que ahora sí, por su rechazo a The Miz, lo quiere de verdad. Miz es un muy buen worker; un rudo old school que ha llevado a cabo a la perfección el rol de conducir a un técnico al lugar que requiere en el corazón de la gente. Además de eso, sólo falta que la lucha entre ambos sea buena. Recordemos que es el primer Single Match de Logan.

Como parte de la rivalidad, se anunció que Logan Paul había firmado un contrato con WWE para participar en varios eventos. Ya era, pues, un luchador de WWE. Tenía que demostrar que podía subirse a un ring y mantener una lucha de 15 minutos en la que no se le viera el plumero. Y lo hizo.

Yo no creo que la lucha sea tan buena; es un combate genérico de mitad de cartelera. Pero la situación de Paul la hace especial, y el trabajo de The Miz aporta sensibilidad en la grada. Llega al ring con su señora, la bella Maryse, y su lacayo, que en esa época era Tommaso Ciampa, deseando que Triple H lo convirtiera en estrella. Logan Paul es bien recibido por el público, y lucha muy decentemente. Incluso a veces golpea demasiado fuerte, provocando una pequeña herida en la mejilla a su oponente.

Miz domina unos minutos, pero no lo hace de manera demasiado clara. Se lanza con un rodillazo contra su oponente, pero se golpea con la esquina, haciéndose daño en la pierna. Paul enlaza varios movimientos buenos, incluyendo el Power Slam que realizó en WrestleMania y que tanto llamó la atención, y busca castigar su pierna, para hacer rendir al Miz a través de una Figura 4 que el público agradece. Miz llega a las cuerdas, pero sigue recibiendo dolor: Paul vuela con un Crossbody seguido de un Moonsault. Para que esto se anime, Tommaso Ciampa intenta intervenir, pero el referee le pilla.

Como en tantas otras ocasiones, el árbitro intenta expulsar al acompañante, para alegría del público, que siempre agradece eso mucho. Pero esta vez Ciampa hace algo que nadie se ha atrevido a hacer jamás, por algún extraño motivo: se niega a irse. Coge una silla, se sienta, y el referee mira impotente. Pero llega AJ Styles, con quien los malos mantenían una rivalidad en esas mismas fechas, y le agrede con un Phenomenal Forearm que Paul imita en el ring, si bien sin éxito de cara a la victoria. Después de eso, coloca al Miz en la mesa de los comentaristas, y vuela espectacularmente desde la esquina para llevarse por delante al luchador y a la mesa. Una de esas imágenes que daría la vuelta al mundo.

Para finalizar, The Miz intenta agredir a su oponente con un objeto, pero este se aparta, y casi le da a su mujer. En la confusión, Logan consigue aplicar el Skull Crushing Finale del propio Miz, para ganar. Victoria para él.

Creo que esta es una buena lucha, pero es entretenimiento; WWE le da a Paul un rival para lucirse aplicando cosas bonitas y divertidas. No hay una historia compleja de wrestling real detrás. Veremos si en su siguiente combate es distinto.

Puntuación: ***1/4

domingo, 4 de diciembre de 2022

 Rey Mysterio y Dominik Mysterio vs Logan Paul y The Miz, WWE WrestleMania 38



Toca comenzar una nueva unidad temática en el blog. Porque Logan Paul, una estrella ajena a la industria del wrestling, ha llegado a mantener un main event por el mayor título de esta en un gran evento televisado de WWE. Creo que eso merece unas letras.

A ver, yo conozco muy poco a este chico. Me temo que no estoy muy metido en el mundo de los influencers; no tengo Instagram ni Tiktok, y no veo Twitch ni sigo a Youtubers de moda. Todos los campos creativos me resultan susceptibles de respeto, mas tengo otras prioridades. Por eso, yo no tenía muy localizado a este chaval hasta que empezó a aparecer en WWE. Parece que es el típico chico que hace vídeos frívolos sobre paparruchas. Y parece ser que llegó a ganarse un gran odio por parte del público, por haber publicado un vídeo grabado en el Bosque de los Suicidas de Aokigahara, en Japón, filmando el cuerpo de un hombre muerto y subiéndolo a Youtube. Este odio, además de su carisma natural y su entrenamiento físico, la verdad, lo convertían en una estrella potencial de WWE. Y creo que la cosa ha funcionado mucho mejor de lo esperado.

En 2021, hizo su debut en la empresa de Vince McMahon, como invitado del también odioso Sami Zayn. El canadiense estaba haciendo una estúpida presentación de un documental acerca de una supuesta conspiración en su contra, y Paul llegó para apoyar su causa. Eran tiempos del Thunderdome; no había público en directo, y por eso, WWE podía dirigir las emociones ambientales. Pero había una causa subyacente superior para su presencia en el lugar: quedaban unos días para la celebración de WrestleMania 37, evento en el que Sami se enfrentaría a su némesis, Kevin Owens. Logan estaría en su esquina. Creo que cuando comenté esa lucha en el blog, me limité a señalar que le acompañaba un "niñato influencer", de ahí que sea tan necesaria ahora esta explicación.

El caso es que Logan tampoco se mostró muy a favor de las teorías conspirativas de Sami. No tuvo una actitud del todo heel. A WWE le cuesta llevar a sus estrellas invitadas a esos registros, porque estas no están acostumbradas a la labor de mostrarse explícitamente malvadas ante el público. Todo el mundo desea que le quieran. Sin embargo, su experiencia con Floyd Mayweather en 2008, en su rivalidad ante Big Show, demostró que el público es quien debe decidir quién es el bueno y quién es el malo. Creo que el papel de Paul, como el del boxeador, con el que casualmente el chico llegaría a enfrentarse mucho después, cambió también correctamente.

WWE publicó un vídeo en el que Sami visitaba a Logan y su hermano mientras ambos entrenaban en su gimnasio de boxeo. Así, la empresa comenzaba a introducir la idea entre sus aficionados de que este tenía un entrenamiento físico relacionado con los deportes de contacto que le permitiría, llegado el caso, pelear.

WrestleMania 37 contó con público en directo, y este decidió cuál sería el papel de Logan: lo recibió con abucheos. Intentó parecer un buen chico, pero no cuela. Debía ser rudo. Transcurrió el combate sin que tuviera un papel relevante en las acciones, y presenció, sentado tranquilamente, la victoria de Kevin Owens. Después de eso, y para enfado de El Genérico, se subió al ring para felicitar al ganador. Empujó a Sami, pero eso no le valió para recibir el aplauso del público: lo odiaban demasiado. Este sólo celebró cuando Kevin le aplicó el Stunner. En septiembre de 2021 volvería a la programación de la empresa para ayudar a Happy Corbin a atacar al gordito canadiense, y confirmar su papel de rudo.

Este era un Paul muy distinto. Muy hablador, risueño, seguro de sí mismo. Obviamente había entrenado sus habilidades con el kayfabe. Sólo habían pasado unos meses desde su propio combate con Mayweather, así que estaba en boca de todos. Ya era una estrella; odiada, pero estrella. Su momento en WWE se acercaba. Incluso ofreció dinero a Kevin en esa promo, con lo que los americanos odian que los ricos traten a la gente como mendigos. Atrajo al canadiense mientras Baron le atacaba por sorpresa.

Hasta ese momento no había realizado, en realidad, ninguna acción física. Pero todo el mundo conocía ya sus habilidades como boxeador. Había mantenido un par de combates, y se había enfrentado a una leyenda como Floyd Mayweather Jr, terminando sin resultado. Es obvio que su pelea frente a este no fue muy verosímil: bien podría ser considerado, el suyo, un combate de wrestling. Es algo similar a la lucha entre Antonio Inoki y Muhammad Alí. Floyd y Logan acordaron que no habría jueces en su combate, a sabiendas de que este acabaría sin resultado y que, por tanto, ninguno vería afectado su respectivo récord (dos récords, eso sí, muy alejados el uno del otro). En fin, si bien fue un combate de boxeo, lo fue con final predeterminado (como tantos combates en la historia del boxeo, en realidad), así que podríamos tenerlo en este blog, de la misma manera que tenemos el match que mantuvieron Roddy Piper y Mr T en WrestleMania 2. Son igual de aburridos.

2022 sería el año en el que Paul explotaría como luchador, tal y como veremos en estos artículos. En febrero de ese año The Miz lo eligió para ser su compañero en WrestleMania 38, pues lo consideraba una gran estrella, como él. Los latinos, primera pareja formada por padre e hijo que ha ostentado el campeonato en parejas, mantenían una pequeña rivalidad con Miz, y este encontró en Paul a su pareja ideal. Juntos, buscaron humillar al legendario Myterio, quitándole la máscara, para que fuera el youtuber el que apareciera portándola. Así llega una lucha que no es sino una excusa para meter a una estrella de fuera de la industria, y que sirvió de prueba de fuego para que esta firmara, meses después, un contrato muy potable con WWE.

El año anterior, en un combate similar, The Miz se vio las caras con el "cantante" Bad Bunny, y este sorprendió a todo el mundo por la seriedad de su trabajo arriba del ring. Pero Logan Paul es mucho mejor. Su desempeño es absolutamente profesional, no sólo por su carisma y por su forma de provocar al público, sino también por su condición física y por la calidad con la que realiza sus movimientos. No tiene un moveset definido por el momento, como le pasó en su día a Ronda Rousey, pero lo que hace lo hace muy bien.

Esta es una lucha genérica por parejas, bien ejecutada, con dos buenos que son muy buenos, y dos malos que son muy malos. Durante los primeros minutos, los habilidosos Mysterios demuestran su superioridad. Hay que decir acerca de Dominik que también ha avanzado mucho en la manera de ejecutar los movimientos highfly propios de la escuela mexicana: es mucho mejor que cuando debutó hace dos años.

Llega la habitual trampa de los rudos para que estos dominen durante bastantes minutos. Juntos castigan al joven luchador de tercera generación. Logan de hecho aplica un muy potente Power Slam. Demuestra que no sólo ha memorizado cuatro movimientos, sino que está preparado para improvisar dentro de un combate, que es lo que define a un luchador de verdad. Con un conocimiento de los tiempos propio de su padre, Dominik consigue quitarse a sus enemigos de encima, y darle el ansiado hot tag. Rey, como ha hecho durante los últimos 30 años, entra como un huracán destrozando a sus rivales y levantando a la grada.

Mysterio está en una forma formidable. Intenta los Tres Amigos de Eddie Guerrero, mas es frenado por The Miz. Paul protagoniza el mejor momento del combate, al robar el homenaje: aplica Tres Amigos, seguidos del Frog Splash de Eddie, no sin antes ejecutar su característico baile de hombros. El público odia enormemente tal ofensa.

Rey sobrevive in extremis y, junto a su hijo, aplica un doble 619, seguido de sendos Frog Splash sobre el novato. Pero, durante la ejecución del combo, Miz había dado el relevo a su compañero, así que aprovecha las acciones para aplicar sobre Rey un Skull Crushing Finale que le da la victoria. Cuando lo celebra junto a Logan, aplica asimismo su finisher sobre este, para sembrar lo que será una lucha entre ambos. WWE no se rinde: quiere convertir a Logan Paul en un héroe. Veremos si lo consigue.

La lucha es una buena lucha de parejas con dos o tres momentos brillantes.

Puntuación: ***1/2

viernes, 4 de noviembre de 2022

Chris Jericho vs Bryan Danielson, AEW Dynamite 14/09/2022




Ya comentamos con anterioridad la pelea que mantuvieron Chris Jericho y Bryan Danielson en el evento All Out de AEW. La rivalidad entre ambos continuaría unas semanas más, manteniendo otro par de combates individuales. El primero de ellos, y el que mejores ratings ha recibido, es el que ocurrió durante el programa del 14 de septiembre de 2022 de AEW Dynamite. Entonces, y debido a los líos que CM Punk ha provocado en la empresa, que ya comentamos pero sobre los que tendremos que profundizar un poco más, se estaba llevando a cabo un torneo: el Grand Slam Tournament of Champions, que tendría por resultado la coronación de un campeón definitivo de AEW, pues la correa había quedado vacante debido a la suspensión del Straight Edge. El 14 de septiembre, tenían lugar las semifinales del torneo, y en una de ellas, se enfrentaban el American Dragon y el Lionheart.

En realidad, Jericho olvida, para este match, la idea del anterior. Tal y como predijo el final de este, ya no va a emular a su personaje del 94; lucha con su ropa de rockero de siempre. En All Out venció gracias a un golpe bajo. ¿Podrá, al fin, Danielson, recibir el premio que merece su superioridad luchística?

Esta es una lucha menos técnica que la anterior. Mientras que aquella ocurrió principalmente a ras de lona, en este caso los dos luchadores pueden acertar todos sus vuelos principales. Antes de eso, eso sí, Bryan centra su ataque en el brazo del canadiense, para debilitarlo de cara a un posterior Cattle Mutilation.

La igualdad entre ambos es patente en primera instancia. Los dos vuelan y se estrellan en el aire; movimiento este común cuando se quiere señalar precisamente la igualdad entre dos luchadores en un combate. Tras Suplexs de ambos, Danielson aplica el Cattle Mutilation sin éxito, motivo por el que decide golpear mil veces con el codo. Sin embargo, Jericho ha aprendido la lección, y reversa la posición para pegarlos él. Vuelven a quedar empatados, pues Bryan no los vende en absoluto. Code Breaker de Jericho y Running Knee de Bryan.

Buena lucha para ser, este, un programa de televisión semanal. Pero no creo que sea tan buena como la de All Out. Mejora mucho, en mi opinión, tras la lesión, en kayfabe, de Bryan. El dragón es proyectado a ringside y cae de pie, torciéndose el tobillo. El médico intenta tratarlo, pero Chris lo impide, comenzando un duro ataque sobre su pierna, que incluye llaves sobre el poste. Le quita la bota, dejándolo totalmente cojo para afrontar lo que resta de match. Aplica movimientos muy clásicos sobre la pierna del rival, y cuando este intenta atacar, cojeando, es presa fácil para sus Walls of Jericho. Después de eso, convierte las Walls en un medio cangrejo, que es mucho más adecuado para el tipo de lesión de su rival. Este no se rinde, ni ante esta llave, ni ante una posterior Figura 4. Cuando parece que Bryan está perdido ante las llaves a las piernas de Jericho, consigue transformarlas en un Lebell Lock que provoca una rendición excesivamente sencilla de su oponente. Bryan clasificado para la final.

La lucha es buena. Sobre todo, mejora cuando Bryan se lesiona, y Chris trabaja su pierna bien, si bien es cierto me parece que sus llaves a las piernas no acaban de generar una realista sensación de victoria. Quizás estas resultan demasiado largas, provocando la banalización del dolor. Por otro lado, la rendición del canadiense parece muy fácil.

Jon Moxley aparece para confrontar a su próximo rival, Bryan Danielson, su compañero en el stable Blackpool Combat Club. Ambos se lucharán por el Campeonato de AEW. Veremos esa lucha próximamente.

Puntuación: ***3/4

domingo, 30 de octubre de 2022

Chris Jericho vs Bryan Danielson, AEW All Out 2022


A principios de 2010, y debido a las bajas audiencias de la versión de ECW made in WWE en el canal Syfy, ese programa fue cancelado, y sustituido por un nuevo experimento de la promotora de wrestling y entretenimiento: Nxt. Ese Nxt era un show muy distinto a lo que se ha visto en televisión durante los últimos años; era un formato Reality Show bajo Kayfabe, en el que debutaban varios hombres procedentes de los territorios de desarrollo de WWE, que era apoyados, cada uno, por un padrino del main roster. El ganador tendría derecho a una lucha titular.

Entre los participantes de esa primera edición de Nxt no había mucho nivel. Es cierto que todos acabaron formando parte del Stable Nexus que atacaría de forma muy violenta al main roster meses después, lo que les permitiría pasar a la historia del wrestling, pero lo cierto es que la mayoría de ellos no tenía nivel para llegar alto en esta industria. Pero, había una excepción: Daniel Bryan estaba entre ellos.

Unos pocos meses antes, WWE había fichado a Bryan Danielson, quizás el mejor luchador del mundo. En esos tiempos, de hecho, se había hecho con los servicios de otras estrellas internacionales, como Dos Caras Jr (Después, Alberto Del Río), Low Ki (después Kaval), o Nigel McGuinnes (que no pasó las pruebas médicas y acabó en TNA). Pero el caso de Danielson era un poco distinto. A pesar de su poco tamaño, era conocido en la empresa su excelso nivel sobre el ring, así que no se le exigió un paso previo por FCW, como ocurría en unos tiempos en los que WWE no tenía ningún rival a su altura, y por tanto, se estimaba que cualquier fichaje que se hiciera, por bueno que fuera, tenía que empezar desde cero. Un año después se hizo otra excepción: la de Místico (Sin Cara), cuyo desempeño resultó desastroso, demostrando que era necesario ese entrenamiento previo.

Bryan tuvo un par de luchas en FCW, más cómo entrenamiento que otra cosa. Pero era difícil encontrar un hueco en el main roster para un hombre como él: aunque los fans del wrestling indy lo conocían de sobra, en esos tiempos no existía una gran trascendencia de este entre el gran público, así que, para la mayoría de la gente, era un desconocido. Así, su introducción ocurrió en Nxt. Y en el primer programa, se enfrentó al ya legendario Chris Jericho.

Daniel Bryan perdió todas las luchas que mantuvo en Nxt. La historia acerca de este personaje era clara e interesante: era el mejor luchador del mundo... pero de un deporte llamado wrestling que nada tenía que ver con el enorme deporte de entretenimiento que producía WWE. Así, a pesar de las clases de lucha libre que daba en cada show, salía derrotado, mientras su instructor, The Miz, y el comentarista del programa, Michael Cole, se burlaban de él y de sus "luchas en gimnasios ante 50 personas". Si no recuerdo mal, este fue el primer paso de Michael Cole para convertirse en heel, un rol que luego le llevaría a enfrentarse a su compañero Jerry Lawler en WrestleMania, y que mantendría hasta el infarto de este en antena.

The Miz era el profesor de Bryan, a pesar de ser un luchador muy inferior, técnicamente, a él. La rivalidad latente entre ellos los llevó a luchar meses después en el main roster. Se trató del choque entre epítomes paradigmáticos de dos conceptos muy distintos: el de luchador puro y clásico, que ama la lucha por encima de todo, y el de personaje de entretenimiento sin mucha base luchística pero con conocimiento sobre cómo interpretar su personaje. Pues bien, esa historia que comenzó en el primer programa de WWE Nxt, en el que el main event fue un Bryan vs Jericho, continúa en 2022 con una rivalidad entre los dos hombres que combatieron ese día. Y eso es genial, porque desde que vimos esa lucha, deseamos que ambos tuvieran un match serio en un gran evento. Han pasado 12 años y al fin ha ocurrido.

En esos 12 años, Danielson ha dejado de ser el desconocido que era en 2010, y se ha convertido en una gran estrella amada por todos. Quizás su estrella haya igualado o superado la de Jericho. Este es ya muy mayor; la impresión es que no es capaz de rendir físicamente como lo hacía en su juventud. Desde luego, no puede luchar a la velocidad que le caracterizaba en 1997, pero lo va a intentar. Ante Danielson, que ha llevado el paradigma del gran luchador amante del wrestling al main stream con éxito, Jericho intenta regresar a su versión luchística de juventud. Quiere volver a ser Lionheart, pues es esa la única manera de enfrentarse al American Dragon.

Recordemos que Lionheart es el nombre que utilizó Chris durante los primeros años de su carrera. Lo utilizó en Japón, mientras que en México se hacía llamar Corazón de León. En Estados Unidos, eso sí, utilizó el nombre que le ha hecho famoso desde el principio, y que tiene relación con su gusto por el rock cristiano. Ahora, en ese constante cambio de personaje que ha caracterizado toda su carrera, volvemos a verle con el cabello largo, que yo pensaba que no volvería a crecerle a su edad, y con las mallas que usaba en los 90. Quiere luchar de tú a tú contra Danielson.

Y es que recuerda Jericho que mucha gente piensa que Bryan es el mejor wrestler del mundo hoy en día. Pero hay otros que piensan que él lo es. Es, como dice, el último superviviente del Hart Dungeun de Stu Hart. Afirma seguir siendo un león, y saber mucho más wrestling del que conocerá jamás Danielson. Pero pregunta este: ¿si le preguntáramos a Stu Hart o a Owen Hart quién es mejor luchador, Lionheart o American Dragon, qué responderían? Pues lo veremos en All Out. Después de varios enfrentamientos entre sus respectivos stables, por fin se ven las caras el león y el dragón. No lo hacían en lucha individual desde 2010, en el mencionado programa de Nxt.  

A mí me parece que tienen una lucha bastante buena. Muy buena, de hecho, en términos técnicos. Tiene el handicap, la misma, del público: el público de AEW parte de la escuela Ring of Honor, y sólo reacciona a los spots, y no a la ansiedad por saber un ganador. El wrestling no tiene sentido si al público no le importa quien gane un match. Los frikis banalizan todas las áreas en las que se introducen.

Danielson intenta humillar al sport entertainer, mientras que este intenta defender el hecho de que es más que eso: que es un wrestler de verdad, experimentado. Por eso pasan buena parte del enfrentamiento sobre la lona. Bryan sabe 1.000 llaves de sumisión, mientras que Chris sorprende con varios pulpos de la escuela mexicana que no le habíamos visto en décadas.

En estos primeros minutos de llaveo, Bryan parece superior. Como digo, tiene tiempo de burlarse de su rival. Mientras aplica una cruceta sobre las piernas del canadiense, grita "Sport Entertainment", y hace el típico baile de personaje sexy, (Rick Rude y similares), para risa de todos.

Jericho no es tan ágil como en su juventud; tiene más abdomen y menos brazos, pero sigue luchando bien. Es un contador de historias, así que la forma física resulta menos importante que la intelectual. Sin embargo, este match va sobre lo contrario: sobre el wrestling puro. Y no creo que en este campo desentone demasiado. Seguro que la lucha hubiera sido mejor en 2008, pero es lo que hay. Por suerte, los stables de ambos no participan en el match.

Después de algunos movimientos de marca, pasamos a las grandes llaves de ambos. Jericho intenta ganar con las Walls of Jericho, mientras que Danielson busca el Lebell Lock. Incluso hay un movimiento de reversión de Tombstone Piledriver muy bueno, imposible en WWE. Jericho aplica finalmente la técnica que hizo famosa el Undertaker, seguida de un LionSault y una patada en la cara. Sin embargo, Danielson evita su codazo, y le patea la cara para intentar un nuevo Lebell Lock. Otra vez, muy buenos minutos de llaveo aquí.

Ocurre hay algo interesante. Las principales llaves que todo el mundo conoce del paso de ambos por WWE no tienen resultado, así que los luchadores lo deciden todo con aquellas que utilizaron antes de esa etapa: el Liontamer y el Cattle Mutilation. Después de un Code Breaker, Jericho aplica la llave que tantas veces usó en la división crucero de WCW, mientras que, después de aplicar su Running Knee, Danielson busca la llave con la que tantas victorias obtuvo en Ring of Honor. Jericho resiste, pero, como entonces, el dragón aplica montones de codazos para debilitarle. Jericho intenta sobrevivir ante la superioridad de su oponente, y recurre a otra cosa que aprendió en México: a pegar un golpe bajo cuando el referee no mira. Gracias a eso asesta un Judas Effect y se lleva el match.

Jericho y Danielson tendrían un par de luchas más en los siguientes programas de Dynamite. Veremos alguna de ellas, porque esto no puede quedar así: queremos un final limpio para un match como este.

Puntuación: ****



domingo, 23 de octubre de 2022

Gunther vs Sheamus, WWE Clash at the Castle 2022


Después de 30 años, WWE vuelve a celebrar un PPV en el Reino Unido. En 1992, tuvo lugar en el estadio de Wembley, en el mismo sitio en el que el FC Barcelona había ganado su primera Copa de Europa unos meses antes, el main PPV SummerSlam. Pues bien, en 2022 la empresa aún propiedad de Vince McMahon estrena un gran evento en Cardiff, Gales: Clash at the Castle. Esto es histórico.

Hay que decir que esto no es del todo cierto. En 2003, tuvo lugar un show en Newcastle, llamado Insurrextion. Creo que cuando WWE dice estas cosas, además de vivir constantemente en kayfabe a todos los niveles, se refiere a que es el primer evento celebrado en un estadio, desde 1992. Y eso sí es verdad (creo). El Principality Stadium acoge el show, ante más de 60.000 espectadores, que se dice pronto. Aunque ya sabemos que el número de espectadores que anuncia WWE es también Kayfabe... porque el wrestling es el único espectáculo en el que la mentira tiene una excusa.

En este show hay varios luchadores de las islas con protagonismo. Finn Balor, Drew McIntyre, y Sheamus, que lidera a los Brawling Brutes, que es un stable de irlandeses violentos inspirado en los Peaky Blinders. Se enfrenta el pelirrojo a Gunther, anteriormente conocido como Walter, que ha podido llevar al main roster a la versión de WWE de su stable de nazis del wrestling: Imperium.

Ya sabe el lector que Walter hizo de todo en las indies. Formó un stable conocido como Ringkampf, en el que su mejor compañero era Timothy Thatcher, que a su vez era uno de sus principales rivales. En su momento, ambos coincidieron en WWE, en esa época en la que Triple H fichaba a todos los luchadores interesantes del mundo indy. Yo esperaba, en base a eso, que llegaran a verse las caras, o que llegaran a hacer equipo, mas la pandemia de COVID dio a Vince McMahon la excusa perfecta para echar a la calle a todos los luchadores que a él no le gustaban, así que Thatcher, que es un perfil  muy específico, quedó fuera. Espero ahora que Hunter lo recupere; tener al Ringkampf en un gran evento de WWE sería un sueño.

Walter, de hecho, ha sufrido con el criterio de Vince. Después de un tiempo usando su nombre original, se lo tuvo que cambiar por Gunther, que es el único nombre alemán que un americano analfabeto puede conocer, gracias a un personaje obeso y paródico de Los Simpsons. Walter asimismo ha tenido que perder peso para no ser objeto de los storylines humillantes de esa empresa relativos a la obesidad. Imagine el lector a un tipo como él ridiculizado cada semana y vestido de tirolés, como si estuviera en el Oktoberfest comiendo frankfurts. Estoy seguro de que a McMahon se le pasó por la cabeza. Por suerte, él ya no está, y Triple H lo está usando muy bien.

Otro fantástico luchador, muy físico e infrautilizado es Sheamus, un irlandés violento que el propio Hunter tuteló en sus inicios en WWE, allá por 2010. Entonces, ambos tuvieron una rivalidad que incluyó un buen combate en WrestleMania, y un ataque por parte del pelirrojo que sacó de escena al esposo de Stephanie, cuando este decidió empezar a luchar de forma puntual. Desde entonces, ha hecho de todo; ha sido un worker que ha servido a la empresa en aquello que esta le ha pedido. Lleva 13 años ya luchando en su roster principal, que es algo que en épocas más reconocidas sería considerado como un mérito histórico. Ahora, posiblemente gracias a la fama de la serie de Peaky Blinders, forma parte de un stable muy entretenido, que se ve las caras con los germánicos. Y es interesante, porque es un choque entre gente muy distinta; unos muy serios y rigurosos, y otros borrachos y locos. Pero todos son fuertes y violentos. Me encantaría que las Wargames que se han anunciado para Survivor Series incluyera a estos dos equipos, aunque entiendo que no están en el top de WWE.

Por ahora, en Clash at the Castle, disfrutamos de una lucha magnífica entre dos hombres muy fuertes y violentos; una lucha muy rara en el main roster de WWE, y que, sorprendentemente, el público disfruta mucho, quizás por su cariño hacia Sheamus. Lo apoyan en todo momento, y arden ante un combate que apenas tiene spots ni big moves; está repleto de golpes durísimos, muy stiff, que llenan los cuerpos de los combatientes de marcas. Estas se notan más fácilmente en el cuerpo de Sheamus, muy blanco, que acaba la lucha totalmente destrozado. Es uno de los combates más duros que he visto nunca en WWE.

Walter (permítame el lector que lo llame así; no me acostumbro a la otra tontería de nombre) lanza a Sheamus contra los escalones de metal. Es un tipo capaz de hacer que un Body Slam parezca un gran golpe en 2022. Después de eso, ataca con golpes muy fuertes en la espalda de su oponente, y aplica sus poderosos chops. Alguno de ellos está a punto de matar a su rival, que, en mi opinión, llevaba 13 años esperando tener un combate de este tipo en esta empresa. Este es su estilo de pelea, y es lo que, a mi entender, más disfruta, por mucho que duela. Walter aplica el Boston Crab, que con Jericho fuera de la compañía, vuelve a ser un movimiento de uso general. Y cuando Sheamus se resiste, es lanzado contra el esquinero, y contra el suelo de ringside.

La verdad es que estamos acostumbrados a ver a Walter como a un gigante, porque en las indies no hay luchadores tan altos. Pero Sheamus no sólo es un poco más alto que es, sino que es mucho más musculoso. Nunca me había percatado de eso. Sin embargo, de alguna manera, Walter sigue pareciendo más grande, quizás por la longitud de sus brazos. Sheamus busca constantemente su conteo de golpes en el pecho, sin éxito, hasta que, durante un comeback, consigue aplicarlos en varios sitios distintos. Es la primera vez que el face tiene una oportunidad en la lucha.

Este enfrentamiento de animales se iguala, y Sheamus está a punto de ganar tras un par de rodillazos. La gente grita "Lets go Sheamus", porque aquí debe haber mucho irlandés. Consigue aplicar el White Noise, mas Walter había hecho suficiente daño a su espalda como para que eso fuera demasiado para su cuerpo. A partir de aquí, falla varios golpes por culpa de sus problemas lumbares, y eso le conduce a la derrota. Una última Power Bomb del austríaco, seguida de varios pisotones, lo incapacitan demasiado.

Todavía consigue incluso aplica su Crucifix Powe Bomb, un ataque en, en algún momento, a comienzos de su carrera, parecía ser su principal finisher, pero que acabó siendo sustituido por otros menos peligrosos y más visuales. Pero eso hace más daño todavía a su espalda. Nueva Power Bomb de Gunther. Sheamus intenta levantarse de nuevo, a pesar de los gritos de su rival, y este lo hunde finalmente con un Clothesline brutal. Una lucha del main roster de WWE terminada con un Clothesline es algo digno de ver.

Por cierto, Gunther retiene su Intercontinental Championship. Creo que su próximo rival será Rey Mysterio, y esa es otra lucha de ensueño que yo deseo ver. Cositas que hacen que me reencuentre con el cariño por el wrestling.

Puntuación: ****3/4

sábado, 15 de octubre de 2022

Roman Reigns vs Brock Lesnar, Last Man Standing, WWE SummerSlam 2022


En este blog hemos hablado de la extensa rivalidad ocurrida en WWE entre Roman Reigns y Brock Lesnar. Nos parecía acabada tras lo ocurrido en WrestleMania 38, pero no fue así; volvió a activarse de cara a SummerSlam 2022. Y eso a mí, personalmente, me pareció un exceso, al menos a priori. Después de ver la lucha, creo que ha sido un acierto.

Y es que la lucha que mantuvieron en el mayor evento del año resultó ser bastante fría. Se anunció como el mayor combate de la historia del evento, y no llegó a ser absolutamente nada recordable. Era obvio que merecían mejor final, pero, al mismo tiempo, enfrentarlos otra vez resultaba arriesgado, en tanto que podían volver a decepcionar a todo el mundo. Pero WWE hizo lo posible por prevenir tal cosa: le puso al nuevo combate una de esas estipulaciones que nunca fallan, y que siempre animan las grandes y extensas rivalidades. La lucha sería un Last Man Standing Match. Eso es un seguro de entretenimiento, y a veces, de buen combate. En este caso ha implicado ambas cosas.

Ya conocemos la historia entre ambos luchadores. Hablamos sobre ella en el pasado, puede el lector buscar por el blog. Roman salió de WrestleMania como doble campeón mundial, con los títulos Universal y de WWE en su cintura. Se ha convertido en el campeón moderno más longevo, acercándose a los números de las grandes figuras de los 70 y 80. Veremos hasta dónde llega.

SummerSlam 2022 tiene lugar un poco antes de lo habitual: ocurrió el 30 de julio. Fue un evento muy grande, pues acogió a casi 50.000 espectadores en directo, en el Nissan Stadium de Nashville, Tennessee, ciudad en la que el Monstruo Rojo Kane es alcalde. Él mismo hizo acto de aparición para anunciar los guarismos, y darle al mechero. El main event está a la altura de las circunstancias.

Ya sabe el lector que Brock Lesnar es, en su vida real, un granjero. Ganó mucho dinero en su etapa como luchador de MMA, y ahora gana mucho dinero en WWE por un número de apariciones anuales muy reducido. El resto del tiempo lo pasa en su granja, y por eso en Nashville se siente como en casa.

El caso es que en el camino hacia el ring, hay una especie de grúa; uno de esos cacharros que sirven para coger arena y soltarla. Yo no tengo ni pajolera idea sobre esas cosas, pero Lesnar sí. Brock utiliza esa máquina durante la lucha, dándole un toque de originalidad nunca visto. La conduce hacia el ring, se sube al brazo de la máquina, y salta desde él para atacar al campeón dentro del cuadrilátero. Suena la campana y empiezan los mamporros.

La verdad es que me parece un poco peligroso. Es maquinaria pesada moviéndose entre el público, que está muy cerca. Un palancazo mal dado podría haber acabado en un desastre, si no para la salud de la gente, sí al menos un desastre legal, porque en Estados Unidos, le tiras un refresco encima a una persona del publico y puede demandar a la empresa por lesiones cerebrales graves, con un coste millonario. No obstante, todo sale bien, porque Lesnar sabe de cacharros de esos.

Después de esa entrada, Lesnar domina el combate, golpeando a Roman entre el público, estampándolo contra una columna de metal, y aplicando Súplexs contra el suelo. Prepara una mesa para acabar el trabajo sobre la espalda de su oponente, pero lo paga caro, porque Paul Heyman le despista, lo que posibilita que Reigns utilice un Samoan Drop sobre la mesa. Las cosas se ponen bien para el rudo, que ataca con los escalones de metal y aplica un Uranage Slam sobre otra mesa. Los conteos del referee empiezan a acercarse a 10, pero queda mucha batalla.

Roman empieza a aplicar Spears en el ring, pero está lejos de la victoria. Brock lo estampa con un Spinbuster sobre media mesa que quedaba sobre el suelo, aplicando un ataque muy peligroso: esa mesa no estaba colocada a una posición estándar para el wrestling. También le pega con los escalones mecánicos y con otros trozos de mesa en la cabeza, lo que no sé si estaba prohibido en WWE. Lo sube al brazo de la grúa, y lo lanza desde ella al ring.

La verdad es que ese ataque no resulta muy impresionante, porque la caída no es muy alta, pero es muy original. La gente lo disfruta y canta eso de "This is Awesome". Comienzan los Súplexs y los F5 por parte del granjero, mas el campeón consigue levantarse siempre antes de que la cuenta llegue a 10, apoyándose en las cuerdas. Brock quiere evitar esto, y lo que hace es... volcar el ring. Mete el brazo de la grúa por debajo del ring, sube una esquina de este, y eso provoca que roman caiga rodando a ringside. Lo nunca visto. Ya no hay ring en este combate.

Comienza la batalla final junto a las mesas de comentaristas. Roman lo tiene crudo, pero llega la caballería. Los Uso evitan que lo lancen contra las mesas, pero Brock los destroza a ambos con violencia extrema. El que aparece después es Heyman, que le da las correas a su antiguo cliente para que se vaya con ellas, pero recibe un enorme F5 sobre la mesa, sólo un segundo antes de que Roman aplique una Spear sobre su rival. Pero aún queda un último invitado... Austin Theory, Mr Money in the Bank.

Theory noquea a Roman con el maletín, pero recibe un F5 de Brock antes de cobrar su contrato. Después de esto el contendiente al título encaja una doble SuperKick por parte de Los Uso. A partir de aquí, es cuestión de tiempo que pierda. Se levanta antes de la cuenta de tres, pero recibe un Spear. Y un golpe con el maletín. Y otro. Y otro. Como la cuenta parece no llegar nunca a 10, los samoanos empiezan a tirarle cosas encima, para evitar que se levante. Ahora sí, la cuenta llega a 10; Lesnar no ha sido capaz de vencer a todo lo que Roman es capaz de convocar en su ayuda.

Gran batalla, entretenimiento máximo made in WWE.

Puntuación: ****1/4

domingo, 11 de septiembre de 2022

Cody Rhodes vs Seth Rollins, WWE Hell in a Cell 2022


Hablamos en el último post publicado en el blog sobre la vuelta de Cody Rhodes a WWE, y su combate en WrestleMania 38 frente a Seth Rollins. La rivalidad entre ambos continuó, con otra victoria de la Pesadilla Americana en Backlash, y se dirigió hacia Hell in a Cell, evento en el que mantuvieron un match bajo las reglas que dan nombre al show: lucharon en una Jaula Infernal. Lo hicieron, además, en el main event de la velada, pues el campeón de todo, Roman Reigns es un campeón no demasiado interesado en el trabajo duro. Cualquier parecido con John Cena es casualidad. Recuerda, más bien, al Hulk Hogan de WCW, que siempre tenía cosas mejores que hacer que ser luchador.

El combate entre Cody y Rollins en Hell in a Cell nos dejó una imagen para la historia: la del pecho de Cody morado por una lesión en su pectoral, a pesar de la cual, se decidió a luchar y a dar un combate largo y violento. Es una de las muestras de sacrificio de esas que se la ponen dura a Vince. También es cierto que Vince ya no está; la duda que nos queda es si Triple H concibe a un Cody main eventer y campeón, o si optará, en su lugar, por los chicos de Next que tan bien le funcionaron y a los que está trayendo de vuelta uno a uno tras la salida de la empresa de su suegro.
 

Cody volvió, como vimos, a WWE en WrestleMania, y derrotó a Seth. En el programa de Raw posterior, tuvo unas palabras, recordando, con cariño, como siempre, a su padre. Quizás alguien pueda pensar que es un poco pesado con esto, pero me temo que es parte importante de su personaje, y no se puede abstraer de eso. Rollins apareció para darle la mano, y todo pareció hasta entonces correcto, pero se quedó en ringside a mirar cuando ocurrió el primer match del American Nightmare en RAW después de 6 años, con su risa burlona. Entonces, le retó a un segundo combate en Backlash que por supuesto el rubio de bote aceptó. Posteriormente, la caballerosidad acabaría, después que de Kevin Owens abandonara una lucha frente al exAEW, y Rollins no pudiera contener su frustración, atacando a este.

El Visionario tenía una excusa: fue sorprendido en WrestleMania; no se pudo preparar bien para el combate porque no conocía su rival. Quiso nublar la mirada de su oponente, al nombrar a su padre, diciendo que Dusty no fue lo suficientemente bueno para ser campeón. Todos sabemos que sí lo fue, fuera de WWE, mientras que en la empresa de McMahon hizo el payaso con un vestuario lleno de lunares amarillos que tendrá cierta repercusión en esta rivalidad. El caso es que, con esto, al fin la rivalidad se convirtió en algo personal.

Rhodes volvió a ganar en Backlash, mas su forma de hacerlo no fue demasiado limpia. Eso dejó abierta la opción de que volvieran a enfrentarse. Durante el match, Rollins volvió a burlarse de Dusty, utilizando sus clásicos puñetazos. A pesar de eso, Cody quiso pasar página y buscar nuevos oponentes. El exShield no lo permitió, y le atacó brutalmente.

Eso provocó que la rivalidad se convirtiera en trilogía: el cierre de la misma tendría lugar en una Hell in a Cell. Hay que destacar que, para esa lucha, Rollins llega al combate vestido con los lunares amarillos que sufrió Dusty en en su paso por WWF, y con los que Vince McMahon quiso torturarle por ser una gran estrella de la NWA, porque Rollins ha intentado, durante su rivalidad, in-visibilizar sus logros fuera de la empresa. Esto tiene una doble lectura: durante el match que mantuvieron en WrestleMania, Seth le dio la bienvenida de nuevo a Cody a "Las Grandes Ligas", señalando que su trabajo en AEW no vale nada, como no lo vale, en su opinión, el de su padre en NWA, JCP o WCW. Cody ya renegó de su personaje de Stardust durante aquel match, señalando precisamente lo contrario: que se ha hecho grande tras dar la espalda a los intentos de humillación que WWE desarrolla sobre sus luchadores, que afectaron a su padre, a su hermano, y a él mismo. Hoy toca el turno de acabar con Seth, y defender su apellido, y de esa manera, defender al wrestling del bullying de WWE.

Sin embargo, existía una duda razonable sobre su presencia en el evento, pues su lesión era conocida por todo el mundo. El tema Kingdom suena, despejando tal duda, pero, en el momento que Cody se quita su chaleco, muestra el estado de su pectoral, que es atroz. Parece una manzana pocha: lo tiene morado como si hubiera recibido mil chops de Kenta Kobashi. Así pues, tenemos un combate muy simbólico, en tanto que se utilizan en él, como en los anteriores, referencias diversas, pero también uno claramente enfocado a la lesión de Cody. Usando palos de kendo y otros objetos, el Freakin intenta aprovechar el legítimo dolor de su oponente a su favor, y este demuestra que apenas puede utilizar su brazo derecho.

La lesión de Cody provoca que cada movimiento cuente. Que la gente sienta el dolor de su ídolo, y que, por tanto, tema los ataques del rival. Eso vale oro en el wrestling, porque un combate real tiene mucha relación con el dolor y el miedo, y en la versión moderna de esta disciplina, eso se ha eliminado casi por completo, banalizando los ataques de los contrincantes. Cody, eso sí, consigue mantenerse en el match, aprovechando los errores de su rival.

Si Rollins va vestido con los puntos amarillos del Dusty de WWE, Cody saca de debajo del ring un cencerro. Quiere emular la versión más natural de su padre; la más midsouth: lo que verdaderamente era él como luchador, y lo hace de esta manera. Se ata a Seth, y pelea como si esto fuera una Texas Bullrope Match de las que disputaba Dusty. Seth se lleva un porrazo en la cabeza con el cencerro, que le hace ver las estrellas.
 

A pesar de todas estas virtudes, es cierto que esta lucha sigue el patrón de los combates violentos de WWE en los últimos años, que a mí no me gustan mucho: es una concatenación muy guionizada de spots: uno saca un objeto de debajo del ring, hay un spot, y el combate se para un rato hasta que otro saca otro objeto y realiza su propio spot. En mi opinión, a este tipo de matches se le ven demasiado las bisagras; y eso me saca de ellos. Son demasiado obvios.

El match continua de esta manera. Los dos luchadores lanzan finishers por todos lados, incluyendo aquellos propios de su respectivo rival, y se pelean por usar el Sledgehammer, el legendario martillo de Triple H. En primera instancia, el brazo de Cody falla, pero tras conseguir usar dos Crossrhodes, acaba el match con un martillazo.

Si bien esta lucha funciona de una manera demasiado modular, y con demasiados descansos entre spots, como he señalado antes, creo que goza de otras virtudes que la convierten, al menos, en un MOTYC. Tras lo ocurrido, Cody se alejaría de los cuadriláteros para curar sus males. No descarto un regreso en Royal Rumble.

Puntuación: ****

miércoles, 31 de agosto de 2022

Cody Rhodes vs Seth Rollins, WWE WrestleMania 38 Saturday


Uno de los grandes hitos ocurridos en 2022, al menos en lo referente a lo puramente luchístico, fue el regreso de Cody Rhodes a WWE. Él, uno de los fundadores de AEW, supuestamente vicepresidente de la compañía de Tony Khan, ha resultado ser la primera gran estrella de esa empresa que la ha abandonado para ir a WWE. Muchos hombres y mujeres han hecho el camino contrario, pero de igual manera que ocurrió durante la guerra entre WWF y WCW de los 90, la carretera ha resultado ser de doble sentido. Se espera que, con el nuevo reinado de Stephanie McMahon y Triple H, mucha gente observe con agrado un regreso a casa.

Así lo hizo Cody antes de que Vince abandonara su hogar. Cody nació en WWE; de igual manera que había ocurrido con su hermanastro Dustin en 1990, él debutó en la empresa de la mano de su padre, el Sueño Americano Dusty Rhodes. Eso ocurrió en 2007, y durante años, Cody participó de muy diversos roles y storylines. Finalmente se estancó en el personaje de Stardust, que acabó siendo habitual de los programas pequeños de la compañía (Main Event y Superstars), y por ese motivo decidió irse y recorrer mundo a mediados de 2016.

Ha ocurrido ya en muchos casos que un luchador tiene que irse de WWE para mejorar su físico y para demostrar que puede ser una estrella. Como ocurrió con Drew McIntyre, Cody ha vuelto a la empresa como un gran main eventer gracias a su rol en AEW, muy alejado de aquel que tenía en el momento de irse. Y es que, realmente, Cody, que no pudo usar el apellido que hizo famoso su padre fuera de WWE, estuvo en todas partes, mejorando poco a poco, y construyendo su leyenda. No fue alguien que se fuera de WWE estando en lo alto y se aprovechara de ello para recibir oportunidades inmerecidas: luchó en todas partes, y su estrellato se construyó con trabajo duro y grandes momentos de wrestling. Tuvo una pequeña storyline en TNA, enfrentándose, junto a su mujer Brandi, a Mike Bennet y María, y firmó por Ring of Honor. Se convirtió en Campeón Mundial de esa empresa, y participó en múltiples eventos de New Japan Pro Wrestling, uniéndose al Bullet Club, y comenzando una profunda amistad con The Elite. Junto a esa agrupación, y con la colaboración de Ring of Honor, dio forma al evento que posteriormente serviría como rampa de lanzamiento para la creación de AEW; All In. Ese día, derrotó a Nick Aldis, convirtiéndose en Campeón Mundial de la NWA; titulo que portara su padre décadas antes. Fue un gran día. En una notable lucha, en el 70 Aniversario de la NWA, perdió el campeonato ante el propio Aldis.

Cody y The Elite participaron también en la primera edición del Crucero de Chris Jericho, un espectáculo de lucha sobre el mar que creó el veterano luchador canadiense. Chris se unió al grupito, y todos juntos convencieron a la multimillonaria familia Khan para crear una nueva promotora de lucha llamada AEW y cuyos programas pasarían a emitirse en TNT, la cadena de televisión que acogió WCW Monday Night Nitro durante los 90. En su debut en la misma, en Double or Nothing 2019, Cody venció a su hermano Dustin en una gran pelea.

Cody se convirtió en una verdadera superestrella en AEW, pero siempre se mostró muy respetuoso con WWE. Demostró ser un hombre de negocios serio, e incluso convenció a esa compañía para que le dejara usar su apellido. Y eso le vino bien cuando decidió volver.

Y es que Cody era una pieza clave en la incipiente AEW. Cody, Jericho, Omega, Moxley... eran las piezas más famosas de la compañía. Pero luego esta empezó a firmar a todo ser viviente, pagando sueldos millonarios a tipos como CM Punk y Daniel Bryan. AEW está llena de estrellas, y Cody perdió fuerza en el vestuario. A pesar de que todo lo que tocaba Cody era oro, ya no era imprescindible, y no era el mejor pagado. No llegó a un acuerdo con Tony Khan, y se fue.

Y llegó a WWE como luchador top. A veces Vince McMahon hace eso: desprecia a la gente hasta que otro la hace grande, y aprovecha el impulso que ese otro les ha dado para recibirlos de vuelta como main eventers. Cody se fue de WWE siendo Stardust y luchando en WWE Superstars, y volvió a estelarizar eventos. Su primera gran rivalidad la mantuvo frente a Seth Rollins, quizás el mejor heel de la compañía. Debutó en WrestleMania 38.

Y por eso, Seth tuvo que trabajar toda la rivalidad solo, algo que hizo a las mil maravillas. En principio, parece ser que WWE quería montar un feudo entre él y Shane McMahon de cara al mayor evento del año, lo cual, creo, habría estado bien. Shane es un gran contador de historias; sus rivalidades  frente a Aj Styles o The Miz han producido grandes momentos en términos de storytelling, que es lo que más necesita la empresa. Quizás no sea un gran luchador, pero eso es algo secundario en WWE. Los combates atléticamente impecables no generan la más mínima emoción. Sin embargo, algo pasó en Royal Rumble, y Shane acabó siendo sustituido por Cody, que es mejor que él tanto en su habilidad para contar historias como en su capacidad luchando. Todo bien.

Shane participó en Royal Rumble 2022. Fue uno de los principales productores de la batalla real de 30 hombres, y, según se cuenta, se extralimitó a la hora de bookearse a sí mismo. Se dice que quería entrar en primer lugar, y acabar entre los últimos. Debió mirarse el Rumble 92 de Flair, y deseó imitarlo. Esto sacó de sus casillas a Vince y a otras estrellas. Se dice que Lesnar estaba muy enfadado, pero no tanto como McMahon, que llegó a sacar a su hijo de todo plan de la empresa posterior. Se dijo asimismo en su momento que había sido despedido, aunque ni siquiera sabemos si tiene algún contrato. El caso es que Shane no ha vuelto a luchar en WWE desde ese rumble. No sabemos nada sobre lo que pasará con él ahora que no está su padre, porque, a pesar de su siempre complicada relación con él, me parece que era su principal valedor ahí dentro. Algo me dice que su hermana y su cuñado no lo quieren mucho.

El caso es que Rollins se quedó sin planes para Mania, y empezó a sonar con fuerza el regreso de Cody. Seth se introdujo en una historia en solitario, según la cual, se volvía loco por tener un combate en WrestleMania. Mientras el resto del roster confirmaba su participación en una lucha u otra, él se quedaba sin nada. La ira se apoderó de él, y acabó destrozando los decorados. Por este motivo, fue llamado al despacho de Vince, pensando que lo iban a despedir. En lugar de eso, McMahon le anunció que estaría en WrestleMania, sin mencionar a su rival. No se destaparía hasta el último momento.

Sí, todos sospechábamos que sería Cody, mas ya sabemos cómo es Vince. Puede cambiar de opinión media hora antes del show, y guardarse su regreso para el Raw post-wrestlemania, y enfrentar a Rollins ante Shane o ante cualquier otra leyenda o luchador retornado tras lesión en el principal PPV de la compañía. No fue así, finalmente, de tal manera que pudimos disfrutar del regreso de Cody, que fue recibido con gran ilusión por parte del público. Las luces se apagaron y sonó Kigdom, su tema en AEW, que, entiendo, le pertence. No vuelve como Stardust, sino como The American Nightmare.


Su lucha frente a Rollins en WrestleMania es bastante buena, si bien yo creo que era requerida una historia real entre los luchadores como la que acabarían teniendo postreriormente. Cody es un luchador que ha ido mejorando mucho a lo largo de su carrera; es algo que hemos vivido en directo, pues empezó a pelear a primer nivel siendo muy joven, así que ha ido aprendiendo delante de nuestros ojos. Es un hombre, además, que como otras leyendas del pasado, poco a poco, ha ido incorporando movimientos a su arsenal, mas esta inclusión siempre tiene una motivación semántica; no es algo puramente físico. Por tanto, cuando lucha, nos muestra un poquito de su historia como luchador, y eso es bonito.

Después de una fuerte caída de ambos a ringside, Cody parece querer trabajar el brazo de su rival con buenas palancas. Vuela sobre él, pero es recibido con unas patadas voladoras al estómago. Cody se duele, y Seth aprovecha para atacar su zona media de forma correcta. Aplica un Abrazo de Oso de vieja escuela que calienta el público, para que Rhodes pueda soltarse y volar sobre él con un tope suicida. Después de eso, Seth revienta a Cody contra las vallas de protección, para devolverlo al ring, y comenzar la parte final del match, que, en definitiva, supone una sucesión de Power Moves y de Nearfalls.

Es muy movido, muy entretenido, muy habilidoso, pero es eso. Ataque tras ataque. Cody alcanza el Cross-Rhodes, pero sus dolores en el costado le impiden volar con un Moonsault lo suficientemente veloz, motivo por el cual, acaba recibiendo los Dragon Sleeper de Rollins, que resultan brutales. Cae el Cody Cutter, por si alguien dudaba si podría usarlo en el reino de Randy Orton, pero también el Pedegree de Seth. Las acciones locas continúan, hasta que Cody pilla por sorpresa a su oponente, y le aplica Varios Cross-Roads. Lo suelta, para pegarle los puñetazos de su padre, para así homenajear a Dusty y levantar al público aún más, y lo agarra de nuevo para acabar con Cross-Rhodes.

Buena lucha, en gran medida una sucesión de grandes movimientos, pero muy emocionante y bien ejecutada. El público le agrega un cuarto de estrella.

Puntuación: ***3/4

sábado, 27 de agosto de 2022

CM Punk vs Adam Page, AEW Double or Nothing 2022


Hace un par de meses, tuvieron lugar un par de eventos de lucha libre en los que, por pura casualidad, ocurrió algo muy similar. Tanto AEW como WWE impulsaron una gran estrella hasta el triunfo en un PPV, y en ambos casos, esta estrella acabó lesionada, quedando su push frenado por el momento. El 29 de mayo de 2022, CM Punk derrotó a Adam Page en AEW Double or Nothing 2022, pero en el siguiente show de la empresa, el 1 de junio, se lesionó. Unos días después, Cody Rhodes, ex-vicepresidente de la propia AEW, ya de regreso en WWE, estelarizó el PPV Hell in a Cell, derrotando a Seth Rollins en el combate principal de la noche, dentro de una Hell in a Cell, pero lo hizo con una lesión más que obvia que lo alejará de los cuadriláteros durante muchos meses. Veremos ambos combates en el blog.

Ambos, en realidad, tienen que ver con el vestuario de AEW. Porque de él se ha dicho muchas veces que es un lugar idílico, que esta empresa sí escucha a los luchadores y que hay más espacio en ella para la creatividad. Pero esto es así mientras hay pocos luchadores y todos reciben lo que quieren. Cuantas más estrellas se juntan, más egos y discrepancias creativas nacen. Ya vimos lo que ocurrió en WCW, empresa que fue consumida por el poder de una serie de hombres a los que no se le podía toser detrás de las cámaras (y por tanto, tampoco delante). Por lo pronto, Cody salió de la compañía, a pesar de ser uno de sus fundadores y pieza clave de los primeros años de la misma.

En 2021, la compañía de los Khan cumplió uno de los principales sueños de los fans del wrestling, que era traer de vuelta a CM Punk. Punk es un luchador fantástico, y en su primer año en la compañía, se ha dedicado a dar buenas luchas contra cualquiera, lo que tiene su parte positiva, y su parte negativa. Pero en lo relativo a su lado humano, su nivel siempre ha sido más bajo. Es una persona un ego enorme, que sufre una gran frustración hacia todo lo que no sea su protagonismo, y que se pasa la vida criticando a los demás por lo mismo que él hace. Durante su paso por WWE se empeñaba en que debía ser considerado el líder del vestuario, una posición que ostentaban con mucho mayor derecho personas como Kane o Booker T, y estaba obsesionado con estar en los eventos estelares, quizás por protagonismo... o quizás porque los luchadores que participan en esos eventos son los que reciben la mejor prima. Cuando no lo conseguía, y en lugar de premiarlo a él, WWE convocaba a estrellas de tiempo parcial como The Rock o Undertaker, Punk los criticaba y los humillaba, porque estimaba que no hacían los méritos de un luchador a tiempo completo, y sin embargo, cuando dejó WWE, se fue a UFC a mantener combates para los cuales no estaba cualificado, y a ganar millones por ellos, solamente por su popularidad, quitándole precisamente el hueco a peleadores profesionales que se habían esforzado mucho más que él por estar ahí. Entonces, eso no le parecía incorrecto.

Ahora ha llegado a AEW. Cuando me enteré de tal cosa, me alegré mucho, por su enorme talento, pero me preocupé por Colt Cabana. Como sabe el lector, durante muchos años, Colt fue su mejor amigo, y durante esa amistad, después de que ambos abandonaran WWE, mantuvieron una conversación en un podcast en la que vertían graves acusaciones contra un doctor de la empresa. Como consecuencia de ello, fueron denunciados, y tuvieron que ir a juicio. Punk se comprometió a correr con los gastos legales de Cabana, pero no lo hizo, y este, que no ha ganado los millones que ha acaudalado él, se endeudó hasta los dientes, perdiendo todos los ahorros de su vida. Esta discrepancia económica les llevó a perder su amistad, y a odiarse mutuamente.

Por eso me alegré de que Cabana, un luchador ya veterano, consiguiera un trabajo fijo en AEW. No hay muchos lugares en los que un wrestler profesional pueda ganar dinero de verdad, sobre todo cuando tiene deudas judiciales por valor de medio millón de dólares. Pero la llegada de Punk puso su trabajo en riesgo. En lugar de hacer las paces, o quizás llevar sus rencillas a una rivalidad en el ring, directamente Punk exigió su despido. No le importó poner en riesgo, una vez más, la seguridad económica de alguien que fue amigo suyo. Esto no gustó mucho entre el roster de AEW, puesto que Cabana es muy apreciado por todo el mundo. Da la sensación de que la decisión de Khan ha sido, finalmente, salomónica: Cabana no seguirá luchando en AEW, pero sí lo hará en ROH, empresa que ahora también le pertenece. Algo es algo. Para Punk, parece ser que no fue suficiente.

La sensación es que Punk no cae muy bien en el vestuario, tal y como Adam Page le dijo en alguna promo, por este y otros motivos. Dave Meltzer ha llegado a comparar las promos entre ambos con aquellas que llevaban a cabo Bret Hart y Shawn Michaels en WWF, en las que a través de los guiones, dejaban salir todo el odio que realmente sentían el uno por el otro. Punk ya ha tenido batallas dialécticas encarnizadas en AEW con MJF, pero aquello fue un duelo de talento; esto es personal. Page le dijo claramente, que, aunque delante de las cámaras Punk fingía ser una persona nueva y mejor, detrás de ellas seguía siendo una basura. Y es que Punk intentó parecer muy respetuoso con él y cariñoso con el público, como es normal en un babyface; pero no cuela. Page puede ser considerado como la primera estrella de verdad creada por AEW; es el campeón, y se ha ganado el respeto de todos durante su reinado. Es, pues, un hombre de grupo que es para sus compañeros lo que a CM Punk siempre le hubiera gustado ser. Durante la promo previa, así, vimos a un hombre que fingía ser lo que no es, frente a alguien que, a pesar de tener un perfil inferior, representaba de verdad al vestuario de la empresa, y lo defendía frente a un lobo con piel de cordero. Page, pues, no sólo defenderá su título, sino que defenderá a AEW de Punk... en kayfabe y fuera de él. Yo creo que Punk debería ser heel, y que este podría ser un buen comienzo para comenzar el turn.

Buenos mimbres para mantener una buena lucha en Double or Nothing. Los luchadores comienzan pegándose fuerte, haciéndose daño a propósito, con muchos chops y otros golpes stiff. Punk se impone con sus ataques de marca, pero Page consigue levantarlo tras un Crossbody, y lanzarlo con una Power Bomb, tras lo cual, comienza su dominio.

Page busca el Buckshot Lariat, pero no consigue aplicarlo. Punk lo frena en varias ocasiones, y busca su pierna. Después de eso, es el propio Punk el que trata de hacer el Buckshot Lariat de su rival, pero falla miserablemente en dos ocasiones. Esto no forma parte del guión: Punk no es físicamente capaz de realizar el movimiento, si bien en el segundo caso consigue levantarse a tiempo para aplicar un potente Lariato que sustituya al errado. Algo es algo.

Mucha gente ha criticado a Punk por esto. No me parece grave, y de hecho este tipo de cosas pueden formar parte de buenas historias. El problema es que no se utiliza como tal, porque al fin y al cabo, ambos son faces, así que la incapacidad de realizar un movimiento por parte de Punk es difícilmente aplicable en la historia. De todos modos, la cosa sigue.

Ahora es Page el que consigue aplicar el finisher de su rival. Aplica GTS, en este caso sin errores de ejecución, mas la cuenta no llega a tres. Punk observa que no puede ganar de tú a tú, y vuelve a buscar la pierna de su rival, ahora sí provocando relativas secuelas. El referee recibe un golpe en un intento de GTS, y en ese momento, Page agarra su correa de campeón. Piensa en usarla contra Punk, pero, finalmente, se niega. No es la clase de campeón que quiere ser. Busca su finisher, pero no acierta (hubiera sido correcto que hubiera vendido su dolor en la pierna en ese momento, pero no está fino en ese sentido). Punk consigue transformar su ofensiva en un GTS, y llevarse la victoria. El campeonato se va a manos de la leyenda del wrestling.

Buena lucha. El fallo de Punk no resulta especialmente grave a la hora de poner la nota. Podría haber sido mejor; yo lo hubiera preferido que el error final hubiera sido claramente causado por el dolor en la pierna de Page. La parte de las dudas sobre el hecho de usar la correa es buena, aunque la historia de Page como campeón ha tenido ya demasiadas dudas de este tipo, y no era su enfrentamiento con Punk, quizás, el lugar más adecuado para ello.

Ya sabemos que Punk, posteriormente, acabaría lesionado. AEW encontraría un nuevo campeón temporal en la persona de Jon Moxley, que hace unos días, de hecho, derrotó al propio Punk tras su regreso, para ser considerado Campeón Indiscutido de la compañía.

Puntuación: ***3/4


domingo, 21 de agosto de 2022

Claudio Castagnoli vs Jonathan Gresham, ROH: Death Before Dishonor 2022


Después de un intento de push que se desinfló, como ocurre siempre en WWE, Cesaro abandonó por fin la empresa de los McMahon, con la intención de encontrar fuera lo que todo el mundo sabe que merece. Su destino fue el de todo el mundo: AEW.

Pero AEW no es el paraíso que muchos pensaban que sería. Allí donde hay ego, hay pelea. En próximos posts comentaremos algunos aspectos relacionados con sus problemas de vestuario. Pero partimos de lo obvio: la empresa ha fichado a demasiados luchadores de nivel, y no todos tienen hueco, lo que implica que muchos acabarán tan enfadados como lo estaban en WWE. Da la sensación de que Tony Khan compró Ring of Honor sólo para dar salida a muchos de estos luchadores.

ROH ha tenido varios dueños a lo largo de su existencia. Perdió hace mucho tiempo su esencia; debería haberse mantenido como pequeña indy, como ocurre con PWG, para mantenerla, pero ahí no hay dinero. Después del nacimiento de AEW, la existencia de la empresa dejó de tener sentido, y su roster se vio muy damnificado. Finalmente, Khan se ha hecho con la compañía. Algunos decían que sería una especie de territorio de desarrollo como el NXT de WWE, aunque por ahora no veo que sus shows incluyan a ningún wrestler en formación: todos los que participan tienen una carrera larga. En su último PPV, muy exitoso por cierto, ha incluido a algunos clásicos de la promotora, como Claudio Castagnoli, Jay Lethal, Colt Cabana, los Briscoe, o Samoa Joe. Cesaro, con su nombre de siempre (Castagnoli), logró, en este evento, convertirse en Campeón Mundial de ROH, algo que no fue capaz de hacer en su etapa anterior en la empresa, si bien es cierto que este triunfo puede recordar a aquellos de RVD o Tommy Dreamer, que se pusieron el ECW Championship en la cintura bajo el mandato de WWE, que tenía títulos más importantes. Porque Castagnoli será luchador de AEW (de hecho pertenece a un stable), y el título de ROH pasará a ser un título secundario de esa empresa, como tantos otros. No es lo mismo, aunque al final del día, como diría Ric Flair, lo que cuenta es la calidad del combate.

Castagnoli se presentó en Death Before Dishonor para enfrentarse al Campeón Mundial de Ring of Honor, el pequeño y técnico Jonathan Gresham, uno de los luchadores más interesantes del circuito independiente. En diciembre de 2021, Gresham consiguió vencer a Jay Lethal y ganar el título vacante, impidiendo un nuevo reinado de aquel, que ha sostenido el título ya suficiente tiempo. Desde entonces, impuso las clásicas Pure Rules, que tanto se adaptan a su estilo de combate, y defendió el campeonato en todas partes: en Impact Wrestling, en GCW, en Progress, en AEW, en la propia ROH... la verdad es que su reinado ha sido muy internacional, asemejándose a los grandes campeones del pasado. Sin embargo, este llega a su fin de una forma fría, en un combate irrelevante, opener del evento Death Before Dishonor.

Algo le ha pasado a Gresham. Parece estar quemado con el mundo  de la lucha libre. Él firmó con ROH/AEW, porque se alegraba de que la clásica empresa continuara arriba, pero no hay duda de que la duración del combate, así como su derrota o la situación del mismo en la cartelera, son aspectos que a él le parecen una falta de respeto, y por este motivo, ha pedido a Khan su liberación. Ha eliminado su cuenta de Twitter, y parece ser que se tomará un descanso de la lucha. Él mismo ha comentado que dejó de interactuar con los aficionados, porque no le gusta la manera en la que se comportan; la forma en la que "vomitan el Evangelio". Parece ser que el hombre está quemado con los comentarios acerca de su altura (debe ser un trauma para él que viene de lejos).

Gresham ha sido acusado por ser poco profesional; por exigir mucho a AEW en base a su posición en la lista PWI. Soberbio o no, desde luego la lucha en la que perdió el ROH Championship no fue lo que debía ser. Fue corta y simple, y no estuvo colocada en la cartelera en una posición importante, lo que confirma que AEW utilizará Ring of Honor para trabajar rivalidades de luchadores que no caben en sus programas principales, rebajando el valor del título mundial a algo menor. Y es una pena, porque yo tenía muchas ganas de ver a Castagnoli enfrentarse a Gresham en una gran lucha: al suizo siempre se le dieron bien los rivales pequeños.
 

El Campeón parece buscar la pierna del Superman Suizo; posiblemente su rodilla sea la parte más alta que podría alcanzar. Su ofensiva en buena; no pierde la cara al combate a pesar de la diferencia de tamaño, y espera que su trabajo a la extremidad iguale las cosas, si bien resulta evidente que para Claudio manejar su cuerpo resulta trivial.

Cesaro se duele de la pierna, y Gresham se duele de la espalda, por culpa de los Slams recibidos. Los dos trabajan bien, pero es obvio que a la lucha y al público les falta intensidad. Entre idas y venidas, Claudio caza a su rival con un Lariato y un montón de codazos, para acabar la lucha con una potente Power Bomb. La sensación que tengo es que estos dos hombres podrían haber tenido una enorme lucha en la forma apropiada, pero su talento, una vez más, no ha sido tenido en cuenta en todo su valor.

Puntuación: ***1/4

sábado, 6 de agosto de 2022

Andrade El Idolo y Ric Flair vs Jay Lethal y Jeff Jarrett, JCP Ric Flair's Last Match



Vamos un día más con el deporte de los septuagenarios. Últimamente hemos comentado luchas de Canek, Rayo de Jalisco y Vince McMahon, y hoy toca hacer lo propio con el último match de Ric Flair. Esto no es nostalgia; es arqueología.

El caso es que, tras once años alejado de los cuadriláteros, el legendario Ric Flair, uno de los luchadores más destacables de toda la historia del wrestling, volvió a subirse a un ring. Lo hizo en un evento llamado Ric Flair's Last Match, promovido, en teoría, por Jim Crockett Promotions, la promotora que lideró la NWA en la última parte de la era de los territorios y cuyo producto fue vendido a Ted Turner Enterprise, para acabar después en manos de Vince McMahon. Hay muchas cosas que comentar al respecto.

El logotipo de JCP no se había utilizado desde 1988. Fue una empresa dirigida, primero, por Jim Crockett, y después, por su hijo, Jim Crockett Jr, que la llevó a lo más alto. En ese sentido, los Crockett, como los McMahon o los Jarrett, conforman una dinastía con varias generaciones de promotores. JC Jr, falleció el año pasado, así que quizás debería escribir algo en su honor, ahora que voy a hacer lo mismo con Vince McMahon. A ver qué sale.

Este evento tiene lugar bajo el sello de Starrcast, una convención de lucha libre que se ha celebrado cinco veces desde 2018, desarrollada por Conrad Thompson, y que en 2019 se alió con la incipiente AEW para el show Double or Nothing de ese año. Los últimos días de julio de 2022, tras un parón de tres años, volvió, cerrando su fin de semana de fiesta luchística un este show que incluye varias peleas de nivel, con talento de Impact wrestling, y el main event, en el que tuvo lugar el enésimo retiro de Ric Flair. Thompson llevó a cabo ese evento con la colaboración de David Crockett, hijo de Jim Crockett y hermano de Jim Crockett Jr. Conrad entabló amistad con David gracias a su podcast, y juntos acordaron traer a Flair de vuelta, mas no tenían una promotora de lucha como tal. Por tanto, consultaron con sus abogados la posibilidad de hacerse con la propiedad de las marcas de JCP, y parece ser que no resultó muy complicado (no sé si estos pertenecían a WWE y esta empresa dejó de renovarlos, o bien si no entraron en el trato original con Turner). Thompson, eso sí, aseguró que, una vez terminado el evento, regalaría el 50% de los derechos de la marca a David Crockett, pues, en su opinión, es algo que debe pertenecer a su familia.  

En lo relativo a Flair, todos lo vimos retirarse en 2008, tras una gran lucha en WrestleMania 24 ante Shawn Michaels. Pero ese no fue su primer retiro. De hecho, había perdido un Steel Cage Retirement Match frente a Hulk Hogan ya en Halloween Havoc 1994. Mucha gente ha intentado alejarlo de los cuadriláteros desde entonces, empezando por Bischoff, con el que no tenía muy buena relación, pero él, una y otra vez, vuelve, porque no puede imaginar la vida sin lucha. Por eso ha regresado para luchar en una sexta década, tras cumplir 50 años como luchador. Dice que esta sí es su última lucha... veremos.

En 2007 comenzó una storyline en WWE, según la cuál, si perdía una lucha, debía retirarse. Él mismo, en una promo que tuvo lugar en RAW, declaró que jamás se retiraría, y quedó muy bien, porque, si bien era una storyline, se correspondía con la realidad de las cosas: Vince McMahon quería obligarle a retirarse, y el no deseaba hacerlo. Nunca ha querido. Por eso, poco después de abandonar WWE, tras no poder participar sobre el ring en la lucha que enfrentó a Jericho con otras leyendas de WWE en WrestleMania 25, volvió a pelear, primero en los shows de Hulkamanía Tour, y después en TNA.Trabajó para esa empresa hasta el año 2012, siendo su match frente a Sting, una vez más, en septiembre de 2011, su último combate hasta ahora. A finales de 2012, tras el infarto que sufrió Jerry Lawler en WWE, declaró que nunca volvería a luchar.

Flair firmó un contrato de leyenda con WWE para hacer algunas apariciones. Se convirtió en el mánager de su hija, Charlotte, la gran estrella de división femenina de la empresa, y fue traicionado por ella. Asimismo participó en la rivalidad final entre Batista y Triple H, que dio lugar al retiro del primero (aunque también, la suya, fue la última lucha en la carrera de Triple H). Para entonces, aunque resultaba obvio que Flair, por sus declaraciones, volvía a tener la intención de luchar una vez más, y miraba con ojos golosos la creación de AEW, había sufrido problemas de salud muy graves que casi acabaron con su vida. De hecho,  el segmento en el que Batista le atacaba en aquella rivalidad dejaba claro que los movimientos que podía hacer estaban muy acotados. Yo no podía imaginar por entonces que este loco se empeñaría en volver a subirse a un ring, pero lo ha hecho.

Hace unos meses, lo vimos empezar a entrenarse para hacerlo. Parecía una locura; es muy viejo, aunque no está muy mal físicamente. En fin, lo vimos luchar durante cuarenta años; cuando nacimos ya estaba ahí, así que le hemos visto envejecer en directo arriba del ring. Ya sabíamos que era el luchador viejo de la profesión. Su aspecto al subirse al cuadrilátero no provoca ahora tanto impacto, porque estamos acostumbrados (al menos los veteranos como yo). Pero, conociendo sus problemas de salud, y lo cerca que ha estado de morir, temíamos que acabara como Mickey Rourke en The Wrestler.

De hecho, hay gente que ha intentado evitar que luche. Se ha avisado incluso a las autoridades para que lo prohíban. Porque hay gente adicta a la política; adicta a decirle a los demás cómo deben ser, qué pueden hacer y qué no. La mayoría de la gente, de hecho, piensa que es legítimo dirigir la vida de las personas por su bien, sin pararse a pensar quién puede realmente decidir y en base a qué, qué es el bien y qué es el mal. Ric Flair podría haber muerto en el ring, pero al fin y al cabo, hubiera muerto siendo lo que es, y haciendo lo que siempre ha querido hacer. No se sube al ring para morir, se sube al ring para vivir. ¿Qué derecho tienen los paletos moralistas a perseguir las elecciones vitales que sólo afectan a quién las toma?

Ric Flair estaba entrenando con Jay Lethal, su buen amigo. Eso desencadenó la storyline que finalmente subyace tras la lucha. Lethal estaba tan preocupado por que le pasara algo, que le atacó violentamente, con la colaboración de un viejo conocido, Jeff Jarrett. Lo dejó ensangrentado en el suelo, porque "lo quería". Hay amores que matan. Así, estos dos villanos odiosos se convirtieron en los rivales de Ric en el que supuestamente es, ahora sí, su último combate. Su compañero de equipo es Andrade, su yerno, marido de su hija Charlotte. Nunca pensé, cuando veía a La Sombra dar saltos en la Arena México, que acabaría siendo el compañero de Ric Flair en su último combate, pero así ha sido.

Así llega un combate muy entretenido y basado en el storytelling. En las gradas vemos a Foley y Undertaker, así como al padre de Jeff Jarrett, Jerry, que aún se ve muy joven. Jarrett y Lethal hacen de rudos clásicos, llenos de odio y abucheados constantemente, mientras que Ric aparece con su música clásica, el tema Así habló Zaratustra de Strauss que Kubrick hizo famoso en 2001: Odisea en el Espacio. Lleva su bata de siempre, de esos tan caros, y el campeonato de World Heavyweight Champion en la cintura. En fin, la imagen de este cinturón sí que debe pertenecer a WWE, pero no creo que en esa empresa nadie quiera atacar a Ric Flair. La lucha comienza con un Flair que no se esconde, y que intimida a sus rivales.

Ric está viejo y se puede mover lo justo. Pero, como decía, lleva siendo viejo treinta años, y siempre se las ha apañado para ser un underdog creíble. Con un par de chops y un low blow que el referee no ve, levanta al público y se pone por delante en el match. Si eso le funcionó con Vader o con The Great Khali, funciona con cualquiera.

Obviamente, sus rivales son más rápidos y ágiles que él. Jarrett también es veterano, y aún así, hay más de veinte años de diferencia de edad. De todos modos, los villanos venden muy bien los golpes del anciano, para transmitir la imagen de que este combate es posible. Además, son tan cobardes y huyen en tantas ocasiones que esa sensación se transmite incluso cuando no pasa nada. Y cuando sale a luchar Andrade e intercambia movimientos con Lethal, el público se entretiene también a un nivel físico.
 

Como en toda lucha clásica tag, hay un buen rato de dominio de los heels sobre uno de los faces. Jarrett y Lethal atacan a Andrade, turnándose. Finalmente, Ric entra al ring y pelea contra los dos malos. Brawlean fuera del ring, frente a Undertaker, mientras este, al ver a Ric luchar, piensa que se retiró demasiado pronto. La mujer de Jarrett, Karen, también ataca a Ric, lo que provoca que mujeres de la grada se peleen con ella, posiblemente la esposa del Nature Boy. Este llega a sangrar profusamente, tal y como ha hecho tantas veces en su carrera.

El referee, Chioda, acaba KO. Después de mucha batalla, Ric recibe un puño americano, marca de la casa, y golpea a Jeff con él. Lo coloca en la Figura 4 y otro referee aparece para señalar la victoria. Buen entretenimiento luchístico, de vieja escuela y con mucha intensidad, sin demasiadas carencias de Flair a la vista, pues sabe muy bien luchar sin exponerse. Yo disfruto estas cosas; ya sabe el lector que prefiero a Ric con 70 años que a otros con 30, y no diré nombres.

Es difícil ratear el match. Sólo hay que ir a Cagematch y ver todos los rating en contra, escritos antes de ver el combate por gente que mide todo desde un punto de vista moral, incluido un espectáculo de entretenimiento irrelevante como este. Relájense.

Puntuación: ***1/4

martes, 2 de agosto de 2022

Mr McMahon vs Pat McAfee, WWE WrestleMania 38 Sunday


Comentamos en el último post la reciente dimisión de Vince McMahon como presidente y principal creativo de WWE, labores que lleva ejecutando desde hace unos 50 años. Se trata este de un hito histórico sin precedentes, porque él es la figura más importante en la historia del wrestling, y el hombre que ha dado forma a la industria que hoy conocemos y que sobrevive como entretenimiento a pesar de que todo el mundo conoce ya el secreto que en otra época justificaba su interés. Tendremos, pues, que desarrollar algún tipo de serie especial en el blog en la que repasemos los momentos más destacados en su trabajo como promotor, empresario, booker, comentarista, personaje y luchador. Eso me parece muy interesante.

Por ahora, estamos comentando la última vez que se subió al ring, algo que ocurrió sólo unos meses antes de que llegara el supuesto final de su carrera, quizás de forma premonitoria (quizás se olía la tostada y quiso despedirse así, y quizás por eso su hija dimitió de sus cargos en esa misma época, para poder regresar como sustituta desde una posición alejada de él). La última lucha de Vince McMahon en WWE la mantuvo frente a la leyenda de la NFL Pat McAfee, actual comentarista de WWE y luchador ocasional.

Ya comentamos en el último post que la rivalidad surgió a partir de una entrevista que Pat mantuvo con Vince en su Talk Show, y que esa conversación, dada la buena relación legítima que existe entre ambas personas, les condujo a una rivalidad dentro del universo de ficción de WWE. Vince eligió al tramposo Austin Theory como rival de Pat, pero este no fue capaz de cumplir con los deseos de su señor: Pat McAfee derrotó a Austin Theory en WrestleMania 38 Sunday, ante la mirada de Vince, que estaba junto a los comentaristas.

Ante este final, ni corto ni perezoso, el anciano se quitó la americana y se dispuso a enfrentarse a su odiado oponente. Vince es el típico culturista que ha sido alcanzado por la vejez a traición: sigue estando muy fuerte, pero raro: sus músculos están mal. Como diría Héctor Del Mar, "se le ha caído el pecho". Aún así, ante la expectación de todos, se sube al ring y domina a su cansado oponente de una forma muy poco verosímil.

Repito que hay algo raro en este match, y que eso me lleva a pensar que se trata de una especie de despedida. Porque no tiene sentido que a los 76 años, después de haber abandonado tanto tiempo el protagonismo en pantalla, se ponga a pelear, olvide su obsesión por no exponer el negocio, y se saque la chorra de esta manera. El caso es que Pat se lanza contra él, pero impacta contra los clotheslines lentos que consigue aplicar con sus musculosos pero ancianos brazos. Vince intenta enfadar a la grada, pero esta no puede sino aclamarle. McAfee se levanta para cargar contra su jefe, pero es atacado por la espalda por Theory, ante lo que el referee no puede decir nada, porque aquí manda Vince. Austin le da a McMahon un balón de fútbol americano para que lo patee al público, como hace Pat, pero obviamente es todo ironía. Vince no se lo pasa al público, sino que dispara contra McAfee, dejándolo KO, y consiguiendo una victoria extraña y sin demasiada resistencia.

En fin, más que lucha, es un momento en el que Vince trolea a todo el mundo por última vez en su carrera. Tras lo ocurrido y para rematar la función, momentos antes del main event, llega Steve Austin, que en la noche previa había derrotado a Kevin Owens, y por última vez en la historia, comparte cervezas y Stunner con el Chairman. Primero golpea a Theory, que hace un overselling propio de The Rock; y después, bebiendo con su antiguo rival, golpea al anciano, que casi se cae solo, demostrando que no está en condiciones para hacer estas cosas. Entretenido.

Puntuación: -