sábado, 13 de abril de 2019

Batista vs Triple H, WWE WrestleMania 35




Dada la ausencia de Undertaker y John Cena, había pocas estrellas en este WrestleMania, más allá de las que aparecen, cada día, en los programas de WWE. Es un evento que será más recordado por incluirse en ese movimiento moralista inclusivo que está devorando toda forma de creatividad en occidente. Así, este siempre será el WrestleMania del primer main event femenino, y del primer campeón de WWE negro.

Pero, si hay algo que se sale de lo habitual, es el regreso de Batista para tener la última lucha que siempre quiso tener en WWE. Después de ignorarle durante mucho tiempo, la empresa se lo concedió. Yo no tenía un gran interés en esta última aparición del Animal, a nivel de wrestling, pero creo que todas las historias deben ser terminadas, y esta, se ha finalizado de la manera que Dave deseaba. Además, añade a este WrestleMania la aparición de leyenda retirada que necesita para ser un gran evento. Todo bien, hasta este punto.

Hace unos días, comentamos la lucha entre Triple H y Batista en Hell in a Cell, ocurrida en Vengeance 2005. Entonces, comentamos los inicios del animal en Evolution, y el final de esa relación con su rivalidad frente a The Game. Batista acabó con un 3 - 0 a su favor.

El animal tuvo una buena carrera en WWE, siendo varias veces campeón, y protagonizando grandes encuentros. Revisaremos algunos, en un pequeño especial por su retiro. Siempre fue Face en esta etapa, y tenía muy buenas reacciones por parte del público. Ya en esa época había una incipiente comunidad de Internet que declaraba un gran odio hacia tipos como Cena y Batista, igual que lo hacen hoy con respecto a gente como Roman Reigns, pero aún no tenían una gran incidencia sobre el público general que llenaba las arenas.

Pero Batista nunca se vio feliz como héroe. Echaba de manos sus inicios como bestia destructora, igual que hacíamos todos. En sus últimos meses en la empresa, Dave protagonizó un turn heel, atacando de forma muy violenta a su pequeño amigo Rey mysterio. En esos meses, ayudó a Vince en su rivalidad frente a Bret Hart, y este le recompensó al ponerle el WWE Championship en bandeja de plata, ante un John Cena que salía victorioso de una Elimination Chamber. Así, el paso de Batista por WWE finalizó con una rivalidad ante el otro gran héroe hipermusculado de la empresa. El Animal salió derrotado en cada uno de sus enfrentamientos, pero estos estuvieron muy bien. Hubiera sido una pena que se fuera sin tener un gran feudo con Cena.

Batista se fue, y empezó a hacer cosas. Inició una carrera como luchador de MMA, aunque sólo llegó a disputar un combate. En octubre de 2012, derrotó a Vince Lucero por KO, tras 4 minutos de contienda. A diferencia de gente como CM Punk, el Animal no se fue a una gran empresa en la que le pagaron millones por ser una estrella, sino que consiguió su combate por méritos propios. Y lo mismo puede decirse de su carrera como actor.

Todos hemos visto a Cena y a The Rock triunfar en Hollywood. Tenían millones y millones de fans en WWE, y empezaron a grabar películas mientras estaban ahí, apoyándose en esa base de seguidores. Ahora, trabajan muchísimo, pero no nos engañemos, no hacen una película buena. Sin embargo, Batista empezó desde más abajo. Primero se fue, se puso a pelear en MMA, hizo sus castings, y, poco a poco, le fueron saliendo proyectos.

De hecho, cuando en diciembre de 2013 volvió a la compañía de los McMahon, todavía no había hecho nada de valor, en realidad. Vince lo volvió a presentar como un héroe, y le hizo ganar el Royal Rumble 2014. No era lo que él quería, y, desde luego, no era lo que los fans querían, pues estaban obsesionados con Daniel Bryan. Cuando el barbudo fue expulsado en la batalla, la ira del público se hizo presente. En la parte final de la contienda, todos se pusieron de parte de Roman Reigns, porque aún no era main eventer, así que todavía no le odiaban. Pero Batista ganó, y se montó una muy gorda.

Vince no se había dado cuenta, todavía, de la manera en la que Internet estaba cambiando la forma de ver el wrestling de los fans. Ahora sí, el poco gusto del friki de Internet por Batista, se había extendido al mundo real. Dave sabía qué tipo de luchador es, y qué podía ofrecer, pero en la empresa, aún no se daban cuenta de eso. Todavía querían ofrecer un Randy Orton vs Batista en el main event de WrestleMania, pero nadie iba a comprarlo. El clamor popular a favor de Daniel era demasiado grande. Finalmente, el ex ROH acabó WrestleMania derrotando, primero a Triple H, y después, a sus dos pupilos de Evolution.

En sus últimos meses en esta nueva etapa en WWE, Batista volvió a hacer equipo con Triple H y Randy Orton, refundando Evolution, para tener un enfrentamiento de ensueño con otro gran stable, The Shield. Los dos equipos dieron dos muy buenas luchas.

Aunque, a nivel de wrestling, se puede decir que este nuevo paso del Animal por la empresa dio tres luchas muy destacables, el uso del personaje, y las pitadas de los aficionados, quedaron en el subconsciente de Dave. Por segunda vez, dijo las dos palabras mágicas: "I Quit". Se suponía que tenía contrato para hacer más cosas, pero comenzó la campaña publicitaria de Guardianes de la Galaxia, y el éxito de esta película truncó los planes de regreso del Power House.

A diferencia de lo que han hecho Rocky y Cena, Batista ha participado en producciones de calidad, gracias a que su perfil se adaptaba bien al papel. Guardianes de la Galaxia, de Marvel, se convirtió en una saga muy aclamada de aventuras espaciales, muy divertida, y con buena música. Batista juega el rol de Drax The Destroyer, un alien de fuerza física sobrehumana, perteneciente a una raza muy literal, que no entiende las metáforas o la ironía, y que busca venganza por la muerte de su familia.

Es un gran personaje, dentro de una saga que tuvo una secuela, y tendrá una tercera parte, a pesar de algunos problemas en su producción. Este éxito le permitió, también, aparecer en Avengers: Infinity Ward, y en el episodio final de todo el universo Marvel, que se estrenará próximamente: Avengers: Endgame, que es, quizás, la película más esperada de la historia del cine. 

Además de todo esto, Batista ha estado en otros proyectos, como Blade Runner 2049, y Dunne, dos películas que pertenecen a los universos de clásicos de la literatura de Ciencia Ficción. Por tanto, Batista, que tiene ya 50 años, no pudo regresar a WWE en, casi, 5 años, porque estaba trabajando mucho, y, además, estaba haciendo cosas muy interesantes. No es que sea protagonista de El Padrino, pero, dentro del campo del entretenimiento, las aventuras y la acción, estas películas son mucho mejores que Transformers, The Fast and the Furious, o G.I.Joe, que son las pelis que hacen Cena y The Rock.

Pero Batista ama el wrestling de verdad. De hecho, en más de una ocasión, había comentado que le gustaría volver a WWE, tan solo para participar en eventos en vivo. Es una experiencia que le gusta. Pero su agenda como actor no se lo ha permitido. Aún así, tenía otro plan desde hace mucho tiempo: volver, y tener una rivalidad final con Triple H, siendo rudo, y actuando como a él le diera la gana. Pero Triple H no le hacía ni puto caso. WWE no parecía estar interesada. 

Absolutamente toda la historia de Dave desemboca en esta rivalidad final. En otoño de 2018, se celebró el capítulo número 1000 de Smackdown, con Evolution presente. Ric Flair, Randy Orton, Triple H y Batista se reunieron. El Animal tuvo buenas palabras para todos, pero cuando le tocó hablar sobre Hunter, recordó una cosa: este hombre lo ha hecho todo en el negocio, salvo una cosa: vencerle a él.

Batista comenzaba a sembrar semillas de lo que sería la rivalidad final de su carrera. Meses después, tuvo lugar el cumpleaños número 70 de Ric Flair, el mejor luchador de la historia, y WWE le preparó una fiesta, para RAW.

Finalizando el programa, subieron al ring Triple H, Kurt Angle, Sting, Ricky Steamboat y Shawn Michaels, que son algunos de los grandes rivales en la carrera de Flair. Fuera del ring estaban, además, todos los miembros del roster de Raw.

Es raro que WWE le conceda algo a leyendas como Flair. Estamos acostumbrados a que esta empresa pisotee su propio legado, una y otra vez. Pero, claro, la cosa tenía trampa. Cuando el Nature Boy debía hacer acto de aparición, algo falló. Batista apareció en pantalla, forzando a un cámara a seguirle. Entró en el camerino de Ric, y se escucharon golpes. Batista sacó al anciano, arrastrándolo, y le peguntó a Triple H si ahora le prestaría atención.

Recordemos que, durante su tiempo fuera de la empresa, Batista ya había comentado que había presentado esta idea de rivalidad, pero Triple H no le había hecho el más mínimo caso. Por eso es esto tan interesante, porque es real, y el wrestling gana con la realidad. Triple H, muy enfadado con el ataque a Ric, le especificó que, sí, había ganado su atención. Batista, actuando bastante bien, y rodeado de seguridad, como una verdadera estrella de Hollywood, le gritó que le diera lo que quería, y lo repitió mil veces. Un último encuentro, en las condiciones que él imponía. De nuevo, justo lo mismo que pedía en sus declaraciones en el mundo real.

Triple H le recordaba que había abandonado la empresa varias veces, que se había convertido en una estrellita de Hollywood. Que no sabía qué quería de él, pero si lo que quería era pelear, que subiera al ring. Pero no, esta vez, las cosas se harían de la forma en que Batista decidiera. Quería a Triple H en WrestleMania. Es todo lo que quería; terminar una carrera en sus términos.

En una entrevista con Michael Cole, ya declaró que quería tener su último run en la empresa, y que por eso está aquí. Habló de Triple H, de la forma en la que siempre le ha tratado con desdén, menospreciándole. No le gusta ser controlado, le gusta estar en posición de controlar. Por eso dejó la empresa, porque Triple H es un obseso del control. Claro, WWE, a la hora de promocionar la rivalidad, usó imágenes de Evolution, como si Batista se refiriera, todavía, a eso, pero la parte de storytelling sobre Evolution es lo que menos le interesa a Dave. Debe recordar, una y otra vez, que Triple H nunca consiguió ganarle, porque es la historia que quiere contar WWE, pero esa parte tiene, claramente, mucho menos interés.

Triple H decidió que esto fuera un No Holds Barreds Match. Batista exigió que la carrera de Triple H estuviera en juego. En la última promo, WWE volvió a poner imágenes de Evolution, y de las declaraciones de Batista diciendo que Triple H nunca le había vencido. El actor remató esto diciendo: "Hunter, bésame el culo", pasando totalmente del vídeo, que, al fin y al cabo, vuelve a ser un intento de WWE de imponer una historia insignificante. Gran final, moviendo la cámara para que el logo de WrestleMania 35 se vea tras él. Todo queda preparado para la última lucha en la carrera de Batista.

Una de las cosas guay de WrestleMania son las entradas especiales. Este año, en la rampa de entrada, hay una pantalla enorme curvada. Con ella, Elias realiza una intervención en la que parece que está tres veces en la arena, tocando tres instrumentos simultáneos. Pero no se aprovecha mucho más, salvo en la entrada de Triple H.

Este año no hay grandes entradas, porque no hay tiempo para nada. Pero a Triple H no le puedes quitar eso. Siempre hace lo que le da la gana. Batista aparece con varios coches, de los que salen muchos escoltas, colocados en posición. Al hacer su metralleta, se lanzan muchos fuegos de artificio. Y después aparece Hunter, en un vehículo al estilo Mad Max. En la pantalla curva, hay otros, de manera que parece que se mueve en el desierto junto a ellos. O ese es el efecto que se pretende, al menos. 

La lucha se lleva a cabo con un estilo muy extremo, enfocada en el uso de objetos para dañar al rival. Está bien que en un evento tan largo como este, haya variedad, como he dicho en posts anteriores, así que no es mala elección. De esta manera, también se diferencia mucho de la otra lucha sin reglas que hay, la de Shane y el Miz. Pero no me parece que sea un gran combate.

Es una lucha que presenta varios spots violentos con objetos, y poco más. Son buenos, pero no existe una continuidad. Hay muchos tiempos de descanso entre unos y otros, de tal manera, que la cosa se extiende mucho, y en algún momento, llega a aburrir, aunque el siguiente gran impacto borra el aburrimiento de los aficionados.

No creo que nunca se juegue demasiado con la idea de que Triple H se tiene que retirar si pierde. Shawn Michaels está en la mesa de comentarios, y tiene algún buen careo con Batista, pero no llega a hacer nada.

Triple H le pega con una caja de herramientas a Batista, y saca una cadena similar a la que usó en el Hell in a Cell de 2005. Utiliza una llave inglesa para retorcerle los dedos, y le atrapa con una silla, y le arranca el aro de la nariz con otra herramienta.No es el real, pero Batista tiene sangre en la nariz.

Triple H saca el sádico que lleva dentro. Es raro que haya luchas de este tipo en WWE, pero, realmente, consigue meter a los aficionados en la lucha.

Hay batalla en las mesas de comentaristas. Triple H recibe muchas caídas sobre ellas. Cuando la lucha regresa al ring, aburre bastante, así que Batista la vuelve a llevar a las mesas. Quiere utilizar una Batista Bomb sobre ella, pero es él el que se lleva el golpe, y un Spear con el que atraviesa la tercera mesa. 

Triple H busca su mazo, pero recibe los mejores ataques del Animal. Recibe Spear, Spine Buster, y Batista Bomb. Al ser alzado para la bomba, Hunter lleva su mazo en la mano, para intentar darle en la cabeza a su enemigo, pero no consigue hacerlo. Es lo mismo que pasó en 2005. A pesar de todos estos ataques, HHH sobrevive, y salva su carrera.

Ahora, es Batista el que recibe una poderosa Power Bomb en las escaleras metálicas, y un Pedegree, pero sobrevive a ello. Utiliza un DDT en las mismas escaleras sobre Triple H, pero llega Ric Flair, para vengarse de su agresor. Le pasa el mazo a Hunter, y este se lanza para dejar KO con él a Drax el Destructor. Después de darle, le remata con un Pedegree. Victoria para Triple H, que celebra con Flair.

Como digo, es una lucha de estilo extremo, que tiene buenos spots, pero, también, excesivos descansos. No en vano, ambos rondan los 50 años. La brawl es buena, pero tampoco existe una gran estrategia, ni una psicología muy explícita, sólo dos tipos pegándose. No obstante, hay que premiar que se presente una lucha distinta como esta, y que Triple H lo haya dado todo, a pesar de que se sometió a una operación importante, tras una lesión sufrida en Crown Jewell.

Puntuación: ***

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