viernes, 18 de mayo de 2018

The Miz vs John Morrison, Falls Count Anywhere, WWE Raw 03/01/2011




Este año 2018, se ha producido el 25 aniversario del programa Monday Night Raw, que se emite en la televisión de Estados Unidos desde enero de 1993, de forma ininterrumpida, sin parones por navidad ni por vacaciones de verano. Ha pasado por varias cadenas, y ha sido protagonizado por muy distintos wrestlers, pero siempre ha estado ahí.

WWE celebró un programa especial en enero de 2018, para celebrar este aniversario. Ese programa contó con apariciones de algunas leyendas, y marcó un dato de audiencia muy alto, superando ampliamente los 4 millones de espectadores. Esta es la mayor audiencia de RAW en mucho tiempo.

Aquel programa se celebró en dos estadios al mismo tiempo. El primero era uno convencional, con espacio suficiente para vender unos cuantos miles de entradas. El segundo, por otro lado, fue el edificio en el que todo empezó, el Grand Ballroom del Manhattan Center. Ahí tuvieron lugar los programas de los lunes por la noche de la empresa de McMahon durante un tiempo.

Como probó WrestleMania 2, no es buena idea hacer eventos en varios estadios a la vez. La gente quiere ver cosas en vivo, y los asistentes al Manhattan Center se quejaron porque no hubo mucha acción en su emplazamiento. La verdad es que si WWE quería hacer esto por motivos nostálgicos, debería haber dejado la entrada libre a este segundo estadio, y no cobrar los dinerales que cobra por un programa que, la verdad, suele ser bastante malo.

Yo quería celebrar este aniversario poniendo 3 o 4 luchas, coinciendo con este especial de WWE. Pero vi un listado en WatchCulture con los 25 mejores combates de la historia del programa, y me dieron muchas ganas de verlos todos. Así, comienzo este especial para revisar todos los componentes de este listado, salvo los que ya hayan sido comentados en el blog, por supuesto.

Será un especial que avanzará muy poco a poco, porque no es, en absoluto, la prioridad. Posiblemente tarde más de un año en acabarlo, pero no hay prisa con él, y sí con otras muchas cosas.

En el puesto 25 de esa lista está el Falls Count Anywhere entre The Miz y John Morrison por el título de WWE de principios de 2011. Fue el primer programa de WWE de ese año, y fue una buena lucha.

The Miz se había convertido en Campeón Mundial de WWE al cobrar su maletín de Money in the Bank. No fue un gran reinado, sus luchas en PPV fueron bastante malillas. Sin embargo, fue en RAW donde tuvo sus mejores combates, con Morrison, y con el veterano Jerry Lawler.

Miz, en esta época, se caracterizó también por pelearse con todos sus ex-amigos. Se peleó con Morrison, con Riley, y con R-Truth. Pero todos quedaron por debajo de él.

Morrison y The Miz habían coincidido en ECW. Fueron juntados de una forma casi aleatoria para luchar por el título de parejas de Smackdown, y se convirtieron en campeones. Su reinado estuvo bien, le dieron un poco de fuerza a ese campeonato, que en la época no tenía mucho valor, porque prácticamente no había parejas.

Después de bastante tiempo juntos, Miz y Morrison se pelearon. Miz se convirtió en campeón, y John se mantuvo en un papel de mid-carter entretenido. A finales de año, tuvo una buena rivalidad frente a Sheamus, al que venció en una Ladder Match, para convertirse en el Number One Contender por el WWE Championship.

La idea general es que esa oportunidad titular se daría en Royal Rumble 2011. Pero no fue así, se adelantó para el primer programa de Raw del año. Y es que, WWE suele ofrecer alguna pelea de calidad siempre en año nuevo. La lucha resultó ser un Falls Count Anywhere.

El combate empieza antes de que suene la campana. Pero, dada la estipulación, el referee no duda en hacerla sonar aunque los luchadores se maten en ringside. El todavía lacayo de Miz, Alex Riley, se mete de pleno en el combate, pero Morrison consigue dominar a ambos, y vuela sobre ellos saltando desde la 'W' gigante que tiene la empresa en la rampa de salida.

Cuando Morrison lleva ventaja en el ring, Riley vuelve a por él, pero se lleva un espectacular rodillazo sobre las barricadas, que lo elimina de la partida. Tras un corte de publicidad, The Miz domina a Morrison, con ataques por el estadio bastante fuertes. Lo lanza sobre una valla metálica, y también sobre la rampa.

El público está muy metido y entusiasmado. The Miz se hace odiar, y Morrison es un chico bueno, un highflyer que cae bien. Consigue aplicar su ataque final, el Starship Pain, pero The Miz sobrevive milagrosamente.

John vuelve a probar lo mismo, aplicando su finisher sobre un Miz tumbado en una mesa, en ringside. Pero el campeón escapa, lo que provoca que Morrison destroce la mesa con su cuerpo. Aunque The Miz no consigue la cuenta de tres, Morrison no puede soportar el posterior Skull Crushing Finale. Muy entretenido Falls Count Anywhere, con un buen uso de la estipulación, y un público fervoroso.

Puntuación: ***1/2

jueves, 17 de mayo de 2018

Cody vs Kota Ibushi, NJPW Wrestle Kingdom 12



Me quedé con ganas de ver el combate entre Cody Rhodes y Kota Ibushi en Wrestle Kingdom 12. La agenda es apretada, y la lista de combates por ver, larga. Pero ahora que me he metido a escribir sobre las luchas importantes de Cody en NJPW/ROH, hay que hacerle un hueco a este combate.

Es interesante ver esta lucha porque, después de Wrestle Kingdom, Cody reforzaría con hechos su rivalidad con Kenny Omega, y Kota se pondría de parte de su antiguo amigo, refundado, de esa manera, el equipo de los Golden Lovers. 

La verdad es que, en su momento, me pareció un gran desperdicio poner a Kota a luchar con Cody en este evento. Ibushi puede tener luchas mucho mejores. No obstante, esta es una buena historia, y Cody, como venimos diciendo, no es manco tampoco en el ring.

En principio, se suponía que esta lucha sería por el Ring of Honor World Championship. Pero Cody perdió esa correa antes de llegar aquí. Dalton Castle lo derrotó en Final Battle. El propio Cody eligió al japonés como su rival para Wrestle kingdom, justo después de que este fuera derrotado por Hiroshi Tanahashi en Power Struggle. Realmente, lo eligió por su relación con Kenny. Quería herirlo a través de su viejo amigo.

La lucha no está mal. Está centrada en dos eventos interesantes. En el primero, cuando Ibushi está usando sus vuelos, y cae a ringside sobre su rival, parece que golpea a Brandi Rhodes, quedando, esta, KO. Ibushi, que es un babyface de manual, se preocupa por ella, y la levanta para buscar auxilio. Pero Cody le golpea, y ríe junto a su malvada esposa.

A partir de ahí, Cody domina, y protagoniza el segundo gran evento, al aplicar un potente Cross Rhodes desde el borde del ring hacia el ringside. Ibushi queda malherido, y está a punto de perder por count out. Consigue llegar al ring, donde tiene que sobrevivir a más fuertes golpes en su dañada cabeza.

A pesar de eso, Kota consigue reponerse. Aplica Power Bomb y algunos otros grandes ataques, para acabar ganando vía Phoenix Splash.

Puntuación: ***1/4

lunes, 14 de mayo de 2018

Cody vs Kazuchika Okada, NJPW G1 in USA Night 1



Seguimos hablando de Cody Rhodes y sus inicios en el Bullet Club. La Pesadilla Americana se unió al grupo a finales de 2016, y para mediados de 2017, ya ansiaba una posición de poder en el mismo. Eso a Kenny Omega no le gustaba nada. Había una guerra fría entre ellos, que Cody calentó intentando tirar la toalla en la segunda lucha entre Okada y Omega por el IWGP Championship. Cody aducía motivos  razonables, pues era imposible que Omega venciera al campeón. Los Bucks se lo impidieron, y Omega consiguió un honroso empate.

Cody recibiría de su misma medicina en su propia oportunidad titular. Con su lengua viperina, calentó los oídos a Okada, y este no vio problemas en darle una lucha en el G1 in USA. Para ese evento, venía bien tener estrellas internacionales en la cartelera, como Cody. Recordemos que Tanahashi defendió su título Intercontinental ante Billy Gunn.

Cody llega como Campeón de Ring of Honor. Por tanto, esta es una lucha de campeón contra campeón. Lo más interesante es que si Cody gana, por primera vez, habrá alguien que porte, al mismo tiempo, los campeonatos mundiales de ROH y NJPW, dos de las correas más importantes en la industria. Por supuesto, nadie cree que Cody Rhodes, de entre todos los luchadores del mundo, merezca tal honor.

No lo consigue, pero da una buena lucha, y seguimos avanzando, poco a poco, en la rivalidad entre él y Kenny. Vuelve a comportarse como un rudo de hueso colorado. Insulta a Okada, a Gedo, al referee y al público. Escupe a Red Shoes en la cara, y hace una peineta a los seguidores. Consigue despertar un poco de odio entre los fans independientes, lo que no es sencillo.

Cody trae protecciones en su hombro, por problemas causados en las anteriores grabaciones de ROH. Pero Okada no llega a aprovecharlo en absoluto. Durante la mayor parte de la lucha, Cody domina, con su repertorio habitual. Okada tiene algunos buenos Come Backs, pero en general, son los golpes frontales de Cody los que predominan.

La cosa va subiendo de nivel, y Cody acaba tragándose un Tombstone, y dos Rainmakers. Esto se va a acabar, y llega Kenny con una toalla. Cody va a terminar mal, y Omega finge que quiere salvarlo. La esposa de Cody, Brandi, se lo impide, y también llegan los Young Bucks para discutir con él. Con todo el lío, Cody se recupera, y es él el que aplica Rainmaker. Pero no consigue la victoria con él, y por copión, se lleva un Cross Rhodes. Okada acaba la lucha con un nuevo Rainmaker, y Omega se jacta: "Os lo dije".

Lucha bastante buena, aunque lejos del nivel de los grandes combates por el IWGP Championship.

Puntuación: ***1/2

sábado, 12 de mayo de 2018

Christopher Daniels vs Cody, ROH Best in the World 2017



Por fin está pasando algo interesante con el Bullet Club. Siempre ha sido un club de tipos guays, en el que ha habido entradas, salidas y traiciones, pero no hay, casi nunca, una historia real detrás. Ha tenido que llegar Cody Rhodes a New Japan para que empiecen a pasar cosas.

Esas cosas han desembocado en la famosa batalla entre los Young Bucks y los Golden Lovers en Strong Style Evolved, y posteriormente, en la lucha entre Cody y Omega en ROH Super Card of Honor, en el fin de semana de WrestleMania. Pero antes de que New Japan confiara en Cody para participar en cosas tan importantes, tuvo que probar, en varios combates, que era capaz de dar una lucha del nivel de la empresa. Sinceramente, nadie tenía claro eso. Por tanto, he visto necesario ver las luchas de Cody ante Daniels, Okada e Ibushi antes de meterme con esos dos combates. Zamora no se ganó en una hora.

Empezamos con la lucha entre Christoper Daniels y Cody en Best in the World 2017, en la que The American Nightmare se convirtió en World Champion de Ring of Honor. Como muchos sabrán, The Fallen Angel ganó el campeonato unos meses antes, siendo ya muy veterano, y habiendo luchado en la empresa en diversas etapas desde su inicio. Se lo merecía. Su reinado no sería muy largo, pero para perder el título, opondría bastante resistencia.

Tras su salida de WWE, Cody Rhodes recorrió el mundo, luchando en empresas de todo tipo. Se divertió de lo lindo, aunque no pudo usar el apellido de su padre, ya que el nombre "Cody Rhodes" pertenece a WWE, así que lo tuvo que dejar en, sólo, "Cody". Eso no impidió su éxito. Incluso estuvo un tiempo luchando en Impact Wrestling.

Después de eso, empezó a luchar también en Ring of Honor y New Japan Pro Wrestling. Pero, aunque había peleado en montones de eventos de montones de empresas, no habíamos visto ninguna lucha suya que fuera, realmente, buena. No esperaba, pues, que ganara el título de ROH. Pensaba que sería una aparición puntual para vender un buen puñado de entradas. Pero lo ganó, y dio un buen combate para conseguirlo.

En los primeros minutos del encuentro, una y otra vez, Cody huye a ringside. Daniels golpea con unos codazos muy fuertes, e incluso le rompe el labio. Cody enciende al público escapando de la contienda siempre que puede. Lo hace mucho en sus luchas de esta época.

Daniels golpea muy bien en la cara, mientras que Cody, cuando decide luchar, se centra en la espalda del campeón, sobre todo a raíz de un costalazo desde el esquinero. El referee Sinclair queda KO, lo que aprovecha el miembro del Bullet Club para dar un Low Blow a Christopher. Este lo cubre, no obstante, con un paquetito, pero no hay nadie para hacer la cuenta.

Aprovechando que el obeso árbitro está caído, llega Marty Scurll para pasarle una silla a Cody. Daniels se la quita, pero se la vuelve a dar, y finge haber recibido un golpe con ella, porque el referee está en pie de nuevo. Sinclair no sabe si debe descalificar a Rhodes, pero el campeón acaba con el debate, al intentar llevarse la victoria con un Rollup. Falla, y recibe un RKO sobre la silla. Cody siempre, en su forma de luchar, homenajea a sus mentores, tanto a su padre, como a su hermano Dustin, como a Hardcore Holly o, ahora, Randy Orton.

Kazarian se lleva a Scurll de la escena, y el combate continúa, con nuevos ataques en la cara muy importantes por parte del calvo. Cody también se acuerda de su próximo rival, Okada, al aplicar un Rainmaker, seguido del Beautiful Disaster, pero se come una mesa, después de un Belly to Back Súplex. 

La lucha llega a su parte final. Daniels intenta ganar con el Koji Clutch, pero cae ante dos Cross Rhodes. Muy buena lucha.

Puntuación: ***3/4

jueves, 10 de mayo de 2018

AJ Styles vs Shinsuke Nakamura, WWE Backlash 2018



Backlash es el nuevo evento especial de WWE. Después de Royal Rumble, el camino a WrestleMania, el propio WrestleMania y The Greatest Royal Rumble, cuesta un poco volver a la rutina de los PPVs normalitos. Pero hay que comentar varias cosas al respecto.

En 2016, cuando las marcas de WWE volvieron a separar su roster, cada una volvió a tener sus PPVs, como ocurrió originalmente en los primeros años de este siglo. Año y medio después, también como pasó entonces, el experimento se echa atrás, y los PPVs incluirán combates tanto de Smackdown como de RAW.

¿Por qué ocurre esto? Si nos fijamos en la asistencia a eventos de los últimos años en PPVs, no parece que esta se haya resentido, salvo casos concretos. Sigue rondando los 14.000 o 15.000 espectadores, que no es menos de los que había en la Era Attitude. Pero grabar un PPV tiene unos gastos que no se están viendo reflejados en aumentos de inscripciones a WWE Network. La verdad es que el público no está pidiendo dos PPVs mensuales. Con uno hay de sobra.

Cuando había PPVs separados, luchadores secundarios tenían más oportunidades. Un efecto inmediato de la desaparición de estos eventos exclusivos es que esto deja de pasar. Las divisiones en pareja de WWE fueron lo mejor de la empresa en 2017, pero en Backlash, no están. Aunque en todos los combates hay nombres importantes, lo que los hace, al menos en teoría, más atractivos.

Si nos fijamos en lo que ocurrió hace 11 años, cuando pasó lo mismo con los PPVs, la calidad de los eventos mejoró mucho. Posiblemente esa etapa, entre el 2007 y el 2011-2012, sea la mejor en cuanto a calidad in-ring en los PPVs de la empresa. Y esto es porque es el formato en el que mejor rivalidades se pueden dar.

Porque, en los PPVs separados, sólo hay un par de rivalidades importantes, y varios combates de relleno para completar 3 horas de show más el preshow. Y, posteriormente, cuando la separación de marcas se acabó, se dejaron de crear historias nuevas en Smackdown, pasando este programa, tan solo, a extender las de RAW, sin que, tampoco, pasara nada importante. Por eso, en esa época tampoco había muchas buenas rivalidades en los eventos.

Pero, con los rosters separados compartiendo PPVs, con que haya dos rivalidades buenas por marca, ya tenemos 4 luchas importantes en un PPV. Eso no está mal.

Lo que pasa con Backlash 2018 es que está montado de una forma muy rara. La mayoría de los ascensos de NXT a RAW o Smackdown todavía no están apareciendo en los programas, el Título Universal está en manos de Lesnar, que no lucha hoy, y los combates entre Nakamura y Styles por el WWE Championship acaban, una y otra vez, sin resultado. Además, como las dos luchas principales de la velada, WWE propone dos combates propios de un RAW. Nadie quería ver en el main event a Joe y Reigns. Nadie quiere ver, en general, un combate entre Samoa Joe y Reigns, pero causó mucho enfado que esta lucha estuviera en el evento principal. Por lo demás, los combates entre Jeff Hardy y Randy Orton, entre The Miz y Seth Rollins, y entre Nakamura y Styles estuvieron muy bien. Ni siquiera la lucha entre Joe y Reigns es tan mala, lo que pasa es que no apetece.

Nakamura ganó el Royal Rumble de 2018, y consiguió la oportunidad de luchar por el título mundial que eligiera. No tardó mucho en dejar clara su elección: AJ Styles. El japonés quería revivir sus momentos con el americano en Japón. Y WWE, aunque le gusta mucho la payasada, también quería ofrecer un buen combate en WrestleMania, además de tanta atracción. Aunque la lucha en el Mayor Evento de Todos no acabó siendo muy destacable.

Tanto Nakamura como Styles eran Faces, y no había una gran rivalidad entre ellos. Shin-chan aseguraba que colocaría su rodilla en la cara de AJ, y también comentaba que el problema del campeón es que es muy emocional. Pero esto no lo utilizaron en la lucha de WrestleMania. Supongo que cambiaron de idea para llevar a cabo el Turn Heel de Nakamura.

El Rey del Strong Style es un tipo con mucho carisma, pero para un face en WWE, el carisma suele quedar aplastado, porque cada vez que uno habla, es para leer un guión simplón de tipo bueno. El Turn Heel, creo, es lo mejor que podía pasarle al japo. En su lucha en WrestleMania, ambos combatientes tardaron mucho en coger ritmo. El público tampoco reaccionó mucho hasta la parte final del combate, en la que la cosa se puso buena. AJ ganó, pero tras la lucha, Nakamura se vengó, y acabó dándole un golpe bajo.

Esta es, desde entonces, la seña de identidad de la rivalidad. Nakamura, siempre que puede, le pega a Styles en sus partes. Me parece que lo hacen demasiado, y no se dan cuenta de que eso no ayuda para generar credibilidad, porque un golpe real ahí es más peligroso de lo que parece, y si uno recibe tantos seguidos, acumula problemas. No puedes llegar, después de 15 golpes bajos, al cuadrilátero como si nunca te hubieran dado uno. Ahí abajo no se hace borrón y cuenta nueva. Si hay muchos de esos, el público deja de sentir empatía por ese dolor.

La siguiente lucha entre Nakamura y Styles fue en The Greatest Royal Rumble. No estuvo mal, creo que fue mejor que la de WM, pero se cortó muy pronto, por un doble Count-Out. Ese tipo de cosas que hace que el público se enfade, no con el rudo, sino por la empresa por sus bookeos. Como sé que hay gente a la que les importa mucho los rating, diré que a las dos luchas entre Shinsuke y AJ en WM y TGRR les daría ***1/4.

Llega Backlash, y ya sin las grandes estrellas de la empresa en el evento, yo pensaba que, de verdad, pondrían este combate en el Main Event. Pero no le darán tanta importancia al título de Smackdown. Y tampoco podría haber un final como el de esta lucha en un main event de PPV. Porque la cosa vuelve a quedar sin un resultado definitivo, y me da pena, porque esta vez, la lucha sí estaba siendo muy buena. Aún así, de cara a la rivalidad, no está tan mal. Espero, ahora sí, un final definitivo en Money in the Bank.

Nakamura vuelve a ser el Nakamura de siempre. Pega muchas patadas, y muchos rodillazos, en la nuca, y en la cabeza. Aplica también buenos candados, y sus típicas palancas al brazo. Pero AJ también tiene sus artes, que no son escasas. 

La verdad es que pasan muchos minutos sin que se utilice la estipulación para nada. Porque esto es un combate sin DQ. Pero sabemos que esta regla se ha instaurado por el tema de los golpes testiculares. No obstante, antes de que haya uno de esos, Nakamura mete una silla en el ring para atacar a su rival, y aunque lo consigue en primera instancia, cuando va a por el Kinshasa, Styles le tira la silla, haciéndole mucho daño en la pierna. Eso sí, la silla sale rebotada, golpeando al americano en la cara, y produciéndole un llamativo sangrado.

Con la pierna de su oponente herida, Styles busca la rendición mediante Culf Crusher. Después de varios golpes muy buenos en la nuca, Styles va a por Styles Clash, pero Shinsuke aprovecha para pegarle el presagiado Low Blow. AJ ya no se corta, y le da de lo mismo. El referee cuenta hasta 7 hasta que ambos reaccionan a ese desagradable dolor. Pero, después de varios codazos, se lanza el uno contra el otro, asestando, al unísono, una doble patada en salva sea la parte. La cuenta llega a 10 esta vez, sin que ninguno se levante, así que el título queda en manos de Styles. El público queda muy decepcionado, aunque WWE intenta animarlo anunciando que el campeón retiene, no es satisfacción suficiente.

El final es, efectivamente, decepcionante, pero consecuente con la historia que se está contando. Muy bien interpretado por ambos, además. Espero, esta vez sí, ver su lucha definitiva en Money in the Bank. Seguro que habrá una estipulación mayor. Creo que con este combate, Styles y Nakamura, ahora sí, han demostrado de lo que son capaces, pero el próximo tiene que ser un MOTYC.

Puntuación: ***3/4

lunes, 7 de mayo de 2018

Bryan Danielson vs AJ Styles, ROH Dissension 2006



En el anterior post, repasamos la entretenida lucha que tuvieron recientemente AJ Styles y Daniel Bryan en un programa de Smackdown. Para hoy, tenía ganas de comentar una lucha antigua entre ambos, en un contexto más serio.

En el año 2006, Bryan Danielson era Campeón Mundial de Ring of Honor. Y no era un campeón cualquiera. Su reinado pasará a la historia como uno de los mejores que tuviera un campeón jamás en Estados Unidos. Algunos lo han comparado con Ric Flair en los 80.

En enero de 2006, en el evento llamado Dissension, Danielson tuvo una de sus muchas defensas de calidad. Su rival fue un tipo con el que ya se había encontrado varias veces: AJ Styles. Danielson era más delgadito que el Dragón actual, y Styles era bastante más fornido de lo que es ahora. Pero ambos tenían el pelito corto, e iban afeitados. Cambio de moda.

Bryan mola mucho aquí. Hay mucho llaveo, mucha lucha a ras de lona, pero destaca el hecho de que AJ lo hace mejor que el campeón. Danielson, con su personaje de "Mejor luchador del mundo", trabaja un estilo más rudo, stiff. Se parece más a Fit Finlay que a la versión más técnica de Bryan. Provoca mucho a su rival, escupiéndole, incluso, en la cara.

Aunque en la primera parte las llaves a brazos y piernas de AJ son mejores, en la segunda mitad, los candados de Danielson lo dejan seco. Utiliza sus antebrazos y sus codos con tal maldad sobre la cara de AJ, que le hace sangrar por la nariz. Muy inglés. AJ intenta contraatacar con algunos de sus mejores movimientos, pero no son suficientes, y Bryan consigue hacerle rendir gracias a su segundo Cattle Mutilation.

El resumen es corto, porque no hay muchos grandes momentos para recordar. Simplemente es una pelea muy a ras de lona, muy del estilo del Ring of Honor de esa época. Danielson lucha con un estilo genial muy duro, y Styles mucho más hábil. La lucha está muy bien hecha de principio a fin, y la imagen de dominio de Danielson es importante. Cómo lucha este tío.

Puntuación: ****1/2

domingo, 6 de mayo de 2018

Daniel Bryan vs AJ Styles, WWE Smackdown 10/04/2018



Ahora que Bryan ha vuelto a luchar, hay muchos combates en los que queremos verlo. Queremos verlo luchar frente a Nakamura, Angle, Shane, Lesnar... Y por supuesto, Styles.

Bueno, ya vimos a Bryan luchar contra AJ Styles en el programa de Smackdown de después de WrestleMania. Es de esperar que lleguemos a ver ese combate en un gran evento. En SummerSlam, o, incluso, WrestleMania. Pero, por ahora, nos conformamos con haber presenciado esa pelea en Smackdown. También repasaremos, en el post siguiente, uno de los combates que tuvieron ambos en el mundo indy, hace ya tantos años. Aún no he decidido cual.

Este combate no tiene mucha historia detrás. AJ Styles está inmerso en su historia con Nakamura. Sólo han pasado dos días desde que el japonés le traicionó y le dio un golpe bajo, protagonizando un interesante turn-heel que, espero, desemboque en una lucha en Backlash que esté, de verdad, a la altura de lo que se espera de ambos. Por su parte, Bryan había salido victorioso en WrestleMania, junto a Shane McMahon, en su disputa con Kevin Owens y Sami Zayn, y, una semana después, comenzaría una confrontación con Big Cass. Bryan y Styles, no obstante, se encuentran para dar al público un buen combate que les anime un poco.

La lucha está muy bien, y es una muestra interesante de lo que estos dos pueden llegar a dar entre sí. Por supuesto, es cortada a la mitad por una interferencia de Nakamura, que vuelve a darle un golpe bajo a AJ. Supongo que no podrá volver a tener hijos. WWE no iba a gastar el Styles vs Bryan en un Smackdown. Tarde o temprano, se encontrarán en una rivalidad como Dios manda. Aunque la verdad es que es una pena que, después de 3 años fuera, Bryan vuelva para tener un feudo con Big Cass. Y me asusta la idea de que su objetivo sea poner over al grandullón.

Como digo, es muy buena lucha, con técnica y habilidad. Bryan ataca el brazo de su rival, y también su cara, preparando el añorado Yes Lock!. Aunque Styles aplica un muy buen Phenomenal Forearm en ringside, Bryan domina con sus patadas. Aplicando una, recibe un estiramiento por parte de su rival, que, ahora, busca su llave de rendición, el Calf Crusher. Bryan corre al esquinero para esquivar a su oponente con su habitual Dragonfly, pero aterriza mal, por el dolor de su pierna, lo que Styles aprovecha para aplicar el siempre impresionante Stylin DDT. Gran jugada.

En los siquientes minutos, tenemos mucho llaveo y contra-llaveo, movimientos, y reversals de los mimos. La verdad es que sería feliz viendo una lucha de 30 minutos de esto. Pero llega Nakamura y el combate se acaba, como decía antes. Pero, de cara al futuro, me hace ilusión pensar en qué podrían hacer.

Puntuación: ***1/4

sábado, 5 de mayo de 2018

EC3 vs RockStar Spud, Hair vs Hair, TNA Impact 13/03/2015



En el último post del blog, comentamos una de las últimas luchas de Bobby Lashley en TNA, su paso de antorcha a Brian Cage. Hoy, me gustaría ver un combate en la empresa de otro luchador que la ha abandonado para volver a WWE, EC3.

Hay un par de luchas de Ethan que destacan dentro de su notable etapa en Impact. Por un lado, está su victoria por el Campeonato Mundial de la compañía, ante el legendario Kurt Angle. Ese combate, muy bueno, ya lo repasamos en su momento. Pero, quizás, la mejor rivalidad en su carrera fue la que mantuvo con el pequeño RockStar Spud.

El combate entre ambos con las cabelleras en juego es considerado el mejor de EC3 en TNA. Y es interesante repasarlo, porque también Spud ha llegado hace unos meses a WWE, aunque está haciendo de General Manager de 405 Live, y no lucha, no sé por qué. Es cierto que el programa se ha revitalizado al volver a sus orígenes y centrarse en la lucha in-ring, dejando atrás personajes y storylines. Esa era la esencia del CWC, y está bien que se mantenga. Pero Spud, aunque destaque, sobre todo, por su uso del micro, todavía podría aprovechar su personaje para ser un miembro del roster un poco distinto, como lo fue durante un tiempo Enzo Amore.

Viajemos en el tiempo al año 2014. Rockstar Spud era un pobre lacayo del malvado EC3, que llevaba ya un tiempo en la empresa. Era el sobrino de Dixie Carter, en la ficción, y sus iniciales significaban Ethan Carter III. No sé si alguna vez harán alguna mención a ello en WWE. El caso es que se había visto las caras con Kurt Angle, Sting y Bully Ray, entre otros, y aún así, seguía imbatido. Tenía el ego por las nubes, aunque el público le cantaba "No sabes luchar". Él le llevaba la contraria sin problemas. Su personaje era muy entretenido.

Pero el pequeño Stud, con sus ridículos trajes, le falló, al no ser capaz de proteger a Dixie Carter, cuando esta recibió un ataque por parte Bully Ray, y acabó atravesando una mesa. EC3 lo humilló, lo insultó, y le rompió su traje. Le llamó perdedor. Finalmente, Rockstar acabó enfadándose, negándose a aceptar ese calificativo, y devolviéndole a EC3 los golpes que este le daba.

EC3 despidió a Spud, y fichó a un tipo que le sería de mucha más ayuda: Tyrus, que en WWE era conocido como Brodus Clay. En TNA, recuperó su personaje original de guardaespaldas, como el que usó en su día junto a Alberto del Río. Nada de bailar. 

Y los dos, juntos, atacaron y golpearon a Stud, que recibió la ayuda de Eric Young. Aún así, EC3 le cortó un mechón de pelo, y con eso se ganó que Stud fuera a por él. Si verían las caras en una lucha de Cabellera vs Cabellera.

Este combate tuvo lugar en enero de 2015, durante las grabaciones de TNA en el Reino Unido. La empresa grabó material, entonces, para los programas de televisión de medio año. El Hair vs Hair entre Ethan Carter III y Rockstar Spud fue emitido el 13 de marzo de ese año, por la cadena que cobijaba el programa en esa época, Destination América.

Lo mejor es que este no es el público habitual de Impact, que entra a la arena gratis. Son aficionados ingleses que han pagado, porque en ese país gustaba mucho TNA, al menos hasta hace un tiempo. Hay alrededor de 5.000 aficionados, que no está mal. Y claro, el héroe aquí, el underdog, es un paisano, al que todos quieren, Rockstar Spud. El tipo llega con el chándal de la Selección Inglesa de fútbol, y se pone a cantar el "Dios Save the Queen". No es que el público europeo sea muy nacionalista, pero agradece el gesto.

Tenemos una lucha muy buena, con dos tipos que vienen a partirse la cabeza. La silla de barbero está en ringside, como manda la tradición en Estados Unidos. Spud tiene opciones de ganar, hasta que llega Tyrus, y mientras el referee no mira, le pega una Power Bomb en ringside. Mr Anderson aparece para igualar las tornas y dejar fuera de juego a Tyrus, aunque el daño ya está hecho.

EC3 le detroza la cabeza a Spud, le hace sangrar muchísimo. Este consigue tener un par de come backs. El primero, gracias a un golpe bajo de su amigo Jeremy Borash, que también había sido atacado en el pasado por Ethan. En el segundo, tiene su baile de Sambito, al estilo Hulk Hogan. Pero nada de eso es suficiente, la diferencia de tamaño es demasiado grande. Ethan se impone ante un sanguinolento Spud, que, no obstante, lo ha dado todo y ha estado cerca de la victoria.

En su victoria, EC3 pone cara de arrepentimiento. Da un discurso reconociendo, por primera vez, el valor de Rockstar. Pero finalmente, acaba dándole una paliza.

Puntuación: ***1/2

miércoles, 2 de mayo de 2018

Bobby Lashley vs Brian Cage, Impact Wrestling 31/03/2018



En las grabaciones que llevó a cabo a principios de año, Impact Wrestling se despidió de dos de las principales estrellas que quedaban en su roster: Bobby Lashley y EC3. Eso sí, los aprovechó bien durante esas grabaciones. Aunque firmaron, ambos, automáticamente por WWE, al estar apareciendo en Impact hasta abril, no pudieron luchar en la empresa de Vince hasta el finde de WrestleMania.

Se echan de menos en TNA, pero lo cierto es que debían tener un sueldo muy alto, y tampoco parece que los programas de la empresa lo vayan a pagar mucho en cuestión de audiencia, aunque sí que serían importantes para vender entradas de cara a hipotéticos house shows. Con el posterior despido de Alberto El Patrón, por no aparecer en el evento Lucha Underground vs Impact Wrestling, la empresa queda en manos de Austin Aries, John Morrison, Pentagon Jr o Brian Cage.

Quería ver, al menos, una lucha de cada uno en Impact. En sus últimas apariciones, ambos fueron humillados por Cage, un hombre muy musculado, como ellos, pero con una gran habilidad atlética como highflyer. En los últimos programas de Lashley en Impact, se enfrentó a Cage, siendo derrotado por él en dos ocasiones.

El primer Lashley vs Cage es la lucha del Superman Moreno que he elegido para revisar. Vi el resumen en Youtube, y me pareció que la historia que se contaba tenía potencial. Lo malo es que, al ver la lucha entera, me he dado cuenta de que no había mucho más de lo que se veía en el resumen. Aún así, está bien comentarla, porque supone un paso de antorcha de Lashley para la nueva estrella de la empresa.

La idea es que ambos son tipos muy fuertes, muy musculosos. Dos Power House. La diferencia es que Cage es también highflyer, así que sabe hacer cosas que están fuera del alcance de Bobby.  Aunque este siempre ha sido un tipo muy ágil también, no es capaz de seguir el ritmo de Cage, y acaba derrotado por la nueva estrella de Impact Wrestling.

La idea es buena, la lucha es entretenida, pero se queda en poquita cosa.

Puntuación: ***

martes, 1 de mayo de 2018

50-Men Royal Rumble match, WWE The Greatest Royal Rumble




WWE ganó una salvajada de millones por su primer show en Arabia Saudita. Pero no podía llevar, a cambio, un evento cualquiera. Además de contar con todas sus grandes estrellas a tiempo parcial, estuvieron todos los campeonatos masculinos en juego, lo que es especialmente importante en este evento, porque, quizás, buena parte del público Saudí piense que el wrestling es real, ya que no hay un acceso a la información tan sencillo como en occidente. En ese sentido, los títulos pueden tener una relevancia mayor, aunque no hubo ningún cambio titular, más allá de la victoria de Matt Hardy y Bray Wyatt por los vacantes campeonatos en pareja de RAW.

Más interesante todavía era la edición más grande de la historia del Royal Rumble Match. A lo largo de la historia, la empresa ha llevado a cabo una edición especial de esta batalla en house shows, o en algún programa semanal, pero en general, es algo reservado para una noche al año. Pero este evento es demasiado importante, así que, no solo cuenta con un Royal Rumble, sino que tenemos el más grande de la historia, uno con 50 hombres. Ya sólo faltan 10 hombres para igualar las World War III de WCW.

Se dice que el Rey de Arabia pidió la presencia de Undertaker, Yokozuna y Ultimate Warrior. Héroes de juventud, sin duda. Lástima que todos, salvo Taker, estén muertos. No me cabe duda de que el Royal Rumble también fue un capricho de este tipo. A todos los niños le gustan mucho estas peleas.

Los Rumbles tienen un problema. Pueden llegar a ser muy aburridos en algunas partes de la contienda. Y en un Rumble de 50 hombres, ese peligro es aún mayor. Sin embargo, WWE cuenta con estrellas suficientes para hacer algo interesante. ¿Lo hará?

Bueno... Hay momentos de la batalla que son muy buenos. Creo que los primeros minutos están muy bien, y la última parte, también. Posiblemente, esos últimos 20 minutos de batalla la salven, porque están llenos de cosas entretenidas. Pero, en medio, hay mucho tiempo en el que no paran de salir jobbers sin parar, sin que pase nada.

Uno puede pensar que no había otra opción, teniendo en cuenta el número de estrellas. Y conociendo a WWE, así es. Pero uno no es tonto, sabe que habría mil maneras de aprovechar el roster para contar muy buenas historias durante todo el combate, haciendo que las eliminaciones de ciertos luchadores se hicieran de manera más relevante, y que las apariciones sorpresa sirvieran para algo. Pero no, hay muchos minutos de "nada".

Los dos primeros puestos en la batalla los ocupan Dolph Ziggler y Daniel Bryan, dos clásicos que ya han ocupado esta posición en el pasado. Sin Sara sale para causarles problemas, pero es eliminado. En la posición número 5, ante una buena ovación, entra Mark Henry, recientemente introducido en el Salón de la Fama.

Buenos minutos de Henry, que elimina a Curtis Axel, y a Mike Kanellis, con una velocidad que casi supone un nuevo récord. También hace lo propio con el luchador de sumo Hiroki Sumi, cuyo nombre profesional en el tatami es Hishofuji. Parece ser que es buen amigo de Shinsuke Nakamura, y viene a ocupar el lugar del demandado Yokozuna.

Henry elimina al luchador de sumo, pero los otros dos luchadores que permanecen en el ring lo expulsan aprovechando el momento. Bryan hará una lucha verdaderamente memorable hoy.

En este Rumble, participan varios luchadores de NXT y 205 Live, como Tony Neese, que entra y no lo hace nada mal. Llega Hornswoggle, que tiene algunos buenos momentos, pero cae fuera bastante rápido. Hay que decir que en ningún momento es expulsado desde la tercera, pero bueno, se le da por eliminado. Tony Neese baila con New Day, y estos aprovechan su alegría para sacarlo fuera.

Llega otra leyenda: Kurt Angle, que elimina a Primo y Bo Dallas, así como a Dolph Ziggler. Hubiera estado genial verlo enfrentarse a Daniel Bryan, aunque coinciden poco, a pesar de que en esta parte de la batalla, por suerte, no se han acumulado, todavía, muchos luchadores. Buena ovación se lleva también Goldust, un tipo por el que parece que no pasan los años. Durante varios minutos, parece empeñado en expulsar a Bryan.

Es el turno de Elias, que llega con su guitarra, insultando, como siempre. También él tendrá una buena participación en esta batalla. Tira la guitarra y elimina a Kofi Kingston, Xavier Woods y Konnor, que estaban enganchados en la cuerda. Mientras tanto, Bryan y Angle tienen su único intercambio individual. Angle aplica Olmipic Slam, pero es eliminado por Elias. Creo que teniendo en cuenta los minutos que se avecinan, podría haberse aprovechado esta eliminación de una forma más productiva.

Entra gente de NXT, que no está entre lo más importante de la liga amarilla, aunque sí entre los tipos más grandes de ahí. Supongo que son tipos que no eran necesarios para ningún show, como Tucker Knight, Babatunde y Dan Matha. Además de ellos, hace aparición Roderick Strong, un luchador mucho más importante para la marca. Hay que señalar que los luchadores que han ascendido al roster principal últimamente no han viajado. 

Llega Rey Mysterio, haciendo movimientos importantes. Hace meses que se habla de un regreso definitivo a WWE, aunque tiene apariciones pendientes en AAA, The Crash y NJPW, así que no parece ser muy probable que llegue para luchar a tiempo completo. Por ahora, tiene un paso interesante por este Rumble, en el que aguanta 20 minutos. 

Por su parte, los Breezango también tienen su momento gracioso. Un poco de humor introduce también Big E, tirando tortitas. Elimina de una forma un poco humillante a Tucker. Despues de unos minutos de poca intensidad entre el público, este se vuelve a animar mucho con la entrada de Randy Orton. Su RKO sobre Apollo Crews es, como siempre, muy impresionante. Mojo Rawley y Karl Anderson acaban eliminados también. Fuerte es, asimismo, la entrada de Baron Corbin, que elimina a Strong y Roode.

Pero, posiblemente, el gran protagonista de la batalla sea Titus O'Neal. El líder de Titus Worldwide se tropieza al llegar, y acaba cayendo debajo del ring de cabeza. Nunca he visto algo así. Michael Cole y el resto de los comentaristas no paran de reír, como eco de lo que, realmente, está haciendo Vince en Backstage. Recordemos que este es un tipo que se hizo famoso al caerse en una prueba en NXT, cuando ese programa era una especie de Reality raro.

Pero, cuidado. Llega Braun Strowman, y todo cambia a mejor, como siempre. El monstruo elimina a adversarios sin parar, y ni entre todos pueden con él. Rey Mysterio y Randy Orton unen fuerzas, como en el Rumble 2018, para aplicar 619 seguido de RKO. Pero Corbin elimina a Mysterio, Randy Orton a Corbin, y Elías a Orton.

Sólo quedan Strowman, Elías y Bryan, que está por ahí tirado medio muerto, con el pecho en carne viva, quizás por los chops de Roderick Strong. Ahora llega Curt Hawkins, que intenta huir por donde ha venido, tan solo para ser cazado y eliminado por Strowman.

El siguiente en entrar es Bobby Lashley, que consigue eliminar a Elías, y se enfrenta a Strowman, aunque la lucha entre ambos es frenada por las patadas voladoras de Daniel Bryan. Ahora llega The Great Khali.

La verdad es que se podría haber aprovechado mucho mejor la entrada del Indio, que obtiene una buena reacción. Podría haber entrado cuando el ring estaba saturado, y tener alguna eliminación. Pero después de un par de hachazos, es expulsado por Bobby y Braun. Siguen aguantando los tres luchadores, cuando llega Kevin Owens, que hoy se va a encontrar aquí a varias personas que lo odian mucho. Bryan, exhausto, no puede con él. Pero entra en escena Shane McMahon. Se une a Bryan para darle un montón de patadas al canadiense.

Llega Shelton Benjamin, cuando Kevin pide a todos que se unan contra Strowman. No es mala idea, pero no pueden con él. Con el número 49, entra Big Cass, que anda en una rivalidad con Daniel Bryan. Tras él, llega Chris Jericho, en último lugar.

Todos atacan a Braun, y Shane lo remata con un Coast to Coast. Jericho y Owens tienen espacio para luchar. Chris elimina a Benjamin, y aplica Walls a Owens, que se rinde, aunque no sirva de nada. Lashley aplica su súplex sobre Cass, pero comete un error, y acaba siendo una especie de Brainbuster muy peligroso. Bryan prepara a Owens, que está recibiendo por todos lados, para el Coast to Coast de Shane, pero Braun agarra al comisionado de Smackdown, y lo lanza desde el esquinero sobre la mesa de comentaristas. Increíble golpe.

Strowman sigue con su destrucción, eliminando a Jericho, Lashley y Owens. Bryan intenta hacerle frente, y está a punto de eliminarlo. Pero Cass vuelve, le pega un Big Boot, y echa fuera al Dragón Americano, que ha luchado durante más de una hora y cuarto. Strowman se enfrenta, para acabar, con Cass, que es más alto que él. Cass está cerca de la victoria, pero acaba siendo humillado, al quedar colgando sobre las cuerdas en una dolorosa posición. Strowman lo expulsa para conseguir una muy merecida victoria, y un nuevo récord de eliminaciones. Bryan asimismo supera el récord de permanencia en el ring durante un Royal Rumble.

Parece que WWE podría poner a Braun en la posición de Reigns, y ser él quien derrote, al fin, a Brock Lesnar. La batalla está bastante bien. Ha ganado mucho con la segunda visualización. la primera estaba un poco viciada por la expectación, que es lo que suele pasarle a los Rumbles. Ha sido un buen espectáculo, con muchas cosas para contar.

Puntuación: ***3/4