jueves, 16 de junio de 2016

Ric Flair vs Sting, Clash of the Champions 1




Seguimos hablando de Sting en este especial del Hall de la Fama de WWE en 2016. La lucha de hoy, no podía faltar, es la más importante de su carrera, aquella que le convierte en la gran estrella que es, el gran babyface de WCW durante muchos años. Es su lucha frente a Ric Flair en el primer Clash of the Champions.

La carrera de Sting comenzó a mediados de los 80, y las  primeras luchas que se le recuerdan son en tag matchs junto a un compañero conocido por todos, el Ultimate Warrior. Después de un par de años de carrera, cada uno acabó en una de las grandes: Warrior, en la WWF, y Sting, en la Kim Crockett Promotions, posteriormente conocida como WCW, y principal promoción de la NWA.

Debido a su poderío físico y el atractivo de su personaje como baby-face, Sting no tardó nada en esta en las luchas principales. Pero fue el día en el que se enfrentó a Flair por el World Heavyweight Championship en Clash of the Champions, llevando la lucha a un empate después de 45 minutos de enfrentamiento, cuando se consagró.

Ric Flair era el odioso lider de los Four Horsemen, además del Campeón Mundial. Sting, era un joven luchador que iba ascendiendo como la espuma. La espectación del público era tremenda, y grandes los pots que ocurrían cuando el de la cara pintada tenía un comeback. Aquellos eran otros tiempos, los estadios no estaban llenos de haters como ahora; La gente amaba al técnico, deseaban que ganara, y odiaban al rudo.

Clash of the Champions fue creado como una alternativa gratuita a WrestleMania 4, un PPV muy poco interesante, que presentó un torneo mediocre para proclamar al nuevo dueño del WWF World Championship, que estaba vacante después del último enfrentamiento entre Hulk Hogan y Andre the Giant. En contraposición, la NWA nos presentaba una lucha magnífica, que servía para llevar al estrellato a un nuevo héroe.

La lucha es una clínica de lucha libre, 45 minutos de emociones, psicología y estrategia. El público ama a Sting, y le lleva en volandas. Este, comienza apretándole la cocorota a Flair, con montones de headlocks. Flair, muy mareado, busca siempre una nueva estrategia para ganar: ataca la espalda de Sting, lanzándolo contra las vallas metálicas. Posteriormente, lo intenta con su cabeza, pegándole sus dañinos rodillazos, y con su brazo.

Sting responde a todo, y el público lo celebra. Sting consigue aplicar el Scorpio Deathlock, pero Flair llega a las cuerdas. Entonces, esto se convierte en una batalla por dañar la pierna del rival.

Ric ataca de forma muy dolorosa la pierna de su rival, con sillitas eléctricas y todo tipo de golpes. Después de varios minutos de trabajo, aplica la Figura 4. Parece que va a ganar, pero el espíritu de lucha de Sting se hace presente, el público tira de él, y da la vuelta a la llave. Sting estaba vendiendo muy bien el dolor de la pierna hasta ahora, pero Flair le supera en eso. Grita como un enfermo, hasta que llega a las cuerdas.


El campeón intenta volver a atacar las piernas de Sting, pero al final es este el que le deja cojo. Y, como digo, Flair es un vendedor excelente, a pesar de que es el mejor luchador de la historia, no intenta hacerse el superhéroe nunca. Sting también conecta la FIgura 4, pero no consigue que el Nature Boy se rinda.

La lucha continúa. Hay un límite de 45 minutos, y nos acercamos. Sting le parte la cabeza ahora a Flair, hay prisa por ganar. Hay muchos intentos de conteo rápidos, los luchadores se desesperan. Incluso Flair, porque en caso de empate, un jurado tiene que decidir el ganador (en el jurado hay un niño que me suena mucho, de alguna serie o peli de los 80). Sting consigue aplicar su Scorpio Deathlock, va a ganar, Flair no puede aguatar, pero el tiempo se acaba, y el combate queda en empate. Ese empate es refrendado por el jurado, incapaz de dar un ganador. 

Una lucha inmensa, que es casi perfecta, salvo por algunos detallitos. La lucha de la vida de Sting, sin duda, al menos en singles.

Puntuación: ****3/4 

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