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viernes, 21 de agosto de 2020

Chris Jericho vs Orange Cassidy, AEW Fyter Fest 2020


Si hay algo interesante en AEW, esa es la mezcla de luchadores que presenta. De la noche a la mañana, hombres venidos de territorios independientes sin apenas visibilidad, pueden llegar al show, y enfrentarse a grandes estrellas como Matt Hardy, Cody Rhodes o Chris Jericho. No hay necesidad de que pasen 3 años en un territorio de desarrollo, y eso es algo que en WWE no se puede ver, a no ser que el fichaje sea una estrella de gran nivel.

En las últimas semanas, esto se ha podido observar de una manera obvia, en la rivalidad entre Chris Jericho y Orange Cassidy. Choca una leyenda millonaria como el canadiense, con un tipo como Cassidy, un friki de las indies, La Hormiga de Fuego de Chikara, un personaje cómico, y sin embargo, no exento de talento. En AEW, hasta ahora, ha mantenido el personaje, al no sacar las manos de los bolsillos, que es una manía suya. Esto ha sido así, hasta que la cosa ha explotado, se ha puesto serio, y ha empezado a luchar de verdad en esta rivalidad ante Y2J.

Tony Khan ha comentado que todo estaba planeado, y que estaban guardando a Cassidy para el momento adecuado. Obviamente, esto es falso, no creo que Khan haya visto luchar a Cassidy en la vida, sólo era uno más de los luchadores indy que tenía entre su filas, para los combates de Dark. No es más que una respuesta para calmar a los ignorantes fans que siempre piensan que las luchas de comedia son insultantes, y que cualquier luchador que no sea campeón, está infravalorado.

Jericho estaba metido en rivalidades con tipos bastante top, como Kenny Omega, Cody o Matt Hardy, y, de pronto, se encontró con esto. Realizó una llamada, y Cassidy apareció como el hombre más malo del mundo, sin sacar sus manos del bolsillo. Cuando Jericho le rompió las gafas de sol, encontró energía en su interior para dejar la comedia y pelear de verdad. Se ha tenido que ver las caras con todo el Inner Circle, pero, en ocasiones, ha contado con la colaboración de sus amigos, los Best Friends.

La rivalidad está durando bastante, y aún no acaba. Estos hombres incluso han tenido un debate, manejado por Eric Bischoff. Nosotros, nos vamos a quedar con su lucha en Fyter Fest 2020.

Evento, que, este año, tuvo lugar en los shows Dynamite por TNT. Esta es una técnica que han usado empresas menores para dar importancia a sus programas semanales, ante la falta de éxito de sus PPVs. Es algo muy propio de Impact Wrestling en sus últimos años, y AEW se tiene que sumar a ello, ante la imposibilidad de vender entradas para grandes eventos. A su vez, WWE NXT contraprogramó, creando ediciones especiales de su programa semanal, tirando de marcas clásicas como The Great American Bash.

Sabemos que los programas de RAW y Smackdown han bajado alrededor de un 15% de su audiencia durante esta pandemia, pero eso no ha pasado con NXT y AEW, que siguen, más o menos, como antes. Y esto es así porque no han variado mucho por la pandemia. Mientras que AEW sigue haciendo sus shows en estadios grandes, con bastante gente por las gradas, con planos largos, música de entrada, etc, en WWE todo ha venido a menos: faltan muchos luchadores, no hay público, y los shows se llevan a cabo en el Perfromance Center, que es un lugar pequeño, cerrado, con planos cortos que provocan que todo parezca un entrenamiento. WWE siempre se ha definido por una producción de espectáculos increíbles, y ahora, independientemente de si los shows son mejores o peores, todo es deprimente. 

AEW ha mantenido algo parecido a la normalidad. Hay fuegos de artificio, y los gritos de la gente, aunque esta sea poca, suenan mucho mejor, porque el escenario es mucho mayor, así que rebota de una manera más cercana a como lo ha hecho toda la vida. La verdad es que eso hace que los eventos de AEW sean más disfrutables, más vivos, más grandes.

Así ha ocurrido esta rivalidad entre Orange y Chris, que incluso ha tenido momentos de brawl entre el público, la mitad del cual, no tiene mascarillas, ni respeta distancias de seguridad, ni nada. En Fyter Fest, se enfrentan en la que, creo, es la mejor lucha que han tenido.

Cassidy comienza la lucha con las manos en los bolsillos, esquivando los ataques de su oponente, pero acaba siendo víctima de sus Walls of Jericho. Chris, que en WWE parecía demasiado pequeño para los rivales que tenía delante, aquí parece enorme, se convierte en un power house, y destroza la espalda de su contrincante con quebradoras y llaves de todo tipo.

No recuerdo cuando fue la última vez que vi a Chris realizar un ataque zonal tan serio como el de hoy. Jericho sigue con su trabajo durante la pausa publicitaria, mientras que Orange realiza un buen selling. No hay rendición, no obstante, y llega el comeback de Cassidy, que está a punto de llevarse la victoria en varias ocasiones.

Entonces, entran en juego los secuaces de Jericho, Santana y ortiz, que tiran zumo a los ojos al babyface. Los Best Friends llegan a echar a estos dos bandidos, pero es tarde para los ojos de Orange. Jericho le pega con un bate, y le aplica el Code Breaker. Y, sin embargo, la lucha no acaba.

Era el momento perfecto para acabar el combate, pero AEW hace ese tipo de tonterías propias de una empresa indy, que la lleva a hacer que Orange sobreviva a un golpe con un bate y a un Code Breaker por sorpresa, como si fuera John Cena. Es una manera de banalizar por completo tanto los golpes como los momentos. La lucha continúa unos minutos más, con cosas que no significan absolutamente nada, hasta que Jericho aplica su codazo, el Judas Effect, y gana, una forma totalmente fría.

A pesar de ese error en la parte final, la lucha es bastante buena.

Puntuación: ***1/2

sábado, 13 de julio de 2019

Cody vs Darby Allin, AEW Fyter Fest




Fyter Fest fue un evento lleno de acción, lleno de spots fests. No hubo mucho tiempo para la reflexión, ni para la lucha clásica o técnica. En este evento no estaba Chris Jericho, pero sí que estaba Cody, para frenar un poco las cosas, y ofrecer una lucha de otro estilo.

Cody se enfrenta, de una manera posiblemente aleatoria, a Darby Allin, un joven luchador independiente que ha hecho un buen trabajo en los últimos años en EVOLVE y PWG, y que es un tipo muy pequeñito, muy delgadito. Es un gran underdog, un sufridor, así que es perfecto para un combate del tipo David vs Goliat.

Ya ha tenido muchas luchas de esas. Es un buen babyface, un tipo que, al estilo Jeff Hardy, recibe un gran cariño del público, pero que nunca gana un match, hasta el punto de estar desesperado por ello. Es de suponer que toda esa historia contada en EVOLVE se olvide, después de que esa empresa sea usada por WWE para hacer competencia a AEW Fight for the Fallen, con la emisión a través de WWE Network del 10º Aniversario el mismo día en que se emite el tercer show de AEW.

Si en Double or Nothing, Cody tuvo una clásica lucha de hermanos, aquí hace de Goliat ante un pequeño underdog. Es raro que alguien como Cody sea Goliat, pero ante Allin, cualquiera lo esa. De todos modos, el estilo Power House se le da bien al pequeño de los Rhodes.

Cody domina sin mucha competencia. Se toma su tiempo, es muy old school. Representa un estilo opuesto a todo lo visto en el show, lo que no sé si agrada mucho al público, que parece aburrirse un poco. Quizás, si la lucha hubiera sido en WWE, se hubieran escuchado gritos de "boring", pero en AEW, todo es amor.

Allin tiene algunas caídas muy duras en ringside, ya que se escurre entre las cuerdas cada vez que es lanzado al esquinero. También intenta aplicar una plancha de espaldas, y se destroza la espina dorsal al caer contra el borde del ring. Eso deja a algún aficionado con la boca abierta.

Allin tiene sus pequeños comebacks, pero poco puede hacer ante un adversario mucho más grande que él. Pero esta es una lucha con 20 minutos de tiempo límite, y el fin se acerca sin que haya un final. Cody se empieza a poner nervioso.

Entonces, mete a Allin dentro de una bolsa de cadáveres, como hiciera Undertaker en los inicios de su personaje en WWF, y le golpea con la Disaster Kick. Darby realiza un esfuerzo gigante para sobrevivir, y Cody se desespera, porque el tiempo se le va. Realiza otro homenaje a la vieja escuela, pegándole con el cinturón, tal y como hacía Hollywoodd Hulk Hogan.

Pero todavía Darby tiene energía para protagonizar un último y agónico comeback. Cody le aplica Cross Rhodes, y va a por la cuenta, justo cuando el público está cantando los últimos 5 segundos. Él consigue cubrir a su rival justo después de que se escuche en la grada que quedan tres segundos, así que va unas milésimas tarde. Así, el tiempo se acaba justo antes de que la referee dé la tercera palmada.

Creo que realizan este final de manera perfecta, apoyados por la cuenta del público, que le dice a Cody cuánto queda sin que tenga que mirar a la pantalla. La referee también está perfecta, porque el tiempo entre palmada y palmada es exactamente de un segundo, lo que permite que, si empieza unas centésimas después de que el reloj marque que quedan 3 segundos, cuando este reloj llega a cero, a ella le faltan unas centésimas para dar la última palmada. Este buen trabajo formal de todos, va a mejorar un poquito la nota de la lucha.

Tras el match, aparece Shawn Spears, y le pega un sillazo en la cabeza a Cody, que ni siquiera pone las manos para defenderse. También esto recuerda a otra época de la lucha libre americana. Cody tiene que salir ayudado por todos, porque se le ha abierto una brecha legítima en la cabeza. Su cara es de contusión cerebral.

Con respecto a esto, aparte de la dureza del golpe, que vuelve a indicar que, por algún motivo, Cody venía hoy con la intención de reivindicar cosas clásicas del wrestling, hay que señalar que, a pesar de que AEW siempre expresó su deseo de crear algo distinto y revolucionario, esto de aparecer al final de una lucha, atacar a alguien, y comenzar, así, una rivalidad, es lo mismo de siempre. Poca revolución a nivel formal está demostrando, hasta ahora, AEW.

Puntuación: ***1/2

viernes, 5 de julio de 2019

Joey Janela vs Jon Moxley, AEW Fyter Fest



Seguimos hablando de Fyter Fest, segundo evento en la historia de AEW. En el main event de la noche, dos leyendas de la lucha indy ultraviolenta, se ven las caras. Jon Moxley tiene su primera lucha en la empresa, frente a Joey Janela.

Hablar de leyendas en la lucha indy hardcore es un poco exagerado, porque las empresas que trabajan este género tienen un alcance muy limitado, incluso entre los fans más locos. CZW tuvo una época dorada, hace algo más de 10 años, cuando tuvo una rivalidad con ROH, y se dio a conocer en un mayor ámbito. Pero su fama se fue diluyendo, así que hay pocos reportes, hoy en día, sobre la calidad de sus shows.

Moxley pertenece justo a la generación siguiente a esos años de esplendor, que se considera un tanto inferior. Janela es más actual, porque ha empezado a llamar la atención en los últimos años, a pesar de ser ya un luchador experimentado.

Pero los dos eran luchadores destacados en su labor, así que esto puede ser considerado un Dream Match. En cualquier caso, ver a luchadores como Darby Allin o Joey Janela en un show tan grande, es algo interesante, y, además, que estén ahí siendo ellos mismos. Si hubieran firmado por WWE, quizás habrían llegado al main roster años después, con un personaje raro.

Pero aquí está Janela, un tipo que es la diversión pura. Un día tiene una lucha ultraviolenta en Cage of the Death, otro día puede tener una lucha contra El Hombre Invisible, y, al siguiente, ser host en un show de GCW y pelearse con el ídolo de su infancia, Marty Jannetty. Locuras.

Aquí, Moxley y Janela, se pegan con todos los objetos propios de una lucha hardcore. Es un tipo de lucha que no vamos a ver en televisión de AEW, pues sus programas se emitirán en TNT, y ahí no se va a mostrar sangre, como no la había en los programas de Monday Night Nitro. Pero los PPVs son otra historia.

Hay sillazos, pero ninguno en la cabeza, como el que se lleva Cody al final de su combate. Hay caídas sobre las mesas muy fuertes, y muchas púas, atadas a unos objetos y otros. Al final del combate, salen a escena las chinchetas, siendo Janela el que se las come, tras ser lanzado con un Suplex, seguido del poderoso nuevo Dirty Deeds. Ambrose, que también acaba con el cuerpo lleno de chinchetas, se lleva la victoria de esta manera. 

Tras la lucha, llega Kenny Omega para atacar a Jon, y continuar la rivalidad entre ambos de cara a All Out.

La lucha no es mala, hay golpes muy fuertes, y los luchadores acaban con el cuerpo lleno de heridas. Pero tiene ese formato de lucha hardcore, en la que los luchadores realizan un gran spot, esperan la reacción del público, y llega otro, y pasa lo mismo. No hay una gran conexión entre los golpes, sino que parece una exposición para el público, y eso siempre me saca de la pelea.

Puntuación: ***

jueves, 4 de julio de 2019

The Elite vs Lucha Brothers y Laredo Kid, AEW Fyter Fest



Entre Double or Nothing y All Out, AEW celebrará un par de eventos más, de menor tamaño. No son tan interesantes como esos dos grandes PPVs, pero pueden ofrecer un aspecto más cercano a lo que será AEW regularmente.

Fyter Fest es el segundo evento oficial de AEW. No presenta una gran cartelera, y, de hecho, se parece bastante, en ese sentido, a un evento independiente, en el que hay varias combinaciones que pueden dar como resultado una buena lucha, pero tras las cuales no hay una historia real trabajada.

Así, tanto el Cody vs Allin como el Janela vs Moxley deben estar bien, y el segundo match, en concreto, puede ser considerado un Dream Match dentro del mundillo de las luchas violentas. Lo comentaremos en el próximo post. Pero, hoy, toca hablar de la única lucha en la cartelera que responde a una rivalidad real: los Young Bucks se vuelven a ver las caras con los Lucha Brothers, y, esta vez, tienen refuerzos.

Ya dijimos en su momento que existía cierta guerra en el mundo indy sobre la identidad del mejor tag team del mundo. LAX, de Impact Wrestling, también estaba en la puja, pero, sobre todo, dos equipos sobresalían, y eran dos equipos de hermanos: Los Young Bucks, y los Lucha Brothers. Ya había habido combates entre ellos en varias promotoras, pero se preparó la rivalidad de verdad entre los dos equipos, cuando los americanos se colaron en AAA para robarles los títulos por parejas de la empresa a los mexicanos. 

Y lo mantuvieron en sus cinturas tras Double or Nothing, como era de esperar, pues ya se había programado, también, un nuevo enfrentamiento para AAA: Verano de Escándalo. Fue en este otro show donde, por fin, Fénix y Pentagón Jr recuperaron lo que les pertenece.

En Fyter Fest, habría un nuevo encuentro entre los equipos, pero esta vez, en una lucha de tercias. Young Bucks se unen a Kenny Omega para ser, una vez más, The Elite, mientras que el compañero de los enmascarados se mantuvo en secreto durante un tiempo más. Cuando Hijo del Vikingo y Laredo Kid dieron una lucha en México que llamó la atención del mundo entero, se decidió que sería el segundo el que se sumaría a los Lucha Brothers para esta ocasión. Tanto la citada lucha de Verano de Escándalo como este match entre Vikingo y Laredo, serán reseñados próximamente en el blog.

Creo que es importante comentar esta lucha, por la importancia dentro del show, pero era de esperar que no me gustara mucho, en realidad. Es un spot fest muy enloquecido, como todos los combates que disputan estos equipos. Tiene un par de momentos geniales, pero, por lo demás, es una iteración de movimientos aleatorios que buscan el aplauso fácil.

Creo que si una empresa da un combate mensual, esto puede resultar interesante. Pero si se nos ofrece este mismo rollo cada semana, hasta los mayores seguidores de este estilo se van a cansar, van a empezar a sentir, aunque sea subconscientemente, que todo es muy vacío, y sin importancia. Tanto es así, que, en el momento en que escribo esto, recuerdo muy pocas cosas concretas del match. Recuerdo, por supuesto, que el equipo de frikis americanos aparece en escena con la música de Street Fighter II, y con disfraces de Ryu, Ken y Akuma. Kenny, interpretándo al último, utiliza el ataque secreto de este, produciendo un segmento genial que encantará al público más gamer. Jim Ross, comentarista veterano, por supuesto, no pilla la película.

Esto no tiene mucho efecto en la lucha, salvo en un segmento en el que los tres usan el Hadoken al mismo tiempo sobre los tres enmascarados. Recordemos que Kenny, durante mucho tiempo, usó este ataque en su repertorio, sobre todo en sus tiempos en DDT. Esto queda bastante divertido.

Tras muchos saltos y locuras, Omega acaba con Laredo Kid tras una serie de Drivers y rodillazos bastante buenos. One Winged Angel, y se acabó lo que se daba.

Puntuación: ***