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sábado, 30 de mayo de 2020

Kyoko Kimura, Hana Kimura e ISAO vs Aja Kong, Meiko Satomura y Minoru Suzuki, Kyoko Kimura Retirement Produce Last Afro




Estamos llevando a cabo un especial por el fallecimiento de Hana Kimura. Tras revisar una lucha frente a su madre, Kyoko Kimura, en el anterior post, hoy, toca hablar de la lucha final de la carrera de esta. En 2017, a los 40 años de edad, Kyoko se retiró, y se casó con su pareja, Isao Kobayashi, luchador de MMA, con un muy buen record, y mucho más joven que ella. Tras eso, Kyoko puso un puesto de comida para las funciones de lucha.

Kyoko tuvo su último combate en el evento Kyoko Kimura Retirement Produce Last Afro, cuyo nombre hace referencia al pelo de esta mujer. En su lucha final, hace equipo con su familia, o sea, su hija Hana y su pareja ISAO, para enfrentarse a Aja Kong, Meiko Satomura y Minoru Suzuki. Vaya trío de monstruos.

Suzuki se empeña en luchar conta ISAO. Yo pensé, tras eso, que se negaría a golpear a las mujeres, pero nada más lejos de la realidad. Como cabría esperar de Minoru, es un loco y un sádico, que se ceba con la joven Hana.

ISAO es luchador de MMA, pero eso no significa nada para los rivales que tiene aquí. No tiene la más mínima ventaja ante Suzuki, que le pega una paliza. Y tampoco tiene ninguna ventaja ante las mujeres: Aja le parte la cabeza con su papelera.

Tras librarse de ISAO, Suzuki se enfrenta a la joven Hana, que intenta pegarle fuerte, sin que este lo note. La pone en la esquina, y la tortura, entre risas, pegándole chops. Derecho de piso.

Se desata el brawl en ringside. Kyoko protege a su hija del lanzamiento de una mesa, que casi la mata a ella, pero no puede salvarla de Suzuki, que vuelve a torturarla, usando el poste para retorcerle el brazo. Qué valor; yo no dejaría a mi hija en un ring con Suzuki, aún siendo el wrestling supuestamente falso. Que le pegue a su madre.

Sigue la batalla. Kyoko se enfrenta a Satomura, y parece que le puede ganar, pero es derrotada limpiamente por esta, mientras Aja y Suzuki sujetan a sus compañeros. Kyoko Kimura cae derrotada en la que se supone que debía ser su última pelea.

Finalmente, resulta no serlo, pues tiene un pequeño match frente a su hija, un duelo de patadas en la cara, del que sale vencedora la nena.

La lucha de tercias es bastante buena, muy disfrutable.

Puntuación: ***1/2

viernes, 29 de mayo de 2020

Kyoko Kimura vs Hana Kimura, Hana Kimura Memorial Produce 08/07/16




Seguimos hablando sobre Hana Kimura, luchadora japonesa que se suicidó en mayo de 2020, víctima de acoso cibernético. Como comentamos en el primer post de este especial por su fallecimiento, Hana era hija de luchadora, de Kyoko Kimura, y siempre estuvo, desde niña, ligada al mundo del wrestling. Coincidió varias veces con su madre en el ring, así que vamos a comentar un par de luchas de este tipo en los próximos posts.

Como comentaba un amigo en los comentarios del anterior artículo, realmente, la situación de Kimura no fue fácil. A los motivos que dimos entonces, él sumaba el hecho de que Hana fuera hija de un hombre filipino que se separó de su madre, y no ejerció su rol paterno. En un país tan racista y nacionalista como Japón, ese tipo de cosas no pasan desapercibidas en los colegios e institutos, en los que hay un nivel de bullying realmente grande. El bullying escolar, sumado a un sindrome de padre ausente, redunda en una autoestima prácticamente nula, y si su madre, luchadora como ella, en lugar de ser cariñosa y compasiva, fue dura y dominante, en tanto que exigente en lo relativo a una carrera luchística, la verdad es que la chica cumplía todos los requisitos para sufrir problemas de autoestima y a una búsqueda de afecto patológica.

La primera lucha de Hana tuvo lugar en 2005. Era una niña pequeña, pero se convirtió en campeona del DDT Iron Man Heavymetal Championship, campeonato de DDT, que perdió esa misma noche ante su madre, inspirado en el Hardcore Championship de WWE. Hoy vamos a comentar otra lucha en la que se enfrentan madre e hija, una que tuvo lugar en 2016. Una joven Hana de 19 años se enfrenta a una madura Kyoko de 39.

En una lucha en la que la madre da una lección de wrestling importante a la hija. Se niega a darle la mano desde el principio, señalando que aquí no va a haber condescendencia. La dureza materna de la que hablaba antes. Llavea primero sus piernas y, posteriormente, sus brazos. 

Tras muchos ataques en los brazos, Hana está manca, pero reacciona con buenas patadas. Vemos, pues, un enfrentamiento entre una mujer con un gran conocimiento técnico, y otra más impulsiva y ágil. El conocimiento, en este caso, se impone, cuando Kyoko atrapa a su hija con una palanca al brazo que resulta definitiva. 

Esta no es una gran lucha, hay mucha diferencia entre las dos protagonistas, pero se cuenta una historia correcta.

Puntuación: ***1/4

miércoles, 27 de mayo de 2020

Hana Kimura vs Kagetsu, Stardom 5STAR Grand Prix 2017 Day 7




Este año, 2020, no estaba siendo muy malo en lo relativo a muertes de luchadores. De hecho, parece que esto del coronavirus ha tenido un efecto extraño sobre otro tipo de enfermedades. Como si un problema real, como si el miedo a la pandemia, aumentara las ganas de vivir de aquellos a los que les quedaba poco fuelle. Incluso el nivel de suicidios bajó bastante en Japón.

No ha habido muchos casos de luchadores conocidos que hayan muerto por causas naturales y, sin embargo, en sólo una semana, se han dado dos casos de fallecimientos de luchadores jóvenes por motivos fortuitos. El primero de ellos fue Shad Gaspard, del que ya hablamos hace unos días, que murió ahogado en el mar. Hoy, tratamos sobre Hana Kimura, joven luchadora japonesa de 22 años que se quitó la vida hace unos días.

Hemos dicho que ha descendido en número de suicidios en Japón, o eso ha transcendido. Entre otras cosas, porque, durante un par de meses de cuarentena, ha descendido mucho la presión social y profesional tan propia de un país con un sentido del honor incompatible con el fracaso. Pero hay una cosa que ni una cuarentena puede parar: el bullying virtual.

El caso de Kimura ha transcendido al mundo del wrestling, pues la sociedad está muy sensibilizada con eso del bullying. La chica publicó un mensaje en redes sociales, poco antes de morir, que no obstante borró, en el que señalaba que era débil, y que deseaba ser querida, y que por eso, le afectaban mucho las cosas feas que le decían. Sin duda, era un mensaje de despedida, así que sus amigas y compañeras llamaron a la policía, para prevenir que  atentara contra su propia vida, pero cuando las autoridades llegaron a su casa, era tarde. 

Los humanos son realmente idiotas. Incluso con el mundo contra la pared, amenazado por un virus asesino, sacan tiempo para meterse en Internet, e insultar y herir a la gente. Si estos ataques tuvieran un motivo político, si tuvieran una naturaleza relacionada con algo importante, con una injusticia, serían incluso entendibles, pero es que estas ratas frikis y cobardes, se dedican a expresar un nivel de odio inmenso, por cosas absurdas. Por cosas relacionadas con el entretenimiento, con los videojuegos, con el cine de fantasía o con el wrestling. Con cosas tontas que están hechas para que la gente disfrute, sea feliz, y deje de pensar, un rato, en los problemas reales. Y sin embargo, el resultado es este: un montón de desechos humanos insultando a la gente hasta provocar su muerte, por tonterías.

El bully clásico, al menos, tenía el valor de hacer las cosas cara a cara. Hoy en día, los abusones son ratas cobardes que jamás se han enfrentado a nada, que no han luchado por nada en la vida, que viven en una burbuja ridícula que sobredimensiona la información que para cualquiera sería irrelevante, y que se esconden detrás de una pantalla. Lo más bajo a lo que puede llegar un hombre.

Y están por todas partes. Es imposible ver un vídeo de Youtube, sin observar en los comentarios, o en el chat, gente que realmente está muy mal de la cabeza. Cuando uno lee lo que dicen, sabe que no hay nadie al volante, que esa persona no rige, no ha sido educada en un conjunto de valores propios del siglo XXI. Para mí, es obvio que lo que dicen no tiene el más mínimo valor, pero para mucha gente que se convierte en el objetivo de ese tipo de ataques a diario, pueden realmente afectar.

Porque hay gente fuerte, y gente que no lo es tanto. Uno no sabe qué puede pasar por la cabeza de una persona, cuánto ha sufrido en la vida, y qué tan alto es su umbral de frustración. Por eso, por lo general, es recomendable tratar a todo el mundo con respeto. Pero la empatía requiere un poco de cerebro, y en Internet hay muy poco.

Kimura era hija de luchadora. De una gran luchadora, Kyoko Kimura. Y suele ocurrir que un hijo de leyenda tiene mil miradas sobre sí, que sufre muchas comparaciones. Eso no es bueno para la autoestima.

Hana era muy joven. Aún se estaba buscando a sí misma. Estaba cambiando mucho su estilo, probando colores de pelo, y viajando a México y a Estados Unidos para mejorar como luchadora. Pero sus luchas estaban recibiendo críticas, como si fuera un goleador que no consigue meter un gol. A pesar de su crisis de confianza, creo era una buena luchadora. Vamos a ver un par de luchas suyas, como homenaje a una carrera ridículamente corta. 22 añitos.

Hana era una chica muy guapa, y llevó a cabo un personaje cómico durante un tiempo. Quizás esos son dos elementos que la alejan el gusto del fan más anticuado. La chica formó parte del stable Oedo Tai, grupo creado originalmente por su madre, Kyoko, con el nombre de Kimura Monster-gun. Junto a sus compañeras en este grupo, Hana realizaba sus shows, y sus bailes, a mi entender, siempre muy entretenidos.

En torneo 5Star Grand Prix de 2017, con 20 años, se enfrentó a su compañera de Oedo Tai, Kagetsu, siendo la clara favorita. Vamos a ver este match, como parte de un pequeño especial que vamos a hacer en honor a la chavala.

La idea es que Kagetsu va a perder en 10 segundos. Se tumba en el suelo nada más empezar, pero evita la cuenta de tres. Como comentará al final de la lucha, Hana sólo tiene 20 años, es una niña, y no puede pensar que todo va a ser tan fácil en la vida.

Y la lucha pasa de cero a cien en un momento. Lo que parecía una lucha entre amigas, se convierte en una brawl violenta, con el uso de sillas y del poste. Hana incluso escupe en la cara al referee.

La lucha es bastante buena, sin ser especialmente original en el formato que, finalmente, presenta, que es una guerra de big moves. Hana patea mucho la cara de Kagetsu, y esta va sepultando toda la ambición de la juventud, con un montón de Drivers. Sorprendentemente, Kagetsu se lleva la victoria, al aplicar un 250 Splash, que remata una secuencia interminable de Death Valley Drivers.

Buena lucha. Veremos más.

Puntuación: ***1/2