Aprovecho mi renovado interés por el wrestling para ver el Royal Rumble 2026, ocurrido, originalmente, en fecha trágicas para mí. Veamos qué nos depara.
Hay que tener en cuenta que esta edición tiene lugar en Riad, Arabia Saudita. Si, dado el acuerdo clásico de WWE con el estado árabe, todos los años tienen lugar, allí, eventos especiales, la nueva estrategia de WWE y sus nuevos dueños, TKO, ha conducido a una internacionalización de los PPVs clásicos. Los ha habido, durante estos años en los que el blog ha estado un poco callado, en Australia, Gales, Francia y otros países. Ahora, uno de los cuatro grandes, Royal Rumble, tiene lugar en Arabia, en un estadio construido en un mes, para la ocasión. Hablemos, directamente, de lo que pasa en el ring, pues tengo poco contexto previo.
Comienza la batalla con Oba Femi, un negrazo del copón al que no he visto mucho luchar, por el momento. Es ex-campeón de Next, y proviene de Nigeria. Su primer rival, que no lo es, es Bron Breakker, eliminado al instante debido a un ataque de un misterioso hombre encapuchado, que tiene toda la pinta de ser Seth Rollins, por el uso del Curb Stomp (aunque parece ser se usó a otro luchador para el trabajo, de tal manera que sus compañeros no pudieran filtrar que, efectivamente, fue él).
Durante la primera parte del match, este resulta en un dominio completo por parte de Oba. Con el número 3, hace acto de aparición Solo Sikoa, mientras que el cuatro es para el infinito Rey Mysterio, que, por lo que leo, está más vivo que nunca. El cinco es para Rusev, al que no esperaba volver a ver por WWE. La verdad es que aguanta sobre el ring unos segundos; debe estar más contento que en su primer run en la empresa. Oba los expulsa a todos y vuelve a quedar solo en el ring.
Otro que parece haber regresado es Matt Cardona, el antiguo Zack Ryder. Un tipo entretenido siempre, en cualquier empresa. Tampoco su regreso, como el de Rusev, parece aventurar grandes logros, pues, como este, es eliminado fácilmente por el nigeriano. Más cara venden su piel Damian Priest y Je'Von Evans, un joven volador de la nueva hornada. El número 9 es para Mr Iguana, luchador de AAA, que, como comentaremos cuando se tercie, forma parte ahora del mismo grupo empresarial que WWE y por tanto, comparte roster con la compañía yanqui. A pesar de su numerito y su peluche de Iguana, es eliminado pronto por un tal Trick Williams, que parece gustar al público.
El número once es para la Pesadilla Americana, Cody Rhodes, que desea ser el segundo luchador en granar tres rumbles, tras Stone Cold Steve Austin. Por fin, una cara reconocible. Con el número 12 sale el Gran deAmericano, líder de una facción, originario de una rivalidad en Triple A con el original Grande Americado, que era Chad Gable, y que además sale al ring con el número siguiente. Este nuevo americano, que en realidad es Ludwig Kaiser, se mira con el clásico, y se señalan, imitando el meme de los clones de Spiderman. Tenemos que ver la lucha que mantuvieron estos dos, porque se dicen cosas muy buenas de ella.
El enfrentamiento entre los dos enmascarados acaba con ambos eliminados. Les sigue Trick, destruido por Cody. Después de eso, los comentaristas anuncian que los rumores eran ciertos, pues con el numero catorce debuta Royce Keys, excampeón de AEW que otrora luchara con el nombre de Powerhouse Hobbs. La verdad es que, en Arabia, a nadie le importa (a mí tampoco). Nada más llegar, se lanza contra Priest. Lo elimina, sembrando ka semilla de un nuevo feudo. Después de eso, hay más accesos al ring, ninguno de los cuales, me llama la atención.
Hasta que llega La Parka. Parece ser que, tras la fusión corporativa, se decidió "proteger" las marcas históricas de valor de AAA, y, con esa excusa, se dio el personaje a un nuevo intérprete, aquel que luchara anteriormente como La Parka Negra, dentro de una rivalidad con La Parka, que falleció hace unos años dentro del ring, como ya comentamos. Hay que decir que La Parka es un personaje conocido en América por las apariciones en WCW de Adolfo Tapia, La Parka original, que sigue luchando como LA Park, y que, de vez en cuando, participa en eventos de la empresa mexicana. Es una pena que WWE no aprovechara al perfil de aquel loco. Esta Parka no parece tener demasiada personalidad, aunque entiendo que resultaría imposible, dada la edad de Tapia. En cualquier caso, la juventud e incultura de este Rumble me está aburriendo mucho. Paul logan entra al ring y acaban fuera Dragon Lee y La Parka. Parece que el papel de los mexicanos enmascarados en WWE es el mismo de siempre.
LA Knight sube al ring, con bastante apoyo, librándose de la pareja formada por Austin Theory y Broson Reed, que estaba haciendo bastante daño. El número 22 es para Brock Lesnar, luchador que anunció, recientemente, su retiro, y sobre el que también tenemos que charlar.
Brock se lanza contra Cody, con quien tuvo su última gran rivalidad en 2023. Se le ve realmente viejo (tiene 49, porque el tiempo pasa), y este año lo ha dedicado, principalmente, a poner over a Femi de cara a un paso de antorcha. Espero que les salga bien; he visto demasiados Powehouse petados de músculos fracasar en este mundillo como para regalarle el honor de retirar a Lesnar a este recién llegado. Mas parece que el cabrón da buenas luchas, así que no me quejaré. Lesnar destruye gente sobre el ring hasta que se encuentra con Oba. Mientras se miran, sube The Miz, que tal como se sube, se baja, ante tal imagen. El resto de participantes se lanzan contra los dos monstruos, y lo acaban pagando. Entre cadáveres, vuelven a mirarse. Se enfrentan, y como resultado, Oba acaba fuera, después de 39 minutos. Con muy mail timming, Lesnar también es eliminado, gracias a la unión de fuerzas de Cody y Knight. Lo hace mientras suena la música de Jey Uso. No es la forma de eliminar a un campeón como él; eso requeriría mucha más épica, pero esta empresa parece haberse banalizado mucho.
Con el número 26, aparece Roman Reigns, a estas alturas, ya legendario. Por lo que veo, apenas ha participado en un puñado de matches durante los últimos años; este tipo se adscribió a un rol de leyenda mucho antes de merecerlo. Durante las semanas previas, avisa de que la empresa le rogó que volviera y salvara el evento principal de WrestleMania. Saluda a su primo y observa la manera en la que su otro primo, Jacob Fatu, pelea con Cody. No entiendo la obsesión de WWE con esta familia.
Con el número 29, entra al ring Randy Orton, que parece no aburrirse de esto. El público tampoco se aburre de él. Aplica doble DDT desde las cuerdas, técnica longeva como él, y lanza RKOs sobre todo lo que se mueve. El 30 es para Gunther. Ya estamos todos.
Gunther llega cojeando tras retirar a AJ Styles. Otro asunto que requiere atención. Cody y Randy unen fuerzas, recordando sus años mozos, para atacar al alemán, pero Cody golpea a Randy por error. Cuando el hijo de Dusty queda colgando, aparece Drew McIntyre, que durante la velada mantuvo la correa de Campeón Mundial tras vencer a Sami Zayn, y lo elimina desde fuera del ring. Después de eso, Roman se libra de sus primos, tras lo cual, quedan cuatro finalistas: Gunther, Orton, Roman y Paul Logan.
A partir de aquí, todo pasa muy rápido. Roman expulsa a Logan y Gunther hace lo propio con Randy. Se enfrentan, en la final, el alemán y el samoano. El primero trata de atrapar al segundo de manera continuada con su sleeper, mientras este se escapa una y otra vez, cada vez con más dificultad. En última instancia, escapa golpeándolo con el poste, aplica Spear y lo elimina. Victoria para Roman, que afrontaría, a partir de WrestleMania, una nueva era de campeón.
Rumble juvenil, un tanto banal, que en su última parte gana un poco de interés con luchadores más veteranos. Antes, vemos el primer careo importante entre Brock Lesnar y su último verdugo, así como la tontería entre los Grandes Americanos. Poco más.
Puntuación: ***1/4
