Como decía el último día, quería ver un par de combates buenos de Andre the Giant. En realidad, ya hicimos tal cosa en el blog, cuando se estrenó aquel documental sobre el personaje en HBO, mas nunca es mal momento para ver luchas buenas de nuestro gigante favorito, habida cuenta de que, efectivamente, en muchos casos son muy buenas, a pesar de la imagen que la mayoría tiene de él. Hoy vamos a verlo enfrentarse a Killer Khan, uno de sus grandes rivales.
Entre el año 80 y el 82, Khan peleó con el francés en muchas ocasiones. Además, lo hizo tanto en WWF como en New Japan, pues ambas empresas tenían acuerdo de colaboración. Una lesión de André introdujo una narrativa interesante dentro de la historia: un día, en mayo del 81, se levantó de la cama, y, dado el enorme peso que tenía, se tropezó y se fracturó un tobillo. Se cuenta que fue todo un reto para los médicos enyesar semejantes piernas, propias de un elefante.
Dentro del Kayfabe, se atribuyó esta lesión a los ataques sobre su extremidad de Khan, lo que aportó riqueza a la rivalidad. Durante meses, se infló la historia en televisión, a través de imágenes del gigante y su recuperación. A partir de septiembre, volvió a los cuadriláteros, persiguiendo a Khan, al que se enfrentó en live shows por toda América, con resultados muy lucrativos para la empresa. Su lucha más importante, y la más recordada por los fans de la época, es un stretcher match; un clásico combate que se salda cuando uno de los contendientes es sacado en camilla, que por cierto, hace mucho tiempo que no veo en WWE.
Ese es su combate más famoso, pero no el mejor. La lucha más destacable de cuantas disputaron tuvo lugar el 1 de abril del 82, aunque se emitió el 2 en la televisión japonesa, pues pertenece a New Japan Pro Wrestling. Se trata de la final del torneo Madison Square Garden; una competición por puntos en cuya final se enfrentaban aquellos que se hubieran llevado más victorias en la fase clasificatoria. André fue el número 1, mientras que Antonio Inoki fue el 2, mas, debido a una lesión de este, la posición le fue otorgada a Khan, que defendería el honor de su país.
Si bien en sus luchas en América, Khan era el villano agresor, en Tokio es bastante querido. Su nombre es Masashi Ozawa, un ex-luchador de sumo que falleció en 2023, por lo que es buen momento, este, para acordarnos de él. Durante sus primeros años en Japón, peleó con su nombre real, mas, a finales de los 70, abandonó su zona de confort y se fue a luchar a México y Estados Unidos, donde estrenó ese personaje que lo haría famoso: Killer Khan, un invasor mongol realmente violento. En Japón, digo, los roles se invierten, y aunque nadie va a abuchear a Andrè, este actúa de manera realmente ruda.
Diré que el lector debe tener cuidado, pues hay varias luchas entre estos dos hombres rondando por ahí, y es difícil diferenciarlas. "La buena", por decirlo así, dura unos 16 minutos, así que, si los vídeos que se encuentran son más cortos, la elección no es la correcta. Yo he podido verla en archive.org, que contiene todos los eventos de NJPW de la época.
Esta pelea del 1 de abril de 1982, emitida en televisión el 2, es muy buena; goza de psicología y épica; características muy modernas. Khan ataca con sus Mongolian Chops, que no tienen ningún efecto sobre el gigante. El japonés mira con auténtico pánico a su rival, que ataca con una fiereza desmedida. Ahorca a Khan con candados del todo ilegales, y así lo reclama este. Pega el brazo, de verdad, a la garganta de su víctima, y lo niega explícitamente, cuando el referee le sanciona. De hecho, y ante la risa de la gente, le aplica la misma llave al propio árbitro, para demostrarle que está bien hecha. No debe ser así, porque el referee se duele mucho. No importa; después de la demostración, el gigante ahorca a su oponente con sus propias manos, lo que es más ilegal todavía.
Pero no todo está perdido para los japoneses. Khan intenta un Body Slam, pero el gigante la cae encima. Aun así, cuando el referee va a contar, Killer se quita a su rival de encima, enviándolo fuera del ring, como si no pesara 230 kilos. Eso confunde mucho al francés y sorprende a la gente.
Como nada funciona frente al monstruo, Killer Khan se lanza contra su punto débil evidente: su pierna. Castiga con ahínco, y Andrè lo vende muy bien. Apenas puede andar; se tiene que arrastrar fuera del ring, y agarrarse a todas partes para soportar mantenerse erguido. Algo me dice que conoce ese dolor. Lo hace muy bien, de igual manera que Khan ataca muy bien, usando las cuerdas para dañar esa pierna magullada. André ve que la cosa se complica, y vuelve a atacar espalda y brazos de su rival, con varios Slams y sentones, aunque, cuando falla, se hace mucho daño. También él usa las cuerdas a su favor, en este caso, sobre el cuello de Khan. Este trata de plantarle cara con Mongolian Chops, y va a volar, pero André lo agarra de nuevo y lo lanza desde la esquina. Y le aplica Suplex. Y le salta encima. Por mucha voluntad que se tenga, y por mucho que anime el público, el bicho es muy fuerte. Victoria para el monstruo francés.
Puntuación: ****1/4

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