Mostrando entradas con la etiqueta gunther. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gunther. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de octubre de 2026

30 Men Royal Rumble Match, WWE Royal Rumble 2026


Aprovecho mi renovado interés por el wrestling para ver el Royal Rumble 2026, ocurrido, originalmente, en fecha trágicas para mí. Veamos qué nos depara.

Hay que tener en cuenta que esta edición tiene lugar en Riad, Arabia Saudita. Si, dado el acuerdo clásico de WWE con el estado árabe, todos los años tienen lugar, allí, eventos especiales, la nueva estrategia de WWE y sus nuevos dueños, TKO, ha conducido a una internacionalización de los PPVs clásicos. Los ha habido, durante estos años en los que el blog ha estado un poco callado, en Australia, Gales, Francia y otros países. Ahora, uno de los cuatro grandes, Royal Rumble, tiene lugar en Arabia, en un estadio construido en un mes, para la ocasión. Hablemos, directamente, de lo que pasa en el ring, pues tengo poco contexto previo. 

Comienza la batalla con Oba Femi, un negrazo del copón al que no he visto mucho luchar, por el momento. Es ex-campeón de Next, y proviene de Nigeria. Su primer rival, que no lo es, es Bron Breakker, eliminado al instante debido a un ataque de un misterioso hombre encapuchado, que tiene toda la pinta de ser Seth Rollins, por el uso del Curb Stomp (aunque parece ser  se usó a otro luchador para el trabajo, de tal manera que sus compañeros no pudieran filtrar que, efectivamente, fue él).

Durante la primera parte del match, este resulta en un dominio completo por parte de Oba. Con el número 3, hace acto de aparición Solo Sikoa, mientras que el cuatro es para el infinito Rey Mysterio, que, por lo que leo, está más vivo que nunca. El cinco es para Rusev, al que no esperaba volver a ver por WWE. La verdad es que aguanta sobre el ring unos segundos; debe estar más contento que en su primer run en la empresa. Oba los expulsa a todos y vuelve a quedar solo en el ring.

Otro que parece haber regresado es Matt Cardona, el antiguo Zack Ryder. Un tipo entretenido siempre, en cualquier empresa. Tampoco su regreso, como el de Rusev, parece aventurar grandes logros, pues, como este, es eliminado fácilmente por el nigeriano. Más cara venden su piel Damian Priest y Je'Von Evans, un joven volador de la nueva hornada. El número 9 es para Mr Iguana, luchador de AAA, que, como comentaremos cuando se tercie, forma parte ahora del mismo grupo empresarial que WWE y por tanto, comparte roster con la compañía yanqui. A pesar de su numerito y su peluche de Iguana, es eliminado pronto por un tal Trick Williams, que parece gustar al público. 

El número once es para la Pesadilla Americana, Cody Rhodes, que desea ser el segundo luchador en granar tres rumbles, tras Stone Cold Steve Austin. Por fin, una cara reconocible. Con el número 12 sale el Gran deAmericano, líder de una facción, originario de una rivalidad en Triple A con el original Grande Americado, que era Chad Gable, y que además sale al ring con el número siguiente. Este nuevo americano, que en realidad es Ludwig Kaiser, se mira con el clásico, y se señalan, imitando el meme de los clones de Spiderman. Tenemos que ver la lucha que mantuvieron estos dos, porque se dicen cosas muy buenas de ella. 

El enfrentamiento entre los dos enmascarados acaba con ambos eliminados. Les sigue Trick, destruido por Cody. Después de eso, los comentaristas anuncian que los rumores eran ciertos, pues con el numero catorce debuta Royce Keys, excampeón de AEW que otrora luchara con el nombre de Powerhouse Hobbs. La verdad es que, en Arabia, a nadie le importa (a mí tampoco). Nada más llegar, se lanza contra Priest. Lo elimina, sembrando ka semilla de un nuevo feudo. Después de eso, hay más accesos al ring, ninguno de los cuales, me llama la atención.

Hasta que llega La Parka. Parece ser que, tras la fusión corporativa, se decidió "proteger" las marcas históricas de valor de AAA, y, con esa excusa, se dio el personaje a un nuevo intérprete, aquel que luchara anteriormente como La Parka Negra, dentro de una rivalidad con La Parka, que falleció hace unos años dentro del ring, como ya comentamos. Hay que decir que La Parka es un personaje conocido en América por las apariciones en WCW de Adolfo Tapia, La Parka original, que sigue luchando como LA Park, y que, de vez en cuando, participa en eventos de la empresa mexicana. Es una pena que WWE no aprovechara al perfil de aquel loco. Esta Parka no parece tener demasiada personalidad, aunque entiendo que resultaría imposible, dada la edad de Tapia. En cualquier caso, la juventud e incultura de este Rumble me está aburriendo mucho. Paul logan entra al ring y acaban fuera Dragon Lee y La Parka. Parece que el papel de los mexicanos enmascarados en WWE es el mismo de siempre. 

LA Knight sube al ring, con bastante apoyo, librándose de la pareja formada por Austin Theory y Broson Reed, que estaba haciendo bastante daño. El número 22 es para Brock Lesnar, luchador que anunció, recientemente, su retiro, y sobre el que también tenemos que charlar. 

Brock se lanza contra Cody, con quien tuvo su última gran rivalidad en 2023. Se le ve realmente viejo (tiene 49, porque el tiempo pasa), y este año lo ha dedicado, principalmente, a poner over a Femi de cara a un paso de antorcha. Espero que les salga bien; he visto demasiados Powehouse petados de músculos fracasar en este mundillo como para regalarle el honor de retirar a Lesnar a este recién llegado. Mas parece que el cabrón da buenas luchas, así que no me quejaré. Lesnar destruye gente sobre el ring hasta que se encuentra con Oba. Mientras se miran, sube  The Miz, que tal como se sube, se baja, ante tal imagen. El resto de participantes se lanzan contra los dos monstruos, y lo acaban pagando. Entre cadáveres, vuelven a mirarse. Se enfrentan, y como resultado, Oba acaba fuera, después de 39 minutos. Con muy mail timming, Lesnar también es eliminado, gracias a la unión de fuerzas de Cody y Knight. Lo hace mientras suena la música de Jey Uso. No es la forma de eliminar a un campeón como él; eso requeriría mucha más épica, pero esta empresa parece haberse banalizado mucho. 

Con el número 26, aparece Roman Reigns, a estas alturas, ya legendario. Por lo que veo, apenas ha participado en un puñado de matches durante los últimos años; este tipo se adscribió a un rol de leyenda mucho antes de merecerlo. Durante las semanas previas, avisa de que la empresa le rogó  que volviera y salvara el evento principal de WrestleMania. Saluda a su primo y observa la manera en la que su otro primo, Jacob Fatu, pelea con Cody. No entiendo la obsesión de WWE con esta familia. 

Con el número 29, entra al ring Randy Orton, que parece no aburrirse de esto. El público tampoco se aburre de él. Aplica doble DDT desde las cuerdas, técnica longeva como él, y lanza RKOs sobre todo lo que se mueve. El 30 es para Gunther. Ya estamos todos. 

Gunther llega cojeando tras retirar a AJ Styles. Otro asunto que requiere atención. Cody y Randy unen fuerzas, recordando sus años mozos, para atacar al alemán, pero Cody golpea a Randy por error. Cuando el hijo de Dusty queda colgando, aparece Drew McIntyre, que durante la velada mantuvo la correa de Campeón Mundial tras vencer a Sami Zayn, y lo elimina desde fuera del ring. Después de eso, Roman se libra de sus primos, tras lo cual, quedan cuatro finalistas: Gunther, Orton, Roman y Paul Logan. 

A partir de aquí, todo pasa muy rápido. Roman expulsa a Logan y Gunther hace lo propio con Randy. Se enfrentan, en la final, el alemán y el samoano. El primero trata de atrapar al segundo de manera continuada con su sleeper, mientras este se escapa una y otra vez, cada vez con más dificultad. En última instancia, escapa golpeándolo con el poste, aplica Spear y lo elimina. Victoria para Roman, que afrontaría, a partir de WrestleMania, una nueva era de campeón.

Rumble juvenil, un tanto banal, que en su última parte gana un poco de interés con luchadores más veteranos. Antes, vemos el primer careo importante entre Brock Lesnar y su último verdugo, así como la tontería entre los Grandes Americanos. Poco más.

Puntuación: ***1/4

domingo, 23 de octubre de 2022

Gunther vs Sheamus, WWE Clash at the Castle 2022


Después de 30 años, WWE vuelve a celebrar un PPV en el Reino Unido. En 1992, tuvo lugar en el estadio de Wembley, en el mismo sitio en el que el FC Barcelona había ganado su primera Copa de Europa unos meses antes, el main PPV SummerSlam. Pues bien, en 2022 la empresa aún propiedad de Vince McMahon estrena un gran evento en Cardiff, Gales: Clash at the Castle. Esto es histórico.

Hay que decir que esto no es del todo cierto. En 2003, tuvo lugar un show en Newcastle, llamado Insurrextion. Creo que cuando WWE dice estas cosas, además de vivir constantemente en kayfabe a todos los niveles, se refiere a que es el primer evento celebrado en un estadio, desde 1992. Y eso sí es verdad (creo). El Principality Stadium acoge el show, ante más de 60.000 espectadores, que se dice pronto. Aunque ya sabemos que el número de espectadores que anuncia WWE es también Kayfabe... porque el wrestling es el único espectáculo en el que la mentira tiene una excusa.

En este show hay varios luchadores de las islas con protagonismo. Finn Balor, Drew McIntyre, y Sheamus, que lidera a los Brawling Brutes, que es un stable de irlandeses violentos inspirado en los Peaky Blinders. Se enfrenta el pelirrojo a Gunther, anteriormente conocido como Walter, que ha podido llevar al main roster a la versión de WWE de su stable de nazis del wrestling: Imperium.

Ya sabe el lector que Walter hizo de todo en las indies. Formó un stable conocido como Ringkampf, en el que su mejor compañero era Timothy Thatcher, que a su vez era uno de sus principales rivales. En su momento, ambos coincidieron en WWE, en esa época en la que Triple H fichaba a todos los luchadores interesantes del mundo indy. Yo esperaba, en base a eso, que llegaran a verse las caras, o que llegaran a hacer equipo, mas la pandemia de COVID dio a Vince McMahon la excusa perfecta para echar a la calle a todos los luchadores que a él no le gustaban, así que Thatcher, que es un perfil  muy específico, quedó fuera. Espero ahora que Hunter lo recupere; tener al Ringkampf en un gran evento de WWE sería un sueño.

Walter, de hecho, ha sufrido con el criterio de Vince. Después de un tiempo usando su nombre original, se lo tuvo que cambiar por Gunther, que es el único nombre alemán que un americano analfabeto puede conocer, gracias a un personaje obeso y paródico de Los Simpsons. Walter asimismo ha tenido que perder peso para no ser objeto de los storylines humillantes de esa empresa relativos a la obesidad. Imagine el lector a un tipo como él ridiculizado cada semana y vestido de tirolés, como si estuviera en el Oktoberfest comiendo frankfurts. Estoy seguro de que a McMahon se le pasó por la cabeza. Por suerte, él ya no está, y Triple H lo está usando muy bien.

Otro fantástico luchador, muy físico e infrautilizado es Sheamus, un irlandés violento que el propio Hunter tuteló en sus inicios en WWE, allá por 2010. Entonces, ambos tuvieron una rivalidad que incluyó un buen combate en WrestleMania, y un ataque por parte del pelirrojo que sacó de escena al esposo de Stephanie, cuando este decidió empezar a luchar de forma puntual. Desde entonces, ha hecho de todo; ha sido un worker que ha servido a la empresa en aquello que esta le ha pedido. Lleva 13 años ya luchando en su roster principal, que es algo que en épocas más reconocidas sería considerado como un mérito histórico. Ahora, posiblemente gracias a la fama de la serie de Peaky Blinders, forma parte de un stable muy entretenido, que se ve las caras con los germánicos. Y es interesante, porque es un choque entre gente muy distinta; unos muy serios y rigurosos, y otros borrachos y locos. Pero todos son fuertes y violentos. Me encantaría que las Wargames que se han anunciado para Survivor Series incluyera a estos dos equipos, aunque entiendo que no están en el top de WWE.

Por ahora, en Clash at the Castle, disfrutamos de una lucha magnífica entre dos hombres muy fuertes y violentos; una lucha muy rara en el main roster de WWE, y que, sorprendentemente, el público disfruta mucho, quizás por su cariño hacia Sheamus. Lo apoyan en todo momento, y arden ante un combate que apenas tiene spots ni big moves; está repleto de golpes durísimos, muy stiff, que llenan los cuerpos de los combatientes de marcas. Estas se notan más fácilmente en el cuerpo de Sheamus, muy blanco, que acaba la lucha totalmente destrozado. Es uno de los combates más duros que he visto nunca en WWE.

Walter (permítame el lector que lo llame así; no me acostumbro a la otra tontería de nombre) lanza a Sheamus contra los escalones de metal. Es un tipo capaz de hacer que un Body Slam parezca un gran golpe en 2022. Después de eso, ataca con golpes muy fuertes en la espalda de su oponente, y aplica sus poderosos chops. Alguno de ellos está a punto de matar a su rival, que, en mi opinión, llevaba 13 años esperando tener un combate de este tipo en esta empresa. Este es su estilo de pelea, y es lo que, a mi entender, más disfruta, por mucho que duela. Walter aplica el Boston Crab, que con Jericho fuera de la compañía, vuelve a ser un movimiento de uso general. Y cuando Sheamus se resiste, es lanzado contra el esquinero, y contra el suelo de ringside.

La verdad es que estamos acostumbrados a ver a Walter como a un gigante, porque en las indies no hay luchadores tan altos. Pero Sheamus no sólo es un poco más alto que es, sino que es mucho más musculoso. Nunca me había percatado de eso. Sin embargo, de alguna manera, Walter sigue pareciendo más grande, quizás por la longitud de sus brazos. Sheamus busca constantemente su conteo de golpes en el pecho, sin éxito, hasta que, durante un comeback, consigue aplicarlos en varios sitios distintos. Es la primera vez que el face tiene una oportunidad en la lucha.

Este enfrentamiento de animales se iguala, y Sheamus está a punto de ganar tras un par de rodillazos. La gente grita "Lets go Sheamus", porque aquí debe haber mucho irlandés. Consigue aplicar el White Noise, mas Walter había hecho suficiente daño a su espalda como para que eso fuera demasiado para su cuerpo. A partir de aquí, falla varios golpes por culpa de sus problemas lumbares, y eso le conduce a la derrota. Una última Power Bomb del austríaco, seguida de varios pisotones, lo incapacitan demasiado.

Todavía consigue incluso aplica su Crucifix Powe Bomb, un ataque en, en algún momento, a comienzos de su carrera, parecía ser su principal finisher, pero que acabó siendo sustituido por otros menos peligrosos y más visuales. Pero eso hace más daño todavía a su espalda. Nueva Power Bomb de Gunther. Sheamus intenta levantarse de nuevo, a pesar de los gritos de su rival, y este lo hunde finalmente con un Clothesline brutal. Una lucha del main roster de WWE terminada con un Clothesline es algo digno de ver.

Por cierto, Gunther retiene su Intercontinental Championship. Creo que su próximo rival será Rey Mysterio, y esa es otra lucha de ensueño que yo deseo ver. Cositas que hacen que me reencuentre con el cariño por el wrestling.

Puntuación: ****3/4